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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2013

Accidente ferroviario se sealan todas las causas?

Concepcin Cruz Rojo
Rebelin


Ya hemos hablado, y mucho se ha escrito y analizado, sobre las causas que producen los problemas de salud como los accidentes, aunque el ltimo ocurrido en Santiago de Compostela es de una magnitud y tragedia tal que nos motiva esta reflexin sobre sus causas. Y para ello es esencial comprender la relacin dialctica entre el azar y la necesidad, entre lo casual y lo causal. No es una retrica gratuita, no es un superficial y frvolo juego de palabras, es pura praxis, es pura intencin de poner las cosas en su sitio, a los responsables y responsabilidades de un drama. Es, en definitiva, poner en su lugar todas las causas, para sealar a los verdaderos culpables y a las autnticas responsabilidades y actuar para erradicarlos y evitarlos en el futuro.

Decamos en cierta ocasin que frente al determinismo y el mecanicismo que an predominan en los anlisis de las ciencias de la salud debemos considerar un hecho bsico: que hay determinacin en la indeterminacin e indeterminacin en la determinacin. Qu quiere decir esto? Si analizamos cualquier acontecimiento de la naturaleza (viva o inerte) o de la sociedad podemos comprobar que se produce por una serie de causas, de cadenas causales (necesarias y determinadas) que chocan y se entrecruzan entre s de forma causal o azarosa (indeterminada).

Este accidente de tren ocurrido en Santiago de Compostela, nos obliga a indagar y mostrar todas las cadenas causales que lo han producido. Solo el cruce de esos procesos causales, que deben ser analizadas minuciosamente, es casual. Ese punto donde se encuentran una serie de circunstancias, el posible despiste del ploto producto de su situacin y estado psicosomtico concreto y otras relacionadas con las condiciones de seguridad de un tren de alta velocidad (AVE), que parece que solo fue alta en velocidad, pero baja en seguridad, as como de las condiciones de la va, curva excesivamente cerrada para un trayecto AVE entre otras posibles circunstancias. Solo es casual y fortuito la coincidencia en el tiempo y el espacio de ese conjunto de procesos que originaron el accidente.

Cuando machaconamente los medios de comunicacin y los diferentes dirigentes polticos centran el origen del problema, la causa , en la imprudencia del ploto, en la responsabilidad individual, nos estn mostrando una visin mecanicista y determinista de los problemas que no va a la raz, al conocimiento completo y dialctico y eluden hablar de las responsabilidades sociales y polticas. Solo promoviendo ese conocimiento completo y hasta sus ltimas consecuencias de las circunstancias involucradas nos permitir evitarlas en el futuro, porque cuanto ms conozcamos y podamos intervenir sobre todas las causas, ms podremos evitar el fatal desenlace, el accidente, y menos posibilidades le dejamos al azar.

Pero para analizar en profundidad las condiciones de un accidente como este tambin tenemos que considerar otra importante relacin dialctica, la de la realidad y la posibilidad. Los fenmenos o hechos se consideran reales porque son posibles que ocurran, frente a lo imposible. Es sabido la posibilidad real de que se produzca un accidente de cualquier tipo, por tanto ante dicha posibilidad todo nuestro esfuerzo debe ir dirigido a conocer y evitar los elementos que lo hacen ms probable y fomentar los que lo hacen ms improbable. En el caso que nos ocupa, tenemos un trazado antiguo, una curva que se conserv pese a no ser adecuada para una va de alta velocidad. Tenemos, adems, que a dicho trazado no adecuado a una mquina ms potente no se le incorpora sus correspondientes sistemas de seguridad, los sistemas ms seguros y sofisticados que necesitan y se incluyen a estas mquinas que alcanzan tan altas velocidades. Y en esas circunstancias adversas como las descritas todo depende del factor humano, del trabajo humano que es bien diferente al que se tena en el pasado, porque las consecuencias en caso de accidente son -con ms probabilidad- graves y mortferas. Porque tambin las condiciones del trabajador que pilota el tren son diferentes. Pongamos un ejemplo, el juez le pregunta al piloto que tena 4 kilmetros para frenar antes de la curva, parece que con cierta extraeza de que en un recorrido tan largo no pudiera haber tenido tiempo suficiente de darse cuenta de su despiste, pero en el tramo anterior el tren va a 200 km/hora, a esa velocidad el piloto tiene exactamente 1 minuto y 12 segundos desde que debe realizar la frenada hasta la entrada a la curva. Sin tener toda la informacin ni detalles del suceso, y cuando parece confirmarse que el piloto atenda una llamada telfonica de su compaero en ese momento, cualquiera puede entender que dejar toda la responsabilidad a un ser humano, que puede sufrir cualquier imprevisto de salud, u otros, de una mquina con esa velocidad y con tal cantidad de viajeros es, cuanto menos, escandaloso.

Frente a la necesidad de defender y reivindicar un conocimiento exhaustivo, una visin dialctica que analize todos los elementos interelacionados, nos encontramos unos medios de comunicacin que machaconamente se centra en la responsabilidad individual, una visin determinista y culpabilizadora del individuo que lo nico que hace es ocultar las races del problema, las contradicciones polticas de esta sociedad en crisis que prioriza el beneficio econmico, monetario e inmediato frente a los beneficios sociales, amplios y a largo plazo de la salud de su poblacin. Insistimos, la responsabilidad individual debe combinarse con la social, haciendo cada vez menos posible la primera porque cuidamos hasta el ltimo detalle la segunda.

En definitiva, en los anlisis de un problema de salud, como el accidente que nos ocupa, como en cualquier otro campo del conocimiento, es comn caer en la trampa de los modelos deterministas que tienen la incapacidad de no dejar libertad para la accin y transformacin de la realidad y que, por lo mismo, terminan cayendo en el idealismo, la fatalidad y la impotencia ante los acontecimientos. Si un accidente de estas caractersticas se centran en la unicausalidad del error humano, estamos justificando y perpetuando las posibles responsabilidades sociales, y haciendo inamovible el sistema social y poltico . Pero pese a esta mentalidad que reiteradamente nos quieren inculcar, la lucha por el conocimiento cientfico y crtico debe ser una constante, pues el conocimiento verdadero siempre es crtico y revolucionario. Que podemos actuar y transformar, incluida nuestra sociedad y aunque choquen con determinados intereses polticos. Que tenemos la libertad de intervenir sobre la posibilidad de aparicin de accidentes como este, que es la propia poblacin, y la clase trabajadora en su conjunto, la que debe proponer y reivindicar polticas de transportes pblicos seguros y equitativos. Y sealar a todos los responsables y responsabilidades sociales y polticas.

Concepcin Cruz Rojo. Militante del Sindicato Andaluz de Traajadores (SAT)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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