Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2013

Semillas en resistencia contra la Ley de Obtentores

Luca Seplveda Ruiz
Resumen


Pese a que desde hace unos 15 aos en Chile es legal registrar semillas, todava la produccin de semillas permanece en manos de muchos y muchas agricultores. Por eso la fruta y verdura que compramos en las ferias libres proviene de la pequea y mediana agricultura campesina, sustentada en su propia autonoma de produccin. Esa es la realidad que hoy quiere cambiar el Proyecto de Ley de Obtentores Vegetales, iniciativa ya aprobada por la Cmara de Diputados en 2011 y cuya discusin inici ahora el Senado. Es lo que llamamos privatizacin de la semilla nivel 2, ligada al Convenio UPOV 91 que garantiza royalties para los dueos de las semillas hbridas y/o transgnicas. Ahora sabemos de ello y de Monsanto. Pero cuando se patent en Chile por primera vez una semilla y se firm, en 1996, la versin 1978 de ese Convenio de Proteccin de Variedades Vegetales - que protege los bolsillos de las transnacionales - slo se enter un estrecho crculo. Pero Chile cambi. Ahora diversas organizaciones sociales, campesinas y ambientales estn denunciando los verdaderos contenidos de la iniciativa luego que el proyecto de Ley de Obtentores se reactivara, inmediatamente despus de la visita del Presidente Piera a Obama, en mayo de 2013.

Ni el Senado ni el gobierno han hecho la consulta a los pueblos indgenas, estipulada por el Convenio 169 y el tema an es ignorado por muchas organizaciones campesinas. El Senado escuch al MUCECH, una organizacin funcional a los gobiernos de turno que est a favor de la expansin de los cultivos transgnicos. ANAMURI, Grain, RAP-AL y Yo No Quiero Transgnicos en Chile; la Confederacin de Cooperativas Silvoagropecuarias, CAMPOCOOP, Chile Sustentable y Chile sin Transgnicos plantearon su decidido rechazo al proyecto y demandaron que sea analizado por las comisiones de derechos humanos y de medio ambiente antes de pasar a su discusin por la plenaria del senado. INIA y la Universidad de Chile se unieron a los miembros de ANPROS y a los empresarios frutcolas en la defensa del proyecto.

A nivel global, los pases ms ricos en biodiversidad y con economas agrarias ms importantes, se mantienen como firmantes del convenio UPOV 78 resistiendo las presiones de Estados Unidos. NO han firmado el Convenio UPOV 91 ni reformado sus leyes de semillas. En Amrica Latina ese es el caso de Argentina, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela, Uruguay, Brasil, Mxico, Nicaragua y Paraguay. A nivel global, China, Kenya, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, y Sudfrica tampoco lo han suscrito. Estos pases se muestran interesados en resguardar su biodiversidad y su patrimonio.

Van por ms

El lobby del proyecto defendido por el gobierno de Piera, corre por cuenta de las transnacionales Monsanto, Dupont/Pioneer, Bayer y Syngenta, productoras de semillas y de agrotxicos, las principales obtentoras globales de registros de semillas, junto a su aliado nacional, Erik von Baer, con llegada directa al Senado. Si tienen xito, se derogar la antigua ley de semillas y se impondr la ley de obtentores vegetales. Porque a los obtentores no les basta con ser dueos de ms del 80% de las semillas registradas en el SAG. Se quejan de piratera respecto de su propiedad intelectual y pretenden adems que se extienda a 20 y 25 aos la vigencia de cada registro.

Con la ley 19.342, Chile estableci un registro de obtentores vegetales. A mayo de 2013 existe un total de 707 variedades de especies agrcolas, frutales, ornamentales y forestales registradas (www.sag.cl). Del total de 141 variedades protegidas de especies agrcolas, Semillas SZ (de empresas holandesas) ha registrado 27 variedades de papas. Monsanto ha registrado 22 variedades de arvejas, cebollas, cilantro, frejol, lechuga, meln, pepino y tomate, en tanto que ANASAC detenta 14 registros de variedades forrajeras: ballicas, pastos y trboles, ms trigo harinero para empresas propietarias tambin extranjeras, de Nueva Zelanda, Francia, y Australia. La transnacional Bayer tiene 6 obtenciones de alcachofa, con el nombre de fantasa de Semillera Nunhems. La semillera norteamericana Agric. Panam Seed Service detenta 7 variedades de maz, mientras que Alliance Semillas, de Limagrain, Francia, tiene 2 de frejol y Anasac una de trbol rosado. Estas empresas integran ANPROS, la Asociacin Nacional de Productores de Semillas, lobbyista de este proyecto de ley.

