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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2013

Energa en el mundo de 2040
Nuestro futuro, abastecido con combustibles fsiles

Michael T. Klare
TomDispatch

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Qu especie de fabulosos nuevos sistemas de energa poseer el mundo en 2040? Qu combustibles suministrarn la mayor parte de nuestras necesidades de energa? Y cmo cambiar eso la ecuacin global de energa, la poltica internacional, y la salud del planeta? Si los expertos del Departamento de Energa de EE.UU. tienen razn, los asombrosos nuevos combustibles de 2040 sern petrleo, carbn, y gas natural y nos encontraremos sobre un planeta ardiente, dolorosamente incmodo.

Es verdad, por cierto, que no es probable que cualesquiera predicciones sobre la situacin de los combustibles a casi tres dcadas de ahora sean de fiar. Toda suerte de conmociones y desastres en los aos por venir hacen que las predicciones a largo plazo sean inherentemente difciles. Eso, sin embargo, no ha disuadido al Departamento de Energa de producir un exhaustivo retrato del futuro sistema energtico del mundo. Conocido como

International Energy Outlook (IEO), la evaluacin incorpora proyecciones detalladas de futura produccin y consumo de energa. Aunque est repleto de datos estadsticos y de lenguaje tcnico, el informe de 2013 provee un cuadro singular e inquietante de nuestro futuro planetario.

Muchos de nosotros quisiramos creer que, en 2040, el mundo habr avanzado considerablemente por el camino hacia un futuro industrial verde en el cual las energas solares, elicas, y renovables suministren la mayor parte de nuestros suministros de energa. El IEO asume algo diferente. Anticipa un mundo en el cual el carbn el ms intenso en carbono de todos los principales combustibles todava suministrar ms de nuestra energa que las energas renovables, nuclear e hidrulica combinadas.

En el mundo que prev, el petrleo tambin seguir siendo una fuente preeminente de energa, mientras que la fracturacin hidrulica y otras tcnicas de perforacin para extraer combustibles fsiles poco convencionales sern mucho ms empleadas que en la actualidad. Las energas elica y solar tambin jugarn un rol mayor en 2040 pero tal como lo ve el IEO todava representarn solo una pequea fraccin de la mezcla energtica global.

Hay que admitir que International Energy Outlook es un producto gubernamental de este momento con todas las limitaciones que esto implica. Prev el futuro extrapolando de la situacin actual. No es visionario. Sus autores no pueden imaginar grandes adelantos energticos que an no han ocurrido, o cambios en las actitudes mundiales que puedan afectar la manera cmo tratamos la energa, o eventos como guerras, desastres ecolgicos, y recesiones econmicas o depresiones que podran alterar la situacin energtica mundial. No obstante, porque evala esfuerzos actuales que con seguridad tendrn repercusiones a largo plazo, como las actuales masivas inversiones en todo el mundo en la extraccin de petrleo y gas de esquisto, provee un recurso extraordinario para imaginar la crisis energtica en nuestro futuro.

Entre sus principales conclusiones hay tres tendencias fundamentales:

El uso global de energa seguir aumentando rpidamente, y el consumo mundial total aumentar de 524 cuatrillones [millones de trillones] de BTU (unidades trmicas britnicas) en 2010 a unos 820 cuatrillones en 2040, un aumento neto de 56%. (Una BTU es la cantidad de energa necesaria para calentar una libra de agua por un grado Fahrenheit.)

Una parte creciente de la demanda de energa mundial ser generada por los pases en desarrollo, especialmente los de Asia. De los casi 300 cuatrillones de BTUs en energa adicional necesaria para satisfacer los requerimientos globales entre ahora y 2040, unos 250 cuatrillones, o 85%, sern utilizados para satisfacer la creciente demanda en el mundo en desarrollo.

China, que solo recientemente sobrepas a EE.UU. como el principal consumidor de energa del mundo, representar la mayor parte 40% del crecimiento en consumo global durante los prximos 30 aos.

Puede que esas proyecciones no sean de por s sorprendentes, pero si son exactas, las consecuencias para la economa global, la poltica mundial, y la salud y el bienestar del entorno planetario sern asombrosas. Para satisfacer los requerimientos mundiales en constante expansin, los productores de energa se vern obligados a aumentar la produccin de cada tipo de combustible fsil en una poca de creciente preocupacin sobre el papel primordial que esos combustibles juegan en el aumento descontrolado del cambio climtico. Mientras tanto, el cambio en el centro de gravedad del consumo de energa de las antiguas potencias industriales hacia el mundo en desarrollo llevar a intensa competencia por el acceso a los suministros disponibles.

