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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2013

Egipto
El islamismo sigue fuerte en el bastin de Morsi

Alberto Pradilla
Gara


En Al-Adwa, localidad natal de Mohamed Morsi, el apoyo al presidente derrocado por los golpistas y a los Hermanos Musulmanes es unnime. All, el trabajo social de la Cofrada ha tejido un Estado paralelo que llega donde a la Administracin no se le espera.

Seguiremos apoyando a nuestro presidente, incluso hasta la muerte. Es legtimo, es de justicia, no tenemos otro presidente que no sea Mohamed Morsi. Shekata Mohamed al-Hady es profesor de ingls en la escuela de Al-Adwa, un pequeo municipio rural ubicado en el delta del Nilo, en la provincia de Sharqiya, a 150 kilmetros de El Cairo. Apenas hay cemento en la carretera principal, casi engullida por la tierra que parece que brotase de los bajos de los edificios que la rodean. Esta humilde localidad es la misma donde hace 62 aos naci el depuesto presidente, actualmente incomunicado desde el golpe de Estado del 3 de junio. La realidad egipcia no se limita a la superpoblada capital, blindada por carros de combate y donde el toque de queda intenta frenar las protestas contra el nuevo rgimen. Aqu, en las reas del campo, lastradas por penurias econmicas y donde la falta de alfabetizacin sigue muy extendida, es donde los Hermanos Musulmanes concentran buena parte de su apoyo. Una adhesin popular obtenida gracias a dcadas de trabajo social, a llegar ah donde el Estado era inexistente. Educacin, sanidad, recogida de basuras o labores de caridad que les han convertido en una Administracin paralela. Como ejemplo, Al-Adwa, donde la defensa de su ilustre vecino es casi doctrina para la mayora de sus 10.000 habitantes. Puede verse en los carteles electorales con el rostro de Morsi, omnipresentes pero ya decolorados, como si fuesen de otro tiempo, pese a que apenas ha transcurrido un ao desde su victoria en las urnas. Tambin en el discurso de todos los que pasean bajo un sol abrasador y que, al ver una libreta, se acercan a dejar claro que su paisano sigue siendo presidente. Es en estas localidades donde los golpistas tendrn ms complicado imponer su rgimen. Ya en tiempos de Hosni Mubarak, los Hermanos Musulmanes dirigan de facto muchos de los aspectos diarios que afectan a sus vecinos. No parece que esto vaya a cambiar despus del repliegue estratgico de los cofrades, que han regresado a la clandestinidad de las mezquitas, ese lugar en el que se mueven como pez en el agua.

Antes de la revolucin del 25 de enero de 2011 la sociedad nos protega. Y nosotros implementbamos nuestros programas sociales, que son los servicios que el Gobierno no prestaba, explica Mohamed El Hady. Mientras transcurre la conversacin, solo interrumpida por los imprescindibles 15 minutos de rezo a medioda, enumera los planes desarrollados por los religiosos. Se trata del mismo sistema que ya populariz Hamas, creado en los aos 80 a partir de una rama de los Hermanos Musulmanes. La resistencia islmica bas su crecimiento en el podero militar frente a Israel y una tupida red caritativa, que le hizo ganar adeptos frente a la corrupcin que lastraba a la OLP. Aqu se traduce, por ejemplo, en un tractor que recorre el municipio casa por casa recogiendo las basuras. No es un servicio pblico, sino un Estado paralelo islamista. Al igual que el alcantarillado, puesto en marcha hace apenas 15 aos tras una campaa desarrollada por la Cofrada. La lista es larga: distribucin de los excedentes de pan, colectas entre los ms acaudalados... Incluso reivindican el legado de Morsi, con leyes como aquella que estableca un salario mnimo y un sueldo mximo. Esto fue lo que provoc que los corruptos y los ladrones quisiesen arrebatarle el poder, remarca Mohamed El Sawy, otro vecino, que alerta a voz en grito de que los golpistas estn provocando una guerra civil y se marcha por donde ha venido.

Nadie puede negar que los programas sociales han facilitado la vida a los ms empobrecidos, que son muchos en esta aldea. Claro, que estas dinmicas nunca transitaron el largo camino que va desde la caridad hasta la justicia social. Adems, tampoco se puede olvidar el carcter religioso de quienes levantaron esta estrategia. Nuestro objetivo es acercar a la gente al islam, pero de forma voluntaria. Si no quieren conocer la verdad, qu podemos hacer?, argumenta Mohamed El Hady, que no tiene nadie quien le refute. En pleno feudo de Morsi resulta difcil hallar a defensores del golpe, que s alzan su voz en los municipios cercanos.

