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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2013

Libertad de eleccin o seleccin educativa

Enrique Javier Dez Gutirrez
Rebelin


La denominada libre eleccin de centro no es (ni debe ser) un derecho social. Es la manifestacin particular de una preferencia de escolarizacin determinada que en ningn caso puede ser determinante a la hora de satisfacer las necesidades de escolarizacin de la poblacin en su conjunto. No cabe pues equiparar una preferencia particular con el derecho universal a la educacin, que ha de ser garantizado por los gobiernos y las administraciones pblicas en condiciones de igualdad.

Las polticas educativas de las Comunidades Autnomas gobernadas por el PP, as como la actual reforma educativa del Ministro Wert, tratan de poner al mismo nivel el derecho de todos y todas a la educacin y esa preferencia de seleccin de centro, buscando que las Administraciones educativas garanticen por igual, tanto el derecho a la educacin como la libertad de eleccin de centro por las familias.

Tras esa supuesta libertad de eleccin se esconde un modelo neoliberal que est calando profundamente en el discurso y en el imaginario colectivo de buena parte de la sociedad. Su fuerza, como explica el profesor Antonio Viao, reside en que es un discurso en el que se traslada un mensaje que habla de libertades, contra el que, al menos en un plano terico, no parece posible oponer otro de signo opuesto. Quin va a estar en contra de la libertad? Quin va a propugnar, frente a ella, un sistema en el que las familias no puedan elegir para sus hijos e hijas el centro docente que deseen, o que restrinja su capacidad de eleccin? Cualquiera que lo hiciera perdera de inmediato el apoyo de amplios grupos sociales.

El discurso neoliberal encuentra, por ello, una audiencia muy amplia no slo entre quienes ya ejercen o pueden ejercer la libre eleccin de centro docente, sino tambin entre ciertos sectores de la clase media y media-baja a los que no les basta la escolarizacin generalizada -la han conseguido ya-, sino que buscan una enseanza de lite que les facilite escalar socialmente. Y es ah, donde determinados centros, por lo general privados, aparecen como el paradigma capaz de proporcionrsela, por tratarse de centros cuyo alumnado procede mayoritariamente de las clases y grupos sociales ms favorecidos, con los que quieren que sus hijos e hijas se relacionen y a los que quieren que pertenezcan en el futuro.

Los estudios internacionales muestran en efecto que no son tanto los programas o el currculo ofertado lo que determina las elecciones efectuadas por las familias, como la composicin tnica y social del alumnado, junto al modelo de disciplina y control o los recursos extraordinarios de que disponen los centros docentes. En realidad, como afirma el profesor Gimeno Sacristn, detrs de los argumentos a favor de la libertad de eleccin, ms que fervor liberalizador, lo que se esconde es el rechazo a la mezcla social, a educar a los hijos e hijas con los que no son de la misma clase.

Esta mentalidad profundamente clasista y neoliberal ha colonizado el sentido comn de buena parte de las familias, especialmente las acomodadas que pueden permitrselo, porque disponen de los recursos o habilidades suficientes para ello, para tratar de seleccionar un particular centro que es percibido como un entorno que le va a proporcionar determinadas ventajas competitivas en el futuro mercado laboral a sus hijos e hijas, o que les van a aportar unas determinadas redes de relaciones y de contactos que pueden resultar ventajosos o muy adecuados para progresar socialmente.

Lo cierto es que las investigaciones internacionales concluyen que las polticas de libre eleccin de centro docente incrementan la separacin del alumnado en funcin de su origen y clase social y acelera la estratificacin social de las escuelas y las diferencias de calidad entre ellas. Que adems son particularmente beneficiosas para las clases altas, por ser ste el grupo social que mejor se entera e informa de las oportunidades que surgen, y el que ms se aprovecha de ellas cuando aparecen. De hecho, el informe Equidad y Calidad en la educacin de la OCDE advierte de los peligros que conlleva la libertad de eleccin de centro, ya que contribuye a la segregacin de estudiantes segn sus capacidades y antecedentes socioeconmicos, y genera mayores desigualdades educativas.

Pero, no nos engaemos, advierte el experto Antonio Viao, aunque se utilice como proclama por el sector neoliberal la libertad de eleccin de centros, realmente no existe ni se pretende que exista. Lo que se busca, ms bien, es la libre eleccin o seleccin de alumnado por los centros docentes, en especial por los privados y, dentro de estos, por los confesionales.

Porque, donde la teora habla de libre eleccin de centro por las familias, lo que la realidad muestra tozudamente es la libre solicitud por estas familias y la libre eleccin de alumnado por aquellos centros que tienen mayor demanda y pueden seleccionarlos. Los dems recogern lo que stos hayan desechado. No son, pues, las familias las que realmente eligen centro, sino ciertos centros docentes los que eligen a su alumnado. De este modo, slo las familias, cuyos hijos e hijas hayan sido elegidos por los centros solicitados podrn considerarse electores, vindose obligado el resto, los rechazados, a inscribir a sus hijos e hijas en otros centros menos demandados. El resultado final es el incremento de las diferencias que ya existan entre los centros docentes, as como de las desigualdades sociales, y la aparicin de guetos escolares -por lo general en el sector pblico- donde se confina alumnado con mayores carencias y ms necesitados de atencin o apoyo educativo especfico, trasladando as hacia el sector pblico el alumnado con mayores dificultades o de bajo rendimiento, justo el objetivo perseguido, y no confesado -por inconfesable- de la poltica de libre eleccin de centro.

Para ello se vienen adoptando medidas como la supresin de las zonas escolares en las Comunidades gobernadas por el PP, apoyndose en la LOE, y la creacin de zonas nicas de escolarizacin o el criterio de escolarizacin en la zona prxima a la vivienda habitual. As se conforma un mercado educativo abierto y competitivo al servicio de clientes avispados y competitivos, que luchan denodadamente no por la educacin de todos y todas, sino por conseguir las mejores oportunidades y las mayores ventajas para los suyos y que lejos de responder a los criterios de pluralidad, igualdad y calidad tiende a concentrar y clasificar al alumnado por su condicin social.

En realidad, lo que se pretende hacer para justificar la supuesta libertad de eleccin de centro es generar un sistema con diferentes calidades, donde los centros compitan entre s por obtener al alumnado que mejor se adece a sus condiciones y requisitos. Lo cual implica, como acertadamente seala la profesora Carmen Rodrguez, que las desigualdades entre centros y la seleccin del alumnado hurtan el equilibrio a la sociedad y la cohesin social, convirtiendo la educacin en una lucha por el privilegio de la distincin. Si la calidad en todos los centros fuese equiparable, desapareca la necesidad para las familias de tener que ir buscando el mejor colegio para sus hijas e hijos. Este es el caso, por ejemplo, de Finlandia.

Adems, este modelo neoliberal genera otro dao colateral crucial. Implica que el Estado, la Administracin pblica, tiende a concebir la calidad como un asunto de los centros docentes, a quienes, en todo caso, les financia de forma ridcula- la aplicacin de programas de mejora en funcin de su rendimiento. La calidad deja de ser una cuestin poltica, pblica, para convertirse en un problema de gestin en el que todo reside en la accin o voluntad del profesorado de cada centro docente, con la participacin ms o menos activa de las familias y el alumnado, y con el que nada o poco tienen que ver las polticas educativas y los recortes y desasistencia continuada de la Administracin Educativa. De esta forma, son los propios centros quienes asumen esta mentalidad neoliberal buscando competir entre ellos, en vez de cooperar y compartir, para estar en la cima del ranking y se hacen selectivos con el propio alumnado que ingresa, pervirtiendo su funcin: ya no se trata de qu puede hacer el centro por el alumno o la alumna, sino qu aporta cada nuevo alumno para que el centro no baje en ese ndice, pues su financiacin depende del mismo, como se plantea en la LOMCE.

En definitiva, no se puede plantear un derecho social como si fuera una cuestin particular, cuando el derecho a la educacin es del nio, no de sus progenitores. Y es la comunidad, a travs de los poderes pblicos, quien tiene la obligacin prioritaria de garantizar a todos los nios y nias por igual una educacin slida, acorde con sus necesidades, integral, global e inclusiva, que responda a los principios contemplados en la Declaracin Universal de los derechos humanos, as como en los convenios y tratados internacionales que asientan los mnimos colectivos establecidos.

No podemos potenciar un modelo de mercado competitivo en el mbito educativo, basado en la seleccin de centros por parte de las familias buscando una ventaja competitiva para los suyos en el futuro mercado laboral. Lo que debemos exigir es que se dote a todos los centros de los recursos suficientes y las medidas adecuadas para que todos ellos ofrezcan la mxima calidad y las mejores oportunidades de cara a que todo el alumnado pueda recibir la mejor educacin.

Todos los nios y todas las nias tienen derecho a recibir la mejor educacin estn en el centro que estn para hacer efectivo as el derecho universal a la educacin para todos y todas, no slo para aquellos nios y nias que sus familias tengan los recursos suficientes y la capacidad para seleccionar los mejores centros. Es responsabilidad de los gobiernos crear y desarrollar una red de centros pblicos que ofrezcan la mejor educacin y con la mxima calidad para todos los nios y nias, sin discriminacin en funcin de la capacidad o los recursos de sus familias para seleccionar determinados centros.

Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor de Didctica y Organizacin Escolar de la Universidad de Len y Coordinador del rea Federal de Educacin de IU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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