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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2013

Demodiversidad: las luchas por otras democracias

Antoni Jess Aguil
Diario de Mallorca


El nuevo ciclo de movilizaciones populares que se extiende por las calles y plazas del mundo, desde las primaveras rabes hasta la reciente ola de protestas en Turqua y Brasil, tiene como substrato comn la lucha por la demodiversidad o, en palabras de Boaventura de Sousa Santos, por la coexistencia pacfica o conflictiva de diferentes modelos y prcticas democrticas.

Las luchas por la demodiversidad implican una doble tarea: 1) denunciar las limitaciones de la democracia liberal, que se ha revelado un sistema poltico ineficiente, opaco, reproductor de desigualdades, subordinado a intereses privados y sostenido, en buena medida, por la corrupcin, el conformismo y la apata. Y 2) rescatar experiencias democrticas alternativas desacreditadas por la concepcin arrogante y empobrecedora de la democracia que predomina en la academia y la sociedad: experiencias participativas, deliberativas, comunitarias, incluyentes y radicales con potencialidades contrahegemnicas. La democracia primitiva sumeria estudiada por Jacobsen; la deliberacin directa del demos en la ekklesia en la Atenas de Pericles; la democracia directa en determinados cantones suizos que inspir las ideas polticas de Rousseau; la democracia jacobina en la Francia revolucionaria; los procesos de decisin poltica en la lgica del poder comunal del que habla Tocqueville en referencia a la comuna de Nueva Inglaterra; la democracia oral ejercida en torno al rbol de palabras en aldeas africanas, alrededor del cual se toman decisiones sobre la vida cotidiana; la Comuna de Pars, exponente histrico de la democracia obrera participativa; la democracia de los soviets (consejos de trabajadores, soldados o campesinos) en los inicios de la Revolucin rusa; la formacin de comunas campesinas en la China de Mao Zedong; la democracia comunitaria directa de los ayllus andinos; el mandar obedeciendo y la palabra verdadera de la democracia zapatista; los consejos comunales en Venezuela; las democracias populares en Europa del este entre 1945 y 1989; los presupuestos participativos; las democracias feministas, que incorporan las expectativas y exigencias de las mujeres; la democracia electrnica; la planificacin participativa en Kerala (India); la participacin ciudadana en la evaluacin de impactos cientficos y tecnolgicos son, todas ellas, experiencias de demodiversidad situadas en los mrgenes de la historia poltica moderna.

A mi modo de ver, las luchas presentes y futuras por la demodiversidad se articularn sobre los siguientes ejes:

La batalla por la definicin y el significado de la democracia. Como sostuvo Wittgenstein, los lmites de mi lenguaje son los lmites de mi mundo. Los lmites del lenguaje demarcan el mbito de lo pensable, lo decible y, junto a ello, de lo posible. Sin embargo, los lmites mentales y experienciales impuestos por los significados hegemnicos pueden ser transgredidos desde otros lenguajes capaces de ampliar el campo de lo posible. Esta ampliacin suele ser el resultado de profundas transformaciones semnticas. Las luchas por la demodiversidad son luchas por la resignificacin poltica y social la democracia; luchas por desnaturalizar la semntica de la democracia liberal y forjar lenguajes democrticos alternativos, pues no existe una sola concepcin ni una sola prctica de la democracia. La democracia es una prctica social geogrfica e histricamente localizada y culturalmente enraizada que asume formas y significados diversos a travs del tiempo y del espacio.

La batalla por la incorporacin de nuevos sujetos polticos. El ciclo de indignacin popular que atravesamos ha supuesto la entrada en escena de una diversidad de sujetos (desempleados, jvenes precarizados, desahuciados, estudiantes, pensionistas, etc.) despolitizados por la democracia liberal, que otorga el privilegio de la representacin poltica a sujetos organizados en los cauces de canalizacin democrtica tradicionales. Por el contrario, las luchas por la demodiversidad exigen el reconocimiento de la amplia gama de sujetos cuyas formas de lucha no se inscriben necesariamente en las clsicas estructuras partidarias y sindicales. Estos sujetos presentan mltiples formas de organizacin y participacin poltica: mareas ciudadanas, el 15M, Occupy, el movimiento 5 Stelle, Syriza, las CUP en Catalua, partidos piratas, entre otras.

La batalla por otros espacios de construccin democrtica. La cultura poltica de la democracia liberal desdea los espacios de accin poltica fuera de los canales formales de la democracia representativa (parlamentos y partidos polticos). Considera que la democracia se resuelve en las urnas y no desde una tienda de campaa (Jos Bono) o que se ejerce con votos y no con pancartas (Jos Antonio Bermdez de Castro). Las luchas por la demodiversidad redefinen y amplan los espacios de la poltica, abriendo un campo poltico popular y democrtico de accin extrainstitucional que seala el agotamiento de la democracia de partidos y reclama nuevos esquemas participativos. No es casual que en la actualidad las luchas ms promisorias por la demodiversidad se den al margen (y a menudo en contra) de los espacios institucionales de la democracia: en calles, plazas, escuelas, fbricas, redes sociales, etc.

La batalla por otras prcticas democrticas y de participacin popular. Estas prcticas involucran altos niveles de politizacin; se producen con una intensidad y duracin variables; visibilizan un conflicto, demanda o necesidad especfica; y permiten pensar la democracia como una prctica social y una forma de vida cotidiana. Acampadas, asambleas populares, marchas indignadas, ocupaciones de lugares pblicos, gritos mudos, desobediencias cvicas pacficas, cercos al Congreso, performances artsticas, escraches, plebiscitos populares, entre otras iniciativas, dan cuenta de un vasto repertorio de formas de ejercicio del poder popular y ciudadano que desbordan los lmites de una democracia insuficiente que no slo no lo permite, sino que lo bloquea y a menudo lo criminaliza.

La batalla por formas de sociabilidad alternativas. Las luchas por la demodiversidad son portadoras de una cultura poltica en sentido amplio fundada en bases ms igualitarias y participativas que se alejan de las formas de sociabilidad (individualismo, clasismo, consumismo, etc.) propias del mundo (neo)liberal y capitalista institucionalizado y globalizado.

La humanidad se ha instalado en un monocultura electoral capaz de destruir la pluralidad de formas democrticas para las cuales el sufragio individual no constituye el principio y el fin de la democracia. Ser el actual ciclo de luchas por la demodiversidad el germen de una nueva ola de democracia participativa que acabar con el dominio de esta monocultura?

Antoni Jess Aguil es filsofo poltico y profesor del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Combra

Fuente: http://www.diariodemallorca.es/opinion/2013/07/17/demodiversidad-luchas-democracias/860840.html



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