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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-09-2013

Mejor dentro o fuera del euro?

Juan Torres Lpez
Pblico.es


 

Desde que se plante la entrada de Espaa en el euro, e incluso en la Unin Europea, los grupos de poder y los gobernantes de turno han procurado soslayar el debate pblico, plural y democrtico sobre sus ventajas e inconvenientes reales.

Desde el principio se trat de convencer a la poblacin de que nuestra pertenencia a ambos clubs no tendra nada ms que efectos positivos, as que quienes tratbamos de levantar la voz para mostrar lo contrario fuimos tachados siempre de iluminados, cavernarios o excntricos.

La realidad creo que ha demostrado que el camino emprendido ha estado lleno de muchas ms dificultades e inconvenientes de las que nos dijeron al iniciarlo y que el saldo final no es tan claramente favorable a nuestros intereses como se daba por hecho. Y, en cualquier caso, me parece indiscutible que la carencia de debate y la falta de claridad a la hora de poner sobre la mesas los costes y beneficios que los diferentes grupos sociales soportamos por pertenecer al euro son una clara muestra de las carencias reales y muy importantes que tiene nuestra democracia.

Soy plenamente consciente de que el asunto no se resuelve en una pocas lneas pero como una muestra ms de que la realidad no es la que nos quieren hacer creer me parece oportuno traer aqu los datos bastante significativos que proporciona John Weeks, economista y profesor de la Universidad de Londres, en un artculo reciente ( Join The Euro? Yes, For Lower Growth ). Aunque sabemos que el Producto Interior Bruto (PIB) no es un indicador adecuado para conocer el estado real de una economa (entre otras cosas, porque el PIB deja muchos factores y costes y beneficios fuera, como los ambientales; porque no valora ms que las actividades que tienen expresin monetaria; o porque desconoce todo lo que tenga que ver con la calidad o con los efectos de la actividad econmica), podemos utilizar en este caso su tasa de crecimiento para comparar lo que ocure dentro y fuera del euro. De hecho, esa tasa es la que usan los economistas convencionales para evaluar la situacin en la que se encuentran las distintas economas, afirmando que van bien y que se crea empleo cuando crece y que van mal y aumenta el paro si disminuye. Pues bien, al respecto es interesante comprobar lo que ha ocurrido con los 12 pases de la Unin Europea que a partir de 1999 (Alemania, Austria, Blgica, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal y Espaa) o 2001 (Grecia) entraron a formar parte del euro con lo sucedido en los 10 que no entraron en la unin monetaria (Chequia, Chipre, Dinamarca, Estonia, Hungra, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, Reino Unido y Suecia), a los que Weeks aade Noruega, al tratarse de una economa plenamente integrada en el espacio econmico europeo. Los datos son claros. Entre 2000 y 2007, en la etapa de expansin econmica, los pases que formaban parte del euro tuvieron un crecimiento promedio anual del 2,8%, mientras que los que no formaban parte de l alcanzaron una del 4,3%. Es decir, que hubo una diferencia muy notable (de 1,5 puntos) a favor de los pases que permanecieron fuera del euro, una diferencia que sera an mayor (de 2 puntos) si se tomara el periodo de 2002 a 2007. En el siguiente periodo de crisis que va del primer trimestre de 2008 al segundo del ao actual, 2013, se vuelve a registrar la diferencia a favor de los pases que se quedaron fuera de la unin monetaria europea. Para esta fase ya haba 16 pases dentro del euro ( Alemania, Austria, Blgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal y Espaa y sin contar Malta por falta de datos) , que registraron un crecimiento promedio anual negativo del -0,7%. Sin embargo, los 7 pases que permanecan fuera del euro ( Chequia, Chipre, Dinamarca, Hungra, Noruega, Polonia, Reino Unido y Suecia), registraron un tasa promedio anual de crecimiento positiva, del 0,4% (que sera del 0,6% si se excluyera al Reino Unido que en materia de austeridad se ha comportado en ese periodo prcticamente igual que los pases del euro). Pero el peor rendimiento de los pases del euro, en cuanto a crecimiento econmico se refiere, es an ms evidente en esta etapa de crisis si se distinguen dos fases dentro de ella. Una primera marcada por la poltica de estmulos a la actividad, hasta mediados de 2010, y otra segunda de polticas de austeridad en el seno de la Eurozona, desde 2010 hasta ahora. Se comprueba fcilmente que el estmulo permiti a las economas de dentro y fuera del euro recuperar el crecimiento: gracias a esas polticas, las economas del euro pasaron de las tasas negativas de 2009 a registrar un crecimiento positivo del 2,2% a mediados de 2010. Sin embargo, a partir de este ltimo ao se pusieron en marcha las llamadas polticas de austeridad que han conducido a registrar de nuevo una tasa de crecimiento del PIB negativa (del -1,5%) tres aos ms tarde en los pases de la Eurozona. Por su parte, el impacto de las polticas de estmulo en el crecimiento de los pases que se mantenan fuera del euro fue mayor mientras que la cada posterior, cuando la austeridad deterior el clima general, fue menor, pues han llegado al segundo trimestre de 2013 con una tasa de crecimiento positiva del 0,4%, y sin que apenas se haya registrado (salvo muy levemente en dos trimestres) una tasa de crecimiento negativa. La conclusin a la que llega John Weeks es clara: pertenecer al euro ha supuesto una penalizacin en trminos de crecimiento econmico a las economas que forman parte de la unin monetaria de 1,5 puntos porcentuales en la fase de expansin y de 1,1 puntos en la de crisis. An a sabiendas de que hay que tener en cuenta otros factores, lo cierto es, por tanto, que pertenecer al euro se ha demostrado como una circunstancia que genera menor crecimiento de la actividad econmica, mientras que haber permanecido fuera est asociado a tasas ms elevadas de crecimiento de las economas. A la luz de los datos puede afirmarse, pues, que no son ciertas las virtudes que se dicen que son indiscutibles e intrnsecas a la pertenencia a la unin monetaria europea. Bien porque est muy mal diseada (por asimtrica y por favorecer solo a algunos pases), bien porque las polticas que se aplican son contraproducentes para la actividad y el empleo, lo cierto es que pertenecer a ella tiene costes explcitos en trminos de crecimiento econmico. Por tanto, es muy posible que fuera del euro le hubiera ido mejor a la economa espaola en su conjunto, aunque no, desde luego a los grandes grupos empresariales, inmobiliarios, industriales y financieros espaoles y extranjeros que han casi monopolizado sus ventajas. Parece entonces evidente que es obligado poner sobre la mesa este tipo de datos y debatir con rigor y pluralidad sobre dnde nos conviene ms estar porque las cosas no son tan evidentes como nos han querido y nos quieren hacer creer.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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