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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2013

Las complejidades del Paro Nacional Agrario

Fernando Dorado
Rebelin


Tres pliegos se han presentado como sustento del Paro Nacional Agrario del prximo 19 de agosto de 2013. Uno es suscrito por las denominadas dignidades: cafetera, arrocera, papera, cacaotera y organizaciones que estn por la defensa de la produccin nacional. Otro pliego es firmado por el Coordinador Nacional Agrario CNA, y uno ms es presentado por la Mesa Nacional Agropecuaria de Interlocucin y Acuerdos (MIA Nacional). (1)

Lo ideal habra sido que se presentara un pliego unificado y que se hubiera concertado la movilizacin popular. Sin embargo, las concepciones polticas que existen detrs de cada pliego no permitieron que sta accin de masas fuera ms coordinada y ms contundente desde el punto de vista reivindicativo y poltico.

Mientras las dignidades califican la jornada como una Movilizacin Nacional Cafetera y Agropecuaria, los otros dos procesos organizativos convocantes le denominan Paro Nacional Agrario y Popular.

Esta diversidad de propuestas nos permite elaborar un breve anlisis de clase y regional de las luchas agrarias y campesinas que estn en pleno desarrollo en Colombia, y a la vez, tratar de entender a la luz de esa variedad, las propuestas polticas que estn en juego en el seno de la izquierda.

Cada pliego representa el trabajo organizativo y la influencia de diferentes sectores polticos en diversas regiones del pas entre productores agropecuarios, campesinos y colonos que son, a su vez, indgenas, afrodescendientes, mestizos y "blancos", que tienen diversos desarrollos regionales, histricos e intereses dismiles.

Las "dignidades" representan los intereses de productores de caf, cacao, papa, arroz, panela, algodoneros y ganaderos de diversas regiones. Su pliego se plantea la "defensa de la produccin nacional" y no involucra para nada el tema de la tierra. Otros intereses de los campesinos pobres que son la mayora de los productores agropecuarios no estn plasmados en ese pliego. As mismo, en las negociaciones con el gobierno durante el pasado paro cafetero se le dio prioridad al tema del precio, que en una primera instancia benefici ms que todo a los medianos y grandes productores de caf.

En el proceso organizativo de las dignidades se expresa la tctica de alianza con la burguesa nacional. Es por ello que desde que se fund Unidad Cafetera y despus el Movimiento de Salvacin Agropecuaria, el tema de la tierra ha sido desconocido en sus pliegos de lucha. De all que los dirigentes de las dignidades no hicieran ningn esfuerzo por coordinar el Paro y el Pliego con los otros dos sectores que se van a movilizar a partir del prximo lunes 19 de agosto, que tienen como punto principal el problema de la concentracin y acaparamiento de la tierra.

Es evidente que el tema de la soberana nacional es la prioridad dentro de esa estrategia poltica. Se colocan los intereses de los empresarios del campo, de los campesinos ricos y medios en primer lugar, lo que est plasmado concretamente en el pliego. De acuerdo a dicha visin, involucrar temas como el de la concentracin de la tierra y otros aspectos de la lucha agraria que interesan al campesinado pobre y colonos, no es oportuno. Se trata de unir a todos los sectores que rechacen las polticas de entrega de la soberana nacional y de subordinacin de los intereses nacionales a intereses imperiales extranjeros.

Se debe tener en cuenta que los campesinos pobres que tienen un promedio de una (1) hectrea por parcela o menos, tambin son productores agropecuarios. Sin embargo la mayora de ellos son semi-proletarios, viven principalmente del jornal, del rebusque, del comercio y de otras actividades combinadas. Muchos de ellos envan a sus hijos en tiempos de no cosecha a zonas de colonizacin a jornalear en zonas cocaleras o realizan actividades paralelas como el moto-taxismo. Tienen los mismos problemas de los grandes y medianos productores, pero adems sufren otras contingencias relacionadas con el monopolio de la tierra, la falta de asistencia tcnica y de crdito, desventajas en la comercializacin y transporte, y dems problemas relacionados con el modelo productivo imperante.

Estos campesinos pobres han subsistido y an, se han ampliado y crecido en zonas marginales del Eje Cafetero y en nuevos departamentos cafeteros como el Huila, Caquet, Cauca, Nario, sur del Tolima y Putumayo. Han podido hacerlo porque subsidian la produccin cafetera y otros productos como la panela y la pequea ganadera, con mano de obra familiar, obteniendo otras entradas o recursos del trabajo asalariado tanto en el campo como en la ciudad. sta clase de campesino tiene ahora un pi en centros urbanos y otro en el campo. Muchos jvenes subsisten con el trabajo de construccin, el comercio informal y el moto-taxismo. Es una especie de semi-proletariado de nuevo tipo.

