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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2013

Austeridad, una idea que mata

Andy Robinson
La Vanguardia


Dos libros acaban de salir en ingls (uno de ellos en espaol tambin) que cuentan la misma historia: la austeridad no solo no sirve para nada sino tambien mata a la gente. Es un poco como un bomba suicida solo que el terrorista fantico es aquel tipo del traje gris que habla ingls como un robot. Uno es Austerity, history of a Dangerous idea de Mark Blyth, el economista escocs de la universidad de la Ivy League estadounidense Brown University. Le hice una entrevista en Chatham House la semana pasada. Antes de que debatiera con un economista aleman de la filial de Berenberg Bank en la City Holger Schieding que repetia hasta la saciedad (con acento de robot y traje gris) la frase para ser sano, hay que adelgazar mientras que Mark miraba al cielo con gesto de desesperanza. Blyth explica en su libro por qu la austeridad jams funciona a no ser que se adopte en pases individuales en un entorno global de fuerte crecimiento (Canad, Escandinavia en los noventa) que permite subirse al carro de crecimiento de los dems como un buen free rider. Lo cual, evidentemente, no es el caso, en estos momentos, en eurolandia. El otro libro The Body Economic: why austerity kills (Por qu la austeridad mata. El coste humano de las polticas de recorte (Taurus)) de David Stuckler y Sanjay Basu comenta el terrorfico impacto de las polticas de shock therapy econmico sobre la salud pblica citando ejemplos desde los aos veinte en EEUU y Europa, los aos noventa en Europa del Este tras la caida del comunismo, Asia tras la crisis de 1998, hasta la crisis actual en la periferia europea. Es duro leer sobre la locura, sobre todo cuando vives en un pas en el cual los internos mandan en el manicomio. Pero es lectura imprescindible.

Stuckler y Basu arrancan de la siguiente manera: Gracias por participar en la prueba clnica. Quizs usted no recuerde haberse apuntado pero ellos le apuntaron en diciembre del 2007. El experimento no fue llevado a cabo por mdicos o enfermeras sino polticos, economistas y ministros de finanzas. El resultado del experimento: primero, que el impacto es el contrario de lo que se pretenda. O sea que, lejos de reducir la deuda, la austeridad la aumenta debido al impacto negativo sobre el crecimiento. Pero la austeridad no solo es intil sino que provoca tambin enfermedades y muerte. Hemos aprendido que el verdadero peligro para la salud pblica no es la recesin en s sino la austeridad . Cuando se recortan las redes de proteccin sociales , perder un empleo o una vivienda pronto se convierte en una crisis de salud. En Grecia, el conejillo de indias de la austeridad en Europa los costes humanos quedan muy claros: un aumento del 52% de los sero positivos; la duplicacin de la tasa de suicidio, un aumento de los homicidios y el regreso de la malaria .

No es sorprendente. Pas lo mismo en la Gran Depresin (antes del New Deal de Roosevelt) y durante los ajustes llevados a cabo en Europa del este tras la cada de la Unin Sovitica. En Rusia las duras polticas de terapia de shock tuvieron un desastroso impacto demogrfico, una poblacin en declive que aun perdura: Durante la transicin rpida los hombres rusos empezaron a morir de manera muy rpida. La esperanza de vida masculina cay de 64 a 57 aos. Incluso los jvenes rusos de repente empezaron a morir de infartos, explican David Stuckler y Sanjay Basu. Miles de hombres de 40 hasta 30 aos registraron graves problemas cardiovasculares. Por qu? Por el alcohol. Claro, eran rusos, pero beber, -como cualquiera entienda que visita el centro de Madrid en esta larga depresin econmica-, es un sintoma del trastorno social, del paro de larga duracin, de la pobreza, de la falta de expectativas, de los recortes de proteccin social. El estrs social y el alcohol van juntos, advierten. Es ms, para ahorrar dinero en tiempos de austeridad los hombres rusos beban cada vez ms alcohol industrial tras el colapso de la URSS. Y, en una comparacin entre los diferentes pases post comunistas, Stuckler y Basu advierten que los pases que adoptan una transicin rpida (short, sharp shock) al sistema de mercado con programas radicales de privatizacin y gran desestabilizacin socioeconmica con enormes recortes de proteccin social son los que sufren la peor crisis de salud pblica.

Tnganlo en cuenta la prxima vez que escuchen a Mariano Rajoy felicitarse de que Espaa haya hecho sus deberes de austeridad ms rpidamente, con ms cojones de torero que nadie en la euro periferia.

