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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2013

Las Fuerzas Armadas ante la III Repblica (II)
Con el pueblo o contra el pueblo?

Antonio Maira
Rebelin


Un pas en quiebra

El horizonte econmico de crisis est desbordando el horizonte vital de los trabajadores y trabajadoras. La pobreza se est convirtiendo en el modo de vida inmediato y futuro de millones de personas. El sistema poltico de la transicin se ha convertido en un Rgimen poltico cerrado, oligrquico, antidemocrtico, antipopular, escandalosamente desigualitario, corrupto y fuertemente represivo.

La movilizacin y la autoorganizacin progresiva de la clase trabajadora y de los sectores populares contra el Rgimen poltico de la Transicin, es un hecho evidente con una dialctica vertiginosa. Las expectativas y las necesidades reales de rebelin ciudadana son crecientes.

La ultima ratio para bloquear la revuelta social contra el sistema -en la reclamacin de la instauracin de una Repblica popular y democrtica tras un proceso constituyente-, consiste en la posibilidad de intervencin de las FF.AA. La utilizacin de esta posibilidad es parte de la poltica disuasoria que ya ha sido activada como mecanismo de control del movimiento popular. El dilema que expresa el ttulo de este artculo es, pues, el punto de partida de este anlisis.

El papel institucional de las FF.AA.

El Monarca ostenta la Jefatura del Estado y, como tal, es el jefe supremo de las FF.AA. Esa dualidad Rey-FFAA es la estructura fundamental de la Constitucin de 1978, heredada directamente del franquismo y reafirmada durante la transicin con una violencia institucional paradigmtica para los procesos de democratizacin controlada.

La autonoma poltica fundamentali de las FF.AA y su capacidad de condicionar el proceso poltico son reforzadas despus del golpe del 23-F. Slo son sancionados un puado de golpistas e inmediatamente se construye un relato que exculpa al rey y lo convierte en el salvador del rgimen constitucional. La rpida incorporacin a la OTAN (gobierno Calvo Sotelo), y su reafirmacin y legitimacin pactada a travs de un referndum tramposo y manipulado por el gobierno del PSOE, la reafirman.

Desde entonces, esa dualidad Rey-FF.AA se refuerza institucional y mediticamente de forma progresiva, hasta convertirse en el Eje sobre el que se sostiene y se transmite, de gobierno en gobierno, la continuidad del estado.

Un Eje que se deteriora

En los ltimos aos se ha producido un evidente y acelerado desprestigio de la institucin monrquica; de su titular actual, Juan Carlos I de Borbn y Borbn, y de toda la familia real.

Adems de Eje constitucional, la Monarqua ha sido tambin el Eje de escndalos gravsimos de corrupcin que han conllevado la apropiacin masiva de fondos pblicos por varios miembros de la casa real y buena parte de su entorno pasado y presente. Tales escndalos, a pesar de la red protectora, han sido documentados parcialmente. Lo publicado e integrado en procesos judiciales no deja lugar a dudas sobre una de las funciones principales del Borbn, no prevista, por cierto, en la Carta Magna, pero s amparada por ella. En el caso de Juan Carlos I la presuncin de inocencia permanente es un mandato constitucionalii.

La Monarqua en ejercicio aparece tan viciada por sus actos, como por su origen como monarqua franquista.

El Gobierno con apoyo de la Real Oposicin- ha relanzado varias veces un plan de relegitimacin de la Monarqua que es siempre desbordado por el enorme torrente de basura que anega los oropeles, blasones y funciones de la arcaica -y tantas veces repudiada por el pueblo-, institucin estatal.

Caractersticas de las FAS: Ejrcito de casta

En los escalones superiores de mando, las FF.AA. espaolas han mantenido un reclutamiento fuertemente endogmico y de raz franquista. En las escalas de oficiales se repiten los apellidos de una casta militar permanente que se cohesion ideolgicamente en torno a la dictadura y le sirvi como estructura de hierro. Tal casta militar que se reproduca por el control absoluto de los mecanismos de ingreso, formacin, promocin y seleccin para el ascenso en la cadena de mando, no fue tocada sino legitimada y afianzada por todos los gobiernos transicionales.

La consolidacin de la casta militar y su enquistamiento en torno a la Monarqua y a la constitucin otorgada de 1978 se vio favorecida por el desenlace del golpe de estado constitucionaliii del 23 de febrero de 1981.

Todos los militares que vivimos, desde dentro de las FF.AA., aquella terrible jornada con regocijo la inmensa mayora, y con enorme preocupacin unos pocos-; sabamos de la implicacin del rey a travs de sus representantes ms fieles en los ejrcitosiv.

