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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-09-2013

Movimientos veraniegos en la poltica domstica de Rusia

Txente Rekondo
Rebelin


Si el protagonismo de Rusia durante los meses de verano en la escena internacional ha sido evidente, otra serie de acontecimientos en clave domstica tambin ha trado la centralidad del gigante ruso.

Las elecciones municipales en septiembre, algunas leyes aprobadas recientemente y que han sido denunciadas por la comunidad gay, o el auge de los sentimientos xenfobos en determinados sectores son un ejemplo de ello.

La sociedad rusa ha cambiado en las ltimas dcadas, y hoy en da nos encontramos ante lo que algunos expertos han definido como una sociedad de tres velocidades. Una minora que alardea del lujo y que podemos encontrar tambin en otras partes del mundo; un sector en auge, ambicioso, aunque tambin minoritario, que representa la clase media; y finalmente, la mayora de la sociedad que busca sobrevivir, algo que no difiere mucho adems de lo que podemos encontrar hoy en da en Grecia o en el estado espaol.

En toda esa realidad, el peso de la figura de Putin sigue siendo tambin central, y segn diferentes encuestas, sigue contando con el apoyo de la mayor parte de la poblacin. Segn una encuesta publicada por Pew, durante las protestas de la oposicin del ao pasado, el 56% de los rusos se muestran satisfechos con la eleccin presidencial de Putin; 72% apoyan al presidente y su poltica; 57% consideran que un lder fuerte es ms importante que la democracia; 75% de los rusos consideran una economa fuerte ms importante que la democracia, frente a un 19% que apuesta por lo contrario.

Este domingo se celebra la primera vuelta de las elecciones municipales, donde destaca la eleccin del prximo alcalde de Mosc, la ciudad ms importante poltica y econmicamente, la ms poblada y la ms rica de la Federacin de Rusia. La atencin meditica se centrar en la batalla entre el actual alcalde Sergei Sobyanin, (que nunca ha sido elegido en las urnas) y el opositor Aleksei Navalny. Los otros cuatro candidatos del Partido Comunista Ruso, del liberal LDPR, del partido Yabloko y el de Una Rusia Justa, no parecen contar con muchas expectativas, eso al menos se recoge a pie de calle, donde los moscovitas reconocen que la pugna estar entre los dos primeros, aunque apuestan tambin por una victoria abrumadora de Sobyanin.

La figura de Navalny ha contado con un seguimiento importante desde Occidente, tal vez con la esperanza de que finalmente surja un opositor de fundamento a Putin. Su detencin y posterior condena a cinco aos de prisin, seguida de su puesta en libertad provisional inmediatamente ha dado lugar a diferentes especulaciones.

Por un lado, algunos sealan la firmeza del Kremlin, o de sectores del mismo, que no estaran dispuestos a permitir el auge de una figura opositora de peso en estos momentos (un aviso a navegantes, no te atrevas). Y por otro lado, a la vista de su excarcelacin, algunos sugieren que la presencia de Navalny en las elecciones permite escenificar una pugna electoral abierta.

Algunos crticos con Putin sealan que a pesar de todo no conviene olvidar tampoco que Navalny, y a pesar de su campaa contra la corrupcin (ha definido a Rusia Unida de Putin como un partido de sinvergenzas y ladrones, y uno de sus eslganes de campaa defiende cambia Rusia, comenzando por Mosc) , es una persona del sistema, que no aspira a cambiarlo, sino a reemplazar a los actuales dirigentes.

Todos los datos apuntan a que los candidatos de Rusia Unida ganarn en la mayora de los municipios, a pesar de contra con el hndicap de que su apoyo no es el mismo que cuenta Vladimir Putin. No obstante la maquinaria electoral del partido parece que ha logrado retener los apoyos de buena parte de los seguidores del actual presidente. Adems, en ocasiones tambin cuenta con la inestimable colaboracin de determinados juzgados, muy prestos a descalificar oponentes por cualquier despiste burocrtico o formal (como ha ocurrido en Yaroslavl o Zabaikalye).

La nueva legislacin ha simplificado el proceso para registrar partidos polticos, y ello permite la presencia de cerca de 20 partidos en estas elecciones. No obstante se da la casualidad, o no, que muchos de estos nuevos partidos (como la aparicin de dos formaciones comunistas, o del partido Posicin Civil, de nombre muy parecido al de la Plataforma Civil de Prokhorov) pueden restar votos a los partidos opositores, y no ocurre lo mismo con Rusia Unida.

Tal vez la sorpresa pueda darla Yevgeny Roizman, con un discurso populista que promueve mtodos para encarcelar a los drogadictos, que est ganando apoyos en Yekaterinburgo. Adems est mostrando una imagen ni muy del rgimen, ni muy de la oposicin.

Los ataques contra los emigrantes y el auge de la xenofobia han sido uno de los aspectos colaterales de las elecciones. Unas actitudes minoritarias y de la extrema derecha han ido ampliando su esfera de influencia estos ltimos meses. Una propaganda populista, dirigida a las clases medias, una suma de factores sociales y psicolgicos, y diferentes motivaciones polticas junto a la existencia de estereotipos han hecho que la desarmona tnica avance peligrosamente en Rusia.

Los incidentes de los ltimos aos nos muestran que stos no slo se circunscriben a la capital. En 2006 hubo enfrentamientos entre chechenos y eslavos en una pequea ciudad de Karelia; en julio de este ao al menos tres incidentes con vctimas mortales se han sucedido en las regiones de Tatarstan, Saratov y Yekaterinburgo. Y estas ltimas semanas hemos visto las masivas detenciones de vietnamitas en Mosc, los enfrentamientos entre daguestans y la polica en le mercado moscovita de Matveyev, las manifestaciones para expulsar a ciudadanos procedentes del Cucaso en la regin de Rostov, o enfrentamientos menores entre caucsicos y rusos en otros lugares de Rusia.

Los candidatos en Mosc, de una u otra manera, todos han manifestado opiniones cercanas a la xenofobia. Desde el orden y confort del canidato del LDPR, hasta el poder de Mosc bajo el control de los moscovitas del liberal Yabloko, pasando por el ni chinos, ni tayikos, ni uzbekos de Sobyanin o las crticas de Navalny al actual alcalde por emplear uzbekos. Es tal el clima creado por esa clase poltica, que importantes sectores de la extrema derecha se quejan amargamente de que les estn robando sus ideas.

La publicacin de informes manipulados (el propio Navalny sealaba que la mitad de los delitos son cometidos por emigrantes, pero sin remarcar la naturaleza de los mismos) y esas actitudes populistas han hecho que resurjan determinados estereotipos, y si a principio de este ao, los atascos de trfico (54%), el alto coste de los productos bsicos y esenciales (48%) o el aumento de los precios de la vivienda (44%) eran las principales preocupaciones de la poblacin moscovita, durante este verano, los emigrantes se han convertido en el principal problema.

El temor al declive demogrfico, la despoblacin de ciudades mono-industriales y el boom de la construccin han contribuido a la actual situacin. Los empresarios buscan mano de obra en base a salarios bajos, sin contratos formales, sin presencia de sindicatos y con mucha flexibilidad, y todo ello lo encuentran en los llamados indocumentados (ilegales en el argot oficial).

Este tipo de actitudes se han extendido tambin al mbito de la vivienda. Con unos precios cada vez ms altos, el acceso a la misma se ha convertido en un problema para muchos, sobre todo para las clases ms desfavorecidas, entre ellas las comunidades de migrantes. La aparicin de zonas.-guetos, los problemas vecinales, el hacinamientoson situaciones que se estn repitiendo. Y se ha dado el caso de una inmobiliaria que anuncia sus servicios nicamente para personas de apariencia eslava.

La jerarquizacin (los kirguizes, que hablan mejor ruso, estn mejor vistos que uzbekos o tayikos), los insultos e intimidaciones (expresiones como ponayekhali tut, las hordas que vienen) pueden acabar dando paso a una situacin mucho ms violenta y peligrosa., si no se pone fin a esas polticas y declaraciones populista sy xenfobas.

Algunas de las recientes leyes aprobadas por Putin este verano tambin han sido el centro de otra polmica. El pasado julio, se prohibi por medio de una ley la adopcin a las parejas del mismo sexo, y posteriormente otra ley (con un lenguaje vago y poco concreto) permite la detencin de aquellas personas que promuevan la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales (aquellas que no llevan a al procreacin), as como importantes multas por realizar marchas del orgullo gay o dar informacin a menores sobre lesbianas, gays, bisexuales o transgnero.

Mientras que Putin rechaza las acusaciones de homofobia, los colectivos LGBT han puesto en marcha una campaa internacional para boicotear los prximos juegos olmpicos de invierno en Sochi el prximo ao. Y todo ello ha estado acompaado de un incremento de los ataques contra esos colectivos por parte de organizaciones de extrema derecha y de grupos de vigilantes creados e impulsados por la Iglesia Ortodoxa.

Ya en 2008, un importante portavoz de la misma seal la puesta en marcha de esos grupos, para imponer el orden cvico en ciudades y pueblos. Segn ese individuo, muchas comunidades religiosas y parroquias tienen grupos patritico-militares entrenados, y a travs de ellos se defenderan sus valores cvicos.

Al igual que ocurre en otros lugares de Europa, la religin est siendo utilizada como instrumento para justificar la violencia de esos sectores contra las minoras sexuales citadas. El aumento del peso y del poder de la Iglesia Ortodoxa condiciona y promueve la aparicin y auge de los citados grupos y las actitudes homfonas.

Mientras que algunas encuestas sealan que la sociedad rusa mantiene posturas contrarias a la homosexualidad (54% cree que debe ser prohibida y criminalizada, y 80% apoyara las actuales leyes, segn datos de una encuesta oficial), lo cierto es que la mayora de la sociedad no encaja en esos estereotipos conservadores. Como seala un analista, el conservadurismo social ruso es muy complejo.

As, Rusia tiene uno de los ndices de divorcios y abortos ms elevados del mundo, y muchas de las leyes ms progresistas en ese sentido. Adems, la tasa de natalidad es similar al de muchos estados de Europa Occidental, y las relaciones prematrimoniales y las madres solteras son algo bastante comn. En ese sentido, apenas un 14% cree que una sola persona no puede criar adecuadamente a un hijo.

Al igual que ocurre en Occidente, mientras que una amplia mayora de la poblacin se define como cristianos ortodoxos, son muchos menos los que verdaderamente asisten a misas o siguen al pie de la letra los rituales religiosos. Por ello, en Rusia asistimos desde hace tiempo al auge de un nuevo poder fctico, que quiere recuperar su poder y peso del pasado, aqul que le permiti colaborar con los dirigentes zaristas y mantener a la mayor parte de la poblacin rusa en las ms cruda de las miserias.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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