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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2013

Carta a un amigo sirio que dijo Si os oponis al ataque de EEUU en Siria es que apoyis al rgimen de Asad

Vijay Prashad
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Mi querido amigo:

Te encuentras en Siria, en algn lugar de Damasco. En un principio participaste en diversas protestas en aras a un espacio ms democrtico en Siria; posteriormente, tras los primeros meses de 2011, luchaste para derrocar al rgimen de Bashar al-Asad. He aprendido muchsimo de personas como t, sobre tu pas y sobre la naturaleza de las luchas que afrontis. Has tenido que ver cmo la corriente iba en contra vuestra en dos frentes: primero, un entorno internacional que pareca estar en armona con vuestros objetivos, pero que despus result ser tan conflictivo respecto al cambio del rgimen como seguro t te sientes respecto al mismo; segundo, una oposicin interna que pareca beber de los primeros manantiales de los levantamientos rabes del Norte de frica en su multivalente diversidad pero que despus qued secuestrada por intereses imperialistas y por yihadistas radicales que consideras intolerantes y peligrosos. Como la poltica parece ir en contra de tu nacionalismo laico y liberalismo democrtico, y como te sientes aislado en todos los sentidos, el advenimiento de un bombardeo por parte de EEUU te pareci ser un deus ex machina, un nubarrn tormentoso enviado por el mismo Zeus. Tal estruendo tronante sobre las endurecidas bases del poder militar quiz pudiera dejar sin aliento al rgimen de Asad, posibilitando que gente como t pudiera alzarse hasta la cima de una dinmica revolucionaria.

Pero la historia no te ofrece esperanza de xito en pos de ese camino. De las alas del imperio slo puede venir dolor. Intervenciones recientes, ya sea en Afganistn, Iraq o Libia, no han terminado bien para sus pueblos. El pasado mes de agosto, 804 personas murieron en Iraq, una cifra que rivaliza con las tasas de mortalidad de los peores momentos de la violencia sectaria. La situacin de la seguridad en Libia es una tortura para su pueblo, los asesinatos y la violencia indiscriminada estn a la orden del da. El pueblo de Afganistn y sus hermanos del Yemen se enfrentan a indecible miseria a causa de los asaltos nocturnos y los ataques con aviones no tripulados, con la ocupacin arrasando cualquier obstculo humano que se le ponga por delante.

EEUU y sus socios de la OTAN se dedican a hacer extraordinarias promesas retricas en nombre de los derechos humanos y de la ayuda humanitaria que rara vez se traducen en la realidad. Dejemos a un lado el historial de derechos humanos de la misma OTAN, ya sea en su fase colonial o en el momento actual, porque sabemos que se dedica a bloquear de forma rutinaria las reglamentaciones internacionales sobre venta de armas y uso de armamento peligroso. Dejemos tambin a un lado los problemas internos de los derechos humanos en los pases del Atlntico Norte, ya sea contra los inmigrantes o contra las clases trabajadoras. No vamos a detenernos ahora en ese tipo de cosas. Slo vamos a considerar la forma en que la OTAN ha utilizado los derechos humanos en sus correras militares.

En primer lugar, la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN) afirma utilizar los derechos humanos como pretexto para hacer la guerra, pero se preocupa poco por un rgimen de derechos humanos que incluya reconciliacin de las partes y la investigacin de la manera en que se han llevado a cabo las guerras. La OTAN fue a la guerra en Libia a partir de una resolucin del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Cuando se le pregunt si iba a permitir que una comisin de la ONU investigara su campaa de bombardeos, el asesor jurdico de la OTAN, Peter Olsen, escribi en una carta de fecha el 15 de febrero de 2012: Por consiguiente, solicitaramos que, en caso de que la comisin decida incluir una discusin acerca de las acciones de la OTAN en Libia, su informe debe afirmar con claridad que la OTAN no atac de forma deliberada a los civiles ni cometi crmenes de guerra en Libia. Los estados de la OTAN utilizaron una orden judicial del Tribunal Penal Internacional para ir a la guerra en Libia, pero desde entonces se han obstinado en su negativa a permitir que el TPI ejecute esas rdenes judiciales contra Saif al-Islam al-Qadafi (detenido en Zintan, Libia). Los estados de la OTAN han pisoteado el sistema de los derechos humanos, utilizando el lenguaje de tales derechos en favor de sus intereses regionales en vez de luchar por crear un sistema fuerte en beneficio del bienestar de los pueblos del planeta.