La alstromeria, la quinoa y la frutilla

En el rubro de las especies ornamentales no existen obtentores chilenos. De las 99 variedades registradas, 93 lo son por Holanda. Pero s hay biopiratera: el registro de la alstroemeria, a partir de una especie nativa chilena, sin que ello signifique para el pas ningn tipo de royalty. Chile no protege el acceso al patrimonio gentico ni ha ratificado el Protocolo de Nagoya referido a ello.

Los obtentores chilenos se concentran en el rubro agrcola, siendo Erick von Baer, quien registra ms variedades: de quinoa, cebada, avena, entre otros. Von Baer fue durante 20 aos presidente de ANPROS. El INIA (10 obtenciones) y Fundacin Chile (1) son las nicas entidades pblicas que figuran en el registro actual. En frutales, que concentra el mayor nmero de variedades (461) hay slo 23, es decir apenas un 5% en manos de empresas chilenas. Casi la mitad de las 461 inscripciones estn registradas por empresas y universidades norteamericanas junto a Nueva Zelanda (40 registros), Espaa (30), Francia (23), Israel (20). La frutilla, de la cual Chile es centro de origen, est registrada por empresas de Estados Unidos (24) y Espaa (3 obtenciones). Como se ve, unos pocos pases del norte global monopolizan el negocio. La ley de obtentores les entrega el control sobre las semillas, lo que implica dificultar los procesos de mejoramiento gentico independiente que puedan realizar investigadores chilenos.

Es llamativo que en el registro actual del SAG no figuren las plantas medicinales, lo cual explicara el lobby empresarial para incluir tambin este tipo de especies. La extensin de la duracin del registro, de 15 a 20 y 25 aos, y la prohibicin de la guarda e intercambio de semillas (artculos 48 y 49), as como la facultad entregada al obtentor para perseguir judicialmente el uso indebido de las semillas registradas (Art. 48), slo persiguen aumentar las ganancias de las empresas citadas.

Privatizar un bien comn

Resolver los problemas de la pequea agricultura familiar campesina no ha sido prioridad para ninguno de los gobiernos chilenos. Pero el Presidente Piera y la ex presidenta Bachelet, autora de esta iniciativa de ley profundizarn esa crisis al entregar nuevas e ilimitadas garantas a los obtentores de semillas. Es la privatizacin de la semilla, porque la ley permite que luego de un trabajo de manipulacin gentica, se garantice el cobro de un derecho de obtentor o royalty por lo que se hace a partir de la semilla original, un bien comn, patrimonio de los campesinos e indgenas, que han sido sus seleccionadores y guardadores desde el inicio de la agricultura. Utilizando una comparacin, esto es como si una persona pintara un edificio y luego alegara propiedad sobre el mismo.

La agenda oculta tras la ley

Al entregar nuevas atribuciones a los obtentores, este proyecto apunta a expandir la agroindustria exportadora, a limpiar el territorio rural de cultivos orientados hacia el mercado interno (para plantar pinos y raps transgnico), y a generar nuevos monocultivos para la produccin de farmacultivos cuyo nombre no se menciona en el articulado para no incluir una palabra muy vinculada a Monsanto y Bayer: transgnicos.

Con este marco legal se busca impedir de hecho que los agricultores produzcan sus propias semillas, lo que generar adems, prdida de la biodiversidad. La semilla mejorada ser impuesta en la prctica por el mercado, el Estado (a travs de INDAP, los subsidios y crditos) y la publicidad, rematando una prctica ya habitual. As se facilitan los procesos de concentracin de las empresas que tendrn en sus manos los precios de las semillas. Lgicamente los alimentos tambin sern ms caros.  Este proyecto de ley asegura a las empresas un control monoplico del primer eslabn de la cadena de produccin de los alimentos, que son las semillas.

Los obtentores y el Convenio UPOV

El gobierno requiere sacar adelante esta ley para que se pueda promulgar el convenio UPOV 91 que ya aprob el Senado en 2011, entre gallos y medianoche. La Unin Internacional para la Proteccin de las Obtenciones Vegetales, UPOV no es un Convenio de Naciones Unidas como el Convenio sobre Biodiversidad, el Convenio de Estocolmo u otros convenios firmados por Chile. UPOV es una organizacin propiciada por las transnacionales comercializadoras de semillas y respaldada luego por los gobiernos. Las ventas de semillas y plaguicidas les reportan enormes ganancias a costa de la destruccin de la agricultura campesina, remplazada por la agroindustria y los monocultivos de semillas transgnicas. El precio de los alimentos, segn FAO, se encuentra actualmente en los niveles ms altos de la historia.

