Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Kurdistn, un pueblo sin derechos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2013

El verano kurdo

Txente Rekondo
Gara


Los kurdos en Siria han logrado crear una zona autnoma tras la retirada de Damasco. En el norte (Turqua) las conversaciones pueden dar una salida al conflicto. En el sur (Irak), los kurdos tienen su estado de facto. Y los kurdos del este (Irn) esperan aprovechar la coyuntura. Pese a las esperanzas de algunos, el pueblo kurdo volvi a ser el gran ignorado de la Primavera rabe. Pero una serie de acontecimientos recientes pueden abrir las puertas a la esperanza de esta nacin sin estado que ya a principios del pasado siglo fue traicionada por las potencias coloniales.

En Kurdistn occidental (Rojava), los dirigentes del Partido de la Unin Democrtica Kurda (PYD) han propuesto un plan de autonoma para gobernar las reas kurdas que hoy en da se encuentran dentro de las fronteras de Siria. El plan incluira un referndum y elecciones en los prximos tres meses. Desde el verano pasado la salida de las fuerzas gubernamentales de la regin ha posibilitado a las fuerzas kurdas hacerse con el control y durante las ltimas semanas han mantenido duros enfrentamientos con grupos islamistas y jihadistas transnacionales que combaten al gobierno sirio.

Durante aos los kurdos han sufrido la represin, con prohibiciones sobre el uso de su lengua; la negativa a inscribir a los nios con nombres kurdos; sustitucin de topnimos con nuevos nombres en rabe; la prohibicin de crear empresas a aquellos que no tienen el nombre en rabe; no se permitan escuelas privadas kurdas, y la prohibicinde libros y otros materiales escritos en su propia lengua.

En el norte de Kurdistn (Bakur) el proceso de paz entre el gobierno turco y el PKK sigue su camino a pesar de los obstculos que asoman cada da. A comienzos de este mes y desde la prisin el lder kurdo Oalan ha criticado la falta de progresos por parte de Ankara. Posteriormente la Unin de Comunidades Kurdas (KCK) ha denunciado el impasse del gobierno turco, pidindole a que mueva ficha.

En paralelo se han registrado cambios en la direccin del KCK y HPG (Fuerzas de Defensa del Pueblo), brazo armado del primero. Estos nombramientos han trado consigo lecturas interesadas y distorsionadas, intentando presentarlos en clave de lucha interna dentro del PKK entra palomas y halcones.

La realidad es otra. Estos cambios han sido diseados por Oalan (tras intercambiar opiniones y escritos con la rama femenina del movimiento, la rama europea y los lderes de la KCK), quien sigue siendo el referente principal del movimiento a pesar de su encarcelamiento. El nombramiento de Cemil Bayik (fundador del PKK) y Bese Hozat (una alauta, lo que da un impulso ms democrtico a la organizacin, asegurando la equidad de gnero y tendiendo la mano a la minora alauta), como copresidentes, junto a los seis nuevos dirigentes del Consejo de Direccin (importantes miembros del PKK y mujeres) y el nombramiento del hasta ahora lder de la KCK, Murat Karayilan, como responsable de las HPG, han dado una nueva imagen a la direccin del movimiento kurdo.

Estos cambios buscan acelerar el proceso de paz, dotando de una mayor peso poltico a la dinmica kurda, as como un control de los acontecimientos en otras zonas kurdas (como en Rojava). Adems, se ha aprobado una estrategia en la que se sigue apostando por el proceso de paz (a pesar de los obstculos y sabotajes), se pretende poner en marcha una institucionalizacin progresiva a nivel local, para ir preparando un futuro escenario autnomo, y sobre todo se incide en la necesidad de movilizar a la poblacin civil (durante estas semanas ms de 150.000 personas han participado en diferentes manifestaciones, festivales y mtines).

Las prximas semanas pueden ser interesantes, ya que el baln est en el tejado del gobierno turco, que debe comenzar a dar pasos de cara a la segunda fase del proceso. Se debe ir cumpliendo la hoja de ruta, con la liberacin de prisioneros polticos kurdos, as como reformas legales que den respuesta a las demandas sociales, polticas, culturales y econmicas del pueblo kurdo.

En Kurdistn del sur (Basur) la coyuntura poltica sigue marcada por el dominio de los dos principales partidos, el PDK liderado por Masud Barzani y la UPK de Jalal Talabani. Estos dirigentes y sus organizaciones llevan dcadas repartindose el poder y su actual alianza (superando los enfrentamientos del pasado) les permite seguir controlando y manejando a su antojo la industria, las milicias y las inversiones en la regin.

Los intentos por parte de la oposicin de organizarse y obtener buenos resultados electorales no han dado sus frutos a da de hoy, a pesar que en la ltima cita electoral, el Movimiento del Cambio logr una veintena de diputados en la asamblea regional. El control del petrleo, las relaciones con Irak, el poder y los ingresos aduaneros siguen marcando la agenda. Una realidad que no da signos de cambio.

El sur de Kurdistn mientras tanto, y a pesar de lo sealado anteriormente, sigue gozando de una situacin de independencia de facto, aunque sus dirigentes siguen gobernndolo como si se tratara ms de una tribu (la suya) que de una nacin.

Finalmente, los kurdos del este (Rojhilat, bajo ocupacin iran), asisten esperanzados a los cambios y movimientos que se estn produciendo. Cualquier debilidad del rgimen teocrtico de Tehern puede abrir las puertas a un nuevo impulso en las demandas kurdas.

Dirigentes del Partido de la Vida Libre del Kurdistn (PJAK) han destacado que los acontecimientos en otras zonas de Kurdistn suponen una coyuntura favorable a su lucha. Tras aos de enfrentamientos armados, en estos momentos, y sin descartar el uso de la lucha armada, los dirigentes del PJAK apuestan por una solucin pacfica, priorizando la agitacin poltica, y la alianza con otras fuerzas kurdas que en el pasado mantuvieron enfrentamientos entre s y que debilitaron ostensiblemente la capacidad del movimiento en su conjunto. Es la hora de un Irn democrtico y un Kurdistn confederal.

Desde el PJAK se seala que en ocasiones los cambios se precipitan y, de no estar preparados, pueden perder la oportunidad y su momento.

El futuro de Kurdistn sigue sin aclararse. Las presiones e intereses de los pases de la zona (Irak, Irn, Siria y Turqua), las alianzas de stos con algunos grupos kurdos (divide y vencers), la presencia de potencias extranjeras y el control de dos grandes recursos (agua y petrleo) condicionan sobremanera el escenario venidero.

No obstante el pueblo kurdo puede superar esos obstculos, al tiempo que evita caer en los errores del pasado (rivalidades polticas, diferencias sociales y culturales, luchas por el poder) y aprovecharse de la nueva coyuntura que se est creando en la regin. No obstante haran bien si no olvidan su historia, marcada por traiciones de Occidente y de los estados de la regin. Aunque como bien dice un proverbio kurdo no creas ni en la risa del opresor ni en el agrado del invierno.

Fuente original: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130812/417537/es/El-verano-kurdo



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