Si los estados de la OTAN son unos cnicos en su uso del lenguaje de los derechos humanos, se muestran igualmente penosos en su apropiacin de la idea de la ayuda humanitaria. El Plan de Respuesta de Ayuda Humanitaria a Siria ms reciente (SHARP, por sus siglas en ingls) de junio de 2013 muestra que hay ahora 6,8 millones de sirios que necesitan la atencin de la ONU, incluyendo 4,2 millones de personas internamente desplazadas. De ellas, tres millones son nios, un milln de los cuales han tenido que huir de Siria. La ONU ha criticado a los gobiernos por su lentitud a la hora de comprometer fondos y ms an a la hora de entregar el dinero. En las frecuentes conferencias no deja de prometerse ayuda financiera a las agencias responsables de la ONU. Sin embargo, se ha entregado poco ms de la tercera parte de las necesidades contenidas en el SHARP. Slo se ha entregado el 1% de los once millones de dlares solicitados para alimento y nutricin de los refugiados sirios, y slo se ha transferido el 3,7% de los 343 millones de dlares de la ayuda de emergencia no alimentaria. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinacin de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en ingls) informe que no ha podido atender el 65% de las necesidades de los refugiados sirios. Si los estados de la OTAN fueran realmente humanitarios, financiaran el traslado de esos refugiados de las zonas peligrosas a puertos seguros. Si los estados de la OTAN estuvieran realmente interesados en el humanitarismo, aumentaran los recursos financieros reales que entregan a los refugiados. Bombardear Siria hundir en la penuria a mucha ms gente.

EEUU dice que quiere bombardear Siria para castigar al rgimen de Asad por utilizar armas qumicas. Pero tengan en cuenta que probablemente utilizarn misiles Tomahawk, cuyas ojivas pueden ir o no cargadas de uranio empobrecido (UE). Es decir, EEUU castigar la supuesta utilizacin de armas qumicas del rgimen de Asad bombardeando Siria con un arma que la Asamblea General de la ONU ha pedido en cuatro ocasiones que se prohba (sin poderlo conseguir a causa de los votos en contra de esas resoluciones de Francia, Israel, Reino Unido y EEUU). 155 pases estn preocupados porque el uranio empobrecido contamina las aguas subterrneas y provoca riesgos sanitarios y medioambientales para varias generaciones. EEUU utiliz ese armamento en Iraq, donde un estudio de 2010 (Cancer, Infant Mortality and Birth Sex-Ratio in Fallujah, Iraq 2005-2009) hall que la tasa de malformaciones cardacas era trece veces superior a la que se da en Europa, las deformidades del sistema nervioso en los recin nacidos eran treinta y tres veces superior a las de Europa, y la tasa de cncer infantil era doce veces mayor que la existente antes de utilizar el UE en Faluya en 2004. Estas son las consecuencias de un bombardeo imperialista. Violar la ley pretendiendo mantener la ley. Utilizar elementos qumicos peligrosos para protestar por el uso de elementos qumicos peligrosos. Toda una hipocresa alrededor de las armas qumicas, como el gas nervioso, que ha estado vendindole al gobierno de Asad durante los ltimos tres aos.

Formas parte de la rebelin siria, sientes que ests entre los lderes expatriados del Ejrcito Sirio Libre y las crueles fracciones de los yihadistas. Afirmas que el bombardeo estadunidense tiene como objetivo derrocar a Asad, pero ese no es precisamente el objetivo blico de EEUU. Amenaz con actuar a finales de agosto slo porque el Presidente Barack Obama cay en la trampa de las lneas rojas el ao pasado. Incapaz de actuar en forma alguna en 2012, amenaz con que actuara si el rgimen de Asad utilizaba armas qumicas. Sus palabras volvieron a morderle (aunque todava no tenemos certezas acerca de esas armas qumicas). En respuesta, Obama decidi, antes de que el parlamento britnico le bloqueara, lanzar una lluvia de misiles Tomahawk. El ejrcito estadounidense dice que los Tomahawks tienen un efecto tctico limitado, lo que significa que podran crear una destruccin aleatoria en Siria pero que no servirn para degradar la capacidad militar del rgimen.

Por qu EEUU no ha estado dispuesto a lanzar una guerra area al estilo libio en nombre de los rebeldes de Siria? En primer lugar, porque el compromiso libio no funcion como los estados de la OTAN pensaban: el caos reina por todo el pas y el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi ha hecho que la clase poltica estadounidense se lo piense mucho antes de actuar en nombre de unos rebeldes cuyos puntos de vista polticos rozan el antiamericanismo. En segundo lugar, el caos en Libia es el precio que los estados de la OTAN estn dispuestos a pagar mientras siga fluyendo el petrleo pero no los emigrantes. En el caso de Siria, es inaceptable el caos que amenaza a Israel y que permite que Hizbollah contine obteniendo apoyo logstico de Irn. Es mucho mejor dejar que Siria se desangre y permitir que toda una vorgine de guerras intestinas encenaguen a Hizbollah y a los yihadistas que permitir que cualquier tipo de rgimen islamista llegue al poder en Damasco. Israel prefiere a Asad antes que un dirigente de la Hermandad Musulmana siria (la Hermandad siria es mucho ms radical que la Ijwan egipcia, e incluso sta era ya demasiado para Tel Aviv). El compromiso de los estados de la OTAN con la cada de Asad es superficial. Su compromiso se centra ms en debilitar a Irn y a Hizbollah, que es lo que motiva su cnica poltica. Asad no tiene nada que ver.

Todo eso est muy bien, me dices. Qu alternativas tienes? Esperas que pongamos nuestros sueos a dormir y volvamos al statu quo anterior?

Pero el statu quo anterior ya no es posible. Asad est debilitado, al igual que sus aliados de clase. Se jacta de ser un hombre que sabe que no tiene nada que perder. Lo que pueda pasar ahora no ser una vuelta al viejo rgimen. Ser lo que las presiones desde abajo puedan producir como alternativa. Pero no va a llegar nada de naturaleza poltica si la violencia prosigue su marcha, una violencia que a finales de ao habr obligado a desplazarse al menos a diez millones de personas y habr provocado 150.000 muertos. Ese bao de sangre es inaceptable, especialmente cuando no hay luz al final de ese largo tnel que va de Homs a Alepo, de Damasco a Hama. Qu puede detener la violencia? El rgimen no, que est dispuesto a luchar hasta el final. Ni los yihadistas, que saborean la victoria incluso cuando huele a sangre en tu boca. En el cinturn de la zona norte, la violencia se ha transformado de forma que Yabhat al-Nusra y el Estado Islmico del Levante e Iraq estn en guerra con los comits kurdos de proteccin (YPG). Esa violencia, en la que el rgimen de Asad no est implicado, hizo que casi cincuenta mil personas cruzaran un puente de pontones hacia Iraq en un fin de semana. Las cosas no se parecen en nada a antes de 2011. Esa es una realidad que todas las partes tienen que reconocer.

La crisis de los refugiados y de la ayuda humanitaria es muy grave. Ni el rgimen ni los rebeldes quieren centrarse en este problema. Slo piensan en la lnea del frente.

Los vecinos de Siria estn abrumados a causa de la crisis de los refugiados, que amenaza con transformarse y que se ha transformado ya, hasta cierto grado, en una crisis poltica. Los atentados con coches-bomba en Beirut y Trpoli son un indicador de esto ltimo. El Lbano est en vilo. La monarqua jordana est en peligro. Iraq vuelve a las fisuras sectarias que trataba de ocultar. Hay ya 704.877 refugiados registrados en el Lbano, 517.168 en Jordania, 440.773 en Turqua y 155.258 en Iraq. Estos cuatro vecinos tienen la mayor parte de los 1,9 millones de refugiados. Si la regin se tomara en serio un proceso poltico, tendra que empezar por lo ms necesario y por donde pueda tener impacto: con un llamamiento a una Conferencia Regional para la Crisis de los Refugiados Sirios. La ONU debera patrocinar tal conferencia, que permitira a los estados vecinos tener una plataforma formal donde empezar las consultas sobre su crisis comn. En ese frum podran abordarse los aspectos prcticos de la ayuda, incluyendo la forma en que esos pases van a poder afrontar el problema extra de otro invierno con los refugiados en albergues temporales. La brecha del 57% en la financiacin a que se enfrenta el SHARP de la ONU deja a los sirios en una situacin de gran vulnerabilidad ante a la proximidad del invierno. Una plataforma regional de estados miembros debera ayudar al Grupo de Coordinacin Intersectorial de las agencias de la ONU.