Para apreciar integralmente la importancia de las conclusiones del IEO, hay que considerar cuatro tendencias crticas: la sorprendente resiliencia de los combustibles fsiles, el grado en el cual la energa del mundo ser suministrada por combustibles fsiles poco convencionales, el aparentemente inexorable aumento global en las emisiones de dixido de carbono, y cambios significativos en la geopoltica de la energa.

La continua predominancia de los combustibles fsiles

Cualquiera que busque evidencia de que estamos pasando a un sistema basado en fuentes renovables de energa ser gravemente desilusionado por las proyecciones en el International Energy Outlook 2013. Aunque se espera que la parte de la energa mundial suministrada por combustibles fsiles disminuya de 84% en 2010 a 78% en 2040, seguir sobrepasando a todas las dems formas de energa. De hecho, en 2040 la parte proyectada del consumo de energa global suministrada por cada uno de los combustibles fsiles (28% para el petrleo, 27% para el carbn, y 23% para el gas) superar la de todas las renovables, nuclear e hidrulica combinadas (21%).

El petrleo y el carbn siguen dominando la categora de los combustibles fsiles, a pesar de toda el habla de un aumento masivo en el suministro de gas natural la as llamada revolucin del gas de esquisto posibilitada por la fracturacin hidrulica. La continuacin de la supremaca del petrleo puede ser atribuida, en parte, al interminable aumento de la demanda de coches, camionetas y camiones en China, India, y otros Estados ascendientes en Asia. La preeminencia del carbn, sin embargo, parece menos de esperar a primera vista. Considerando el grado en el cual las empresas de servicios pblicos en EE.UU. y Europa Occidental eluden el carbn a favor del gas natural, la preeminencia que el IEO le da en 2040 es asombrosa. Pero por cada reduccin en el uso de carbn en las naciones industrializadas ms antiguas, vemos un inmenso aumento en el mundo en desarrollo, donde la demanda de electricidad asequible supera la preocupacin por las emisiones de gases invernadero.

La continua dominacin de los combustibles fsiles en la mezcla energtica del mundo no solo asegurar la continua dominacin de las grandes compaas de combustibles fsiles tanto privadas como estatales en la economa de la energa, y tambin aumentar su influencia poltica cuando tengan que ver con decisiones sobre nuevas inversiones en energa y poltica climatolgica. Sobre todo, sin embargo, el aumento del consumo de combustibles fsiles llevar a un incremento sustancial en las emisiones de gases invernadero, y todos los desastrosos efectos resultantes.

El ascenso de los poco convencionales

Actualmente, la mayor parte de nuestro petrleo, carbn y gas natural proviene de fuentes convencionales depsitos cercanos a la superficie, cercanos a la costa, y dentro de un alcance fcil del transporte y de instalaciones de procesamiento. Pero esas reservas se estn terminando a un ritmo rpido y en 2040 o es lo que dice el informe del Departamento de Energa no podremos satisfacer ms de una fraccin de nuestras necesidades. Los suministros de combustibles fsiles sern cada vez ms de un carcter poco convencional materiales difciles de refinar y / o obtenidos de depsitos a gran profundidad, lejos de las costas, o en lugares relativamente inaccesibles. Estos incluyen las arenas asflticas canadienses, el crudo extra-pesado venezolano, gas de esquisto, petrleo offshore a grandes profundidades y energa del rtico.

Hasta hace poco, el petrleo y el gas poco convencionales constituan solo una pequea parte del suministro de energa del mundo, pero esto est cambiando rpidamente. El gas de esquisto, por ejemplo, suministr una parte insignificante del suministro de gas natural en el ao 2000; en 2010, haba aumentado a un 23%; en 2040, se espera que exceda un 50%. Se esperan aumentos comparables en arenas asflticas canadienses, crudo extra-pesado venezolano, petrleo de esquisto estadounidense.

Por definicin, los combustibles poco convencionales son ms difciles de producir, refinar, y transportar que los convencionales. En la mayora de los casos, esto significa que se consume ms energa en su extraccin que en la explotacin de combustibles convencionales, y que se emite ms dixido de carbono por unidad de energa producida. Como es especialmente el caso con la fracturacin, la extraccin de combustibles poco convencionales requiere normalmente significativas infusiones de agua, aumentando la posibilidad de competencia y conflicto entre importantes consumidores de agua respecto al acceso de suministros que, en 2040, sern severamente amenazados por el cambio climtico.

Crecimiento inclemente de emisiones de carbono

En 2040, la humanidad estar quemando muchos ms combustibles fsiles que actualmente: 673 cuatrillones de BTU, en comparacin con 440 cuatrillones en 2010. La continua dominacin de los combustibles fsiles, el aumento de la demanda de carbn, y una creciente dependencia de fuentes poco convencionales de suministro solo puede tener un resultado, como deja claro el IEO: un inmenso salto en el dixido de carbono y otras emisiones de gases invernadero.

