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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2013

Resiliencia, un concepto discutible

Marcelo Colussi
Rebelin


El camino del infierno est plagado de buenas intenciones. Por qu empezar diciendo esto? Pues porque muchas veces, ms all de la buena voluntad en juego, los efectos conseguidos con una determinada accin pueden ser cuestionables. O incluso desastrosos. En el campo de la prctica cientfica ello no es raro en absoluto. El concepto de resiliencia nos lo permite ver de forma palmaria.

Resiliencia es un trmino controversial, que tanto puede asociarse con intervenciones pobres para los pobres (lo cual recuerda aquello de atencin primaria o primitiva? de la salud, que cuestionaba el epidemilogo argentino Mario Testa), hasta la promocin de un conformismo con resonancias conservadoras, de la mano de la ideologa adaptacionista que prima en las ciencias sociales de cuo estadounidense, dominadoras del mbito acadmico en buena parte del mundo. Por lo pronto, es la versin espaola de la voz inglesa resilience, o resiliency, trmino que proviene del campo de la metalurgia y que hace alusin a la capacidad que tienen los metales de deformarse sin quebrarse, retornando luego a su estado original.

En el mbito de la psicologa, aparece utilizado por primera vez en un artculo de Barbara Scoville en el ao 1942. Ms tarde, en la dcada de los 70, el trmino va adquiriendo mayor prevalencia, aunque la mayora de los primeros investigadores que hacan referencia a este concepto tomado de la metalurgia, en principio no utilizaron la expresin resiliencia, sino que se referan a esta cualidad describiendo a quienes la portaban como invulnerables o invencibles (Lsel, Bliesener y Koferl, 1989). Para la dcada de los 90 el trmino ya es ampliamente utilizado, y as llega a los pases latinoamericanos.

Qu es, en definitiva, esto de la resiliencia? La capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones lmite y sobreponerse a ellas, segn la 23 edicin del Diccionario de la Real Academia Espaola. La capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e inclusive, ser transformados por ellas, de acuerdo a la definicin de Grotberg (1995). O tambin el proceso dinmico, constructivo, de origen interactivo, sociocultural que conduce a la optimizacin de los recursos humanos y permite sobreponerse a las situaciones adversas, segn Mara Anglica Kotliarenko e Irma Cceres (2011). O si se prefiere: la capacidad que tiene un individuo, una familia, un grupo y hasta una comunidad de soportar crisis y adversidades y recobrarse, de acuerdo a lo que definen Melillo y Surez Ojeda (2002). Es decir, tomando lo afirmado por Kotliarenko, la resiliencia consiste en un conjunto de procesos sociales e intrapsquicos que posibilitan una vida sana en un medio insano.

Segn todas estas aseveraciones, el concepto hace alusin a una capacidad positiva que tendramos los seres humanos, o algunos seres humanos al menos. Capacidad, por tanto, que debera ser saludada positivamente y, en la medida de lo posible, expandida. De la mano de esta visin, un pensamiento progresista, de izquierda incluso, podra levantar gustoso la idea de resiliencia y fomentarla como un camino de esperanza, una luz ante tanta adversidad.

As, entonces, una perspectiva de avanzada de nuestra actual situacin lleva a decir a Aldo Melillo, cuando prologa el libro Descubriendo las propias fortalezas de Mara Alchourrn y Edith Grotberg , que la exclusin y la pobreza se extienden sin freno en los pases desfavorecidos por la globalizacin y la concentracin econmica, y la mano invisible del mercado no ha dado signos de derramar ninguna riqueza a los pueblos. Si a ello se suman las situaciones de riesgo que conllevan la enfermedad, la crcel, el deterioro personal, familiar y social sin que se vislumbren soluciones globales desde la economa y la poltica, el panorama resulta francamente desolador. Sin embargo, hay nios, adolescentes y adultos que son capaces de sobrevivir, superar las adversidades y, ms aun, salir fortalecidos de ellas. Esa capacidad es conocida como resiliencia, concepto sumamente frtil a la hora de actuar en el plano social, porque desplaza el enfoque tradicional sobre las carencias y los factores de riesgo para situarlo en las fortalezas y la creatividad del individuo y de su entorno. (). Con la conviccin de que este concepto debe desplegarse e instrumentarse en los programas sociales (), en tiempos de empobrecimiento y exclusin la construccin de resiliencia comunitaria que se evidencia en la capacidad de ciertos pueblos de enfrentar catstrofes de todo tipo constituye una posibilidad cierta de lucha contra las iniquidades de la sociedad actual.

Entendida desde esa lgica de la esperanza, la idea de resiliencia podra ser, sin dudas, una cantera donde encontrar la energa necesaria para plantearse transformaciones, para seguir creyendo que las utopas son posibles, en el sentido que nos hacen caminar, como dijo el uruguayo Eduardo Galeano. Y justamente alguien como l, un comprometido con las luchas sociales a quien nadie podra acusar de cmplice del sistema, dijo en el Foso Social Mundial de Porto Alegre en el 2005 refirindose a las transformaciones que esa idea de resiliencia puede acompaar, que no son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de produccin y de cambio, no expropian las cuevas de Al Baba. Pero quizs desencadenen la alegra de hacer y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la nica manera de probar que la realidad es transformable .

En este sentido, el concepto en juego puede tener una carga positiva. Por all puede leerse de los beneficios que trae aparejados la resiliencia. Buena noticia, por supuesto. Y qu beneficios aporta? Las personas ms resilientes tienen una mejor autoimagen, se critican menos a s mismas, son ms optimistas, afrontan los retos, son ms sanas fsicamente, tienen ms xito en el trabajo o estudios, estn ms satisfechas con sus relaciones, estn menos predispuestas a la depresin. Ahora bien: estos supuestos beneficios abren interrogantes que cuestionan radicalmente las esperanzas que proponan las visiones arriba expuestas. Es un beneficio criticarse menos? En qu sentido entender lo de ms xito? Estamos seguros que entronizamos el optimismo, o ms cautamente seguimos a Gramsci, quien propona el optimismo del corazn junto al pesimismo de la razn?

Es entonces cuando empieza a hacer agua este dudoso concepto. De qu se trata realmente la resiliencia? Qu elemento positivo nuevo aporta efectivamente? Que mucha gente tiene esa capacidad de rehacerse, de no quebrarse y salir airosa de las peores situaciones, no es ninguna novedad. Si el concepto consiste en describir eso, pues no es un concepto cientfico en sentido estricto que inaugure un nuevo campo de conocimiento produciendo una ruptura epistemolgica, sino que no pasa de la mera descripcin. El patito feo tambin puede ser lindo. Podemos llamar a eso un concepto novedoso que aumenta el saber y la capacidad de actuar en el mundo?

Si abrimos una crtica en torno a la idea de resiliencia es por los peligros ideolgicos que all anidan, peligros que pueden pasar inadvertidos en tanto la forma con que aparece el concepto pareciera que ayuda a caminar, en tanto prueba que la realidad es transformable. Pero junto a esa cuota de esperanza para lo cual no es necesario creer que se est ante un nuevo concepto, pues la descripcin ms obvia nos muestra que siempre despus de la tormenta sale el sol no podemos dejar de ver tambin que hay un transfondo de resignacin: no se trata de saber soportar la adversidad (para lo que, incluso, se puede dar un largo catlogo de recetas prcticas Y as surgen las propuestas de autoayuda y toda la parafernalia de Usted puede, no sufra, tcnicas para ser exitoso). No se trata de saber adaptarse a la realidad y poder sobrellevarla. Se trata de transformarla!

Ms all de las mejores buenas intenciones que puedan desplegarse al menos en algunos casos apelando a esta nocin, lo que se transluce es la pasividad y la aceptacin de una ya estatuida normalidad, obviando la idea de conflicto como motor perpetuo. El conflicto est, siempre, tanto en lo subjetivo como en los procesos masivos: el sujeto escindido no dueo de s mismo con que nos confronta el psicoanlisis, el sujeto deseante que no sabe qu desea con precisin, o el sujeto social producto del enfrentamiento a muerte de clases divididas en torno a la tenencia, o no, de los medios productivos, siguen siendo el fuego eterno del que hablaba Herclito hace 2.500 aos y que retoma Hegel en el siglo XIX. La dialctica en tanto lucha perpetua de contrarios, dir el pensador alemn, no es un mtodo filosfico: es la realidad misma!, es la estructura de lo real. La realidad est constituida por el conflicto, verdad inobjetable. La idea de resiliencia, sabindolo o no por parte de quien la usa, apunta a la suavizacin de la crudeza de esa realidad.

Una prtesis, en definitiva, un blsamo. En otros trminos tcnicas de aprendizaje, es decir prcticas correctivas de conductas, sin tomar en cuenta los procesos sociales y psquicos que bloquean potencialidades, dirn Ana Berezin y Gilou Garca Reinoso en su texto Resiliencia o la seleccin de los ms aptos (2005) El ideal de la resiliencia parece ser la funcionalidad, la eficacia de los sujetos y sobre todo del sistema. As, lo que parece simple y obvia descripcin de situaciones de hecho implica peligros: bajo un nombre nuevo se retoma el viejo concepto de desviacin: en el campo de la salud, con el modelo mdico; en el de la educacin, con el modelo pedaggico; ambos remitiendo al concepto de normalidad y adaptacin, con sus consecuencias de orden terico, tico y poltico.

Aunque no se diga en estos trminos, la ideologa que est a la base es: sea fuerte! Lo cual, irremediablemente recuerda al tango: fuerza, canejo, sufra y no llore / que un hombre macho no debe llorar. Hay que estar contra las adversidades o hay que saber sortearlas? Cul es la sutil lnea que separara el afrontamiento de la resignacin?

En verdad, ms all de las buenas intenciones (y ahora puede entenderse por qu empezbamos el presente escrito con esa referencia provocativa), es para pensarlo bastante en qu medida este concepto tan problemtico, trado desde un campo extrao a la reflexin de las ciencias sociales, aporta terica y prcticamente. En cunto, cmo y por qu realmente constituye una posibilidad cierta de lucha contra las iniquidades de la sociedad actual? Sabiendo de dnde viene (las ciencias de la conducta estadounidenses, ingeniera humana funcional a los poderes constituidos, anestesia que sirve para domesticar y no como instancia emancipadora), qu nos deja esto de resiliencia para un planteo transformador? Saber que hay quienes pueden resistir infinitamente no nos dice ms que eso: que algunos no se quiebran nunca. Qu podemos transformar con eso? Esperar que todos sean igualmente aguantadores?

Con la incorporacin de este discutible concepto se corre el riesgo de quedar entrampados en un planteo adaptacionista, reeducativo. Hay que acallar el malestar, o hay que encontrarle su sentido, para poder entenderlo y, eventualmente, modificarlo? Se trata de acallar el sufrimiento acaso, promover el xito personal, tapar el sntoma? No podemos as, sin saberlo, devenir cmplices de una maquinaria trituradora que busca la construccin de normalidades y adaptaciones peligrosas, que obliga a ser uno ms, fuerte y bien portado, silenciando las voces discordantes? En el medio de la dictadura que asol Argentina entre 1976 y 1982, cuando se produca la desaparicin de 30.000 personas que disentan del rgimen, que buscaban un mundo distinto, el gobierno de los militares present una propaganda por medio de todos los medios de comunicacin donde se vean distintas escenas con ruidos enloquecedores (un taladro, un beb llorando, etc.), sobre los que apareca una enfermera indicando que el silencio es salud. El silencio es salud? Qu significa en ese contexto ser resiliente? Callarse la boca y aguantar, o luchar contra esa flagrante inequidad? Si es esto ltimo, de qu nos sirve llamarlo resiliencia?

Es por todo ello que puede abrirse la crtica contra el concepto, porque su utilizacin no necesariamente aporta algo y porque, en definitiva, puede ser un lastre ideolgico cuestionable. Parafraseando la Tesis XI sobre Feuerbach, de Marx, podra decirse entonces que no se trata de saber soportar el mundo (resignarse?, adaptarse?, saber como no quebrarse?). Se trata de transformarlo! O acaso las ideologas neoliberal y postmoderna reinantes nos quitaron la idea de utopa? O acaso se trata de aceptar y no cuestionar la normalidad?

Ya que anteriormente citamos un tango argentino, permtasenos cerrar con una cita de otro poeta de esa nacionalidad, ms irreverente quiz, o ms pertinente para situar esta lectura crtica de la resiliencia: que muerda y vocifere vengadora ya rodando en el polvo tu cabeza (Almafuerte).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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