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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2013

La izquierda uruguaya en su laberinto

Jos Luis Perera
Rebelin


Luego de 8 aos en el gobierno, el progresismo parece haber dado todo de s, y ya no tiene demasiado que ofrecer a los votantes de izquierda. El primer perodo mostr logros indudables en varios terrenos: recuperacin de salarios, reduccin de la pobreza y la indigencia, mejoras en el nivel del empleo, etc. Pero tambin retrocesos en otros, como una concentracin y extranjerizacin de la tierra como jams se haba visto, al punto que podra hablarse de una reforma agraria pero en sentido contrario.

Sin embargo, desde el punto de vista de la izquierda, los elementos ms decepcionantes se dieron en el terreno de lo poltico. Fue all donde las seales fueron ms claras, en el sentido de hacia donde apuntaba el proyecto de futuro. Nadie esperaba ya, desde luego, que el Frente Amplio en el gobierno concretara en el 2005 lo que haba sido su programa en 1971. Ya haban sido descartadas progresivamente medidas radicales como la reforma agraria o la estatizacin de la banca mucho tiempo antes. Pero tampoco era factible esperar retrocesos, que sin embargo se dieron.

Muchas de las medidas que el Frente Amplio criticaba mientras estuvo en la oposicin, fueron llevadas adelante luego como la cosa ms natural. De esa manera, se hicieron maniobras conjuntas con tropas yankis, se enviaron tropas a Hait, se concret en el primer ao de gobierno un Tratado de Proteccin de Inversiones con los EEUU (traducido al espaol: se le protegieron las inversiones al imperio), y se intent por todos los medios un Tratado de Libre Comercio con ese pas a pesar de que el programa planteaba exactamente lo opuesto.

Puede decirse, como bien lo sealaba un militante frenteamplista (contado por Constanza Moreira), que el FA en el gobierno mejor muchas cosas pero no transform absolutamente nada. Sin duda fue una administracin mucho ms eficiente que las anteriores de blancos y colorados, aunque mostr tambin diversas desprolijidades y oscuridades (por llamarles de una manera suave) cuyo caso ms notorio fue el de PLUNA.

Se avanz mucho en el tema de las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura, aunque sin dudas ms a impulsos de las organizaciones de derechos humanos, de familiares, etc.., que a la propia accin del gobierno, que se limit a la aplicacin del art.4 de la ley de impunidad. Sin olvidar algunas cuestiones como las directivas concretas por parte del presidente Vzquez a sus ministros de no involucrarse en la campaa por la anulacin de la ley de impunidad, o el ascenso a general del asesino de Nibia Sabalzagaray a pesar de habrsele advertido de quien se trataba; o el impulso al proyecto del nunca ms, de cuo ultraderechista, solo por mencionar algunos ejemplos.

Otras perlas personales del presidente Vzquez fueron sin dudas dos vetos a leyes votadas por su propia fuerza poltica. Quiz el menos recordado sea el veto a la ley de seguros por accidentes laborales (que beneficiaba a los trabajadores), que haba obtenido amplias mayoras en el Parlamento, y que el presidente vet porque encareca los seguros a los empresarios. Y luego el veto a la ley de salud sexual y reproductiva (conocida popularmente como ley del aborto).

SEGUNDAS PARTES

No obstante, la izquierda sigui apostando a generar cambios profundos. Para lo que sera el segundo perodo de gobierno, trabaj en la generacin de un programa que de alguna manera pusiera proa hacia la izquierda, y logr introducir algunas medidas que, si bien no eran el socialismo, podan ser consideradas anticapitalistas. Sin dudas las ms importantes, y que generaban mayores expectativas, eran la creacin de un frigorfico multimodal y una flota pesquera, y la convocatoria en el primer ao de gobierno de una Convencin Nacional Constituyente. Las primeras generaban cambios sustanciales en lo productivo, y la Constituyente permita generar una discusin y participacin a nivel popular donde todo estara a consideracin, y donde se podan establecer nuevas reglas de juego, diferentes a las que histricamente las clases en el poder haban establecido.

