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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2013

Libros que ayudan a construir la conciencia de clase

Beln Gopegui
Rebelin

Intervencin de la autora durante la presentacin del libro: Crisis capitalista y privatizacin de la sanidad, de ngeles Maestro, Editorial Cisma.


Lees un artculo aqu y otro all, en la red, te ayudan a pensar, pero un da una editorial los recopila, los ordena, los fecha, los anota, y entonces los lees seguidos y aprendes ms, aprendes a no olvidar. Agradezco por eso a la editorial Cisma la labor que ha hecho con la publicacin de este libro. Agradezco tambin a la librera Traficantes de sueos la construccin y el mantenimiento del espacio comn en donde estamos.

No se adquiere ni se logra por decreto, sino a partir de experiencias histricas, tradiciones y luchas polticas.

Nunca est dada.

Jams preexiste.

Se va construyendo a partir de los conflictos.

La mayora de las veces se genera a saltos.

Cuando se logra, la clase trabajadora puede pasar de la necesidad econmica a la voluntad poltica. La conciencia de clase es parte beligerante en la lucha de clases. Empezar a construirla es comenzar a ganar la lucha.

Parece un poema de Brecht, aunque en realidad es parte de la definicin de conciencia de clase que da Nstor Kohan en su libro: Aproximaciones al marxismo: una introduccin posible.

La traigo aqu porque si bien los libros se leen habitualmente a solas, en silencio, sin siquiera mover los labios, algunos nos ayudan a construir la conciencia de clase. Cuando comienza el conflicto, sus palabras van contigo como aquello que te pas un da, como lo que te contaron, como lo que necesitas y te impulsa y acompaa.

Crisis capitalista y privatizacin de la sanidad, de ngeles Maestro es uno de esos libros. Deja, para empezar, constancia de procesos, fechas, leyes que a veces se emborronan en la memoria y que al ser claramente expuestos una y otra vez te impiden confundirte, pensar que tal vez escampe, que las cosas sern de otra manera sin que bajes a la calle y tomes el camino junto con otros y otras que lucharn a tu lado.

Venimos de una larga derrota y es til recordarlo para poder pensar mejor por qu perdimos -aqu est la nica leve observacin que le hara al libro, que no es una objecin sino un punto de partida para conversar sobre eso, por qu perdimos, hasta qu punto una gran parte de la poblacin trabajadora, heridas las herramientas de lucha y anlisis por la opresin, la guerra fra y la ilusin de prosperidad, haba sustituido el sueo del socialismo por el de la supuesta democracia europea aun antes de la muerte de Franco-. En cualquier caso, la derrota ha vuelto difcil imaginar la sociedad futura y revolucionaria. Y sin embargo, todas coincidiramos en atribuirle un principio elemental: en esa sociedad nueva el infortunio no ser fruto de la opresin. No me refiero a los conflictos y enfrentamientos. Me refiero a todas esas formas de sufrimiento evitable desglosadas con precisin por Maestro en el captulo: "Guerra social en el cuerpo de la clase obrera". Penas, suicidios, enfermedades que no dependen del azar sino de lo que la organizacin econmica prioriza y abandona.

A lo largo del libro Maestro da cuenta de cmo la llamada "seleccin de riesgos" preside la privatizacin de la sanidad. Procedente de las aseguradoras, este principio consiste en "orientar la aceptacin de riesgos hacia aquellos que ofrecen menor peligrosidad, evitando la cobertura de los que, por poder originar frecuentes siniestros o de elevado importe, originaran un desequilibrio econmico en los resultados de la empresa". Si traducimos estas palabras, la seleccin significa dejar de lado a quienes, ya sea por causa de los daos provocados por una sociedad torpe e injustamente organizada, ya por el verdadero azar, ms ayuda necesitan. Abandonarles, dejarles caer.

El diez o quince por ciento de la poblacin, nos recuerda ngeles Maestro, produce el noventa por ciento del gasto de la sanidad debido a enfermedades crnicas o complejas o a la vejez, y la privatizacin est diseada para permitir a las empresas librarse de ese porcentaje aumentando as los beneficios del capital. Y no slo ese porcentaje: la prevencin, las pruebas necesarias, la convalecencia, todo ser reducido como si el sufrimiento y los euros fuesen unidades equivalentes.

Todava, nos recuerda Maestro, haba tanto que hacer, mejorar la salud mental, la salud dental, la prevencin, alcanzar la salud a travs de una la vida diaria sin angustia, sin hambre. Y en cambio nos obligan a practicar el slvese quien pueda: cuando llegue el incendio, que ardan los ltimos, jugando a que nosotros y nosotras escaparemos. Pero no escaparemos, los hospitales, la vulnerabilidad, forman parte de la vida diaria Y desde luego, aunque nunca, cosa imposible, ni nosotros ni ningn familiar o amigo nuestro se viese envuelto en una situacin de desvalimiento, no permitiremos que nadie nos obligue a dejar solos y solas a quienes ms lo necesitan. Nuestra sociedad nueva estar organizada para que precisamente el cuidado de quienes ms riesgos tienen sea lo prioritario, un cuidado con tiempo, compaa, tazas de colores, esfuerzos compartidos, sombra de rboles; nadie estar all solo ni sola cuidando. Y no lo haremos de este modo porque sepamos que un da podremos ocupar el lugar ms dbil, lo haremos porque "de cada cual segn sus capacidades y a cada cual segn sus necesidades" es el nico principio que nos permite vivir en comn sin vergenza, sin opresin, sin miedo.

Esta llamada crisis, esta acometida de una clase contra otra puede ser, nos dice Maestro, un salto que genere conciencia. Porque durante demasiado tiempo cremos que las llamas no llegaran a nuestras casas, y ahora que llegan, tal vez debamos tambin quemar las naves de la huda y recordar aquel texto escrito en un pequeo cuadro colgado de una pared alejada del paso, en el aeropuerto de Baracoa, Cuba, que ngeles Maestro me ense y que dice: "Las palabras rendicin y derrota estn borradas totalmente de nuestra terminologa".

Enhorabuena por tu libro.

Muchas gracias

Madrid, 10 de julio de 2013

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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