Pese a la asonada, la labor soterrada de los Hermanos Musulmanes no se detiene. Esa es la mayora de la que lderes como Mohamed Beltagy han presumido en las ltimas semanas. Tampoco con la represin. Los principales jefes de la Cofrada han sido arrestados y quienes todava no estn entre rejas se han esfumado. As que miembros que se definen como activistas de base aparecen como nicas voces autorizadas. Ni siquiera los hermanos de Morsi, agricultores que siguen residiendo en Al-Adwa, estn dispuestos a dar la cara. La vivienda familiar, cerrada a cal y canto, todava exhibe los tradicionales dibujos en su fachada que celebran una reciente peregrinacin a La Meca. Dentro, solo evasivas. Sayed, de 50 aos, concedi una entrevista hace apenas un mes a la agencia Reuters. No qued satisfecho con el resultado. Manipularon sus palabras, dijeron que apoyaba el golpe de Estado. No volver a hablar con la prensa, justifica Mohamed El Hayed, que no se fa del todo. Pone como nica condicin que se reflejen sus palabras con exactitud. Y recuerda que la clandestinidad no es algo nuevo para la Cofrada. l mismo fue arrestado durante 15 das en 1997. Posteriormente, en 2000, sufri una nueva detencin. A ello se le sum el destierro forzoso, ya que el Gobierno le mand a ejercer como administrativo a cientos de kilmetros de su domicilio.

Una mezquita cerrada y dos vctimas

La caza al islamista no ha terminado. Y tiene diversas ramificaciones. La primera, las posibles incursiones nocturnas del Ejrcito en busca de ms cofrades. No sabemos cundo vendrn. Si su nmero no es muy elevado podremos hacerles frente. Si llegan muchos, qu podemos hacer?, afirma Muntassen, un joven que se encarga de las redes sociales de la rama local de los Hermanos Musulmanes. Tampoco las mezquitas se han librado de los rigores del nuevo rgimen. El templo Maraana, el nico controlado por el Ministerio de Asuntos Religiosos, fue clausurado poco despus de la asonada. Su responsable, el jeque Amr Sayed, carg contra el rgimen de Abdul Fatah al-Sissi y Adli Mansour. Y la mezquita fue clausurada.

Tambin los soldados que no comulgan con sus superiores o con vnculos con los islamistas estn sometidos a vigilancia. Cada vez que hay una protesta me llevan al calabozo. Obviamente, no tengo permiso para llevar armas. Quien afirma esto es un joven miembro del Ejrcito que no quiere identificarse pero que es familiar de Asaad al-Sheikha, uno de los hombres fuertes de Morsi y que actualmente se encuentra fugado por temor a ser detenido.

La masacre de Rabaa al-Adawiya, que dej ms de 600 vctimas hace dos semanas, tambin tuvo su impacto en este pequeo municipio. Semanalmente, varios autobuses trasladaban a los vecinos para reforzar la protesta de Nasr City, en El Cairo. Hasta el da del desalojo, el 14 de agosto, en el que dos vecinos de Al-Awda perdieron la vida. Uno de ellos era Ibrahim Abdel Nabil, de 47 aos, casado y con cuatro hijos. Estaba preparado para lo que le ocurri, argumenta su hermano mayor, Mohamed, quien reclama justicia no solo para Ibrahim, sino para todos los muertos en la masacre. No tiene mucha esperanza y culpan a las televisiones del discurso antihermandad instalado en buena parte de la sociedad egipcia. Bsicamente, en casi todos salvo en la propia Cofrada y sus seguidores, que son muchos.

Si esto sigue as, el pas puede llegar al colapso en un ao, afirma Mohamed, que no sabe leer ni escribir pero que apela a la lgica como argumento. Tambin, a las previsiones econmicas que apuntan a un descenso en las ayudas a los alimentos bsicos como el aceite o el arroz. Si sus sospechas se hacen realidad, el crculo del retorno islamista al Estado paralelo se cerrara. Los Hermanos Musulmanes volveran a hacerse fuertes en lugares como Al-Awda, zonas empobrecidas en donde el asistencialismo cofrade constituye la nica alternativa. Aunque tambin insisten en que las protestas pacficas no desaparecern de su agenda.

Fuente original: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130901/420292/es/El-islamismo-sigue-fuerte-bastion-morsi


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