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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2013

La muerte tiene color de piel en Estados Unidos

Murphy Woodhouse
Desinformmonos

Un joven mexicano residente en la frontera y un chico negro en Florida, asesinados por el racismo, el supremacismo blanco y la xenofobia.


Trayvon Martin ha estado en mi mente, y Jos Antonio Elena Rodrguez tambin. Ambos eran jvenes (17 y 16 aos, respectivamente), muchachos de color desarmados y baleados en 2012. Trayvon, por el vigilante vecinal voluntario George Zimmerman, en Sanford, Florida; y Jos Antonio, por al menos por un agente no identificado de la Patrulla Fronteriza en Nogales, Sonora.

La conexin entre Trayvon y Jos Antonio es una que muchas personas no pueden dejar de hacer en el sur de Arizona, pero que no se hace tan a menudo fuera de las fronteras por un gran nmero de razones. En muchos lugares, la polica y los vigilantes disparan con impunidad, pero en las zonas fronterizas -Nogales, Ciudad Jurez, San Diego, Douglas y muchas otras comunidades-, lo hace la Patrulla Fronteriza tambin. Detrs de la seguridad tema que domina la poca cobertura que hay de la frontera-, historias como la de Jos y otras vctimas de la violencia pueden perderse o distorsionarse.

Si, como muchos polticos y funcionarios nos quieren hacer creer, la frontera es una zona de guerra, no es Jos Antonio simplemente un dao colateral, un precio trgico a pagar por una frontera segura?

La exoneracin de Zimmerman sorprendi a millones en Estados Unidos al revelar que la ley del estado de Florida, al menos, proporciona un vaco legal para la violencia parapolicial contra las personas de color. Hay una situacin comparable y aterradora en la frontera, en la que la violencia estatal contra los migrantes y los nacionales mexicanos -como Jos Antonio- se lleva a cabo con una impunidad casi total y falta de transparencia gubernamental.

Tanto Trayvon como Jos Antonio son parte de una visin ms amplia de la supremaca blanca y el control racializado.

El tiro de Jos Antonio no recibi tanta atencin a nivel nacional, y es necesario un breve resumen de los acontecimientos de la noche. De acuerdo con la Patrulla Fronteriza, los agentes implicados respondieron a un informe de sospecha de contrabando a las 11:30 de la noche del 10 de octubre. Poco despus de llegar, los agresores, al otro lado de la pared, laznaron piedras a los agentes. Despus de emitir rdenes repetidas de que se detuvieran, un agente abri fuego hacia Mxico contra los presuntos lanzadores de piedras. Dos elementos del Departamento de Polica de Nogales, Arizona, que estuvieron en el lugar durante todo el incidente, no informaron de que algn agente de la Patrulla hubiera emitido una advertencia antes de abrir fuego.

Muchos cuestionan la versin oficial, y la mayora se centra en la desproporcin de piedras y las balas, as como de la geografa en el lugar del tiroteo: A diferencia de la mayor parte del muro de la frontera, al oeste de Nogales la seccin de la pared cerca de donde ocurri el incidente est en la parte superior de un acantilado de 15 a 20 pies de altura, y su base est cubierta por vegetacin densa, todo lo cual hace difcil, si no imposible, que los agentes resulten heridos de gravedad.

Los familiares de Jos Antonio rechazan las afirmaciones de la Patrulla Fronteriza de que el joven estaba involucrado en el lanzamiento de rocas o el contrabando. Afirman que l simplemente caminaba hacia la tienda donde su hermano trabajaba, para ayudarle, como lo haba hecho muchas veces antes.

Pero, independientemente de las circunstancias exactas de las dos tragedias, tanto Trayvon como Jos Antonio, al momento de su muerte, estaban caminando en lugares donde tienen todo el derecho de estar, pero fueron vistos como una amenaza y deshumanizados por la persona que puso fin a su vida: Jos Antonio, un ciudadano mexicano, en suelo mexicano, a cuatro cuadras de su casa y cerca del muro fronterizo en Nogales, Sonora; Trayvon, en camino de vuelta a donde estaba alojado en una privada habitacional en Sanford, Florida. Ambas son historias de la raza y la desconfianza encarnada, ancdotas de un presente decididamente no pos racial en la que el color de su piel, literalmente, puede ser una cuestin de vida o muerte.

Ver instintivamente a las personas que cruzan la frontera o justo al otro lado de ella como peligrosas, fue un primer paso necesario en la tragedia de Jos, o en la de cualquiera de los muchos otros que se han encontrado en el lado equivocado de la pistola de un agente. Del mismo modo, la identificacin inmediata de Trayvon como una amenaza por Zimmerman -la ecuacin de que juventud y piel oscura son iguales a criminalidad- es la que inici la cadena de acontecimientos que culminaron con su muerte sin sentido.

No estoy en condiciones de escribir con autoridad sobre el tiroteo de Trayvon Martin, una tarea que muchos otros estn haciendo admirablemente bien. Pero conozco el caso de Jos Antonio Bueno, y es importante para provocar dilogo sobre las formas en que los dos casos son similares en las que divergen.

En el corazn de ambas tragedias est la ansiedad y la inseguridad. George Zimmerman, ampliamente expuesto por un informe del Miami Herald, estaba obsesionado con la proteccin de la unidad habitacional y las supuestas amenazas que senta que los hombres jvenes, a menudo de color, planteaban a la misma. Del mismo modo, Jos Antonio estaba caminando en un lugar que, al menos a los ojos de muchos agentes de la Patrulla Fronteriza, es un hervidero de amenazas: narcos armados, inmigrantes violentos, policas corruptos e incluso terroristas -esto a pesar de que los enfrentamientos armados son raros y ningn miembro de ningn grupo terrorista ha sido detenido en la frontera.

He hablado con muchos agentes que vigilan la lnea fronteriza. Los vehculos estacionados, la imponente pared y matorrales brutales en ambos lados producen una extraa fusin entre el aburrimiento y la ansiedad, que es un sello distintivo de la conducta de muchos agentes.

Advierten que si insisto en correr o caminar a lo largo de la pared, corro el riesgo de ser interceptado por la bala de un cartel o apualado por un desesperado contrabandista drogadicto. Casi un tercio de los agentes fronterizos son veteranos de Irak y Afganistn. Muchos ms piensan en el norte de Mxico como una zona de guerra, no muy lejos de los campos de batalla de los que recin regresaron. Al parecer, con toda sinceridad esperan encontrarse en un tiroteo en cualquier momento con las hordas sin ley de piel oscura que, se imaginan, estn al acecho del otro lado a pesar de que patrullar la frontera es uno de los trabajos, en el campo de la ley, ms seguros en los Estados Unidos.

Despus de diez aos de contratacin masiva de veteranos, un agente con muchos aos de experiencia dijo que han visto que la cultura de la Patrulla Fronteriza cambi radicalmente. Tienen una actitud militar totalmente diferente, dijo el agente. Usted mezcla un poco de racismo y armas, y es una mala combinacin.

El agente agreg que una gran cantidad de agentes tienen opiniones muy etnocntricas. Siempre estn riendose de Mxico y los mexicanos. Cmo cambias esa mentalidad? Cmo se cambia la filosofa de alguien sobre Amrica Latina?. El polica consider que todos los chicos piensan que la respuesta es la fuerza. Es una cultura de las armas. Nadie quiere aprender mejor el espaol. Nadie quiere estar mejor informado sobre Amrica Latina.


El uso de la fuerza mortal

Ambas tragedias ocurrieron en un contexto de leyes que sancionan la violencia parapolicial. Florida, al igual que otros 19 estados, tiene la ley Mantente firme, que dice que un residente que no se dedica a actividades ilcitas, no tiene la obligacin de retirarse y tiene el derecho de estar en su lugar y usar fuerza, incluida la fuerza letal, si razonablemente cree que es necesario hacerlo para evitar la muerte o grave dao corporal a s mismo o a otros, o para impedir la comisin de un delito grave por la fuerza. Trayvon probablemente estara muerto sin la ley, pero es difcil imaginar la exoneracin de Zimmerman sin ella.

En una reciente columna, el analista legal Andrew Cohen sostuvo que Zimmerman recibi, en el sentido ms estricto, un juicio justo, ya que las estrictas normas que rigen los procesos penales no permitieron que los miembros del jurado deliberasen sobre la imparcialidad de las leyes extravagantes de auto defensa de Florida.

Lo que la sentencia dice, ante el asombro de decenas de millones de nosotros, escribe Cohen, es que se puede ir en busca de problemas en Florida, con una pistola y una gran cantidad de prejuicios raciales, se puede encontrar esos problemas y se puede actuar sobre ellos de manera que deje un joven muerto, pero nada de esto garantiza que se le declare culpable de un crimen.

En resumen, el jurado que pudo o no ser racista- no tiene toda la culpa. Se les pidi simplemente evaluar si Zimmerman actu dentro de los lmites de la ley estatal. La responsabilidad principal es la locura de la ley, la cual Zimmerman pudo seguir. Sin embargo, es difcil creer que la raza de Trayvon no estuvo implicada en la aparente facilidad con la que fue construido como el agresor en la lucha que precedi a su muerte.

De acuerdo con la Poltica de Uso de Fuerza Provisional de 2004 del Departamento de Seguridad Nacional, los agentes de la ley y del Departamento de Seguridad Nacional pueden usar la fuerza letal slo cuando sea necesario, es decir, cuando el oficial tiene una sospecha razonable de que el sujeto representa un peligro inminente de muerte o lesiones fsicas graves para el agente o para otra persona.

Mientras que muchas agencias policiales tienen normas similares, en la prctica la poltica es una ley de Mantente firme para los agentes de la Patrulla Fronteriza, que esencialmente garantiza la impunidad cuando disparan y matan a la gente.

Hablando de un tiro hipottico de la Patrulla Fronteriza, el agente que lo realiz tiene que respaldarlo por una serie de circunstancias. Si dice en su informe: Tem por mi vida o me di cuenta de una amenaza que pudo poner en peligro la seguridad de otros, es muy difcil que se dude de l, informa el agente entrevistado. Incluso los abogados en el tribunal lo tendrn difcil, agreg.

Desde 2010, los agentes han disparado y matado al menos a 20 personas, uno de las cuales fue el agente Nicholas Ivie, y siete de los cuales tenan 20 aos o menos. Aduanas y Patrulla Fronteriza no dieron ningn tipo de informacin sobre el 2 de diciembre de 2012, con la muerte a tiros del guatemalteco de 19 aos de edad, Margarito Lpez Morelos, hasta que un reportero recibiuna denuncia annima sobre el incidente.

Los agentes a menudo justifican estos tiroteos afirmando que los migrantes y otras vctimas representan amenazas potencialmente letales porque lanzan piedras. Aqu vemos otro paralelo con Trayvon. Jos Antonio, presuntamente armado con rocas, y Trayvon, presuntamente armado con una acera, fueron amenazas mortales que requirieron fuerza letal. Por eso, el historiador Robin DG Kelley, al igual que muchos otros comentaristas, argumenta que fue Trayvon Martin, no George Zimmerman, quien fue llevado a juicio.

Agentes de la Patrulla Fronteriza justifican ocho de las 20 muertes a tiros desde 2010, diciendo que fueron atacados con piedras. La mayora de las agresiones denunciadas contra los agentes son con piedras, no con AK-47, como su retrica puede llevar a creer. Ningn agente ha sido asesinado por una piedra.

A diferencia de Zimmerman, los agentes que disparan y matan a la gente estn razonablemente seguros de que nunca se enfrentarn a un juicio penal. La ltima vez que un agente fue procesado penalmente por disparar a un migrante fue en 2008, cuando el fiscal del condado de Cochise, Ed Rheinheimer, present cargos de asesinato en segundo grado contra Nicholas Corbett, quien dispar y mat a quemarropa a Francisco Javier Domnguez Rivera en enero de 2007. Dos juicios y dos jurados despus, Rheinheimer abandon el caso.

En ausencia de cargos criminales, familiares de las vctimas a menudo lanzan casos civiles contra los agentes, pero tienen un historial irregular de xito. Los agentes pueden esperar razonablemente no tener una sancin. Calle dijo que es muy raro que un agente se enfrente a las consecuencias disciplinarias por su conducta. Funcionarios del sindicato y la agencia, por supuesto, afirman que esto se debe a que los disparos casi siempre son justificados y dentro de los parmetros de la agencia. Sin embargo, la falta de transparencia de la Patrulla Fronteriza sobre los tiroteos y sus investigaciones, junto con informes bien documentados y estadsticamente irrefutables de abuso fsico y verbal sistemtico contra los migrantes, deja a muchos a la pregunta de qu esconde la Patrulla Fronteriza. Aqu entramos en algunas de las diferencias clave entre los casos de Jos Antonio y Trayvon. Tan defectuoso como fue, la muerte de Trayvon lleg a juicio, mientras el asesino de Jos Antonio, casis eguramente, nunca enfrentar a un jurado. El juicio de Zimmerman provoc una polmica nacional sostenida y continua sobre la raza, as como sobre las deficiencias lamentables y los resultados frecuentemente racistas de nuestro sistema de justicia criminal.

En ausencia de un juicio de alto perfil, sin embargo, Jos Antonio y otras vctimas de la violencia de la Patrulla Fronteriza son ms fciles de olvidar, sobre todo ms all de la frontera, donde la cobertura de estas muertes es mnima y espordica. Ms all de eso, la construccin meditica sobre Mxico y las zonas fronterizas como lugares perifricos sin ley, ayuda a alimentar malentendidos y a normalizar las tragedias que suceden all. Pero no es slo la ausencia de un juicio y la cobertura crtica la diferencia: la familia de Jos Antonio ni siquiera sabe el nombre del agente que lo mat o si sigue trabajando para la Patrulla Fronteriza. Los funcionarios estadunidenses que investigan el caso no han hablado con ellos sobre sus avances. Estn enteramente en la oscuridad. Cuando agentes de Tucson o del condado de Pima disparan a alguien, el nombre del oficial se da a conocer y la investigacin es pblica. La Patrulla Fronteriza, sin embargo, mantiene los nombres de los agentes involucrados en secreto. La nica razn de que la familia de Carlos Lamadrid, vctima de un tiroteo de la Patrulla Fronteriza en 2011, sabe el nombre del tirador, es porque demandaron al gobierno federal para puedan demandar al responsable de la muerte de su ser querido.

La abuela de Jos Antonio, Taide, y su madre, Araceli, han dicho en numerosas ocasiones que este bloqueo informativo es desesperante. Es lo que ms duele, expres Taide. La ruta de Araceli a su trabajo la lleva a donde su hijo fue asesinado. A veces se pregunta si est mirando a la persona que seg la vida de su hijo. La importancia del caso de Jos Antonio, al igual que un sinnmero de casos anteriores, se desvanece. Estas tragedias fronterizas parecen suceder, y luego desaparecer, en las entraas opacas de las burocracias federales masivas, protegidas del escrutinio y el debate pblico. Sin embargo, mientras que el destino de la Reforma Integral de Inmigracin (CIR) es incierto, es especialmente importante ahora para mantener la memoria viva de estos jvenes hombres, para reflexionar sobre estas tragedias y lo que la reforma significar para los residentes fronterizos como Jos Antonio.

La propuesta del senado estadunidense incluye duplicar la presencia de la Patrulla Fronteriza en la frontera sur, de aproximadamente 19 mil a por lo menos 38 mil efectivos en los prximos 10 aos. Sin cambios drsticos en la poltica del uso de fuerza, as como ​​el desarrollo de mecanismos efectivos para investigar de manera transparente y sancionar a los agentes que violan los derechos humanos de los migrantes, hay muchas razones para creer que esta oleada se traducir en un aumento dramtico en agentes involucrados en tiroteos.

La ley requiere una revisin de la poltica de uso de fuerza, pero hay serias dudas acerca de si los cambios de fondo tendrn resultados. La reforma tambin significar la contratacin rpida de agentes, un proceso que criticado en el pasado por llenar las filas de la agencia con gente mal entrenada y de dudosa reputacin, as como por el aumento de la frecuencia de los agentes disparando contra los migrantes.

Incluso con una poltica de uso de la fuerza y ​​de investigaciones, hay un problema fundamental con el control de fronteras: que tiene lugar dentro de un entorno de retrica txica, militarizada y racista, en la que es de sentido comn creer que la mayora de las personas que cruzan la frontera representan una amenaza para los agentes y la nacin. Fue en este contexto en el que Jos Antonio, un joven desarmado de 16 aos de edad, se convirti en una amenaza digna de 11 balas en la espalda. Fue en un contexto anlogo en el cual Trayvon Martin, en la valoracin de Zimmerman, mereci una bala en el pecho. Como Robin DG Kelley seala, los nios de color deben probar su inocencia todos los das. Pero fueron asesinados en la noche. Ni Trayvon ni Jos Antonio tuvieron la oportunidad de probar su inocencia. Mientras los jvenes de color sean instintivamente vistos como amenazas, habr ms Trayvons, y siempre y cuando la frontera est vigilada y construida como una zona de guerra, habr ms Jos Antonios. Las leyes Mantente firme son realmente un peligro claro y presente para los hombres jvenes de color, y para todas las personas, en menor grado. De la misma manera, la reforma migratoria en su forma actual es una amenaza para los migrantes y los millones de personas que llaman casa a los Estados Unidos y las zonas fronterizas de Mxico. Pero en ltima instancia, es la historia y la realidad del racismo, la supremaca blanca y la xenofobia las que convierten a las leyes en mortales.

TRADUCCIN: CLAYTON CONN
Fuente: http://desinformemonos.org/2013/08/la-muerte-tiene-color-de-piel-en-estados-unidos/


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