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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2013

Hemeroteca. Entrevista a Jacques Vergs realizada en marzo de 2006, tras su fallecimiento
Asistimos a una poca en la que la humanidad se est volviendo salvaje

Silvia Cattori
www.silviacattori.net

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Jacques Vergs se ha apagado para siempre. Clarividente e inflexible, comprometido e indiferente a la vez, sensible al sufrimiento de las personas dbiles y vencidas, Jacques Vergs fue durante toda su vida el blanco de aquellos que se dedican a arrojar el oprobio sobre cualquier testigo lcido y rebelde. Nunca flaque. Rendimos aqu homenaje a este personaje fuera de lo comn volviendo a difundir la entrevista que nos concedi en marzo de 2006 durante un encuentro que nos result inolvidable.  

 

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia es una institucin ilegal

Creemos que son importantes voces como la de Jacques Vergs en el momento en que tantas personas tratan de entender el silencio de sus autoridades ante las vctimas que en Iraq, Afganistn, Palestina y tambin en casa se dejan sin proteccin.  

Silvia Cattori : Usted conoca a Milosevic. Qu sinti al conocer su muerte? 

Jacques Vergs: Soy uno de sus abogados. Qu sent? Sent indignacin porque a todas luces es una muerte que se ha querido. Desde este punto de vista es un asesinato. Milosevic estaba muy enfermo. Le impusieron unas sesiones agotadoras que terminaban despus de la hora de su paseo cotidiano, que consista en recorrer los cien pasos del patio de la crcel. Estuvo muy enfermo a principios de este ao y pidi que lo atendieran en Rusia. Ya no estamos en los tiempos de la Guerra Fra. Los rusos haban prometido mantenerlo en manos de la justicia, no permitirle escapar. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) deneg que se le tratara en Rusia. Se le deneg a este hombre que necesitaba un tratamiento urgente, con el objetivo de que muriera.

Hoy la autopsia afirma que muri de infarto, lo que es una muerte natural. No es cierto. Se puede provocar la muerte natural. Durante la guerra de Argelia las nietas de un hombre al que acabaran de detener me nombraron su abogado. Les dije que iba a intervenir ante las autoridades para que no lo torturaran y ellas me contestaron: Pero, no se trata de torturas, se trata de su vida, es diabtico y necesita una inyeccin diaria de insulina, sin la cual muere. Muri de muerte natural.

En el caso de Milosevic, aunque no se encuentren restos de veneno, ha muerto de muerte natural, pero una muerte natural provocada. Me preguntan: pero por qu? Porque, en primer lugar, era un hombre valiente, que se defenda solo ante el tribunal y queran quebrarlo, an a riesgo de matarlo. Pues buen, lo han matado. Por eso afirmo que este tribunal es un tribunal de asesinos. 

Silvia Cattori: Por consiguiente, ha cometido un fallo Carla del Ponte al no conceder al acusado el respeto al que tiene derecho todo preso? 

Jacques Vergs: S, se le ha negado a Milosevic el respeto al que tiene derecho todo preso. En Francia tenemos un exministro, Maurice Papon, que fue condenado por crmenes contra la humanidad. Se sinti enfermo. Los mdicos lo constataron y se le puso en libertad. Se le trat humanamente. 

Silvia Cattori: No siente usted consideracin alguna por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia? 

Jacques Vergs: Este Tribunal Penal Internacional es una institucin ilegal que ha sido establecida por el Consejo de Seguridad, el cual no tiene ningn poder judicial. No se puede delegar un poder que no se tiene. La Asamblea era la nica que poda decidirlo.

En segundo lugar, este tribunal carece de ley. En Francia, cuando una persona acude ante un tribunal, existe un cdigo de procedimiento que se aplica. En el caso del TPIY, no hay cdigo de procedimiento. El procedimiento del TPIY cambia segn sus necesidades. En lo que concierne a Milosevic, se ha cambiado el procedimiento veintids veces.

En tercer lugar, este tribunal se ocupa de hechos anteriores a su creacin, lo que es ilegal. Eso se llama retroactividad de la ley penal, procedimiento que es perfectamente contrario a todas las reglas democrticas. Este tribunal admite que unos testigos puedan dar testimonio ocultos. Cmo es posible que haya un debate?!

Este tribunal afirma que en algunos casos el rumor pblico bastar como prueba. Ahora bien, sabemos hasta qu punto el rumor pblico est repleto de errores y de manipulaciones. Finalmente, como colofn a todo esto, el tribunal acepta donaciones: el 14 % del presupuesto del TPIY proviene de donaciones. Por ejemplo, George Soros, que es un adversario de Serbia, contribuye al pago del salario de los jueces. Qu dira usted si tuviera que comparecer ante un tribunal pagado por una cadena hotelera o por una cadena de tiendas de alimentacin? 