La austeridad no es solo trgica por su impacto sobre la salud sino que es cmica porque no cumple con sus propias metas de reducciones de deuda. Por qu demonios lo estamos haciendo? Pues, para proponer una respuesta alternativa a la de nuestros gobiernos, reproduzco aqu, una carta irnica que Mark Blyth incluye en su libro. Es una carta hipottica de un gobierno de la periferia europea que, de repente, sufre un ataque de integridad (como aquel poltico demcrata en la pelcula de Warren Beatty, Bulworth), y empieza a decir La Verdad, y nada ms que la verdad:

Para: Los votantes

De: El primer ministro de pas X de la periferia europea

Mis apreciados conciudadanos: Hace cuatro aos que les insistimos en que el motivo por el que muchos de ustedes estn en paro y que la prxima dcada va a ser un suplicio para la mayora de ustedes, es que los estados hayan gastado demasiado, que debemos ser austeros y volver a algo que calificamos como finanzas publicas sostenibles. Sin embargo, ha llegado el momento de decir la verdad. La explosin de la deuda soberana es un sntoma y no una causa de la crisis en la que nos encontramos.

Lo que ocurri en realidad era que los bancos ms grandes de los pases del centro de la zona euro (Alemania, Francia, etc.) compraron mucha deuda soberana de sus vecinos perifricos, los llamados PIIGs. Esto inund a los PIIGs de dinero barato para que pudieran comprar productos de los pases del centro, de ah los desequilibrios por la cuenta corriente en la zona euro de los que se habla tanto y la perdida consiguiente de competitividad en estas economas perifricas. A fin de cuentas por qu vas a fbricar un automvil que compita con BMW si los franceses te dejen dinero para que compres uno? Todo iba muy bien hasta que los mercados entraron en pnico por lo que ocurra en Grecia en el 2010 y calcularon a partir de nuestras respuestas insuficientes diseadas a aplazar el problema hasta otro da, que las instituciones europeas no estn capacitadas para hacer frente a lo que ocurria. El dinero que lubricaba las ruedas dej de circularse de manera retina y el precio de nuestros bonos se dispar.

El problema era que habamos abandonado nuestra maquinita monetaria y nuestras tasas de cambio independientes al adoptar el euro. Estos eran nuestros amortiguadores econmicos. Mientras tanto, el BCE, la institucin que, en teora, deba estabilzar el sistema, result ser un banco central falso. No ejerce ninguna funcin de prestamista de ltimo recurso. Existe para luchar contra la inflacin pero la inflacin muri en 1923. La Fed y el Banco de Inglaterra pueden aceptar cualquier activo que quieran a cambio de la cantidad de dinero que ellos quieran emitir; el BCE es constitucionalmente e intelectualmente limitado. No puede monetizar ni mutualizar la deuda. Tampoco puede rescatar a pases. Tampoco puede prestar directamente a bancos con cantidades suficientes. Va aumentado sus poderes sobre la marcha en esta crisis pero sus capacidades son limitadas.

Bien, si aadimos a esto el hecho de que el sistema bancario europeo es tres veces mas grande y dos veces ms apalancado que el sistema bancario estadounidense; si consideramos el hecho de que el sistema europeo est lleno de activos de muy baja calidad, se ver que tenemos un problema muy gordo. Hemos celebrado ms de 20 cumbres, nos hemos comprometido a mas disciplina fiscal, hasta hemos sustituido a algn gobierno democrticamente elegido para resolver esta crisis. Pero no lo conseguimos. De modo que ya es hora para que digamos la verdad. La respuesta es que no podremos arreglar la crisis. Lo nico que podemos hacer es aplazar la decisin. Lo cual supone que usted va a sufrir una dcada perdida. No podemos crear inflacin para pasar el coste a los ahorradores, no podemos devaluar y pasar el coste a los extranjeros; y no podemos declarar una moratoria sobre la deuda sin suicidarnos; de modo que necesitamos la deflacin interna durante todo el tiempo que sea necesario hasta que los balances de los bancos estn en mejores condiciones. Por eso no podemos permitir que nadie se escape del euro; el contagio destruira a nuestros bancos. De modo que todo el mundo tendr que bajar sus precio y salarios frente a Alemania lo cual, incluso en las mejores de las circunstancias, es muy difcil. Es horrible pero bueno. As es la vida. El paro de ustedes va a salvar a los bancos y salvar el euro. Nosotros, las clases polticas de Europa quisiramos agradecerles su sacrificio.

Claro. Este discurso jams lo vas a escuchar -aade Blyth-. Porque el poltico que lo pronunciase tendra que poner su resumen en Monster.com diez minutos despus, ironiza.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/?p=2044



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