El dixido de carbono es el ms destacado de los gases invernadero antropognicos que son emitidos a la atmsfera, y la combustin de combustibles fsiles es la fuente primordial de ese CO2; por ello, las proyecciones del IEO respecto a emisiones de carbono relacionados con la energa constituyen una parte importante del continuo papel de la humanidad en el calentamiento del planeta.

Y esta es la mala noticia: como resultado de la continua dependencia de combustibles fsiles, se proyecta que las emisiones globales de carbono de la energa aumentarn en un abrumador 46% entre 2010 y 2040, de 31.200 millones a 45.500 millones de toneladas mtricas. No se puede encontrar un signo ms ominoso del tipo de descontrolado calentamiento global que probablemente tendr lugar en las dcadas por venir que esta sombra cifra.

En las proyecciones del IEO, todos los combustibles fsiles y todas las principales regiones consumidoras contribuyen a este futuro de pesadilla, pero el carbn es el mayor culpable. De las 14.300 millones de toneladas mtricas de CO2 que sern agregadas a las emisiones globales durante los prximos 30 aos, 6.800 millones, o sea un 48%, sern generadas por la combustin de carbn. Como la mayor parte del aumento del consumo de carbn est ocurriendo en China e India, estos dos pases tendrn la mayor responsabilidad por la aceleracin del ritmo de calentamiento global. Se espera que solo China contribuya la mitad del CO2 agregado en estas dcadas; India, un 11%.

Nuevas tensiones geopolticas

Finalmente, la edicin 2013 de International Energy Outlook est repleta de alusiones a posibles tensiones geopolticas generadas por estos eventos. De particular inters para sus autores son las implicaciones internacionales de la creciente dependencia de la humanidad de fuentes poco convencionales de energa. Mientras el know-how para extraer recursos convencionales de energa es ahora ampliamente disponible, la tecnologa especializada requerida para explotar gas de esquisto, arenas asflticas, y otros materiales semejantes, lo es mucho menos, dando una clara ventaja econmica en el futuro energtico proyectado por el IEO a pases que poseen esas capacidades.

Una consecuencia, que ya es evidente, es el dramtico cambio en el estatus energtico de EE.UU. Hace solo unos pocos aos, muchos analistas se quejaban de la creciente dependencia de EE.UU. de importaciones de energa de frica y de Medio Oriente, con la vulnerabilidad resultante de caos y conflictos en ultramar. Ahora, gracias al liderazgo estadounidense en el desarrollo del esquisto y de otros recursos poco convencionales, EE.UU. se hace menos dependiente de energa importada y se encuentra en una posicin ms fuerte para dominar el mercado energtico global.

En uno de muchos pasajes elogiosos sobre estos eventos, el IEO afirma que una clave para el aumento de la produccin de gas natural han sido los progresos en la aplicacin de la perforacin horizontal y las tecnologas de fracturacin hidrulica, que posibilitaron el desarrollo de los vastos recursos de gas de esquisto del pas y contribuyeron durante la ltima dcada a la cuasi-duplicacin de los clculos de los recursos de gas natural tcnicamente recuperable.

Al mismo tiempo, el informe afirma que los pases productores de energa que no logran dominar las nuevas tecnologas se encontrarn en una desventaja significativa en el mercado de la energa de 2040. Rusia es particularmente vulnerable al respecto: fuertemente dependiente de ingresos del petrleo y del gas para financiar operaciones del gobierno, enfrenta una significativa disminucin en la produccin de sus reservas convencionales y por lo tanto tiene que volcarse hacia los suministros poco convencionales; su capacidad de adquirir las tecnologas necesarias ser, sin embargo, obstaculizada por su maltrato histrico de compaas extranjeras.

Tambin se dice que China enfrenta desafos significativos en el nuevo entorno energtico. Simplemente la satisfaccin de la creciente necesidad de energa del pas probablemente ser un inmenso desafo para sus dirigentes, en vista de la magnitud de sus requerimientos y de los lmites de los suministros interiores de China. Como el consumidor de petrleo y gas de ms rpido crecimiento del mundo, una parte creciente de sus suministros de energa deben ser importados, planteando el mismo tipo de problemas de dependencia que hasta hace poco mortificaban a los dirigentes de EE.UU. El pas posee sustanciales reservas de gas de esquisto, pero al carecer de la experticia requerida para explotarlas, es poco probable que se convierta en un productor importante en los aos por venir.

El IEO no discute las implicaciones polticas de todo esto. Sin embargo, altos dirigentes de EE.UU., comenzando por el presidente, han estado afirmando que el dominio estadounidense de las nuevas tecnologas energticas est contribuyendo a la vitalidad econmica de la nacin, realzando su influencia en el exterior. La nueva postura energtica de EE.UU. nos permite involucrarnos desde una posicin de mayor fuerza, dijo en un discurso en abril el Consejero Nacional de Seguridad, Tom Donilon, en la Universidad Columbia. El aumento de los suministros de energa de EE.UU. acta como un respaldo que ayuda a reducir nuestra vulnerabilidad ante las disrupciones del suministro global y los impactos en los precios. Tambin nos permite tener una mano ms fuerte en la continuacin e implementacin de nuestros objetivos de seguridad internacional.