Silvia Cattori: Acaso ya no existe la legalidad internacional? Por consiguiente, qu confianza pueden tener todava en la justicia las personas dbiles? 

Jacques Vergs: Legalidad internacional? Ha odo hablar de Guantnamo? Qu legalidad?!? An se ha sabido algo que es todava peor que Guantnamo: que unos servicios secretos estadounidenses tienen en Europa prisiones a las que se enva a personas para que sean torturadas en ellas sin que se sepa. Se han barajado nombres como Polonia y Rumana. 

Silvia Cattori: Cmo es posible que Francia o Europa no den un puetazo en la mesa ante la gravedad de las violaciones a las que asiste el mundo? 

Jacques Vergs: Lo que me gustara en este sentido es que pases como Francia se opusieran pero, por desgracia, no es el caso. Creo que el que [Francia] se haya opuesto a la guerra contra Iraq ya es gran cosa, es algo inesperado.

Estados Unidos mantiene presas a personas en Guantnamo fuera de toda legalidad. Estos presos ni siquiera dependen de la ley estadounidense. Tambin se ha visto en la crcel de Abu Graib como la tortura ya no era un instrumento del interrogatorio, sino un instrumento de humillacin de la dignidad humana. En Argelia los franceses afirmaban que cuando torturaban, lo que era innoble, era para obtener informaciones. Pero cuando, como hemos visto, una joven estadounidense se re arrastrando de una cadena a un hombre que agoniza, esto no se hace para buscar documentos, es para asimilar a ese hombre a una bestia. Asistimos ah a una poca en la que la humanidad se est volviendo salvaje. 

Silvia Cattori: Al no condenar a Estados Unidos y Gran Bretaa durante los aos en los que, violando la ley, estos pases bombardearon en Iraq la zona llamada de exclusin area [No fly zone], no se hizo cmplice la ONU de los preparativos de esta guerra? 

Jacques Vergs: Por supuesto que s. Ninguna instancia conden verdaderamente los malos tratos a estos presos. Sin embargo, la ONU no vot esta guerra. Los estadounidenses emprendieron esta guerra con una mentira. Todo el mundo saba perfectamente que Saddam Hussein no tena armas de destruccin masiva. Y, a pesar de ello, la guerra se llev a cabo con este falso pretexto. Y nadie condena a los agresores.

Por otra parte, hubo un embargo [en Iraq] entre ambas guerras, un embargo que provoc la muerte de quinientos mil nios y nias. Es la OMS quien lo afirma. Cuando se le pregunt a [la entonces secretaria de Estado estadounidense] Madaleine Albright qu opinaba de ello, respondi: Es el precio de la democracia. Acaso un rgimen, sea el que sea, merece el sacrificio de quinientos mil nios y nias? Donde se encuentra a los criminales contra la humanidad es entre las grandes potencias occidentales 

Silvia Cattori: La gente recuerda la poca en la que los medios de comunicacin le calificaron de nazi, de terrorista por haber defendido a Barbie y Carlos. No le molesta cuando le arrastran por el fango? 

Jacques Vergs: No. 

Silvia Cattori: Y cuando le tratan de antisemita; le deja indiferente? 

Jacques Vergs: Mire, desde el momento en que no es verdad, me deja indiferente. 

Silvia Cattori: Pero el rumor puede destruir carreras! 

Jacques Vergs: Vivo en un pas que se llama Francia. Existe una tradicin en Francia: el francs tiene tendencia a sentirse solo contra la clase dominante. Est a favor de dArtagnan, de Mandrin.

Un da sala de la sala de lo criminal de Aix. Atraves el mercadillo que se forma en la inmediaciones del Palacio de Justicia. Un colega me dijo: No me sorprende cuando la gente te reconoce, lo que me sorprende es la manera como te saludan: no saludan a un notable, saludan a un cmplice. Sigamos, pues, maestro. 

Silvia Cattori: Aparte de usted, hay muchas personas a las que se acusa de antisemitismo, de ser antijudas, que es un delito que pesa ms que la acusacin de racismo, de ser antirabe! 

