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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2013

El rbol y el bosque

Oscar Rotundo
Barmetro Internacional


El tema de la corrupcin, en Venezuela, no es nuevo y como en muchas partes del mundo ha transversalizado la vida poltica y el desarrollo de la sociedad. Generalmente se asocia a la corrupcin con el enriquecimiento personal, peroqupasacuandostaformapartedeunadelasestrategiasparadesestabilizaraungobierno?

En un anlisis muy interesante desarrollado en el trabajo titulado LaIlusindelMetacontrolImperialdelCaos.MutacindelsistemadeintervencinmilitardelosEstadosUnidosysusconsecuenciasparaAmricaLatina, el profesor Jorge Beinstein, director del CIIEP (Centro Internacional de Informacin Estratgica y Prospectiva) aporta una serie de datos muy importantes a la hora de analizar los distintos fenmenos que conforman las nuevas tcticas sobre las que se apoya el imperialismo para concretar sus planes de dominacin en la regin y particularmente en Venezuela. Dentro del rico y variado aporte que nos ofrece el profesor Beinstein, podemos observar una cantidad apreciable de elementos que se emparentan con la dinmica desestabilizadora que viene llevando a cabo la derecha venezolana para liquidar el proceso revolucionario.

En artculos anteriores hemos tocado el tema de los paramilitares y la estrategia del magnicidio y el caos presente en los planes ejecutados por la oposicin fascista, y neutralizados por el accionar de las Fuerzas de Seguridad y el Pueblo Bolivariano. En el artculo citado, encontramos la relacin intrnseca entre ese accionar de la oposicin venezolana y la estrategia del imperialismo norteamericano.

All se recuerda que El proceso de integracin de mercenarios a las operaciones militares tiene antecedentes en los tramos finales de la guerra fra, la organizacin de los contras en Nicaragua y de los muyahidines en Afganistn pueden ser consideradas como los primeros pasos en los aos 1970 y 1980 de las estrategias de intervencin. Decenas de miles de mercenarios fueron en esos casos entrenados, armados y financiados con resultados exitosos para el Imperio.

Estas nuevas prcticas de intervencin fueron acompaadas por un denso proceso de reflexin de los estrategas imperiales disparado por la derrota en Vietnam. La Guerra de Baja Intensidad fue uno de sus resultados y las teorizaciones en torno a la Guerra de Cuarta Generacin (4GW) consolidaron la doctrina en cuyo paper fundacional (1989), redactado por William Lind y tres miembros de las fuerzas armadas de los Estados Unidos y publicado en el Marine Corps Gazetteisonborradaslasfronterasentrelasreascivilymilitar:todalasociedadenemiga;enespecialsuidentidadcultural;pasaaserelobjetivodelaguerra.

Como podemos observar, ese ataque desmedido de la oposicin hacia las instituciones de la revolucin y hacia el sentimiento patritico que ha crecido en los venezolanos en estos 14 aos, en los cuales los smbolos patrios y la historia cobran un papel preponderante en la construccin de la identidad nacional, tiene un cuerpo terico que lo sustenta.

Esa actitud de menosprecio de los fascistas hacia la identificacin de los sectores populares con la Patria y la Revolucin forma parte de una estrategia para minar la consolidacin de una cultura revolucionaria. El ser Chavista, el ser patriota, el ser honrado, pasan a ser objetivos de guerra.

La nueva guerra es definida como descentralizada, poniendo el nfasis en la utilizacin de fuerzas militares no estatales (es decir paramilitares), empleando tcticas de desgaste propias de las guerrillas, etc. Aelloseagregaelempleointensodelsistemamediticotantofocalizadocontralasociedadenemigacomoabarcandoalallamada opininpblicaglobal (elenemigoesalmismotiempoatacadopsicolgicamenteyaisladodelmundo) combinado con acciones de guerra de alto nivel tecnolgico prosigue en su artculo Jorge Beinstein.

Es bien sabido por nosotros, que el reclamo de la oposicin por la supuesta falta de Libertad de Prensa forma parte de una estrategia en el intento de generar una matriz de opinin, tanto nacional como internacional, que nos asle y genere sanciones contra la revolucin. Como vemos en la transcripcin del prrafo anterior, en el cual se trata la utilizacin de la Guerra de 4ta Generacin, el reclamo por la Libertad de Prensa no es un acto inocente y fuera de contexto, sino que forma parte de una amalgama de argumentos orientados a un propsito subversivo y contrarrevolucionario.

Los medios de informacin transmiten los hechos y de acuerdo al tratamiento que se le da a esa informacin, la misma puede formar parte de una accin psicolgica tendiente a generar temor e inseguridad en la poblacin. En este momento, al tan manoseado tema de la inseguridad por robos y homicidios, se suma el accionar de la llamadas piraasii, grupo de vndalos que en el fronterizo estado Zulia, atacan a mujeres desprevenidas y les cortan el cabello.

