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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2013

El enclave sojero de Sudamrica

Juan Luis Berterretche
Rebelin


En 2012 Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay sembraron 50 millones de hectreas con soja transgnica, es decir 500 mil Km2 de un nico monocultivo. Una superficie 200 mil Km2 ms grande que Italia o 150 mil Km2 mayor que la extensin de Alemania. Un desierto verde del tamao aproximado del estado espaol.

En la primera dcada del nuevo milenio, la emigracin rural a los suburbios de las ciudades continentales se aliment sobre todo con las expropiaciones, expulsiones o usurpaciones de tierras en las zonas rurales por parte de dos sectores que han crecido con consecuencias atroces en esos aos. Nos referimos a la agroindustria de monocultivos favorecida por la especulacin en commodities en el mercado de futuros y a las mineras a cielo abierto. Ambos sectores controlados por corporaciones imperialistas.

En el extremo sur del continente cinco pases acaparan la produccin de soja transgnica bajo la injerencia directa de las transnacionales que producen semillas emponzoadas y agro-qumicos txicos, funcionales a los monocultivos.

En la cosecha 2010 la soja abarc 66% de la tierra cultivada en Paraguay, el 59% en Argentina, el 35% en Brasil, el 30% en Uruguay y el 24% en Bolivia. Y los plantos siguieron creciendo hasta la actual cosecha de 2013 con 50 millones de hectreas ocupadas por un nico monocultivo que destruye bosques, desplaza plantos esenciales para la alimentacin de sus poblaciones, expulsa agricultores familiares, indgenas y trabajadores rurales, a la vez que envenena el agua la tierra y el aire, con semillas bio-degradadas y pesticidas.

Los gobiernos del Cono Sur se jactan del crecimiento de la produccin de granos de estos pases. Pero el avance de los monocultivos con semillas transgnicas empeor la realidad agrcola de la regin. La ampliacin de los costos productivos con la siembra directa provoca una alteracin del tamao mnimo factible para este tipo de plantos de soja, maz o algodn. Con eso, los menores establecimientos se tornan inviables lo que acelera la exclusin de los agricultores familiares. Y al reducir el nmero de productores reduce tambin el abanico de productos ofertados. Es una poltica de deterioro rural que excluye los humanos, exige una inmensa inversin en maquinaria agrcola (tractores, fumigadoras, cosechadoras computarizadas y drones (usados para control del crecimiento de los plantos, medir necesidades de fertilizantes o fumigar) abastecidos por la gran industria imperialista) e insumos, ampla en forma sistemtica el volumen de agro-txicos utilizados, amenaza la calidad de la vida de los que permanecen y de los pobladores de ciudades aledaas, consume ms combustibles, etc.

Para los gobiernos progresistas el crecimiento del agro-negocio tiene como consecuencia un relativo -en relacin a las ganancias- aumento de los ingresos estatales lo que favorece el asistencialismo y por tanto una cierta calma social. Adems de proveerlos de divisas, que permiten equilibrar las cuentas externas, infla el PBI, indicador econmico perverso que engaa sobre un supuesto progreso de los pases. Con esta estrategia se est procesando una acelerada extranjerizacin de la economa y en trminos sociales, una verdadera contra-revolucin agraria.

Una situacin emblemtica de esa dependencia externa se evidencia en el mercado de semillas. En la primera mitad del siglo XX las semillas estaban indiscutiblemente en manos de los agricultores y en el sector pblico. En las dcadas posteriores, las monopolizan los gigantes genticos: el poder corporativo. Y as marcan la frontera final en la mercantilizacin de la vida. El mercado de semillas patentadas representa el 82% del mercado de semillas comerciales en todo el mundo.

Las diez principales compaas dominan, el 67% del mercado mundial de semillas patentadas /1. Las principales empresas de semillas son Takii (Japn), DLF-Trifolium (Dinamarca), Sakata (Japn), Bayer Crop Science (Alemania), KWS AG (Alemania), Land O Lakes (Estados Unidos), Groupe Limagrain (Francia), Syngenta (Suiza), DuPont (Estados Unidos) y Monsanto (Estados Unidos).

En menos de tres dcadas un puado de corporaciones multinacionales ha creado un rpido y feroz cerco corporativo en torno al primer eslabn de la cadena alimentaria, explica el Grupo ETC /2 y detalla que las patentes biotecnolgicas de Monsanto intervenan de alguna forma en el 87% del rea total mundial dedicada a semillas manipuladas genticamente en 2007.