El factor exterior: Ejrcito mercenario y dependencia exterior

Esa casta militar antidemocrtica que domina absolutamente las Fuerzas Armadas espaolas hasta 1981v mantenida con celo, o reforzada, ms que combatida por los sucesivos gobiernos hasta el presente-; se ha adaptado a las nuevas servidumbres exteriores que, de nuevo, rompen toda relacin institucional con el pueblo al que sirven.

Las FF.AA, son, en su conjunto, un ejrcito mercenario.

Las variadas subordinaciones exteriores son estructuras distintas de la misma dependencia. La madre de todas ellas es la vinculacin atlntica a travs de la OTAN. El ejemplo principal de una intervencin exterior subordinada a la Alianza Atlntica y absolutamente ilegal segn las leyes y tratados internacionales es el de la guerra de Yugoslaviavi.

La segunda es la vinculacin directa con EEUU. La ms importante de las actuaciones sujetas a esta estructura de dependencia fue la intervencin poltica, diplomtica y militar- en la invasin y ocupacin de Irak. Con esa intervencin tambin se rompi todo el marco jurdico internacional. Si en la guerra de Yugoslavia se haba justificado cnicamente la agresin justificndola como realizada contra las decisiones de la ONU, pero siguiendo los principios de esa organizacin, en el caso de Irak se avanz un paso ms cuando Bush y sus aliados repetan con similar cinismo que la ONU era irrelevante cuando decida en contra de los intereses de los EEUU.

Cuando es preciso se crean vinculaciones de estructura variable en las que intervienen mediadores diversos como la ONU o la UE, o alianzas militares ad hoc. Son las que estructuraron las intervenciones humanitarias, democratizadoras o de interposicin en Afganistn, Lbano, Libia, Somalia; por citar nicamente las ms importantes en el nivel de efectivos y en la participacin en operaciones de guerra. Todas ellas se enmarcan en el desarrollo progresivo de la guerra mundial antiterrorista (tal como la han ido definiendo los documentos estratgicos de Washington y la doctrina militar de la OTAN).

La tan cacareada y sublimada soberana espaola yace lista para cualquier manoseo-, en el fondo del bolsillo de To Sam.

La incorporacin de las FF.AA. espaolas en las estructuras operativas y en las guerras del Imperio, se ha visto acompaada por la participacin de las transnacionales espaolas en las migajas de los mercados y mercadillos de reconstruccin: las famosas Asambleas de Donantes. El complejo militar-industrial transnacionalizado tambin- va mucho ms all del formado por las industrias de armamento y los gobiernos o sus ministerios de Defensa.

Las FF.AA. son tambin mercenarias en cuanto al encuadramiento de unidades completas de los ejrcitos de otros pases (Colombia en Afganistn) dentro de estructuras militares espaolas de intervencin, o por el estatus profesional (altos sueldos) y el reclutamiento de sus miembros (verdaderos soldados de fortuna)vii.

Autonoma relativa de las FFAA frente al poder poltico

La autonoma del aparato militar ante el Gobierno de turno, el parlamento y el propio sistema judicialviii se deriva -adems de su subordinacin institucional a la Jefatura del Estado y de su papel constitucionalix-, de una potentsima dependencia exterior. Puede decirse que las Fuerzas armadas canalizan una parte fundamental de las directivas exteriores que condicionan absolutamente nuestra poltica internacional.

Se ha establecido una relacin subordinada directa dentro de las vinculaciones que ya he mencionado, especialmente en la que tiene que ver con integracin en la OTAN: la llamada vinculacin atlntica; y la que se deriva de la relacin directa con los EEUU.

Los papeles de Wikileaks han evidenciado la facilidad y el descaro con la que la embajada de Washington en Espaa presionaba a los polticos espaoles, los evaluaba y seleccionaba a los mediadores ms comprometidos con la poltica del imperio.

Esta autonoma relativa ante el Gobierno derivada de su incorporacin a la estructura poltico-militar de la OTAN, y al sistema de bases de los Estados Unidos, ha alcanzado a lo largo de los aos un carcter definitivo.

La dependencia exterior, que destruye todo atisbo de soberana, est fuertemente definida tanto en lo ideolgico como en lo estructural:

Codificacin de la dependencia.

La dependencia poltico-militar de EEUU, directa, a travs de la OTAN, o mediatizada por organizaciones y alianzas militares ad hoc, est totalmente codificada y estructurada en la doctrina estratgica, la tctica militar, la organizacin permanente, los planes de armamentos, los gastos y presupuestos militares, y la integracin operativa de mximo nivel (escudo antimisiles).