Para lida Aponte, coordinadora de estudios de gnero del Instituto de Filosofa del Derecho de la Universidad del Zulia y coordinadora de la Red Venezolana sobre Violencia contra la Mujer (Revimu), estos casos deben vincularse a los delitos contra los derechos humanos e integridad de las mujeres, pero ante la gravedad de estos sucesos y el impacto meditico que provocan en el conjunto de la sociedad, no se debe dejar de enmarcarlos dentro de un cuadro de provocacin, tendiente a generar zozobra en uno de los sectores ms vulnerables de la comunidad; las mujeres y especialmente las nias y adolescentes.

A esto debemos sumar la campaa internacional de desprestigio a la revolucin bolivariana en el marco de un proceso de reagrupamiento y reorganizacin de la derecha internacional que tiene como protagonistas a medios de informacin como ABC y El Pas de Espaa y a las cpulas internacionales de la socialdemocracia y el socialcristianismo que sirven como caja de resonancia para los planteamientos desestabilizadores de la derecha verncula.

En tal sentido es ilustrativa la participacin e intervencin de Henrique Fernando Salas Rmer, dirigente fascista venezolano en la reunin de la Unin Demcrata Mundial realizada das atrs en Per y en la cual no faltaron elogios hacia los planes del imperialismo para la regin como la Alianza del Pacfico y a la vinculacin de Colombia con la Organizacin del Atlntico Norte, Otan, para cerrar con broche de oro sealandoqueelhechodequeelpresidenteObamahubiesenombradoasuvicepresidente,JoeBiden,comoemisariopersonalsuyoparaLatinoamrica,hacesentirquehayunvisibleintersestratgicoensusvecinosenelcontinenteiii.

Volviendo al tema de los paramilitares en el escenario que se destaca en la obra citada, encontramos un prrafo en el cual luego de hacer mencin a los datos sobre contratacin de mercenarios en todo el mundo, aportados por el llamado Mando Central militar de los Estados Unidos(USCENTCOM), plantea Deben ser tambin incluidos los mercenarios operando en otras regiones de Asia y Amrica Latina. Pero la cuenta no termina all, ya que a ese universo es necesario agregar a las redes mafiosas y / o paramilitares agrupando en todos los continentes a un personaldisponible queseautofinanciagraciasalasactividadesilegales(drogas,prostitucin,etctera) protegidas por diversas agencias de seguridad norteamericanas como la DEA.

Aqu hay que detenerse y hacer una reflexin. Toda esa trama mafiosa de corrupcin que rodea al partido Primero Justicia, cuyos dirigentes principales no se caracterizan por provenir de sectores de escasos recursos econmicos, noestarorientadaafinanciaragruposterroristaclandestinosparaoperarenVenezuela?

Veamos. Luego de que la Asamblea Nacional despojara de la inmunidad parlamentaria al diputado de Primero Justicia Richard Mardo por su implicacin en una serie de investigaciones que la justicia venezolana viene realizando en aras de combatir la corrupcin, se suscitaron nuevos hechos de suma gravedad que al decir de la diputada del PSUV Tania Dasiv laoposicinquierebanalizarestetemayencubrirloqueesunaverdadenorme,queeslaconstitucindesdeeldespachodelgobernadordelestadoMirandadeunareddeprostitucinydetrficodequiensabecuntascosas, refirindose a elementos importantes encontrados en el despacho de Henrique CaprilesRadonski.

A esto se agregan las declaraciones del presidente Nicols Madurov quien aseguro que el gobernador de Miranda onosaba,yesmuygravequenosepaaquientieneallado,porqueyaesgravedecirquenosaba.Quenosepaquetenaalladoaunapersonaquecobraba8milbolvaresdesueldoygastabaenunsolomesBs.2millonesenfiesta.()UstedessabenquesgastarBs.2millonesenfiestaypagarenefectivoypagarconchequespersonales?Dedndelossacaba?

En el caso del ex diputado Mardo el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, present registros de transferencias que ascienden a 600 millones de bolvares y no fueron declarados por el ex diputado de la bancada opositora.

La relacin de los sectores fascista venezolanos de la oposicin con el imperialismo y la trama conspirativa en la que estn interrelacionados no puede asociarse con una proyeccin democrtica de sus polticas, es tan as que tanto los curules que han alcanzado, como los otros cargos de eleccin que han obtenido, los han usado para combatir a la revolucin y participar de las aventuras golpistas que se han planteado en el pas.

