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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2013

"La feroz urgencia del ahora"

David Brooks
La Jornada


Cuentan que el 28 de agosto de 1963 fue un da de verano soleado y caluroso, y que aun antes de iniciar la Marcha sobre Washington por Empleos y Libertad asust no slo a Washington, sino a gran parte de Estados Unidos. El sueo que estaba por proclamarse era subversivo y quien ofrecera ese mensaje era considerado el hombre desarmado ms peligroso de Estados Unidos.

El gobierno de John F. Kennedy intent persuadir a los organizadores de suspender su acto y ese da coloc 4 mil elementos antimotines en los suburbios y 15 mil en alerta; los hospitales se prepararon para recibir vctimas de la violencia potencial, y los tribunales para procesar a miles de detenidos, cuenta el historiador Taylor Branch. Colocaron agentes con instrucciones de apagar el sistema de sonido si los discursos incitaban a la sublevacin. La idea de que la capital sera sitiada por oleadas masivas de afroestadunidenses provoc alarma entre la cpula poltica y los medios tradicionales.

El orador principal, el reverendo Martin Luther King, era considerado un radical peligroso y estaba bajo vigilancia de la FBI de J. Edgar Hoover. El jefe de inteligencia domstica de la FBI calific al reverendo que encabezaba esa marcha de el negro ms peligroso para el futuro de esta nacin desde la perspectiva del comunismo, el negro y la seguridad nacional. Todos esperaban desorden masivo. Pero ese da cientos de miles un tercio de ellos blancos, algo nunca visto llegaron pacficamente a participar en un momento que muchos dicen cambi a Estados Unidos.

King no era peligroso para el pas, sino para el statu quo King era peligroso porque no aceptaba en silencio ni permita que un pueblo cansado aceptara silenciosamente ya las cosas como estaban. Insisti en que todos nos imaginramos soramos lo que podra y debera ser, escribi Charles Blow, columnista del New York Times.

Es all, dicen muchos, donde se inaugur lo que se recuerda como los 60, uno de los auges democrticos (en su sentido real) ms importantes de la historia estadunidense.

Hace unos das la cpula poltica, la intelectualidad acomodada y los principales medios festejaron el 50 aniversario del acto con la versin oficial pulida y patritica de la marcha que King ofreci uno de los discursos ms famosos de la historia de este pas, Yo tengo un sueo.

Al festejar el aniversario, se ha debatido sobre el significado de esa marcha y el discurso de King, tanto en su momento como hoy da. Algunos concluyen que el sueo de King est expresado en el hecho de que el primer presidente afroestadunidense, Barack Obama, ofreci un discurso para celebrar el aniversario en el Monumento a Lincoln, el mismo lugar donde King ofreci histricas palabras hace cinco dcadas. Ah habl de los cambios que King promovi, tambin reconoci que esa lucha no ha concluido.

Aunque nadie disputa los cambios dramticos y los logros en cuanto a la lucha frontal contra la segregacin institucional, tampoco se puede disputar que mucho de lo que dijo King en 1963 tendra que repetirlo 50 aos despus.

Hoy da hay ms hombres negros encarcelados que esclavos en 1850 (segn el trabajo de la extraordinaria acadmica Michelle Alexander); varios estados han promovido nuevas medidas para obstaculizar el acceso de las minoras a las urnas; el desempleo entre afroestadunidenses es casi el doble que entre blancos, casi igual que en 1963; el nmero de afroestadunidenses menores de edad que viven en la pobreza es casi el triple que el de los blancos en la misma condicin; uno de cada tres nios afroestadunidenses nacidos en 2001 enfrentan el riesgo de acabar en la crcel.

A la vez, la desigualdad econmica entre pobres y ricos ha llegado a su nivel ms alto desde la gran depresin. Mientras las empresas reportan ganancias rcord, los ingresos de los trabajadores continan a la baja. Ms an, una de las demandas de la marcha de 1963 fue un incremento al salario mnimo federal, que hoy se ubica en 7.25 dlares la hora, lo que es, en trminos reales, inferior al que prevaleca hace 50 aos, segn el Instituto de Poltica Econmica. Ejemplo de ello fue la protesta de trabajadores de restaurantes de comida rpida en ms de 50 ciudades que exigieron el doble de dicho salario, la semana pasada.

Al conmemorar el aniversario, Obama destac la brecha econmica entre pobres y ricos, pero no asumi la responsabilidad de que durante su presidencia se sigue ampliando, y evit mencionar otras polticas que ha promovido o tolerado con consecuencias terribles para comunidades minoritarias y/o pobres como las deportaciones sin precedente de inmigrantes latinoamericanos, y el sistema penal ms grande y tal vez ms racista del mundo.

Muchos opinan que no es justo comparar a King con Obama, ya que uno era profeta y el otro es slo un poltico.

Pero la omisin ms notable durante los elogios al profeta por los polticos en estos das justo cuando la cpula poltica estadunidense contempla abiertamente otro ataque militar contra otro pas (Siria) fue cualquier referencia a las guerras.

King vincul cada vez ms la lucha de los derechos civiles con la injusticia econmica y, peor, con las polticas blicas de su pas. Advirti en 1967 que la democracia estadunidense estaba amenazada por el terno gigantesco del racismo, el materialismo extremo y el militarismo. Y declar que no podra seguir llamando a sus seguidores a emplear la no violencia si no condenaba las polticas de guerra de Washington: Saba que nunca ms podra elevar la voz contra la violencia por los oprimidos en los guetos sin primero hablar claramente ante el ms grande proveedor de violencia en el mundo hoy da, mi propio gobierno.

King, en su discurso del sueo en 1963, insisti en que las injusticias se tenan que abordar en lo que llam la feroz urgencia del ahora. Cincuenta aos despus, ese ahora es ms urgente que nunca.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/09/02/opinion/026o1mun


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