La candidatura de un ex guerrillero, perteneciente adems al grupo mayoritario dentro de la fuerza poltica gobernante, apoyado por el Partido Comunista, sin duda poda albergar expectativas de un viraje a la izquierda. Sin embargo, nada de eso sucedi. En primer lugar, porque desde el inicio, al conformarse la frmula presidencial, se pact que la economa quedara a cargo del mismo equipo econmico que en el primer gobierno: el equipo de Danilo Astori, premiado como el mejor ministro del mundo por los grandes grupos del capital trasnacional (premio que ya haba recibido antes el ministro colorado Alfie).

De manera que con la economa en manos de Astori, y la mayor parte de las reformas ya efectuadas en el primer gobierno, fue muy poquito lo que se hizo en este segundo perodo. Hubo una mejora sustancial en la poltica internacional, se aprobaron leyes como la del aborto y la del matrimonio igualitario y poca cosa ms. El buque insignia del presidente, el Plan Juntos, no ha contado con los recursos necesarios y el presidente parece querer llevarlo adelante con mucho voluntarismo y nada ms. Quien sabe si pueda apuntarse un porotito ms con la legalizacin de la marihuana.

DE AQU EN MAS

Para el futuro, el panorama para la izquierda no puede ser ms desolador. Para lograr un viraje hacia la izquierda, necesita al menos dos cosas: un programa de izquierda y un candidato de izquierda. Ambas cosas parecen difciles de lograr. Porque adems no alcanza con que el programa tenga aspectos de izquierda...adems tienen que llegar a concretarse, cosa que como hemos dicho no necesariamente sucede.

Si bien la comisin de programa viene trabajando y es poco lo que se conoce, algunos sntomas sealan que el rumbo no ha de variar sustancialmente. El economista Jorge Notaro (economista con concepciones avanzadas y de cambio) que estaba trabajando en esa comisin en el rea temtica de la economa, acaba de retirarse porque lo que se viene imponiendo es la concepcin del ministerio de economa, y porque adems no se le permita hacer pblicas sus diferencias.

En cuanto a candidaturas, ms all de un fuerte movimiento desde las bases por candidaturas mltiples o alternativas, es ms que evidente que el ex presidente Tabar Vzquez contar con el apoyo mayoritario de los sectores y grupos del FA (recientemente el MPP, grupo fundado por el presidente Mujica, decidi su apoyo a Vzquez). Un Vzquez que, desde que dej su investidura, no ha hecho ms que mostrar a todo el mundo que es ms conservador que lo que uno poda llegar a imaginarse. Su confesin de haber pedido ayuda a Bush contra Argentina, su participacin descarada en el plebiscito por la derogacin de la ley del aborto, sus planteamientos en torno al cambio de actitud imperialista de los EEUU y su llamado a una agenda comn con el imperialismo, amn de sus disquisiciones acerca de lo obsoleto de los trminos derecha e izquierda, son claras muestras de ello.

De manera que la situacin es clara. Un Frente Amplio que se ha modificado sustancialmente desde lo que fue en su origen -una fuerza de izquierda que pretenda ser la alternativa al conservadurismo de la derecha- hasta transformarse en un partido tradicional ms. Que como alternativa hacia el futuro presentar un programa conservador con un candidato ms que conservador (tal vez el ms conservador de los posibles) para llevarlo adelante.

Hace unos aos, en Italia, se constituy el Partido Demcrata, como fusin de los Demcratas de Izquierda (DS, social-liberales) y de la Margarita (ex -democristianos), conformacin que sellaba definitivamente la mutacin profunda de la izquierda proveniente del Partido Comunista Italiano. Al mismo tiempo, otros proyectos intentaban reconstruir los pedazos de la socialdemocracia dispersos por ah.

Lo que importa traer a colacin, es que el proceso naca marcado por su subalternidad a las fuerzas social-liberales en el gobierno y que se configurara como izquierda complementaria de gobierno, revelando la actitud de unos grupos dirigentes que redescubran el valor de la realpolitik.

Del otro mundo posible se pasaba al otro gobierno posibleque vota la guerra, privatiza los servicios y las empresas pblicas etc. Un camino incapaz de modificar las relaciones de fuerza, y que mostraba la consecuencias de una izquierda encerrada en la perspectiva de gobierno, fundada en una lgica de mediacin e incompetente para pensar una alternativa a la izquierda liberal.

Hace pocos meses hubo en Italia elecciones municipales. El dato ms relevante es que la abstencin super a los votantes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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