A modo ilustrativo podramos recordar la utilizacin de la polica metropolitana, dirigida por el ex alcalde metropolitano, prfugo de la justicia, Alfredo Pea durante el golpe de estado de abril del 2002 y la proteccin que la polica de Baruta le brindara a los paramilitares en la hacienda Daktari, entre otros tantos elementos de una realidad incuestionable. Se nutren econmicamente del Estado para desestabilizar, de all lo contradictorio de su estrategia manifiesta. Por un lado deslegitiman a la justicia y al ente rector electoral en el mbito internacional y se inscriben para participar en las elecciones municipales aspirando a las alcaldas y concejalas en juego, pero marcando un supuesto carcter plebiscitario de las mismas. Declaman los artculos de la constitucin bolivariana y andan proclamando el llamado a una constituyente para salir democrticamente del Regimenvi

El diputado Julio Chvezvii, presidente de la Comisin Permanente del Poder Popular y Medios de Comunicacin de la Asamblea Nacional, nos aporta ms datos clarificadoressobre el entramado delictivo que rodea a los sectores fascistas opositores, manifestando que banquerosprfugosyelpartidoPrimeroJusticiapresuntamenteestaranconectadosaunapoderosaorganizacinqueintentadesestabilizaralgobierno.

Como vemos, este entramado delictivo tiene distintos aspectos que deben ser abordados con toda la fuerza desde el gobierno y desde la organizacin popular. Laluchacontraladelincuencia,fundamentalmentecontraelnarcotrfico,lacorrupcinylacriminalidad,esindudablementeunaluchaporlapreservacindelarevolucin, basta con ver la reaccin que produjo en algunos sectores de la oposicin la creacin y puesta en marcha del Plan Patria Seguraviii y la incorporacin de las Fuerzas Armadas al mismo, para entender a que juegan los paladinesdeladenuncia.

Beinstein explica que El horizonte objetivo (ms all de los discursos y convicciones oficiales) de la nueva estrategia no es el establecimiento de slidos regmenes vasallos, ni la instalacin de ocupaciones militares duraderas controlando territorios de manera directa sino ms bien desestabilizar, quebrar las estructuras sociales, identidades culturales, degradar o eliminar dirigentes, las experiencias de Irak y Afganistn (y Mxico) y ms recientemente las de Libia y Siria confirman esta hiptesis. Se trata de la estrategia del caos perifrico, de la transformacin de naciones y regiones ms amplias en reas desintegradas, balcanizadas, con estados-fantasmas, clases sociales (altas, medias y bajas) profundamente degradadas sin capacidad de defensa, de resistencia ante los poderes polticos y econmicos de Occidente que podran as depredar impunemente sus recursos naturales, mercados y recursos humanos(residuales).

El caos alimenta su prdica contrarrevolucionaria, para ellos cuantopeor,mejor, para ellos elfinjustificalosmedios. Es por ello que el rbol no nos puede tapar el bosque y debemos entender que estamos en un momento crtico y que la cohesin de las fuerzas revolucionarias en la accin y el pensamiento es urgente y necesaria.

Nopodemosdejardeverlagarradepredadoradelimperialismodetrsdecadaaccindelaoposicin,yantesdebajarlaguardiaespeculandosobrelafuerzaaparentequepuedantener nuestroscipayos,hayquecomprenderqueestostanslosonuninstrumentoservilenlaespiralneocolonialistaqueestenmarchaportodoelmundo.

[email protected]

PIA: http://www.noticiaspia.com.ar

i William S. Lind, Colonel Keith Nightengale (USA), Captain John F Schmitt (USMC), Colonel Joseph W. Sutton (USA), and Lieutenant Colonel Gary I. Wilson (USMCR), The Changing Face of War: into the Fourth Generation , Marine Corps Gazette, October 1989.

ii http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/186205/las-piranas-vuelven-a-atacar-le-cortaron-el-cabello-a-una-mujer-y-salieron-corriendo/

iii http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/186992/salas-romer-advierte-el-gobierno-de-venezuela-enfrenta-una-situacion-explosiva/

iv http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/186932/tania-diaz-en-la-an-se-aprobo-un-acuerdo-que-consideramos-vital-para-la-salud-politica-del-pais/

v http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/187087/maduro-habla-sobre-la-sesion-de-la-an-hay-videdos-impublicables-de-orgias/

vi http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/185091/mcm-la-constituyente-es-la-via-para-que-el-pueblo-logre-el-cambio-de-regimen/

vii http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/184981/julio-chavez-aseguro-que-habia-un-plan-bien-orquestado-para-desestabilizar-el-gobierno/

viii http://www.lapatilla.com/site/2013/08/12/voluntad-popular-zulia-asegura-que-plan-patria-segura-es-un-fracaso-fotos/


Publicacin Barmetro 19-08-13

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