El informe del Departamento de Energa evita un lenguaje tan explcito, pero nadie que lo lea podr dudar de que sus autores piensen en lneas similares. Por cierto, todo el informe puede ser visto como un suministro de municin para los expertos y polticos que argumentan que la ecuacin energtica global emergente es inusualmente propicia para EE.UU. (mientras, por supuesto, todos ignoren los efectos del cambio climtico) una evaluacin que solo puede fortificar a los propugnadores de una posicin ms agresiva de EE.UU. en el exterior.

El mundo de 2040

El International Energy Outlook 2013 nos permite un vistazo revelador sobre el modo de pensar de los expertos del gobierno de EE.UU. y su evaluacin del mundo de 2040 debiera deprimirnos a todos. Pero que no quepa duda, no se puede decir que nada de esto constituye un cuadro fiable de cmo ser el mundo en esa poca.

Es probable que muchas de las tendencias proyectadas sean alteradas, posiblemente hasta ser irreconocibles, gracias a eventos imprevistos de todo tipo, sobre todo en el campo del clima. No obstante, las masivas inversiones que se estn haciendo actualmente en operaciones convencionales y poco convencionales en petrleo y gas asegurarn que esos combustibles jueguen un papel significativo en la mezcla energtica durante mucho tiempo y esto, por su parte, significa que es probable que los esfuerzos internacionales por disminuir el ritmo del calentamiento global sean frustrados. Del mismo modo, es seguro que la determinacin de Washington de mantener la dominacin de EE.UU. en la explotacin de recursos poco convencionales de combustible, combinada con los deseos de los dirigentes chinos y rusos de participar en la ventaja estadounidense en este terreno, provoque friccin y desconfianza en las dcadas por venir.

Si las tendencias identificadas en el informe del Departamento de Energa resultan ser duraderas, el mundo de 2040 sufrir temperaturas y niveles del mar en permanente aumento, cada vez ms tormentas catastrficas, incendios forestales cada vez ms intensos, y sequas cada vez ms devastadoras. Puede haber, de hecho, una conclusin ms triste en cuanto a nuestro futuro que la insistencia del IEO en que los combustibles fsiles no sern afectados por las escaseces de recursos que la humanidad puede enfrentar en las dcadas por venir? Gracias a la explotacin de tecnologas avanzadas para extraer energa difcil globalmente, se mantendrn relativamente abundantes durante dcadas.

Por lo tanto cun fiable es la evaluacin del IEO? Personalmente, sospecho que los escenarios resultarn ser mucho menos exactos por una razn suficientemente obvia. A medida que la severidad y destructividad del cambio climtico se haga cada vez ms evidente en nuestras vidas, cada vez ms gente presionar a los gobiernos en todo el mundo para que emprendan cambios radicales en la conducta energtica global y limiten el poder de las gigantescas compaas energticas. Esto, por su parte, llevar a un nfasis sustancialmente superior en la inversin en el desarrollo de sistemas alternativos de energa, ms una dependencia significativamente menor de los combustibles fsiles de lo que anticipa el IEO.

Que no quepa duda, sin embargo: de que los grandes productores de combustibles fsiles las gigantescas corporaciones petroleras, del gas y del carbn vayan a aceptar este cambio sin oposicin. En vista de sus inmensos beneficios y su determinacin de perpetuar la era de los combustibles fsiles lo ms posible, emplearn todos los medios a su disposicin para postergar la era de las energas renovables. En ltima instancia, sin embargo, los efectos destructivos del cambio climtico sern tan severos e inescapables que la presin por adoptar cambios en la conducta energtica indudablemente superar la resistencia de la industria de la energa.

Por desgracia, nadie puede ver realmente el futuro y por lo tanto nadie puede saber cundo tendr lugar un giro semejante. Pero una realidad simple es que: ms vale que pase antes de 2040 o, como se dice vulgarmente: ya metimos la pata.

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Michael T. Klare es profesor de estudios por la paz y la seguridad mundial en el Hampshire College y colaborador habitual de TomDispatch.com. Es autor de The Race for What's Left: The Global Scramble for the World's Last Resources (Metropolitan Books) y en edicin de bolsillo (Picador). 

[Nota para los lectores: Como la mayor parte de este texto se basa en un solo documento International Energy Outlook 2013, puse menos hipervnculos a las fuentes que es usual en mis artculos. El informe en s puede ser visto aqu

Copyright 2013 Michael T. Klare

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Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/175745/



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