Portada :: Espaa :: Rebelin en los cuarteles
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2013

Los militares republicanos frente a la crisis (II)

Manuel Ruiz Robles
Rebelin


Caminante no hay camino, se hace camino al andar

Antonio Machado (1875-1939)


Los militares republicanos bajo la dictadura

Los militares republicanos de ayer los que suframos desde el interior del Ejrcito franquista su opresin- nos decidimos a acompaar al pueblo en su indomable lucha contra la dictadura, motivados por su ejemplo. Algunos como afiliados a la UMD. Otros -la mayora- como simpatizantes de su lucha por las libertades.

Muchos de los simpatizantes no llegaron a afiliarse debido a la dificultad de contactar con una organizacin de tan reducidas dimensiones. Tambin por la necesaria clandestinidad de la organizacin frente al poder represivo de la dictadura, lo que haca extremadamente arriesgada la tarea de difusin.

Sin embargo fueron estos compaeros demcratas no afiliados los que ms alarmaron a los servicios de inteligencia franquistas. Todos, afiliados y simpatizantes, formbamos parte de la misma corriente popular, cuyo alcance fue mucho mayor de lo que pudo parecer a primera vista. El pueblo espaol, en manifiesta revuelta popular, se enfrent a las "fuerzas del orden" en los centros de trabajo, en las calles, en las universidades. Mediante nuestra actuacin no violenta, pero resuelta, contribuimos a frenar una posible accin armada de ese Ejrcito contra el pueblo. (1)

Los militares monrquicos hoy

Frente a la actual crisis poltica e institucional algunos militares monrquicos afirman vehementemente que el concepto de Patria es muy anterior a la Constitucin, que al parecer no es ms que una ley. Segn ellos la tradicin es lo que importa y ello justificara una intervencin militar bajo determinados supuestos. Lo que planteara el problema de su actitud ante la crisis irreversible de la institucin monrquica.

El imparable proceso democrtico est siendo impulsado por la gigantesca crisis y por la indignacin popular frente a la corrupcin de una casta poltica manifiestamente vinculada a la monarqua. Presunta corrupcin que alcanza tambin a la Familia Real. Las costuras del cors monrquico estn saltando sin remedio. No es aventurado prever a medio plazo un abrupto desplome del rgimen de la Transicin. (2)

Los militares republicanos bajo la monarqua

Los militares demcratas, los republicanos de ayer, los que sentamos una gran simpata por aquellos movimientos populares, no hemos borrado de nuestro corazn aquel impulso democrtico que nos anim. Muchos ya han fallecido. La mayora estamos retirados. Los menos en la reserva o a punto de pasar a ella. (3)

No puedo hablar en nombre de los militares republicanos de hoy, pues no formo parte por ahora de ninguna de las asociaciones de militares existentes. Tampoco lo podra hacer si perteneciese. Solo sus representantes democrticamente elegidos estn legitimados para hacerlo. (4)

No es necesario ser sociloga o socilogo para conocer algunos estados de opinin de las Fuerzas Armadas. Es evidente que una inmensa mayora de los militares, incluidos nuestros compaeros monrquicos, somos conscientes de la difcil situacin por la que atraviesa nuestra patria. No creo equivocarme al afirmar que para muchos militares de hoy la patria es sobre todo el pueblo. Un pueblo vivo, que siente y sufre. Un pueblo que clama por sobrevivir con dignidad. Que necesita salir urgentemente de esta situacin desesperada para muchas familias, producto de la corrupcin poltica y de una oligarqua internacional sin escrpulos, cuyos intereses representa la Troika.

Me atrevo a afirmar que una gran mayora de los militares espaoles percibimos el riesgo de disolucin de nuestra querida Espaa. La mayora somos conscientes de esa terrible situacin. Tambin que el pueblo espaol del que formamos parte- est siendo burlado por una Constitucin que no se traduce en el respeto de derechos bsicos en ella solemnemente proclamados. Solo un referndum entre monarqua o repblica podra legitimar las imprescindibles reformas que el pueblo espaol necesita.

La repblica

Frente a la pretendida "Espaa-de-los-Reyes-Catlicos", obsoleta, corrupta e inviable, los espaoles de hoy necesitamos una Espaa internacionalista, republicana y federal. Una unin fraternal de sus pueblos, que convivirn en paz y en libertad. Una Espaa de lazos indestructibles, en intima comunin con los pueblos hermanos de Amrica latina y de Europa.

En cuanto al color de la bandera, si bien es cierto que la bicolor monrquica es la que ampara la Constitucin de 1978, no es menos cierto que la ms respetada internacionalmente como smbolo de lucha por las libertades fue, y es, la tricolor de la II Repblica. (5)

La bicolor monrquica tambin fue smbolo de Espaa durante la I Repblica. Por ello pienso que los colores de la bandera es un asunto que debera decidirse una vez fuese proclamada la III Repblica. Aunque yo votara sin dudarlo por la tricolor.

Una Espaa republicana capaz de contribuir -en pie de igualdad- a la unin de los pueblos que habitamos esta pequea pennsula del continente euroasitico, llamada Europa. Pueblos de Europa, en una encrucijada histrica, que sabremos construir otra Patria. Una patria autnticamente democrtica, justa, culta y laboriosa, de pueblos en paz consigo mismo y con toda la Humanidad.

La revolucin multicolor

Todos los pueblos son siempre dignos de respeto, no siempre sus gobiernos. La sociedad que est por construir ser el producto de la solidaridad humana en su expresin ms universal y avanzada. El producto de una revolucin democrtica que alumbrar un mundo nuevo. Un mundo en donde las trabajadoras y trabajadores poseern el control efectivo -individual y colectivamente- de los frutos procedentes de su esfuerzo y capacidad.

Quiz mediante la transformacin de las estructuras actuales de produccin y distribucin, tomando como modelo las sociedades cooperativas ya existentes. Sociedades tales como las famosas cooperativas vascas de Mondragn, las cooperativas gallegas, las cooperativas andaluzas o tal vez otras. Estructuras econmicas en las que el capital estar subordinado al trabajo. En dnde no existir nunca ms la apropiacin privada del trabajo social, fuente de lacerantes injusticias sociales.

Una sociedad en dnde los seres humanos, en su rica diversidad, sern productores no slo de bienes materiales y servicios, tambin de cultura, solidaridad y afecto. Una sociedad capaz de satisfacer las necesidades materiales y espirituales de una humanidad doliente. Seres humanos capaces de gozar plenamente en una sociedad democrtica autnticamente avanzada. Una sociedad capaz de rescatar a nuestro planeta azul de una muerte anunciada. Una sociedad en el que la mujer -liberada al fin de milenios de opresin- ocupar, en pie de igualdad con el hombre, el papel primordial que como persona le corresponde. (6)

Conclusin

El compulsivo deseo de acumular riqueza y poder -posible desequilibrio del cerebro humano- parece incapacitar a nuestra especie para controlar las fuerzas terribles que ha desatado. Frente a esa locura letal se alza otra poderosa fuerza antagnica: el sentimiento de empata y solidaridad. El amor, segn los cristianos. El desenlace de esta contradiccin universal determinar nuestro futuro y el de toda la humanidad.

"La sociedad existente logrará contener a las fuerzas revolucionarias mientras consiga producir cada vez ms mantequilla y caones y a burlar a la poblacin con la ayuda de nuevas formas de control total." (7)

Contribuyamos entre todas y todos a crear un mundo mejor. Transformemos lo ya construido apoyndonos en la experiencia histrica acumulada. Enfrentmonos sin violencia contra la violencia de la opresin.

 

Referencias:

(1) Los militares olvidados por la democracia. Fidel Gmez Rosa. Es un estudio histrico documentado del nacimiento, resistencia activa no violenta y autodisolucin de la Unin Militar Democrtica (UMD).

(2) http://blogs.elconfidencial.com/espana/diario-robinson/2013-08-29/la-infanta-no-devolvera-el-dinero-que-ha-ganado-en-noos_22152/

(3) Artculos de opinin de militares procedentes del movimiento social que dio lugar a la autodisuelta Unin Militar Democrtica (UMD)

http://www.rebelion.org/apartado.php?id=454

(4) AUME es la asociacin profesional de militares espaoles ms numerosa, miembro de EUROMIL.

http://www.aume.org/

(5) La bandera de la Espaa republicana vuelve a ondear en Pars.

http://www.publico.es/464421/la-bandera-de-la-segunda-republica-vuelve-a-ondear-en-paris

(6) El segundo sexo. Simone de Beauvoir. Profundo anlisis sobre el papel de las mujeres en la sociedad.

(7) El hombre unidimensional. Herbert Marcuse. Profesor en la Universidad de Berkeley, en la California de los aos 60. Ensayo sobre la ideologa de la sociedad industrial avanzada.

Manuel Ruiz Robles es capitn de navo de la Armada (retirado), ingeniero de la Ecole Supriure d'Electricit (Suplec), DEA Physique de l'Energie de l'Universit de Paris, Licenciado en Ciencias por la UAM, membre bienfaiteur de l'ACER (Amigos de los Combatientes en la Espaa Republicana), adherent du Muse de la Rsistance Nationale. Fue miembro de la Unin Militar Democrtica (UMD).

[email protected]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter