Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Siria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2013

Estar en contra de un bombardeo de la OTAN o una invasin estadounidense no significa que se defienda al rgimen de Asad
El "dj vu" sirio

Pascual Serrano
eldiario.es


Todo parece indicar que EEUU bombardear Siria en los prximos das, es lo que los medios y la diplomacia denominan eufemsticamente intervenir. Para empezar debemos aclarar que tenemos la humildad de reconocer que, aunque parece indiscutible que hubo una masacre por armas qumicas, no sabemos quines fueron los responsables. Es por ello que la ONU enva inspectores a la zona. Ignorado esto podemos presentar algunas deducciones lgicas. La primera de ellas es el principio establecido en el Derecho Romano y utilizado en criminalstica de cui prodest (quin se beneficia?). Desde hace semanas, en la agenda de las potencias occidentales y sus adlteres rabes estn las acusaciones contra el gobierno sirio por el uso de armas prohibidas, lo ms absurdo que podra hacer ese gobierno sera asesinar un millar de civiles, incluidos nios, en un barrio que no forma parte del frente y poner en bandeja la justificacin de una intervencin militar de EEUU o de la OTAN. Es decir, la respuesta de a quien beneficia la masacre por agentes qumicos es los partidarios de esa intervencin militar contra Siria.

Lo siguiente que hemos comprobado es la rpida difusin de la noticia sealando la autora del gobierno sirio. Tan rpida que el da 21 los medios internacionales estaban informando de una masacre de 650 personas por parte del ejrcito sirio utilizando como fuente informativa un tuit de la oposicin siria. Nada ms. No se me ocurre ningn agente social que pueda conseguir ser titular mundial con un tuit.

Inmediatamente, los gobiernos que han mostrado su apoyo a los rebeldes sirios comienzan a exigir la presencia de los inspectores en la zona para confirmar el ataque y determinar sus responsables, y acusan al gobierno sirio de no colaborar. Sin embargo, cuatro das despus ese gobierno est autorizando la presencia de los inspectores y dotndoles de escolta para desplazarse a la zona. Cuando se dirigen al terreno, estos inspectores sufren un tiroteo. De nuevo el gobierno es acusado de la responsabilidad de los disparos de francotiradores al convoy. Sera un cosa curiosa que un bando escolte a unos inspectores de la ONU y al mismo tiempo les disparara. A continuacin, los mismos que exigan la presencia de inspectores dicen que ya es tarde, que no necesitan a los inspectores. Sin esperar a las conclusiones del equipo de investigadores de Naciones Unidas, el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, dice que ya tienen la informacin de inteligencia que demostrar que no fueron los rebeldes y que el Gobierno sirio fue el responsable".

De nada sirve que el gobierno sirio lo niegue, o que Mdicos sin Fronteras afirme que no puede establecer la autora del ataque. La informacin del gobierno sirio, difundida por la televisin nacional de ese pas, asegurando que el ejrcito allan el da 24 un depsito de los opositores armados en Jobar, localidad de la periferia de Damasco, en donde hall varios barriles de agentes txicos con la inscripcin hecho en Arabia Saudita, adems de mscaras antigs y pastillas para neutralizar los efectos por la exposicin a dichos qumicos, slo fue recogida por Prensa Latina.

El gobierno que ms muertes ha provocado en la historia por armas atmicas (Hiroshima y Nagasaki) y por armas qumicas (agente naranja en Vietnam) es el que se presenta como protector mundial de los daos por esas armas. El gobierno que inici una guerra de Iraq, que todava contina, justificada por unas armas de destruccin masiva que no existan, ahora propone hacer lo mismo por unas armas qumicas fundadas en las mismas pruebas. La sensacin de dj vu con la invasin de Iraq es inevitable. Entonces pidieron inspectores y cuando se encontraban en el terreno les obligaron a salir precipitadamente porque comenzaban a bombardear.

Son los mismos gobiernos que se escudaron en una resolucin de la ONU para proteger a los libios y terminaron bombardeando el convoy del presidente para que una horda de mercenarios lo linchara y colgara el vdeo en internet. Es la misma OTAN que bombarde Yugoslavia sin autorizacin del Consejo de Seguridad argumentando una limpieza tnica que los forenses demostraron falsa y que, una vez ms, lo volver a hacer en Siria sin importarle la legislacin internacional. Los mismos pases que invadieron Afganistn para liberar a las mujeres de los talibanes y hoy siguen siendo lapidadas y el pas aumentando su rcord de produccin de opio, corrupcin y pobreza.

A todas esas personas bienintencionadas que dicen que no podemos permanecer impasibles ante la masacre de cientos de civiles en Siria hemos de explicarles que esos libertadores que esgrimen el derecho de proteger, la defensa de los derechos humanos y la implantacin de la democracia cargan con demasiados antecedentes para que podamos creer en sus buenas intenciones.

Como seala Jean Bricmont (Imperialismo humanitario. El uso de los Derechos Humanos para vender la guerra, El Viejo Topo, 2008), asistimos a que gran parte del discurso tico de la izquierda considera la necesidad de exportar la democracia y los derechos humanos echando mano de las intervenciones militares del primer mundo, y califican de relativistas morales e indiferentes al sufrimiento ajeno a quienes critican esas injerencias. De forma que es precisamente esa izquierda la que inventa e interioriza la ideologa de la guerra humanitaria como un mecanismo de legitimacin. Es un error plantear que existen gobiernos buenos -que pueden invadir- y malos -que merecen ser invadidos y derrocados-. No olvidemos que si aceptamos esa opcin, la invasin legtima, en el fondo, estamos autorizando la del fuerte sobre el dbil. Acaso invadir Brasil (tan democrtico como EEUU) a Iraq para instaurar la democracia? Aceptaramos que el Lbano bombardeara con carcter preventivo a Israel? Recordemos que ha sido atacado alguna vez por ese pas, estara muy fundado su ataque preventivo.

Olvidan tambin que el poder siempre se ha presentado como altruista. Decir que se bombardea Yugoslavia para impedir una limpieza tnica, se invade Afganistn para defender los derechos de las mujeres, se ocupa Iraq para llevar la democracia y liberar al pas de un dictador o se ataca Siria para derrocar a un tirano no difiere mucho del discurso de la Santa Alianza para enfrentar las ideas de la Ilustracin que inspiraron la Revolucin Francesa, o del de Hitler que justific su invasin de los Sudetes checoslovacos para defender a la minora alemana. Parece que esa izquierda de fervor internacionalista humanitario olvida que, ya en los tiempos ms recientes, el intervencionismo extranjero occidental, que viene a ser lo mismo que decir el estadounidense, es el que apoy en Indonesia a Suharto frente a Sukarno, a los dictadores guatemaltecos frente a Arbentz, a Somoza frente a los sandinistas, a los generales brasileos contra Goulart, a Pinochet frente a Allende, al apartheid frente a Mandela, al Sha contra Mossadegh y a los golpistas venezolanos contra Chvez. Si de intervenir para proteger y salvar vidas se trata, bastara con bombardear muchos pases de frica con tetra briks de leche en lugar de bombas de racimo.

Tampoco es que estemos defendiendo a talibanes, a Sadam, a Gadafi ni Al Assad. Estar en contra de un bombardeo de la OTAN o una invasin estadounidense no requiere de un pronunciado rechazo expreso a esos regmenes para que no se interprete que se defienden, el asunto que debemos plantearnos es la violacin de la legislacin internacional por parte de una potencia invasora, y las mentiras en las que se escudan para justificarla.

Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/deja-vu-sirio_6_169443055.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter