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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2013

Santos, gorilas y cretinos

Camilo de los Milagros
Rebelin




FOTO: ANDRS VALENCIA/ Bloqueo de la va Medelln - Pereira por mineros a la altura de Irra, 17 de Julio.
 
Cuntos cadveres necesita ver el Doctor Santos Positivo para entregar a los campesinos unos beneficios que estn consignados en la ley? Si vacila mucho el prximo cadver ser su propia figura poltica, arruinada igual que la de Andrs Pastrana bajo la presin de la derecha de ultra tumba (osea casi toda). Ojal Santos vea, no la basura acerca del Catatumbo que producen los noticieros por toneladas, sino los informes de inteligencia, preparados a su medida, que lo tienen bien informado del reguero de gasolina a punto de arder por todo el pas. Reguero con dos chorros: sus polticas embusteras de camalen pokerista y el holocausto del gobierno anterior de la mano de plomo. Santos no es un pirmano, por eso urge que comprenda: un incendio le quemar todo, hasta las ojeras de Chuky repugnante. Maquiavelo bogotano que vendera la mam para obtener sus mezquinos intereses.

Sin ninguna duda Santos es un tipo artero e inteligente. Otra cosa es el cachorrito de gorila que ladra en su Ministerio de Defensa, marioneta que repite cuanta tontera y montaje burdo se les ocurre a los generales. Pinzn, o es tonto o de verdad cree que los supertucanos se caen del aire solos y los terroristas se rinden en masa, limpios e impecables con uniformes nuevos de las FF.AA.? Pinzn slo sabe ganar la guerra en la pantalla de RCN [1] . Este cretino con aspiraciones de Clausewitz boyaco, estratega de borracheras en el Club Militar, que tuvo un ancestro en su familia de militares al que los bandoleros le quitaban los calzones sin echar un tiro [2] , naci en una tribu de gorilas prricos, hroes hinchados de vergenza. Uno condecorado por la guerra -perdida- con el Per. Otro que fue militar de oficina, soldadito de escritorio. Y ste, mascota de los generales, pichn de vbora, bufn mortfero que anhela con toda su aversin la prolongacin de nuestra catstrofe nacional. Drogadictos de la sangre y la carne quemada.

El Santos que sali esta semana dando gritos, con la cantaleta que no le iban a imponer zonas de reserva campesina a la fuerza, se parece macondianamente al que en 2011 nos dijo a los universitarios que tendramos que pasar "sobre su cabeza" para tumbar la reforma educativa. Y la tumbamos. La soledad del poder es hermosa y absoluta.

Ese Santos aunque astuto, aprende a los totazos. Tuvo que ser humillado por la insurgencia en Toribo, dnde los guerrilleros afuera del pueblo tapaban la carretera y sonrean a las cmaras dganle al Presidente que para llegar dnde l tuvieron que pasar por un retn de las FARC. Despus que el avin de combate Supertucano se cay solito del cielo -otra escena macondiana- Santos entendi, a los totazos, que era urgente sentarse a negociar en la Habana. Haba perdido dos valiosos aos y se colg al cuello una bomba contrarreloj que est a punto de explotar con la futura campaa presidencial.

Santos fue incapaz de derrotar el paro cafetero, el de los obreros de la palma, el de los petroleros y aun antes el de los transportadores. Aunque asumi pose de hombre de hierro, de montaero imbatible igual que su antecesor, termin tomndose el tinto amargo y comindose la pasilla. Ms totazos. Ha sido incapaz de frenar la oleada paramilitar de asesinatos a lderes agrarios, as como de intervenir seriamente los latifundios para aliviar la situacin de las vctimas que piden tierra desesperadamente. Al momento de escribir estas lneas empiezan las concentraciones de mineros en la va Medelln Bogot, en el Choc, en Caucasia, Irra, Marmato y otro sitios. Ms paros. Los cafeteros volvern a bloquear vas. Los arroceros y camioneros tambin, mientras la situacin en el Catatumbo est lejos de solucionarse, extendindose la inconformidad del pas rural olvidado, que exige a gritos solucin a sus problemas. Todas estas protestas estn, como informaron los medios, infiltradas por extremismos.

Reconocidos extremismos: infiltradas por el hambre extrema y la necesidad apremiante. Infiltradas y dirigidas por esas fuerzas tan oscuras que son el deseo de libertad, equidad y justicia. Dominadas por esa amenaza terrorista al establecimiento colombiano que es la democracia y el deseo de paz.

El Presidente no es tan cretino ni tan estpido como el Ministro de Defensa. Ser que no entendi la indirecta tan directa que le mand con Alfredo Molano uno de los guerrilleros en La Habana? las palabras de Jorge Torres Victoria son cristalinas:

lo digo para que se oiga: A Santos le falta gobernabilidad. No se puede negar. Necesita una mayora fuerte para poder firmar la paz y nosotros estamos dispuestos a ayudar a construirla siempre y cuando tenga ese nico objetivo: la paz, la reconciliacin poltica definitiva entre colombianos. [3]

Lo contrario ya se conoce. El fracaso rotundo de los dilogos, el pas que arder como lea seca, la muerte poltica del ambicioso Santos y el regreso de las motosierras. Estamos en un punto grave de inflexin. Lo que viene da miedo.

Finalmente, por hacer un poco de justicia con la cantidad de mentiras que los medios escupen sobre la situacin en el Catatumbo, quisiera recordar que en esa regin los paramilitares de Salvatore Mancuso asesinaron alrededor de 10.000 campesinos, incinerados en hornos crematorios, otros picados a machetazos y muchos que bajaron flotando por el ro. Despus llegaron honrados inversionistas a comprar tierras regaladas que nunca pagaron. No hubo ausencia del Estado, hubo presencia en su forma macabra, lo dice la revista Semana con la naturalidad ms espantosa del mundo el ejrcito abri el Catatumbo a los paras [4] . Salvatore Mancuso era el ilustre ganadero de Crdoba que tena una gran hacienda colindante a la del seor lvaro Uribe.

Ni con diez mil muertos pudieron enterrar la rebelda de los campesinos que hoy se levantan otra vez. Diez mil campesinos asesinados en seis aos -slo- en el Catatumbo. Me viene al recuerdo la frase que escuch a una seora cualquiera en un barrio cualquiera de Bogot: y as quieren que no haya guerra, por Dios, y as quieren que no haya guerra



NOTAS:

[1] Revista Semana, 16 de julio de 2013.

[2] Pedro Claver Tllez, Crnicas de la vida bandolera, Planeta, Bogot.

[3] Alfredo Molano, El Espectador 18 de mayo 2013.

[4] Revista Semana, 5 de Julio de 2009.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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