Es importante saber que hay una relacin directa entre plantacin de soja transgnica y eliminacin de bosques. Mientras el rea cultivada con soja incrementa rpidamente, las zonas de bosque se reducen en todos los pases. En Bolivia los bosques disminuyeron 8%, en Brasil 9%, en Argentina 14% y en Paraguay 15% /3. Y estos son datos hasta 2009, con certeza en 2013 la situacin ha empeorado. Como alertan los investigadores: La clave de la bsqueda de un camino de bajo contenido de carbono en Latino Amrica y el Caribe se perfila a travs de la implementacin de polticas y programas para la conservacin de sus grandes bosques y el mantenimiento de su matriz energtica relativamente limpia/4. Ambos aspectos se han degradado.

En 2012 Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay sembraron 50 millones de hectreas, es decir 500 mil Km2 con soja. Una superficie 200 mil Km2 ms grande que Italia o 150 mil Km2 mayor que la extensin de Alemania o 50 mil Km2 ms extensa que Suecia. Del tamao aproximado del estado espaol. Una superficie que se extiende por los cinco pases del Cono Sur y donde las semillas modificadas genticamente gozan de un amplio apoyo poltico de los gobiernos respectivos y de un sistema regulatorio en funcionamiento que ha sido diseado por las corporaciones del agro-negocio. Condiciones indispensables -segn los ejecutivos de Monsanto- para la expansin de esta agricultura nefasta.

Las superficies plantadas con transgnicos, regidas por una tecnologa perversa y una normativa que coloca al lucro por encima de la Naturaleza, constituyen un enclave independiente que utiliza la infraestructura (zonas francas, silos, carreteras, puertos, etc.) y las reservas de agua de las naciones de Sudamrica sin pagar por ellas, emponzoado el aire y la tierra. Esos 500 mil Km2 de soja no responden a ningn plan ni proyecto de desarrollo nacional de ninguno de los cinco pases. No cumplen ninguna funcin acerca de la soberana alimentaria de ellos ya que producen alimento para ganado europeo o materia prima para aceites consumido por asiticos. La prueba es innegable los principales pases productores de soja en el Cono Sur han reducido su suministro local de alimentos desde 1996, afirma el Centro para la Bioseguridad de Noruega, ya citado. Tampoco tienen como objetivo la conservacin de la biodiversidad de nuestros territorios, menos an la preocupacin por proteger o mejorar el medio ambiente.

Brasil: territorio de ensayos

En Brasil el grupo ruralista, que representa al agro-negocio en el Congreso es la mayor bancada en el legislativo. El impulso a los monocultivos agrcolas de commodities brindado por los gobiernos del PT ha favorecido su crecimiento. Hasta 2003 el lobby contaba con 89 parlamentarios; en el segundo ejercicio del presidente Lula ya haba alcanzado los 120 legisladores y en el ejercicio actual de Dilma Rousseff tiene 160 representantes. Es decir durante los tres gobiernos petistas casi duplic su fuerza.

Para tener una idea de la inclinacin ideolgica de este bloque parlamentario veamos dos grageas:

-su lder en el senado Katia Abreu, ha defendido con desvergenza en el Congreso, a los hacendados acusados de explotar el trabajo esclavo en sus propiedades y la bancada ha presentado al cuerpo legislativo un proyecto de ley (PEC 57A/1999) para desvirtuar el concepto actual de esclavitud contempornea e impedir el confisco de las propiedades de los esclavistas;

-dirigentes de los ruralistas viajaron a Asuncin a dar apoyo al golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo de Paraguay en 2012.

Hoy la bancada ruralista, despus de su exitosa campaa en alianza con Aldo Rebelo -presidente del Partido Comunista do Brasil (PC do B)- para aprobar el nuevo Cdigo Forestal -un retroceso del punto de vista ambientalista- pas a presionar contra las demarcaciones de territorios indgenas que de alguna forma dificultan las invasiones ilegales ruralistas en las tierras de los pueblos originarios. Con la propuesta de enmienda constitucional, PEC 215 se entregara la aprobacin final del proceso de demarcacin al Legislativo donde los ruralistas tienen la bancada ms numerosa /5.

