Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-07-2013

Extractivismo, movimientos y revolucin

Ral Zibechi
La Jornada


Das atrs se realiz un encuentro en Caracas para debatir las relaciones entre movimientos y estados, y cmo la autonoma y el poder popular pueden construir alternativas a un desarrollo anclado en el modelo extractivo. Participaron militantes de 30 organizaciones y movimientos, desde las cooperativas agrupadas en Cecosesola y la Red Nacional de Sistemas de Trueke hasta indgenas amaznicos y yupka, colectivos juveniles, culturales y artsticos, afrodescendientes, feministas y diversas expresiones urbanas y rurales. Tambin hubo debates y encuentros con el Movimiento de Pobladoras y Pobladores.

Es importante constatar la fuerza y determinacin de estos movimientos, la profundidad y certeza de su anlisis, el carcter autnomo de sus reflexiones, la certidumbre de que enfrentan un periodo decisivo en la vida poltica. Si hubiera que sintetizar, algo ms que difcil cuando las palabras circulan y dan vueltas y ms vueltas, tres seran los temas centrales que debaten: salir del extractivismo, profundizar la autonoma y construir un modelo productivo de nuevo tipo.

El extractivismo apareci de dos modos. Uno esperable y ya habitual, vinculado a los daos sociales y ambientales que provocan las explotaciones mineras y petroleras, que amenazan la vida de las comunidades indgenas y campesinas. El asesinato del cacique yupka Sabino Romero por mafias de ganaderos el 3 de marzo en la Sierra de Perij, estado de Zulia, es parte de la ofensiva de los terratenientes contra quienes luchan por la demarcacin de sus territorios ancestrales en una zona donde avanza la minera.

Muchos grupos no indgenas y an urbanos pelean contra las consecuencias del modelo extractivo. A las consecuencias que ha generado durante ms de medio siglo un modelo asentado en la extraccin y exportacin de petrleo, se suma ahora la creciente presencia de mineras y la construccin de grandes obras de infraestructura.

La crtica a la cultura rentista, que convierte a los movimientos en dependientes del Estado y tiene una larga tradicin en Venezuela, fue algo inesperado. Uno de los grandes cambios en ese pas ha sido la democratizacin de la renta petrolera, antes reservada a unos pocos y ahora derramada hacia los sectores populares. Sin embargo, esa democratizacin no hizo sino reforzar la cultura rentista e instal el modelo productivo como algo inamovible. En el seno de los movimientos, esa cultura atenta contra la productividad, como sealan los colectivos que integran el Parque Cultural Tiuna el Fuerte.

Lo interesante de esta mirada es que coloca el problema abajo, no arriba. El extractivismo es un dato de la realidad, al igual que la hegemona de la cultura rentista. Pero lo que denominan como ausencia de productividad es parte de un desafo cultural que se puede encarar y ganar. De eso hablaron los movimientos y en esa tarea estn centrando sus esfuerzos.

Los productores agrupados en Cecosesola (Cooperativa Central de Servicios Sociales del Estado Lara) abastecen de alimentos a una cuarta parte de la poblacin de Barquisimeto, capital del estado de Lara con sus tres mercados semanales que venden 450 toneladas de alimentos. En sus seis centros de salud atienden 190 mil personas al ao. Todo lo que hacen es autogestionado.

La red de trueke intercambia lo que produce, desde alimentos hasta artesanas, pero tambin saberes y servicios, utiliza monedas comunales y se pregunta cmo impulsar la construccin de poder popular sin ser destruida por funcionarios ineptos o el poder del dinero.

El Movimiento de Pobladores y Pobladoras tiene ms de 300 edificios ocupados en Caracas, muchos estaban abandonados y ahora los autogestionan. El mayor movimiento urbano agrupa a inquilinos que resisten los desalojos, los comits de tierra urbana que nacieron en 2002 cuando se aprob la regularizacin de asentamientos urbanos autoconstruidos, a los trabajadores residenciales, antes llamados conserjes, y a los damnificados por desastres naturales. Estn construyendo 14 grupos de viviendas con base en la ayuda mutua, crean comunidades urbanas en camino hacia una profunda revolucin urbana.

Tiuna el Fuerte es una de las experiencias juveniles urbanas ms potentes del continente. Es uno de los pocos colectivos que consiguen trabajar con jvenes pobres con prcticas ilegales, para construir con ellos espacios de creacin cultural y artstica mediante su participacin en la Escuela Endgena de Hip Hop. Las reflexiones sobre el rentismo petrolero de las mujeres de Voces Latentes, que trabajan junto a los colectivos de Tiuna el Fuerte, es notable: si logramos modificar la cultura rentista y la inclusin a travs del consumismo, por una cultura productiva y autogestiva, estamos empezando a salir del modelo extractivo.

Se dir, en sintona con cierto estructuralismo, que hasta que no se cambie el modelo productivo no se modificar el comportamiento de la poblacin, que la cultura depende de la produccin, que la cultura por s sola no puede, que ese modo de hacer poltica tiene resonancias posmodernas. Sin embargo, la lucha de clases, la lucha en general, no es un dato estructural sino una construccin tica de los de abajo. No hay determinismos desde las fuerzas productivas hacia el resto de la sociedad. No deberamos juzgar sin conocer las intenciones de quienes estn haciendo.

En Venezuela hay potentes movimientos, entendidos como prcticas colectivas capaces de transformar parcelas de la sociedad modificando el lugar material y simblico de quienes los integran. En ocasiones esa porcin de la sociedad se ha sentido y se siente apoyada por el Estado y por los diversos gobiernos. En ocasiones no. Lo cierto es que hay gente en movimiento, haciendo para cambiar su vida y su sociedad. Suceda lo suceda en los prximos aos, estarn all, batallando por un mundo mejor.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/07/26/index.php?section=opinion&article=022a2pol



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter