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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2013

Hay algo de nuevo en la poltica de Obama hacia Cuba?

Esteban Morales
Rebelin


Obama, en su discurso de campaa de Miami en el 2008, hizo varias promesas. Es sintomtico, que no cumpli ninguna, excepto la de levantar las restricciones que Bush haba impuesto a los cubano americanos para los viajes y el envo de remesas a Cuba.

Continan incumplindose: el cierre de la Base Naval de Guantnamo, que an est pendiente; las conversaciones con el gobierno de Irn; las conversaciones con Venezuela, ambas cada vez ms lejos; el acercamiento a los pases latinoamericanos, que ha sido mnimo; el retiro de las tropas de Irak y Afganistn, pases en los que parece estar en un callejn sin salida, y las conversaciones con Cuba, que se han limitado a asuntos muy puntuales, como migracin y correos.

Sus declaraciones de que conversara con Cuba, carecan de antecedentes desde el gobierno de J. Carter, porque aunque se efectuaron conversaciones en casi todas las administraciones, salvo durante la de George Bush (hijo), solo J. Carter, por medio de una Directiva Presidencial, de marzo de 1977, expres claramente, su inters de conversar para normalizar las relaciones. Esa fue adems, la administracin en que ms se avanz de manera integral, con tales propsitos. Como antecedente, de otro gobierno demcrata, tenemos el mensaje que J.F. Kennedy, haba enviado a Fidel Castro, a travs del periodista J.Daniel, quienes conversaban, el mismo da que lleg la noticia del asesinato del presidente Kennedy en Dallas.

La administracin de George Bush (hijo) se caracteriz por llevar las relaciones a los puntos ms crticos desde la dcada de los aos sesenta. Adems de agresivo, Bush era un individuo, como se dice, de pocas luces y eso lo haca aun ms temible. Es asombroso que una persona como l haya llegado a presidente de los Estados Unidos; lo cual quiere decir que la sociedad norteamericana es capaz de tomar decisiones que van en la direccin contraria a las ideas y mecanismos que seran capaces de preservarla como nacin. George Bush (hijo) era un verdadero burro caprichoso, sentado en la silla presidencial. Y as permaneci ocho aos.

Esta ltima administracin, inmediata anterior a la de Obama, sembr preocupaciones, especialmente, en algunos de los polticos que hoy acompaan al Presidente. Las que pueden ser sintetizadas del modo siguiente:

  1. Bush se pre sentaba siempre con un discurso extremo agresivo hacia Cuba. Con posterioridad al incidente de l a T orres G emelas, adopt un alto grado de peligrosidad. E staba dispuesto a llevar sus tropas a lo que llam , sesenta rincones oscuros del mundo , s iendo l g ico suponer, que Cuba estaba entre ellos.
  2. Sus medidas de bloqueo afectaban indiscriminadamente a todo s , en especial , al g obiern o c ubano y a la sociedad civil . Enajen n dose as , potencial es aliados dentro de C uba . A tal punto, que era posible encontrar, dentro de la propia disidencia contrarrevolucionaria , quienes no estaba n de acuerdo con la pol t ica de bloqueo.
  3. H ac a un uso excesivo de sus prer rogativas pres idenciales, que m s all del congreso, le facilitaban apretar a Cuba en la pol t ica de bloqueo . Llegando al extremo de imponer sus criterios de quienes pod a n ser considerados familia res o no entre los cubanos residentes en Estados Unidos.
  4. L iquidaba la p osibilidad de crear una plataforma com n de intereses de la familia cubana en tre ambos lados del Estrecho de La Florida , por lo que tanto l os de un lado como los del otro , se pod a n percibir como agredidos.
  5. La actitud de Bush tend a a aislar lo de sus alia dos in ternacionales quienes interpretaban el bloqueo como una pol t ica humanitariamente desastrosa. Sol o el Sr. Aznar, con posterior idad a la Helms-B urton, hab a implantado la llamada Posici n Com n , siguiendo fielmente la pol t ica de Bush. Aunque no po d a impedir las relaciones comerciales de Cuba con los p a s es e uropeos, vistos por separados .

Es cierto que Obama levant todas las medidas de Bush, por la existencia de ciertas presiones internas y sobre todo internacionales, pero tambin porque estas les resultaban incompatibles con las intenciones respecto a Cuba que deseaba comenzar a desplegar. Como todo presidente que le antecedi, quera imprimir su sello en la poltica hacia la Isla.

Obama no solo aprovech sus prerrogativas presidenciales, para dar marcha atrs a las medidas de Bush, sino que las extendi ms all, en sentido positivo. Aument las posibilidades de envo de remesas, de paquetes, los vuelos comerciales por diferentes puertos de salida y llegada, elimin el criterio restrictivo de familia, otorg ms visados para contactos personales y para el intercambio cultural y acadmico.

Claro que Obama haba ganado el estado de La Florida y quera volverlo a ganar en el 2012, por lo cual sus medidas cumplan varios propsitos.

  1. Despegar se de Bush en la pol t ica hacia Cuba. Lo cual tambi n le permit a identificarse con sectores pol t icos m s positivos. Esta que tal vez fue una intenci n de Obama al principio, la frustr totalmente su secretaria de estado , Hilary Clinton , que en pol t ica e xterior, se comportaba lo m s parecido al Golum del S e o r . de los A nillos . Fue entonces que la pol t ica de Obama comenz a tomar las facetas exteriores m s negativas, que aun no ha logrado abandonar. Se dice entonces, que no ha podido quitarse de encim a a los buitres de Wall Street , ni a los perros de la guerra .
  2. Lanzar una se a l positiva hacia Cuba, a unque hab a dicho que mantendr a el bloqueo . L a se a l estaba dirigida a Miami y de carambola a la sociedad civi l cubana , que hab a reaccionado po si tivamente y estaba muy e speranzada con su elecci n presidencial.
  3. E nviar una se a l positiva hacia el hemisferio latinoamericano y caribe o , en el que sent a deb a recuperar el espacio que G. Bush hab a perdido.
  4. P on er en evidencia, que apreciaba de manera d iferente a su antecesor, c m o deb a n ser las relaciones futuras con Cuba.

Obama ha cambiado totalmente el foco de la poltica, aprecia como una necesidad el acercamiento a una Cuba que entraba en un proceso de cambios, sobre los cuales se ha propuesto tener algn impacto. Solo le queda el bloqueo, asunto que ya es bastante impopular, tanto en la poltica interna como internacional de Estados Unidos.

Algunos de nuestros dirigentes, han dicho expresamente, que las medidas de Obama han sido insuficientes y cosmticas. Pero hay que tener en cuenta que desde Carter, no se adoptaban tantas medidas que potencialmente tuviesen la posibilidad de impactar sobre la sociedad civil cubana, para cambiar la imagen del presidente estadounidense.

L a persistencia del bloqueo no nos puede oscurecer la realidad de que las medidas de Obama, hasta la ms reciente de otorgar los cubanos que quieran viajar a Estados Unidos por asuntos familiares, visas mltiples por cinco aos, puede tener un impacto interno, que no resulta despreciable, especialmente en los momentos en que se encuentra la sociedad cubana.

Esta medida, unida a las facilidades que ha dado Cuba mediante las nuevas regulaciones migratorias, no parece ser otra cosa que el comienzo de un flujo casi incontrolable y masivo entre cubanos de ac y cubanos de all. Servirn para que todos los que residen en Estados Unidos y as lo deseen, puedan viajar a Cuba y vivir en ella durante largos perodos, y los que residen en Cuba, puedan viajar frecuentemente a los Estados Unidos y permanecer all por un perodo largo.

Todo ello apunta a que un grupo importante de cubanos, hacia un futuro no lejano, compartirn su vida entre Cuba y Estados Unidos, lo que sin dudas, tendr sus impactos polticos en ambas sociedades. De manera especial en la sociedad cubana, que tal vez logre recuperar una parte de su poblacin emigrada; recibir crecientes inversiones por la va familiar para pequeos y medianos negocios, compras de casas, incremento del intercambio cultural y cientfico, entrada de tecnologa y como resultado, la formacin de una poblacin multinacional entre ambos lados, sin que ninguno de esos grupos poblacionales pierda sus identidades.

En esas circunstancias, el bloqueo podra irse en disolvencia. Si en Vietnam, el bloqueo termin por la va de la relacin comercial creciente; en Cuba, podra terminar por la va del intercambio migratorio creciente entre dos pases muy cercanos geogrficamente, en que los cubanos residentes en ambos lados, comparten hbitos, intereses culturales, aspiraciones de vida, idiosincrasia y deseos de reencontrarse con sus familiares. En tal situacin, las diferencias idiomticas, no tendr ningn significado sustancial.

Lo que comenzar a tener lugar con los cambios en la poltica migratoria entre ambos pases, tendr un impacto hacia el futuro, donde la poltica de confrontacin perder liderazgo, cedindolo a la relacin societal. Sern ambas sociedades, en sus mutuas interrelaciones, las que solucionarn el conflicto que hoy las aqueja, en contra de la voluntad de una masa creciente de ciudadanos en ambos pases. Se aprecia con claridad, que la sociedad estadounidense en particular, ha comenzado a tener un papel ms activo en la poltica hacia Cuba, de lo que hace solo unos aos, habramos podido imaginar.

Pero sin dudas, en el corto plazo, la poltica hacia la Isla de Obama ha resultado cuidadosa y de comps de espera. Por lo que, aunque se habla de que Cuba no es una prioridad en la poltica norteamericana, bastante atencin le ha prestado el Presidente. Luego, algo quiere conseguir con esa poltica, que esencialmente no es nueva, pero tampoco es la de Bush y que segn mi apreciacin, es ms inteligente y constituye un posible aporte para cambios hacia el futuro de la relaciones entre ambos pases.

Creo que Cuba ha cambiado mucho en los ltimos veinticinco aos. Ya no es una sociedad monolticamente revolucionaria como lo fue antes. An no ha logrado salir completamente de la crisis econmica de los aos 90, lo que ha impactado negativamente en el tejido espiritual de la nacin cubana. Basta leer el discurso de nuestros lderes, desde el del Comandante en Jefe Fidel Castro en la Universidad de La Habana, en noviembre del 2005, hasta el ms reciente del Cro. Ral Castro, en la clausura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, para percatarnos de lo dramtica que es la situacin. Todo indica que se est produciendo un paulatino proceso de complejizacion de la situacin interna cubana, que no es posible desconocer y mucho menos soslayar. Obama tampoco soslaya esa realidad y estoy seguro que pretende sacar provecho de ella.

No hay un solo discurso reciente de la dirigencia poltica cubana, que no alimente esa percepcin, de que Cuba se encuentra atravesando la ms difcil encrucijada de su historia.

Mucho antes de que esta situacin se presentara, los acontecimientos de entre finales de los aos ochenta y principios de los noventa, con el despliegue de la crisis econmica (1989-1994), la desaparicin de la URSS (1991) y el incidente del Narcotrfico (1989) as como con la retirada de las tropas cubanas de frica (segunda mitad de los ochenta) el llamado por m, Foco de la Poltica de Estados Unidos hacia Cuba, comenz a variar.

Mientras Cuba haba sido fuerte en su activismo internacional y su situacin econmica interna se desenvolva favorablemente (1971-1985), la poltica norteamericana miraba preferiblemente hacia la presencia internacional de Cuba. Los condicionamientos que se exigan a Cuba eran entonces, salir de frica, eliminar su presencia en Centroamrica, dejar de apoyar a los movimientos revolucionarios, as como romper sus conexiones con la URSS.

Pero cuando se comenzaron a presentar las dificultades internas mencionadas, se produjo una variacin del foco de la poltica norteamericana. Se comenz a mirar hacia la dinmica de la realidad interna de Cuba, como quien observa la evolucin de una bacteria dentro del microscopio electrnico. Cuba, como realidad interna, pasaba a ser el centro de la poltica norteamericana y as se plasm explcitamente, cuando se dijo: que se tratara de una poltica calibrada, en correspondencia con lo que en Cuba ocurriera .

Las exigencias a Cuba, por parte de la poltica norteamericana comenzaron a ser de manera preferente: respetar los derechos humanos, avanzar hacia la democracia liberal, hacer elecciones libres, dejar de colaborar con el narcotrfico y el terrorismo, as como avanzar hacia la economa de mercado, entre otros. Todos apoyados en el proyecto de subvertir el rgimen poltico de Cuba, hasta producir el llamado cambio de rgimen.

Los denominados Documentos de la transicin, bajo la redaccin de Collin Powell en el 2004 y mejorados despus por Condoleza Rice en el 2006, daban forma definitiva a las intenciones hacia Cuba, bajo la administracin de G.Bush (hijo). Segn tales documentos, en Cuba no tena lugar nada positivo, todo deba ser revertido, todo deba ser cambiado. Aparecan tambin los temas pivotes de la desestabilizacin interna: religin, raza, jvenes, mujer, xenofobia y otros.

Este contexto, antes explicado, no ha sido aun superado por Cuba, en su situacin interna, ni por Estados Unidos en su poltica hacia la Isla.

Obama en el 2008, inici su poltica hacia Cuba, apoyndose en esas plataformas: la situacin interna de Cuba, sus dificultades econmicas y sus esfuerzos para lograr un modelo econmico, propio y sustentable, que permitan al pas, preservar su soberana e independencia. Por cuanto, la realidad de una independencia cubana, siempre amenazada por Estados Unidos, contina siendo una realidad, ello no es ms que la misma Poltica de la Fruta Madura, solo que modernizada y ahora adaptada a las condiciones en que la nacin cubana se tiene que desenvolver.

Cuba continua estando dentro del proyecto de expansin imperial de Estados Unidos y ahora la Isla, con las condiciones que ha logrado crear en el orden material y cultural, en ms de cincuenta aos, sumado a sus condiciones naturales, incluso mejoradas, resulta como nunca antes, un estado holgura de esa expansin norteamericana. Ese proyecto nunca ha sido abandonado por los sectores de poder en los Estados Unidos y es compartido por muchos ciudadanos norteamericanos y tambin por algunos cubanos de aqu y de all, que lo ven con la mayor naturalidad.

O acaso pensamos que los potenciales anexionistas estn solo en Miami? Es ms, yo dira, que el nmero de potenciales anexionistas en Cuba ha aumentado, como resultado de las dificultades de su anterior modelo econmico y de la lucha que implica encontrar el que nos salvara como nacin.

Pienso que despus de cincuenta y cuatro aos, son menos los que en Cuba estn dispuestos a recorrer de nuevo ese camino. Y a unos cuantos ms, les importa muy poco si vamos hacia el socialismo o no, sino si vamos a desarrollarnos econmicamente. Aunque el resto, que son la mayora, son fieles al proyecto de revolucin.

Los contrarrevolucionarios, no tienen velas en este entierro, suponiendo que lo hubiese. Porque la contrarrevolucin cubana nunca ha existido, ya que la poltica norteamericana la asesin en la cuna y convirti a los contrarrevolucionarios en sus asalariados. Aunque segn el Sr. Orlando Freire , que pone en evidencia lo poco que sabe para hablar del tema, esa aseveracin: se trata solo del argumento de que la oposicin ha sido fabricada por Estados Unidos 1

Obama, en su discurso de campaa en Miami, plante que mantendra el bloqueo. Pero el propio presidente sabe que esa poltica est muy desprestigiada y que no cuenta con el apoyo interno, salvo de la ya exigua extrema derecha anticubana de Miami; ni tampoco con el apoyo explcito y prctico de sus aliados. Por qu entonces persiste en mantener el bloqueo?

Aqu entonces, es donde Obama realiz su segundo aporte: dividir el bloqueo en dos partes, con la intencin fundamental de estabilizar una poltica de subversin pacifica interna hacia la sociedad civil cubana . Una parte, dirigida a beneficiar a la poblacin con aumento de remesas y viajes, que le permita tener una imagen positiva dentro de Cuba, apareciendo como su benefactor y poniendo al gobierno cubano en una situacin desfavorable. Al mismo tiempo, contina aplicando contra ese gobierno, las medidas ms agresivas de la poltica de bloqueo.

Es que Cuba, tiene grandes dificultades para competir con Estados Unidos, en esa poltica de cambiar bienes materiales y visados, por simpatas, dentro de la sociedad civil cubana. Estados Unidos puede ayudar con medidas de rpida aplicacin a la solucin de un conjunto de problemas materiales crticos, que hoy se presentan al ciudadano comn en Cuba, que tiene familiares en los Estados Unidos. El gobierno cubano, sin embargo, no est en condiciones de solucionar esos problemas con la misma rapidez.

Obama entonces, sigue un corolario, que piensa le permitira cumplir su estrategia bsica: la de arrebatar de manos del liderazgo poltico cubano, la conduccin de los cambios que Cuba tiene que hacer para sobrevivir.

Muchos en Cuba disfrutarn de esas ventajas que Obama ofrece, sin hacerle concesiones a Estados Unidos, pero otros lo harn viendo en ellas lo que Obama quiere que vean; que esas concesiones se le adjudiquen a su bondad como presidente y que aparezca como que el gobierno de Cuba no ha hecho nada en ese sentido.

Entonces, Obama, en todo lo que se refiere a la sociedad civil cubana, cnicamente la beneficia, de carambola, con las medidas que facilitan el acercamiento de los llamados cubanos-americanos, mientras que al gobierno no le quita el aguijn de encima. Aplica multas a los bancos que se atreven a facturar para Cuba, no levanta las medidas restrictivas del comercio, aplica la lista negra sin contemplaciones, persigue a cualquiera que opere con el dlar, hasta para pagar un msero pasaje, aplica multas al que viaja sin licencia, etc.

Qu ha hecho entonces Obama? Simplemente utilizar el garrote y la zanahoria de la forma ms maliciosa e inteligente que cualquier presidente norteamericano hasta ahora. Se ha propuesto buscar un acercamiento selectivo hacia una sociedad civil que no pueda percatarse de cuando le estn dando gato por liebre.

Por supuesto, Obama trata de esconder las medidas que le permiten la subversin, bajo un manto de beneficios, facilidades y gratificaciones, que parecen ser adoptadas como simples actos humanitarios. No es que dar ms visas, repartir ms remesas y paquetes y dar ms facilidades para el acercamiento de las familias, sean en s mismas medidas subversivas. Lo que tienen de subversivo esas medidas, no son en s lo que dan, o el beneficio que prodigan, sino el espritu con que algunos las toman; las condiciones de necesidad abrumadora que a veces las acompaan; las desventajas de un gobierno que no las puede equiparar con soluciones rpidas y de mayor extensin humana y econmica. El hecho de que Estados Unidos, como siempre, no da nada a cambio de nada, sino que todo lo que da es a cambio de algo.

Ese algo tiene que ver, con una necesidad, que cuando se soluciona, se hace a cambio de la reaccin poltica de quien pudiera tomarla, sin conciencia de lo que ello significa; haciendo concesiones, pensando con el estmago, poniendo dentro de una posicin secundaria todo lo que no sea satisfacer la materialidad de lo que se recibe. Recibir, como alguien que debe agradecer, aunque pierda todo lo que lo convierte en un ser racional, poltico. Y ya en Cuba tenemos no pocas personas, que trabajan para Estados Unidos, simplemente a cambio de vivir materialmente mejor.

Es importante tomar en consideracin que no es posib le negarse a que Obama beneficie a la gente en Cuba. Eso sera caer precisamente en el absurdo que la administracin quisiera. Seria por parte del gobierno como hacer el papel de un malo estpido. Pero tampoco debemos caer en la ingenuidad de pensar que tales acciones tienen solo un sentido humanitario. No, tales acciones tienen tambin un sentido mercantil, y hasta poltico, para que los que acepten ese sentido del asunto, les importe poco hacer el papel de equivalentes, con tal de satisfacer una necesidad material. Se trata de un verdadero intercambio mercantil, con el que Obama pretende cambiar mercancas por conciencia. Lo cual no quiere decir que lo pueda conseguir masivamente.

Somos muchos los que tenemos conciencia y esperanzas de que el pas se pueda recuperar, para continuar adelante, vivir con dignidad y un aceptable nivel de soluciones materiales.

En Cuba existe una nacin, con un fuerte legado cultural y de lucha poltica. Que le ha permitido sobrevivir hasta hoy, sin hacer concesiones en su soberana e independencia. Y aun son muchos los cubanos y cubanas que estn dispuestos a dar la vida si fuera necesario por salvar a la nacin, que a golpe de sangre y sacrificios nos legaron nuestros antepasados.

Estamos seguros que Estados Unidos no se va a cansar de intentarlo una y otra vez. Nosotros tampoco. Es evidente que Obama espera, quitando y dando, apretando y aflojando, adoptando medidas en que se observa claramente que puede quitar con una mano lo que da con la otra, pero siempre esperando. Aguardando el momento propicio para dar el golpe final. Pero no lo lograr y pasar a la lista de aquellos presidentes, que al final, tuvieron que conformarse con retirarse sin lograr cumplir el legado de la oligarqua que los llev al poder.

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Notas

1 Vase Orlando Freire, La nueva poltica de Obama estabiliza la subversin, en: Diario de Cuba , 6 de agosto de 2013, http://www.diariodecuba.com/cuba/1375744524_4521.html?page=2 , (Internet)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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