Brasil es el segundo mayor productor de Organismos Genticamente Modificados (OGMs), casi empatado y a punto de pasar a EEUU. Tomando el conjunto de las plantaciones de semillas transgnicas, stas ocupan en Brasil 37,1 millones de hectreas o 371 mil Km2, un territorio 20 mil Km2 mayor que el de Alemania. En Brasil la extensin de los plantos transgnicos representa ms del 50% del territorio destinado a actividades agrcolas en el pas /6. Y la mayor variedad de semillas transgnicas pertenece a la soja. Para la zafra 2012-13 casi 90% de los cultivos de soja son de OGMs. Para los plantos de maz este porcentaje es del 75% con semillas transgnicas. Como demostracin contraria al mito de que los OGMs reduciran la utilizacin de los pesticidas, Brasil se ha tornado desde 2009 en el mayor consumidor mundial de agro-txicos /7. Una grave amenaza para la salud de su poblacin.

A principios de mayo de 2013 un avin agrcola fumig con insecticida una escuela localizada en un asentamiento rural del municipio de Rio Verde, en Gois. 38 personas que realizaban la merienda al aire libre fueron intoxicadas, 36 eran nios. En total haba en ese momento en la escuela 122 nios, decenas de ellos comenzaron a presentar picazn, nauseas y dolor de cabeza y fueron llevados al hospital. Hasta ahora siguen en control sanitario. Esta no es la primera vez que accidentes de este tipo acontecen en regiones de intensa produccin agrcola con sistema de monocultivo. Son recurrentes los relatos de pulverizaciones no intencionales de huertas, plantos, frutales, residencias y mismo villas y ciudades. La pulverizacin area de agro-txicos -que puede ser trasladada por los vientos a zonas lejanas a los plantos- no est prohibida en Brasil. Cuando los ejecutivos de Monsanto se refieren a Sudamrica como una regin con sistema regulatorio de OGMs, en realidad se refieren a un sistema permisivo que admite la peores aberraciones en la siembra de monocultivos y que no ampara la salud de sus pobladores.

Sistema regulatorio de los OGMs.

Respecto a la existencia en Brasil de un sistema regulatorio de los OGMs, tema que tanto preocupa a Monsanto y sus compinches corporativos, recordemos que en Brasil en marzo de 2005 fue creada la Ley de Bioseguridad que permite el uso de organismos transgnicos sin que sean realizados estudios de impacto al medio ambiente o a la salud. La ley tambin cre la Comisin Tcnica Nacional de Bioseguridad (Comisso Tcnica Nacional de Biossegurana) ms conocida como CTNBio, responsable por toda la regulacin del sector de biotecnologa brasileo. La CTNBio es la que analiza y autoriza la liberacin comercial de organismos genticamente modificados. Las aprobaciones de nuevas semillas transgnicas lleva implcito y presiona por la aprobacin de los pesticidas conexos a dichas semillas, que corresponde al mbito de la gerencia de toxicologa de la Agencia de Vigilancia Sanitaria (ANVISA).

La CTNBio est en el mbito del Ministerio de Ciencia y Tecnologa y est compuesta por 27 integrantes, todos con doctorado universitario. De esos 27 miembros 12 representan al campo acadmico y son indicados por la Academia Brasilea de Ciencias: todos tcnicos del rea de la biotecnologa, 9 representan los ministerios y los 6 restantes son representantes de la sociedad civil. Apenas 14 votos -mayora simple- son necesarios para la liberacin comercial de cualquier producto transgnico, sin ninguna clase de experimentacin sobre las consecuencias de esta biotecnologa. Los 12 bio-tecnlogos votan las liberaciones con el brazo enyesado, a los que se suman los representantes del ministerio de Agricultura, y de Ciencia y Tecnologa completando la mayora fija. El organismo es una farsa democrtica y las resoluciones se toman por sistemtico abuso de mayora. Esta composicin que fue diseada ex profeso asla no solo a los representantes de la sociedad civil, como tambin a los ministerios de Medio Ambiente, Salud, y Desarrollo Agrario/8. Al tiempo que se creaba el CTNBio la ley cre un Consejo Nacional de Bioseguridad que deba actuar como instancia superior gubernamental. Nunca funcion, facilitando las aprobaciones al agro-negocio transgnico.

De cmo se despliega la escalada de guerra qumica

Los OGMs tuvieron en su inicio una modificacin gentica bautizada como Roundup Ready (RR), -lanzada por Monsanto en 1996- que tornaba a las semillas capaces de sobrevivir al pesticida glifosato. El planto directo se realizaba sin desmatar y se fumigaba con glifosato la totalidad del planto para matar todo lo que no fuera la planta transgnica. En Brasil, el transgnico RR est presente en 90% de la soja y en por lo menos el 75% del maz. Hasta ahora esta tecnologa era dominante, pero el problema es que el glifosato, que facilit el control de las mal llamadas hierbas dainas/9 en el campo, se viene tornando cada vez menos eficaz despus de aos de uso indiscriminado. La tales hierbas dainas van adquiriendo resistencia a los herbicidas y lo mismo pasa con los insectos que se hacen inmunes a insecticidas cada vez ms peligrosos. Debido a estas prcticas inadecuadas en los monocultivos, creci, por ejemplo, la incidencia de la lagarta Helicoverpa armgera, que tiene una estructura compleja y una alta capacidad de adaptacin. En la agricultura familiar se pueden desenvolver los predadores naturales que combaten esa lagarta. No as en los extensos monocultivos que cada vez exigen fumigaciones con venenos ms letales y semillas que los resistan.

Frente a este escenario compaas como Dow, Bayer CropScience, Syngenta y la prpria Monsanto invierten montaas de dlares en busca de semillas y pesticidas capaces de suceder al Round Ready

La CTNBio tiene en la actualidad, tres pedidos de autorizacin de la multinacional Dow: dos son de soja y uno es de maz. La primera soja ser resistente al herbicida 2,4-D y al herbicida glufosinato de amonio. La segunda, a los herbicidas 2,4-D, glifosato e glufosinato de amnio. Por fin, el maz ser tolerante al herbicida 2,4-D y a determinados inhibidores del acetilo coenzima. El 2,4-D era ingrediente del tristemente clebre Agente Naranja. En la gran prensa econmica, ya se dan por aprobadas dichas autorizaciones, que se liberaran en octubre o noviembre de este ao. Es decir antes que en EEUU, que es considerado el ms permisivo de los pases en trminos de aceptar los absurdos de la biotecnologa transgnica. El New York Times anunci en mayo pasado que el Departamento de Agricultura (USDA) decidi someter a estudios ms rigurosos a las semillas resistentes al 2,4-D y explic que: la decisin provino del entendimiento que esa tecnologa puede afectar significativamente la calidad del ambiente humano /10. En 2012 organizaciones como el Centro para la Seguridad Alimentaria de USA recogieron ms de 400 mil peticiones contrarias a la aprobacin de la soja y el maz resistente al 2,4-D. Mientras en Australia, la autoridad gubernamental que controla los pesticidas -Australian Pesticides and Veterinary Medicines Authority APVMA- prohibi la utilizacin de los herbicidas 2,4-D del tipo HVE (altamente voltiles) por los riesgos que representan para el medio ambiente. Y est en estudio la exclusin de todo tipo de 2,4-D en la agricultura.

Monsanto se haba adelantado a la competencia con la Tecnologa Intacta RR2 PRO lanzada en 2011. Intacta RR2 PRO fue aprobada primero en Brasil en 2011, luego en Argentina en agosto 2012, en setiembre de 2012 fue aceptada oficialmente por el gobierno uruguayo y Paraguay fue el ltimo de la regin en darle el visto bueno a principios de 2013. El herbicida principal sigue siendo el glifosato con algunas modificaciones ms intensivas de aplicacin y lo que cambia es el supuesto poder del insecticida dirigido a las tres lagartas principales que atacan la soja. El costo por hectrea de la nueva tecnologa se multiplica por ms de 5: pasa de R$ 22 (10 US$ aprox.) para la actual RR, a R$ 115 (ms de 50 US$ aprox.) para el Intacta RR2 PRO.