-En primer lugar en los Documentos estratgicos

De la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los EEUU publicada urbi et orbe por el presidente George Bush en septiembre de 2002, hasta el discurso del Cairo de Obama en junio de 2009 y ms all de ello hasta nuestros das, los documentos sobre la estrategia de seguridad de los Estados Unidos han inspirado la doctrina militar espaola y el comportamiento internacional del Estado.

De los documentos de Aznar hasta los de Zapatero, pasando por el Documento Solana (de mbito europeo) y la Nueva Estrategia de Seguridad de Espaa, todos los textos coinciden en la incorporacin de los conceptos bsicos que definen la naturaleza imperial del poder de los EEUU, y la asuncin plena de las definiciones de amenaza que sealan al enemigo y que proclaman el derecho de Washington para intervenir militarmente cuando le parezca oportuno. La ruptura del orden y del derecho internacional que proclaman los documentos inspiradores y la propia prctica internacional de Washington que abusa hasta extremos otrora inconcebibles de la utilizacin de la fuerza, ha situado al estado espaol y a sus Fuerzas Armadas como aliados de sus tropelas internacionales.

-Estructura orgnica de las FF.AA.

Las Fuerzas Armadas espaolas actan como componente de capacidad variable en las operaciones militares de la OTAN o de otras alianzas ad hoc para garantizar el desarrollo de la poltica imperial de los EEUU. La organizacin funcional para una tarea- consolida la inutilidad de las FFAA fuera de la situacin de dependencia.

-Los Planes de armamento han sido definidos en funcin de las necesidades de la guerra mundial antiterrorista o de las amenazas que definen los documentos estratgicos del Pentgono. Las exigencias del gran aliado han sido tan fuertes que han desplazado al lugar de lo imposible cualquier consideracin sobre una posible estructura autnoma de las FF.AA independiente de los planes de dominacin del planeta de Washington.

-Los gastos y presupuestos militares se han ajustado a las previsiones a largo, medio y corto plazo de la OTAN en relacin con las intervenciones humanitarias y las guerras e intervenciones preventivas.

-La privatizacin e integracin transnacional de la Industria de armamento es otro de los factores de dependencia. La operacin que movi cientos de miles de millones de euros- ha consolidado un complejo militar-industrial con una dinmica desvinculada de un planeamiento racional de la defensa y subordinado a intereses ajenos. El nombramiento de un ministro de Defensa, Pedro Morensx, ejecutivo de multinacionales de armamento dedicadas a la fabricacin de misiles y de bombas de racimo, responde al sistema de poder y a los intereses de ese complejo.

-Integracin operativa mltiple de unidades de las FF.AA. y de instalaciones en tierra. La integracin operativa mltiple ha condicionado la capacidad operativa a la existencia de apoyos y estructuras integradas transnacionales. Sin ellas las FF.AA. espaolas carecen de elementos fundamentales para el combate.

-Integracin operativa del territorio como escenario de combate. Desde la guerra de Yugoslavia hasta la guerra de Libia el territorio espaol se ha ido aproximando y convirtiendo en escenario de combate. Las bases militares y su progresiva integracin operativa as lo confirman. El ltimo paso en este sentido es el del acuerdo con los EEUU para instalar en Rota de manera permanente los cuatro grandes buques que constituyen el componente naval del escudo antimisiles.

-El papel poltico de las FF.AA. derivado de la estructura poltico-militar de la Alianza Atlntica se ha intensificado en los ltimos aos. Valgan como ejemplos las presiones sobre Zapatero inmediatamente despus de ordenar la retirada de las tropas de Irak y de desviarlas a Afganistn, llevada a cabo por lderes polticos de su propio partido: Felipe Gonzlez, Narcis Serra, Javier Solana, por los expertos militares y civiles, por todo el aparato meditico (Falsimedia) y, por supuesto, por la embajada de los EEUU como pusieron de manifiesto los papeles de Wikileaks.

-El aparato militar tiene capacidad para presionar sobre el Gobierno de turno para que ste se mantenga dentro de una planificacin estratgica que es definida desde fuera.

Conclusin provisional

Las caractersticas fundamentales de las FF.AA. espaolas, como ejrcito de casta (franquista y antidemocrtica) y como ejrcito dependiente y mercenario enrolado en la guerra mundial antiterrorista de Washington, hacen muy real la posibilidad de una intervencin militar ante un proceso de protesta y rebelin popular que desestabilice al rgimen oligrquico y plantee un cambio de sistema.