El proyecto no establece ningn tipo de salvaguardias para especies y variedades vegetales nativas que existen en forma silvestre y no protege los usos agrcolas, medicinales u otros que tradicionalmente han ejercido campesinos y comunidades indgenas. As, la propuesta legal facilita el establecimiento de derechos que afectarn especies nativas de uso tradicional. Como ejemplo se puede observar lo que ha ocurrido con el tomate, ya que las variedades registradas por Monsanto han copado el mercado y hecho desaparecer el tomate originario del pas, remplazado debido a la ventaja comercial de las inspidas variedades de larga vida.

Este convenio ha sido resistido por pueblos indgenas de todo el mundo, y es considerado por ellos como una nueva forma de robo legal de plantas que ellos han intervenido, cruzado y modificado a travs de tcnicas ancestrales y protegido en caso de peligro, sequa o monocultivo. La seleccin, mejoramiento e intercambio de semilla trafkintu en mapudungun- es un derecho humano de los agricultores y pueblos indgenas del mundo, reconocido en el Tratado de Recursos Fitogenticos de la FAO, del cual Chile es signatario. Las mujeres campesinas e indgenas y las comunidades campesinas son las verdaderas gestoras de la diversidad y riqueza gentica que utilizan las corporaciones semilleras, para desarrollar las variedades hbridas y transgnicas. No se trata de una creacin sino de una usurpacin.

Criminalizacin marca Monsanto

De acuerdo a los trminos de la ley, el agricultor que cultive semillas mejoradas, deber comprar todos los aos esa semilla si no quiere ver confiscada su cosecha, sus cultivos y plantaciones. Los infractores a la ley podrn ser demandados directamente por Monsanto, Pioneer, Syngenta o cualquier obtentor el cual podr lograr que un juez ordene destruir la cosecha.

El convenio no garantiza que las variedades registradas por los obtentores sean mejores o estn accesibles en Chile. Para registrar una planta slo se pide que no est inscrita antes en un registro oficial y que la variedad sea homognea y estable. Mientras ms homogneas son las plantas, menos capacidad tendrn para resistir la sequa o el cambio climtico, al contrario de lo que ocurre cuando hay biodiversidad. Si se produce una plaga que ataca esa variedad impuesta por el mercado, ese ao simplemente no habr cosecha de ese alimento.

Al no exigir calidad a la nueva variedad, la ley hace posible que se registren variedades de calidad inferior a todas las conocidas, por las cuales se debern pagar los precios fijados por las semilleras.

Un solo lobby para tres proyectos

El convenio UPOV 91, el proyecto de Ley de Obtentores y el proyecto de Bioseguridad que pretende legalizar los transgnicos expandiendo los actuales semilleros de exportacin y legalizando los cultivos para el mercado interno, tienen los mismos actores y lobbystas: las transnacionales semilleras y agroqumicas organizadas en ChileBio y ANPROS.

La campaa Yo No Quiero Transgnicos en Chile (www.yonoquierotransgenicos.cl, facebook Yo No Quiero Transgnicos), ha desarrollado movilizaciones en Valparaso y Santiago en defensa de la semilla. El objetivo implcito del convenio Upov 91 y de esta ley, es generar mejores condiciones para la introduccin de los cultivos transgnicos en el mercado interno. La tierra quedar a disposicin de las semilleras productoras de transgnicos, de la agroindustria de exportacin, y/o de las forestales, intensivas en uso de agrotxicos y fertilizantes y con escasa utilizacin de mano de obra. Es el vaciamiento del campo. Sin las semillas que permiten la agricultura de subsistencia, las familias campesinas e indgenas se veran forzadas progresivamente a abandonar sus predios. Este tipo de leyes dan como resultado el despoblamiento del campo y el aumento de la marginalidad en la ciudad ya que el precio de la semilla y del paquete qumico/tecnolgico es tan alto que no est al alcance de la pequea agricultura familiar campesina.

Pero las guardadoras de semillas, los pequeos agricultores, junto a centenares de colectivos y organizaciones que promueven los cultivos agroecolgicos con semillas libres de patentes, transgnicos y plaguicidas; los agricultores biodinmicos, los permacultores, y quienes desarrollan huertos urbanos y otras formas de cultivos sustentables estn reaccionando. La semilla campesina se est convirtiendo en una semilla en resistencia.

- Fuente: Edicin N 47 de Revista Resumen de Concepcin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter