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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2013

"Todos somos campesinos"

Elizabeth Jimnez
El Espectador


Todos somos campesinos podra ser una frase de cajn, meditica u oportunista, en un paro agrario. Pero en Colombia, por sus races y antecedentes histricos, cobra total vigencia y credibilidad.

Hacia los aos 40, el 70% de la poblacin colombiana viva en el campo y slo el 30% comenzaba a poblar las ciudades. Esa proporcin se invirti de manera exacta hacia los aos 90. Hace poco ms de un siglo, en 1905, slo haba 100 mil habitantes en Bogot. Ahora son cerca de nueve millones. Fue precisamente la precariedad agraria la que llev a los campesinos a poblar otras zonas y a dejar el azadn por el palustre, el campo por la ciudad.

La mayora de los colombianos que ahora pueblan las grandes ciudades, son de ascendencia campesina. Sus bisabuelos y abuelos vivieron en el campo, muchos trabajado la tierra, pescando o pastoreando animales. Basta con escuchar las conversaciones espontneas y las arengas en las manifestaciones desde hace dos semanas, en apoyo al paro campesino, donde han brillado por su ausencia las pancartas de grupos polticos u organizaciones determinadas. Ha habido una mezcla evidente de ciudadanos de diferentes estratos sociales, vestimentas, edades, tendencias, gritando las mismas consignas Colombia, afirma, su herencia campesina; Amigo, soldado, su abuela est en el campo; Queremos chicha, queremos maz, multinacionales fuera del pas.

Marchas, plantones, cacerolazos nocturnos o rituales chamnicos con velas y silencio (como el que se realiz hace dos das en Bogot) han congregado desde dos mil hasta cien mil personas en diferentes lugares de Colombia, de forma pacfica y sin que nadie oculte su rostro. Estos eventos distan en forma, tamao e intencin de los actos vandlicos protagonizados por unos cuantos encapuchados que se han enfrentado a la fuerza pblica, con actos de violencia de parte y parte, que no consiguen opacar el apoyo masivo y pacfico del ciudadano comn desde dentro y fuera del pas, de manera virtual o presencial, demostrando la cohesin de la sociedad colombiana en apoyo al campesinado colombiano.

En los encuentros, que se han extendido por horas, se ha destacado la abundante presencia de nios y jvenes luciendo ruanas, bailando msica campesina y cantando arengas, lo que ha confirmado que a pesar de las alocuciones presidenciales de los primeros das, los ciudadanos no lograron convencerse de que el paro no existe. Por el contrario, se volcaron a las calles a demostrar que el tema alimentario les concierne a todos y que los campesinos no estn solos.

Internet o los infiltrados (Ver video)

La columna Tener una semilla es un delito, del colaborador de este diario, Dharmadeva, publicada hace unos das, ha sido compartida por ms de 64 mil personas. El primer plantn, que cit a las personas al medioda del pasado domingo 25 de agosto, fue convocado apenas unas horas antes, a travs de las redes sociales. La gente corri a agolparse en cercanas de la casa presidencial, recorri la carrera octava y se congreg en la Plaza de Bolvar. El cacerolazo nocturno del da siguiente, el 26, fue promovido a travs de Facebook y Twitter y fue de all de donde los grandes medios lo replicaron. Al principio iba a ser slo en Bogot, Cali y Medelln, y result hacindose en quince ciudades grandes, medianas y pequeas de todo el pas, con las plazas principales a reventar, con todos los participantes golpeando, con cucharas metlicas o de madera y sin pausa, desde ollas viejas, hasta elegantes sartenes de tefln. Entre las seis de la tarde y las diez de la noche no se present ningn brote de violencia en todo el pas.

Sin embargo, desde el 29 de agosto se acentuaron algunos enfrentamientos, especialmente en reas urbanas; han resultado heridos campesinos, ciudadanos comunes, periodistas y policas. Mientras el Gobierno firm acuerdos con los campesinos en Nario el domingo 3 de septiembre, en Neiva y Florencia hubo fuertes disturbios al da siguiente. Durante los primeros brotes de violencia, en la primera semana del paro, muri un joven a la entrada de Ciudad Bolvar y en Boyac, un polica. Estos hechos, rechazados por la comunidad y expuestos con todo el despliegue por los medios televisivos del pas, son apenas una parte frente a los videos divulgados por los mismos ciudadanos colombianos a travs de Youtube y compartidos masivamente en las redes sociales. En ellos quedaron en evidencia los supuestos abusos de la polica en Medelln con reporteros que cubren el tema y los del Esmad (polica antidisturbios) con los campesinos, especialmente de Boyac. Haba tantas pruebas audiovisuales que el director de la Polica Nacional, Rodolfo Palomino, se vio abocado a ofrecer excusas por estos abusos y asegur que investigara a los agentes implicados.

El apoyo cvico ha sido tal y las razones del paro tan evidentes, que el mismo vicepresidente de la Repblica, Angelino Garzn, no temi pronunciarse frente al pas: La gente en Colombia se est cansando de vivir miserablemente.

Sin embargo, en Colombia ha sido una constante preguntarse qu y no por qu. Esto lo analiz claramente el columnista de El Espectador William Ospina hace unas semanas con respecto a los campesinos del Catatumbo. Aqu se pregunta Quin est detrs del bloqueo de esas vas?, en vez de preguntarse por qu las estn bloqueando? Cuando en otros pases estn tratando de identificar las causas, en Colombia estn tratando de encontrar un culpable.

El fiscal general de la Nacin y el presidente aseguraron que las marchas estn infiltradas por agentes armados ilegales. Las investigaciones ya estn en marcha. Sin embargo, para muchos ciudadanos comunes este argumento resulta un chivo expiatorio, como lo argumenta una seora mayor, de clase media, bogotana, entrevistada en el corto documental Mi tierra no se vende, uno de los ms sensibles e ntimos que se han compartido por Youtube sobre el paro. El periodista le pregunta: Seora, el presidente dice que el paro est lleno de infiltrados, usted es una infiltrada?. A lo que ella responde entre risas: S, el paro est infiltrado de gente con dignidad! No como ellos, que estn vendido el pas.

En medio de la crisis social y poltica resulta desconcertante ver los primeros anuncios televisivos promoviendo las prximas elecciones, que sern en un ao, lo que da validez a argumentos de analistas y dirigentes para insistir en el tema de los infiltrados, como lo sostiene el presidente del Senado, Juan Fernando Cristo : La inmensa mayora de las peticiones de los campesinos son justas y vlidas, pero tampoco podemos desconocer que hay polticos oportunistas pescando en el ro revuelto de la justa protesta social. Detrs del vandalismo y las acciones delincuenciales que han surgido paralelas al paro hay sectores interesados en crear un clima que le genere dificultades al gobierno.

El antroplogo y analista Alfredo Molano, que ha contado la historia reciente de Colombia a travs de sus columnas y libros, al presenciar los primeros bloqueos de los campesinos en el Cauca, coment: Los gobiernos, con el incumplimiento sistemtico y deliberado de los acuerdos que firman con los campesinos y con el cumplimiento estricto de los acuerdos que firman con EE. UU., Europa, Corea, han obligado a la gente a las vas de hecho, a enfrentarse con las fuerzas armadas, para luego argumentar con cinismo que los labriegos estn siendo utilizados por la guerrilla. Desprecian a la gente al mostrarla como una masa estpida, ignorante y maleable, susceptible siempre de ser manejada por los agentes del mal, y por eso son capaces de firmar los TLC pensando slo en los intereses de los agentes del bien.

Prosperidad para quin?

El eslogan de este gobierno, Prosperidad para todos, cada da se desdibuja ms. La implementacin desde gobiernos anteriores de polticas de globalizacin se ha venido en contra de todo el campesinado a pesar de tener unas de las tierras ms frtiles del mundo. En los aos 80 los cafeteros le dieron riqueza al pas, con sus propias maneras asociativas de negociar. Slo tres dcadas despus esa prosperidad se vino abajo. Fueron ellos quienes comenzaron toda esta movilizacin por la dignidad del campo desde hace unos meses. Hace apenas un ao nadie hubiera imaginado que se veran por las carreteras de Colombia vallas publicitarias puestas por los mismos agricultores, invitando a la gente a que no consuma papa, pollo o arroz importado. Poco previsible con todos los beneficios con los que pintaban el TLC y mucho menos pronosticable dada la abundancia y la calidad de estos productos nacionales.

Las denuncias y foros para precisar el alcance de un hecho registrado en el documental 9.70, de la joven realizadora Victoria Solano, visto multitudinariamente por Youtube, en el que se muestra a agentes de la polica obligando a unos campesinos arrojar 62 toneladas de semillas de arroz en Campo alegre, Huila, encendi la polmica. El ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) argument que realiz el decomiso y destruccin porque gran parte de las semillas de arroz (producto de semilla modificada y no nativa) estaban contaminadas y empacadas en costales de harina y fertilizantes, lo que podra significar un riesgo fitosanitario.

La presin alrededor de este debate fue tal, que este mircoles 4 de septiembre el presidente Santos y los voceros de los campesinos de los departamentos de Boyac, Nario y Cundinamarca lograron avanzar en la mesa de dilogos: el Gobierno Nacional se compromete a no aplicar la resolucin 970 de 2010 a las semillas nacionales y a trabajar en una mesa tcnica el tema de semillas con delegados de la presente mesa, en la estructuracin de una nueva propuesta sobre semillas certificadas que no afecten al productor agropecuario. Sin embargo, la peticin del sector agropecuario al gobierno de renegociar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y la Unin Europea, sigue en vilo.

Los agricultores esperan que este acuerdo se cumpla, pues el incumplimiento de la palabra del Gobierno con base en acuerdos pactados en marzo fue lo que provoc que comenzara este paro, que hoy cumple 19 das. Eso lo afirmaron, a la periodista Cecilia Orozco, lderes agrarios. Csar Pachn, dirigente parero: En el paro pasado, cuando nos invitaron a negociar, firmamos un acta de compromiso con el Gobierno y qu sucedi despus? Nada. Continuamos en crisis profunda. Por eso estamos en las vas.

Y Luis Gonzaga, representante de los cafeteros en Caldas: El 25 de febrero de este ao iniciamos un paro que supuestamente lleg a feliz trmino el 8 de marzo con un acuerdo que avalaron el vicepresidente Garzn y varios ministros. El Gobierno y la Federacin aseguran ahora que el pacto se est cumpliendo porque el PIC (Proteccin de Ingreso Cafetero, ayuda de $145.000 por cada carga de 125 kilos de caf) le est llegando al productor. Pero no es el nico problema que se comprometieron a resolver. A las 4 o 5 multinacionales que tiene el monopolio de importacin de fertilizantes no se les controla el precio que ponen en Colombia. Los cafeteros colombianos terminamos pagando precios al doble o al triple de lo que lo pagan los del resto del continente.

Cada vez los lderes, campesinos y ciudadanos estn ms informados y alertas con lo pactado. Toda la informacin que surge es consultada por internet. Algunos medios alternativos o videos aficionados logran ms visitas y credibilidad que los canales tradicionales.

Las personas que apoyan a los campesinos de Colombia desde dentro y desde fuera, en pases como Chile, Alemania o hasta Emiratos rabes, quieren estar informadas. Uno de los artculos ms compartidos va internet fue el publicado durante los primeros das del paro por el diario El Pas, de Espaa, sobre el anlisis de la actitud del presidente Santos frente al Paro Agrario:

La respuesta del Gobierno ante el paro ha sido errtica. Mientras el Ministro encargado de la Agricultura se rene con los campesinos, el de Defensa acusa a las Farc de haber infiltrado las protestas. El discurso de Santos ha sido ambivalente. Mientras que durante los primeros das promovi la protesta social, tambin permiti el uso de la fuerza contra campesinos y estudiantes. Santos, con sus diferentes discursos sobre el paro, ha causado ms desconfianza que tranquilidad, dijo el medio espaol.

Durante ms de dos semanas de paro (particularmente en la primera), las manifestaciones masivas de ciudadanos en Colombia y el mundo evidencian que los dirigentes colombianos se encuentran frente a una ciudadana menos maleable, con ms poder y decisin para autoconvocarse en la defensa de los derechos humanos y ciudadanos, sin requerir de la violencia.

Una ciudadana que ve la unidad de todos como algo posible, que exige la verdad y las negociaciones justas, con dos valiosos argumentos: tener uno de los pases ms ricos en recursos naturales y contar con la conviccin de no querer permitir que la pobreza y miseria masiva del campesinado colombiano siga siendo algo natural.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/todos-somos-campesinos-articulo-444716


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