Jacques Vergs: Ahora no se me trata de antisemita. Mi alegato de defensa se edit y difundi en la televisin; se vio claro que yo no haba mantenido un discurso antisemita. Usted sabe cul es el problema de los medios de comunicacin: los medios allan con los lobos. Consideran que es su funcin. Durante el proceso a Barbie le dije a un periodista de la televisin: El servicio que usted podra hacerme es el de publicar todos los das mi foto en su telediario y decir este hombre es un cabrn. Los franceses no son tan brutos y descifrarn su mensaje, y se dirn: si se le insulta tanto es que es un buen tipo. 

Silvia Cattori: Cree usted verdaderamente que las personas sometidas al bombardeo meditico saben tener en cuenta todos los factores? 

Jacques Vergs: A la larga, s. 

Silvia Cattori: Usted ha conocido a personalidades como Tarek Aziz, al que muchas personas respetaban. Hoy se les trata como a perros, se les tortura. Cmo vive usted, en su fuero interno, esta violencia de los Estados hecha en nombre de los derechos humanos y de la democracia, y que ya ha causado tantas vctimas y tanto sufrimiento?  

Jacques Vergs: Como la gran impostura. Vivimos un periodo de salvajismo y de impostura. Saddam Hussein era un aliado de Occidente y despus un da se pens que era demasiado fuerte y se decidi abatirlo. Y a continuacin, se le abati a base de mentiras. Hoy se reconoce eso.

Y tambin se nos dice que se est luchando por los derechos humanos, pero nunca se ha humillado y pisoteado tanto a las personas como en las crceles estadounidenses, en Iraq y en Guantnamo. Se fue a Afganistn para vencer a los talibn y el resultado es que la produccin de opio se ha multiplicado por diez.

Se amenaza a Irn afirmando que Irn no tiene derecho a tener la bomba atmica. Ni siquiera debe haber la sospecha de que tenga medios de fabricar la bomba nuclear, aunque Irn tiene dos vecinos que ya la tienen: Pakistn por una parte e Israel por otra. Por qu estos dos pases tiene derecho a tener la bomba e Irn no? No busque respuestas. Son decisiones de los poderosos del momento. 

Silvia Cattori: Imagina usted que se pueda modificar el curso de las cosas?  

Jacques Vergs: En 1941 en Europa se poda prever que las cosas cambiaran si Hitler haca una locura. La hizo: atac la Unin Sovitica y fue derrotado.

Creo que todo esto va a terminar por medio de una locura y, desgraciadamente, de una gran masacre. En ese momento se pondr fin a este estado de hipnosis en el que vive el mundo. Por ejemplo, se sabe muy bien que si Estados Unidos ataca Irn asistiremos a una confrontacin extremadamente grave en todo Oriente Prximo, que incluso tendr consecuencias para los pases occidentales, con el precio del petrleo. Por eso dudan tanto! 

Silvia Cattori: Por consiguiente, las llamadas guerras preventivas, defendidas incluso por personalidades que se consideran humanitarias, como Pascal Bruckner y Bernard Kouchner, por ejemplo, no llevan al mejor de los mundos! 

Jacques Vergs: No. No hay ms que ver actualmente esta supuesta guerra contra el terrorismo. Qu es el terrorismo? No es una entidad. Yo hice la guerra en la armada francesa, era artillero. La artillera no era una entidad. No haba una artillera contra una infantera. Haba una artillera alemana y una artillera francesa.

Los terroristas son diferentes entre s. Los miembros del IRA y los de Al Qaeda no son los mismos, ni los de ETA y los corsos son los mismos. Pero en nombre del terrorismo se justifica todo. 

Silvia Cattori: No existe un derecho internacional para los pueblos bajo ocupacin o agredidos, para que se defiendan? 

Jacques Vergs: Eso se llama resistencia. En Francia la palabra terrorismo la utilizaron por primera vez los alemanes, durante la ocupacin. 

Silvia Cattori: Entonces, cmo explicar que, con el acuerdo de todos los partidos, desde la extrema izquierda a la derecha, el Parlamento Europeo haya inscrito al movimiento Hamas en la lista de organizaciones terroristas a peticin de Israel y de Estados Unidos? 

Jacques Vergs: Porque, en mi opinin, se vive en un equvoco. Durante el juicio contra Barbie yo deca que cuando se examinan los crmenes de la Alemania nazi, antes de juzgar, hay que tratar de barrer ante la puerta de casa. La Gestapo cometi menos crmenes en Francia que los que cometi Francia en Argelia, o que los que cometieron los rusos en Afganistn o los estadounidenses en Vietnam. Y se me responde: No, nosotros somos una democracia.