Al 2,4-D de Dow, Monsanto ya replic con una transgenia futura bautizada de "Roundup Ready 2 Xtend" que estara a disposicin para 2015, que torna las plantaciones resistentes a los herbicidas glifosato y dicamba (un derivado del cido benzoico descripto como insecticida, fungicida y herbicida). Es a esto lo que llamamos una verdadera escalada de guerra qumica contra el medio ambiente. Y es en Brasil en la actualidad, que las multinacionales que protagonizan y conducen la escalada experimentan las nuevas tecnologas con absoluta anuencia del gobierno. As como la poblacin brasilea fue ya un campo de experimentacin de las corporaciones farmacuticas -no olvidar el desastre ocasionado en el pas por la talidomida-, ahora una extensin de su territorio, mayor que la superficie de Alemania, es el escenario de pruebas imperialista de las armas qumicas contra la Naturaleza.

Agrotxicos y la desaparicin de los enjambres de abejas

Brasil cay de la 5ta. para la 10 colocacin mundial en exportacin de miel en los ltimos dos aos. El motivo fue el abandono de las colmenas en la regin productora ms importante del pas, el nordeste. En 2012 algunos estados registraron una reduccin del 90% de la produccin y el abandono de colmenas lleg al 60%. Cerca de 46 mil pequeos apicultores en nueve estados nordestinos vivan de la actividad y juntos respondan por el 40% de la produccin de miel del pas.

Mrcio Freitas, coordinador general de la valoracin de sustancias txicas del Instituto Brasileo del Medio Ambiente y los Recurso Naturales Renovables (Ibama) indica que los defensivos agrcolas estn entre las tres principales causas de la desaparicin de abejas en Brasil. Esta afirmacin no hace ms que confirmar los varios estudios hechos en Europa y EEUU frente al mismo hecho. Los agro-qumicos matan los insectos inmediatamente despus de su aplicacin o afectan si sistema sensor, haciendo que no consigan retornar a la colmena, debilitndola y terminando por hacerla desaparecer. Por eso en 2012 Ibama edit una disposicin que restringe el uso de estas sustancias durante el perodo de floracin. La desaparicin de las abejas no afecta nicamente la produccin de miel, ellas desempean un papel imprescindible en la agropecuaria. Cerca de 80% de todo lo que es consumido en el mundo es polinizado por las abejas. Su ausencia se refleja en impacto directo sobre la agricultura y en la pecuaria, porque las pasturas requieren tambin de polinizacin /11.

China y los transgnicos

Responsable por dos tercios de las importaciones de soja en grano realizadas en el planeta, China responder por el crecimiento total de los volmenes importados en el mundo a lo largo de 2013-14. Esta situacin favorable a los granos bio-modificados tiende a cambiar. Segn declaraciones atribuidas por la agencia de noticias Dow Jones Newswirew al vice-secretario general de la Asociacin de Soja de Helongjiang, Wang Xiaoyu, el consumo regular de aceite de soja producido a partir de granos genticamente modificados tornara a las personas ms vulnerables y predispuestas al desarrollo de tumores y a la esterilidad. Xiaoyu bas sus conclusiones en la observacin de elevados niveles de incidencia de cncer en las provincias de Fujian y Guangdong, donde el consumo de aceite de soja transgnica es ms alto. La situacin es vidriosa ya que el gobierno chino todava difiere la decisin de autorizar en su pas los plantos de soja transgnica en gran escala.

Es por eso que hay una gestin diplomtica intensa hacia China de parte de los pases sudamericanos que cobijan el enclave sojero de las corporaciones. Es parte del comportamiento de subordinacin al agro-negocio de estos gobiernos. A mediados de junio pasado el ministro de Agricultura de Brasil, Antonio Andrade viaj por segunda vez desde mayo a China, pidiendo al pas asitico que se abra a la nueva variedad de soja Intacta RR2 PRO de Monsanto. El canciller Antonio Patriota -sustitudo esta semana por el prepotente incidente de Itamaraty con Bolivia-, haciendo honor a su apellido, tambin particip personalmente de las negociaciones como lobbysta de la multinacional /12.

Tanto el proyecto productivo como la matriz energtica que impulsa el gobierno, han desatado enfrentamientos con pueblos indgenas, pobladores costeros y pescadores, pequeos productores rurales y organizaciones sociales que luchan por la tierra. Es durante el gobierno de Dilma Rousseff que las grandes obras hidroelctricas y los diques que retienen agua para la agro-industria o la minera, as como la agresin a la naturaleza y a los pobladores -tanto rurales como urbanos- que proviene de los monocultivos y las mineras han generado variados e intensos conflictos. Esta situacin no es localizada sino que se extiende a todo el pas. En el Mapa de Conflictos envolviendo Injusticia Ambiental y Salud en Brasil son relatados 343 conflictos ambientales que tienen impacto en la salud colectiva del pas. Las principales vctimas de estos conflictos son los indgenas en 33,67 % de los casos, en 31,99% son los agricultores familiares y en el 21,55% los quilombolas /13.