Es importante anotar que la mayora de los campesinos cafeteros pobres son el eje central de ste 2 paro. La mayora no estn cedulados ante Federacin Nacional de Cafeteros, no participan del comercio formal del gremio y por ello no pudieron acceder al subsidio (PIC: Proteccin del Ingreso Cafetero) concertado con el gobierno. Por ello, presionaron a sus dirigentes para realizar sta nueva movilizacin que se ha ampliado a otros sectores productivos que sufren los mismos problemas, tanto de incumplimientos del gobierno como de efectos negativos de la implementacin de polticas neoliberales como los TLCs.

Por otro lado el trabajo organizativo del Coordinador Nacional Agrario (CNA) y de la Mesa Nacional de Interlocucin y Acuerdo (MIA) se desarrolla principalmente en reas que hasta hace poco eran zonas de colonizacin. All los campesinos pequeos y medios que han podido capitalizar recursos de la economa cocalera han logrado construir fincas que estn en condiciones de integrarse a la economa formal. Esos sectores campesinos se han desarrollado en regiones como el occidente de Nario y del Cauca, sur y oriente del Huila, Putumayo, Caquet, Meta, Catatumbo, Arauca, Guaviare y otros departamentos. Al lado del campesino cocalero trabaja una importante masa de raspachines (jornaleros o proletarios del campo) que en gran medida, constituyen la avanzada principal de las movilizaciones y protestas (como se pudo observar en el pasado paro del Catatumbo).

Estos campesinos medios (y algunos que ya son ricos) estn interesados en legalizar sus fincas y por ello, la consigna de las zonas de reserva campesina les es atractiva. As, en primer lugar est el tema de la sustitucin de los cultivos cocaleros, les interesa que el Estado llegue a esas zonas con obras de infraestructura y de servicios pblicos (vas carreteables, electrificacin, agua potable, educacin, salud, etc.). Son regiones en donde tradicionalmente ha hecho presencia la guerrilla, cumpliendo funciones de Estado, regulando las relaciones sociales y garantizando el orden pblico.

Es evidente que el Pliego de la MIA est muy bien trabajado. Recoge en su contenido puntos que interesan a los productores agropecuarios como la necesidad de precios de sustentacin para sus productos, pero representa ante todo los intereses de colonos y campesinos pobres. Est all representada otra visin sobre el desarrollo agrario basado en la produccin parcelaria del pequeo productor, que est en contrava al desarrollo agro-exportador que se ha impuesto en el pas. Ese modelo agro-exportador ubica al campesino pobre y medio no como cultivador de productos alimentarios sino como socio subordinado a los grandes proyectos productivos dirigidos a la exportacin.

Por otro lado estn las comunidades indgenas, que tienen sus propias reivindicaciones. En esta ocasin parece que los pueblos originarios no van a participar en el Paro Nacional Agrario. A pesar que el Estado y el gobierno no les ha cumplido los acuerdos, en sta ocasin las organizaciones que los representan no tienen claro los objetivos del Paro, y dado que entre sus prioridades no est el tema de la produccin, no ven claro cmo podran sacar adelante sus reivindicaciones relacionadas con la defensa de su autonoma y la construccin de vida digna en sus territorios.

La situacin es bastante compleja. Se puede prever que la participacin de productores de caf del tradicional Eje Cafetero no va a ser tan masiva. La presin se har ms efectiva en el sur-occidente colombiano. Falta ver la capacidad tanto de las dignidades como de las otras organizaciones campesinas y agrarias para movilizar sus fuerzas.

Al no haber coordinado los pliegos, ni las formas de lucha, se corren riesgos de que se generen situaciones conflictivas. Se pueden dar luchas internas por imponer dinmicas contrarias, y lo ms grave, que esa divisin y falta de coordinacin lleve a que el gobierno utilice esas circunstancias en su favor. Se pueden presentar actos de violencia (quemas de vehculos y otros) al estilo de lo que acaba de ocurrir con el paro de los pequeos mineros, lo cual da motivo para desgastar la lucha entre la opinin de la gente de las ciudades.

El desarrollo econmico desigual y combinado en las regiones colombianas crea condiciones para que se presenten estos fenmenos. Es claro que la dinmica compleja de la lucha de clases va a obligar a que el objetivo de soberana nacional se alimente con reivindicaciones populares que estn en el centro de las preocupaciones actuales. Es bueno recordar que mientras el gobierno acuerda en La Habana un paquete de polticas para el desarrollo rural integral, paralelamente pretende aprobar una ley para legalizar el acaparamiento de tierras y la extranjerizacin de territorios.

Por ello, sera muy importante que la dirigencia de estos procesos organizativos, en medio de la lucha y sobre la marcha, realicen todos los esfuerzos por coordinarse y presentar un nico frente de lucha ante el gobierno. Sera un paso adelante de carcter histrico.

NOTAS:

(1) Ver los pliegos en los siguientes sitios web:


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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