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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2013

El petrleo y sus suicidas

Vctor M. Toledo
La Jornada


El petrleo es hoy por hoy el principal agente natural que conduce al suicidio de la especie. Si el oro negro fue la plataforma que permiti la consolidacin del mundo industrial, hoy en cambio es la causa principal, junto al capitalismo, de la crisis de la civilizacin moderna, la que se ha convertido adems en un peligro real para la supervivencia de la especie humana, de la vida y del planeta entero. El petrleo no slo es la causa central del calentamiento global por la contaminacin industrial, sino la que acciona el transporte y los modelos agroindustriales que han provocado contaminacin por pesticidas, agotamiento de acuferos, prdida de suelos, erosin y polucin gentica, desaparicin de abejas y otros insectos benficos, etctera. Por ello toda decisin sensata, de simple supervivencia, debe buscar aprovechar su altsima rentabilidad como mercanca para incentivar y garantizar la llamada transicin energtica, el cambio hacia energas renovables (biomasa, elica, geotrmica, hidrulica, solar directa, etctera).

Que estamos en el umbral de una transformacin energtica radical lo confirma no slo la crisis ecolgica, sino el hecho de que la era de los combustibles fsiles ha entrado a su fase final. Desde el surgimiento del primer pozo petrolero en 1859 a la fecha, la mitad de las reservas probadas de crudo del mundo ha sido consumida. El llamado pico petrolero ( oil peak) se alcanz entre 2010 y 2012. Es decir, la civilizacin actual ya est utilizando la segunda mitad de las reservas petroleras, y las predicciones apuntan hacia 2050 como el final. De los 98 pases con este combustible, 64 ya rebasaron ese punto. Mxico slo posee petrleo para diez aos.

Quienes cuestionan este panorama del fin del petrleo son los optimistas tecnolgicos o tecncratas. Sin embargo, el aumento de la poblacin humana (9 mil millones para 2050), la adopcin del modelo depredador capitalista industrial en los pases emergentes (China, India, Brasil, Rusia y Sudfrica, entre otros) y la creciente gravedad de los impactos del cambio climtico, ponen en duda los escenarios optimistas. Una cosa son las reservas probadas, otras las posibles y otras ms las probables. Las dos ltimas sern cada vez menos factibles por sus altsimos costos econmicos y, sobre todo, ambientales.

Un caso emblemtico es el del gas esquisto ( shale gas) cuya tcnica de extraccin, la fractura hidrulica, provoca enormes impactos ambientales. Esta tecnologa inyecta agua, arena y productos qumicos de alta toxicidad entre 2 mil y 6 mil metros de profundidad, utiliza enormes volmenes de agua (hasta 20 mil metros cbicos por pozo), y genera contaminacin de suelos y acuferos, adems de inestabilidad ssmica y enfermedades. Ver en You Tube el premiado documental Gasland y el nmero de marzo de 2013 de la revista National Geographic.

La reforma energtica es el nuevo intento del capitalismo corporativo, nacional e internacional por aduearse de parte de la renta petrolera de Mxico. Para justificarlo se ha creado la idea falsa de un Pemex ineficiente en lo tecnolgico y lo administrativo, no obstante su altsima rentabilidad reconocida internacionalmente. Su objetivo es doblemente perverso: arrancar parte de la ganancia petrolera de la nacin y continuar por el sendero de los combustibles fsiles a pesar de sus severos impactos sobre el equilibrio ecolgico planetario y el futuro de la humanidad. Tomar la senda de ms petrleo, carbn, gas y uranio, en vez de usar los yacimientos factibles y disponibles para trazar una transicin suave, no dramtica ni pattica hacia las energas renovables. es sin duda una decisin suicida.

En el caso de Mxico, esto es ms grave porque es uno de los pases con mayor riesgo ante al cambio climtico. Tres fenmenos agudizados por el desequilibrio global golpearn fuerte a Mxico: a) el incremento en el nmero y potencia de los huracanes; b) las recurrentes sequas que se agravarn en el centro y norte del pas, y c) el incremento general de las temperaturas. El Instituto Nacional de Ecologa y Cambio Climtico de la Semarnat en su informe de julio pasado, advierte que existen mil 385 municipios en alto riesgo de desastres por su vulnerabilidad a los fenmenos del cambio climtico. El mismo reporte indica que Mxico se calienta an ms rpido: las temperaturas se incrementaron al doble que en el resto del mundo!

Veamos que est sucediendo ya. La sequa de 2010-2012, considerada la peor en siete dcadas, afect mil 110 municipios de Chihuahua, Durango, Coahuila, Zacatecas, Tamaulipas y San Lus Potos, porciones de Quertaro, Aguascalientes Sinaloa y Sonora; provoc la muerte de 1.3 millones de cabezas de ganado y afect extensas superficies de maz, trigo, sorgo y otros forrajes. Se trata de 40 por ciento del territorio de Mxico! Segn un detallado estudio realizado por investigadores de la UNAM, el incremento de las temperaturas en las zonas montaosas reducir la produccin de caf en un 34% hacia 2020. Reportes internacionales indican que los pases que ms vern afectada su produccin de alimentos son India, Mxico, Estados Unidos y Australia.

La civilizacin industrial est en crisis, pero no se detiene, sino que se agrava. No es la estupidez humana, sino las decisiones tomadas por seres humanos de carne y hueso: capitalistas, polticos y funcionarios. Sus comportamientos parecen moldeados por la voracidad, la soberbia, el inters individual, la competencia y una obsesin por controlarlo todo. Ms que de posiciones ideolgicas, polticas o ticas, o de una falta de informacin, se trata de comportamientos sicopatolgicos, toda vez que sus decisiones conducen al suicidio colectivo. Las elites que nos parasitan son sujetos profundamente enfermos. La defensa del petrleo como motor de una poltica de bienestar social es obligada, adems de ser emblema de la independencia nacional. Sin embargo, esta debe contextualizarse en el devenir de la especie humana y de su supervivencia. Ello significa garantizar que la renta petrolera tambin sirva para acelerar la transicin energtica.

Frente a los instintos suicidas de los poderes fcticos, de la cnica complicidad de polticos y empresarios, la mayora sensata debe salir a resistir. Hoy, luchar por la vida y el planeta es luchar por la nacin, sus recursos y su historia.

www.laecologiaespolitica.blogspot.com

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/08/17/opinion/015a2pol


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