Pero una democracia es capaz de crmenes. Existe este equvoco: la democracia no sera capaz de crmenes! Al contrario. Cerca de Nueva Zelanda tiene usted una isla que es mayor que Suiza: Tasmania; ya no existe Tasmania. La ltima tasmana muri en 1977, destruida por los colonos ingleses. Tomemos el caso de los pieles rojas, de los incas, de los aztecas, todos fueron destruidos!; eran civilizaciones florecientes.

Por consiguiente, las democracias son tan capaces de crmenes como las dictaduras. Con circunstancias agravantes en el caso de las democracias: la opinin pblica es conocedora. Se me dice que existe la libertad de prensa. Entonces, esto agrava la responsabilidad de la opinin. 

Silvia Cattori: Yo no creo que la opinin pblica sea conocedora! 

Jacques Vergs: Durante la guerra de Argelia denunciamos la tortura. En el caso de Abu Graib, todo el mundo sabe lo que pasa, aparecieron las fotos en las televisiones. 

Silvia Cattori: La opinin pblica estuvo precondicionada: acaso no se le present la guerra como el mal menor? 

Jacques Vergs: Pero la historia del mal menor no excusa esta inhumanidad gratuita y la opinin pblica lo sabe, y la opinin pblica no reaccion. 

Silvia Cattori: Se imaginaba usted hace quince aos que las cosas seran as? 

Jacques Vergs: S, a partir de la cada del muro y de la cada de la URSS, cuando Estados Unidos se encontr con que era el nico amo y a la cabeza, unos dirigentes incultos.

No es sorprendente que los dirigentes alemanes y franceses hayan estado en contra de la guerra en Iraq. Francia y Alemania no son islas. Chirac tiene una experiencia del mundo rabe. Fue oficial en Argelia, sabe qu es una guerra de liberacin.

Los estadounidenses no lo saben. Estados Unidos es una isla. Puede que lo sepan la capa culta de la costa oeste y este, pero el Estados Unidos profundo, desde Nebraska a Arkansas, lo ignora. En Belgrado les deca a unos serbios: cmo quieren explicar a un tipo de Arkansas que Kosovo es la cuna de su nacin? Ellos no tienen naciones. No tienen historia. 

Silvia Cattori: Quiere usted decir que han vuelto los brbaros? 

Jacques Vergs: Si, desde luego. Creo que la humanidad no ha vivido una poca tan salvaje como esta. En Europa haba ciertas reglas; hoy ya no se respetan. 

Silvia Cattori: Quin puede hacer de contrapeso de la superpotencia estadounidense? 

Jacques Vergs: Desde el punto de vista militar, nadie. Pero desde el punto de vista econmico, muchos pases pueden. Hoy la guerra ya no es solo militar, est fuera de las normas. Basta con que dos torres se desmoronen en Nueva York, con un atentado de una organizacin que no tiene territorio, para que las compaas areas estadounidenses se declaren en quiebra. Basta con que haya unas maniobras chinas en el estrecho de Formosa para que se hunda la Bolsa de Taipei.

Al final, incluso estando sometidos, la televisin y los peridicos tendrn que decir ciertas cosas. La opinin pblica es muy lenta en cambiar de punto de vista, pero se despertar. Un da cambiar de punto de vista. 

Silvia Cattori: Quines son hoy los propietarios de las democracias occidentales? Quin manda realmente? A quin pueden acudir todava los pueblos oprimidos?  

Jacques Vergs: En nuestras democracias, son los directivos de las grandes empresas. El ejemplo es tpico: cuando los fabricantes de galletas LU despiden a su personal, los huelguistas se dirigen a Lionel Jospin, que entonces era el primer ministro francs, y este les responde: Qu puedo hacer?. Efectivamente, en el sistema actual no poda hacer nada. 

Silvia Cattori: As pues, la gente ya no puede cambiar nada? 

Jacques Vergs: S, pero para cambiar se necesitarn verdaderamente grandes conmociones. 

Silvia Cattori: Actualmente el relator Especial del Consejo de Europa, el fiscal suizo Dick Marti, encargado de aclarar la existencia de prisiones volantes de la CIA, lucha con los gobiernos reticentes a suministrarle informacin. Cree usted que va a poder ir hasta el final de la investigacin? 

Jacques Vergs: Si quiere puede lograrlo. Cuando uno se empea la verdad acaba siempre por resplandecer: siempre hay testigos. Lo conseguir a condicin de que acepte estar aislado y ser insultado. Le deseo mucha suerte.

Esta entrevista se public el 14 de marzo de 2006:
http://www.silviacattori.net/article141.html

Fuente: http://www.silviacattori.net/article4705.html




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