Una Conferencia para la Crisis de los Refugiados Sirios necesitara que los estados regionales, junto con los sirios mismos, aborden tambin los asuntos polticos porque sern los que ms van a sufrir si la situacin se sigue desestabilizando. Las races de la crisis no son los flujos de refugiados, que slo son el sntoma, sino la violencia dentro de Siria. Cualquier Conferencia sobre la Crisis de los Refugiados Sirios tendr que abordar finalmente la cuestin poltica, que implicar una serie de presiones regionales coordinadas sobre los actores en Siria, todos los cuales dependen de la regin para apoyos logsticos de un tipo u otro, a fin de que se renan en torno a una mesa y elaboren un plan de desescalada de la guerra y renovacin de un proceso poltico. Ninguna de las partes considera en estos momentos que esto sea posible, pero si los socios regionales son serios en su empeo, lograrn que las diversas facciones no tengan ms opcin que sentarse a la mesa. Si los estados regionales no hacen nada, se vern arrastrados al torbellino sirio, llevando a Bilad al-Sham [la Siria histrica] a la locura que se ha apoderado de su corazn.

La ma no es la poltica de los dos bandos de la batalla. Reconozco que ests en medio de una guerra civil y que lo que propongo te suena a rendicin. Deseas luchar, con el punto de vista mesinico de que finalmente vencers al rgimen de Asad. Pudiera ser, pero las posibilidades de lograr una victoria completa estn tanto en contra tuya como en contra el rgimen de Asad. Ninguno de los dos debera anteponer el sufrimiento humano a las posibilidades de triunfo. El imperio disfruta observando a los dos bandos de la batalla como ratones enjaulados que se debilitan el uno al otro para ventaja suya.

Siria se merece algo mucho mejor. Pero ahora la soga del nacionalismo sirio rodea el cuello del pueblo sirio, asfixiando tus sueos de soberana y libertad. Una paz arbitrada junto con un proceso por una verdadera democratizacin garantizada por tus pases vecinos reforzara las posibilidades de renovar tus ambiciones nacionales. Todo lo dems llevar a la destruccin de tu pas, su historia y su futuro. No estoy a favor de los patbulos del Baaz, ni de las cmaras de ejecucin de Yabhat al-Nusra, ni de las armas de la OTAN ni de los espritus neoliberales de los regmenes del Golfo rabe. Los seres humanos tienen mentes complejas y ambiciones an ms complejas. Somos nosotros, en la izquierda, quienes tenemos que impulsar esos deseos y no quedarnos atrapados en las decisiones del presente. Ni de este ni de aquel, slo del futuro.

Para ti, amigo mo, un retazo de la poesa del gran poeta pakistan de izquierdas Habib Jalib, los primeros versos de Dastur, de 1962:

Dip jis ka sirf mehellaat hi mein jalay,   Chand logon ki khushyon ko lay ker chalay,   Wo jo saye main har maslihat kay palay;   Aisay dastoor ko,   Subh-e-bay noor ko,   Main naheen maanta,   Main naheen jaanta  

Esa luz que brilla slo en los palacios

Arrancando la felicidad del pueblo

Sacando su fortaleza de la debilidad de los dems

A esa clase de sistema

Al alba sin luz

Me niego

Me niego

Vijay Prashad es Profesor y Director de Estudios Internacionales en el Trinity College, Hartford. Su ltimo libro publicado es Arab Spring, Libyan Winter (AK Press). Es tambin autor de Darker Nations: A Peoples History of the Third World (New Press), con el que en 2009 gan el premio Muzaffar Ahmed Book

Fuente original: http://www.jadaliyya.com/pages/index/13938/letter-to-a-syrian-friend-who-said_%E2%80%98your-oppositio

 


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