Sin embargo, las Fuerzas Armadas como todas las instituciones y poderes del Estado- estn inmersas en fuertes contradicciones que pueden hacer cambiar su comportamiento poltico previsible. De esas contradicciones tratar en el tercer artculo de esta serie.

Cdiz 29 de julio de 2013

Leer tambin el primer artculo de la serie:

Las Fuerzas Armadas ante la III Repblica
T, el ltimo

Antonio Maira. Capitn de Fragata jubilado. Analista poltico en medios alternativos.

Contacto: [email protected]

Notas:

i Me refiero a su capacidad de intervencin apelando o no a la Constitucin, como un poder autnomo dentro del estado y al servicio de determinadas clases sociales.

ii Un Rey golpe a golpe: http://www.papelesdesociedad.info/?Un-rey-golpe-a-golpe-Biografia-no

iii El golpe de Estado del 23 de febrero de 1983, confluencia de varios proyectos golpistas contradictorios, en los que la participacin real fue evidente y las maniobras de ajuste de algunas organizaciones polticas ente lo que se les vena encima tambin (por ejemplo, el PSOE), concluy reafirmando la estructura jerrquica procedente del rgimen de Franco y condicionando gravemente el desarrollo del sistema poltico. El libro: La historia oculta sobre el golpe del 23F. La conspiracin de Mayo, del coronel Amadeo Martnez Ingls, contiene un relato de los hechos muy preciso en relacin con las conspiraciones que culminaron en las intentonas golpistas y la retirada final a los cuarteles.

iv En las hemerotecas de los aos anteriores al golpe, ms que en los informes del embajador alemn de la poca que se han publicado hace unos meses, se puede rastrear sin dificultad el continuo discurso de justificacin golpista sobre la superior moral e identificacin con la Patria, de las FF.AA. que repeta, una y otra vez, en los medios de comunicacin y en los actos militares, el rey Juan Carlos.

v El pacto para la Transicin incluye la no aplicacin de la amnista a los miembros de la Unin Militar Democrtica (UMD) que haban sido detenidos en el verano de 1975, juzgados a principios del ao siguiente, condenados a penas de crcel y expulsados de las FF.AA. La expulsin se mantuvo hasta la segunda legislatura del PSOE. Cuando se reincorporan finalmente al Ejrcito no pudieron optar a destinos de mando. Los oficiales y suboficiales que pertenecan a la UMD, o simpatizaron con ella y fueron detectados como demcratas por los mandos militares, fueron arrestados sistemticamente, se les neg destinos, se bloque su carrera militar , se les hizo muy dura la convivencia profesional. Una vez consolidada la nueva situacin militar buena parte de ellos optaron voluntariamente por solicitar el pase a la reserva.

vi "La guerra de la primera vez". El Viejo Topo, septiembre 1999. Algunas consideraciones sobre la guerra de los buenos y de los malos. http://www.grups.pangea.org/pipermail/infomoc/Week-of-Mon-20011119/000521.html

vii Durante el curso acadmico 2009-10, en los institutos de Jerez, un pequeo grupo de infantera de marina, vistiendo sus mejores galas y encabezado por un suboficial, reclutaba a jvenes estudiantes de bachillerato. Parecan representar una escena del documental Fahrenheit 9/11, de Michel Moore. Por la misma poca quienes viajaban en los trenes de cercanas de la Baha de Cdiz podan escuchar el intercambio de informacin entre jvenes que haban sido licenciados por las FF.AA. y que acudan a Rota buscando ser enrolados en otras unidades militares. Parecan referirse a compaias privadas de seguridad como Blackwater.

viii Con el concepto de autonoma relativa me refiero a algo ms de lo que con un trmino bastante exacto pero tratado siempre de manera eufemstica-; se denomina: poltica de Estado.

Se trata, no slo, de la poltica de Defensa que comparten los dos grandes partidos que se distribuyen el Gobierno (con el apoyo de otros pequeos partidos del arco constitucional), segn las determinaciones de la oligarqua a la que sirven y de la que forman parte sus dirigentes; sino de la poltica de seguridad (Defensa, Interior, Relaciones internacionales, poltica presupuestaria) que se genera en rganos especficos de la Defensa Nacional y que comprometen las decisiones de todos los Gobiernos.

ix Artculo 8 de la Constitucin espaola.

x http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Moren%C3%A9s

La presencia en el Gobierno de Pedro Morens como ministro de Defensa fue impuesta o aconsejada por el Rey a Mariano Rajoy: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article35758

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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