Temprana introduccin de los transgnicos en Argentina

La historia de la introduccin de las semillas transgnicas en Argentina se inicia precozmente entre febrero y noviembre de 1994, meses en que Monsanto hizo los primeros contactos en el pas y comenz a infiltrar el Instituto Nacional de Tecnologa Agrcola (INTA) que por dcadas llevaba adelante la investigacin para el desarrollo de variedades vegetales mejoradas. Monsanto compr los equipos de investigacin del INTA y tuvo acceso a sus archivos secretos, apoderndose del capital gentico estratgico del pas. Esto le permiti a Monsanto crear la soja Roundup Ready sobre la base de variedades de soja desarrolladas en Argentina para los suelos nacionales. La corporacin cre la empresa Nidera para negociacin de semillas transgnicas, a la que otorg una licencia para la venta de dichas semillas. Al mismo tiempo comenz la publicidad de sus OGMs a travs del suplemento de Clarn Rural. Hay que recordar que estos acontecimientos se desarrollaron bajo las presidencias de Carlos Mnem (1989-1999), un nefasto neoliberal del modelo Consenso de Washington que llev el pas a la quiebra. Su ministro de agricultura Felipe Sol, hombre de Monsanto, el 3 de abril de 1996 firm la autorizacin para la comercializacin de las semillas transgnicas tolerantes al herbicida glifosato sin ningn debate parlamentario, investigaciones previas o ley que regulara los cultivos transgnicos.

En Argentina la soja abarc 197 mil Km2 en la ltima cosecha (2012-2013). Una extensin similar a la de Irlanda y Grecia sumadas.

A pesar de la afirmacin de la presidenta Cristina Fernndez en El Calafate: No vamos a tirar ni un solo rbol, los rboles son sagrados! Los rboles no se tocan! Por lo menos ac en El Calafate. Sobre mi cadver, nicamente! /14 la desforestacin en Argentina est en relacin directa con la expansin del agro-negocio y en especial con la propagacin progresiva de la soja transgnica.

Ms de 1 milln de hectreas forestadas se destruyeron desde que se sancion la Ley de Bosques en 2007. Hasta fines de 2012 se deforestaron 1.145.044 hectreas -o 11.450 km2-, lo cual promedia 229 mil hectreas por ao, 627 h. por da y 26 h. por hora. Los principales ndices de destruccin forestal fueron en las provincias de Santiago del Estero, Chaco, Salta y Crdoba /15. Solo en 2012, 153 mil hectreas de bosque chaqueo fueron arrasadas en el noroeste de la provincia de Crdoba.

Actualmente Argentina cuenta con cerca de 30 millones de hectreas de bosque nativo, lo que equivale slo al 30% de la superficie forestal original. El pas se encuentra en una verdadera emergencia forestal. Acentuada en los ltimos 15 aos por esta expansin descontrolada de los plantos transgnicos.

La lgica del modelo agropecuario impuesto desde el gobierno por medio del Plan Estratgico Agroalimentario (PEA) tiene un profundo y negativo impacto en el sistema productivo de Argentina al consolidar un modelo de pas agro-exportador basado en la agro-industria, pools de siembra /16, monocultivos de grandes extensiones, despoblamiento y xodo rural hacia enormes ciudades no sustentables.

El PEA es contradictorio con la Ley de Bosques porque propone una expansin de la frontera agropecuaria de casi 10 millones de hectreas, aumentando la superficie agropecuaria de 32 millones de hectreas a 41 millones. Un crecimiento de 60% ms de extensin para la agricultura y un 45% ms para la ganadera.

Esta expansin ha demostrado graves consecuencias sobre las comunidades campesinas y habitantes originarios de los bosques nativos, con la complicidad de la burocracia provincial y los integrantes del poder judicial. Como en Brasil, los grupos de matones armados del agro-negocio han sometido a la violencia, desalojo, despojo, destruccin de viviendas y ganado, a quienes resisten el desmonte y el avance de la frontera de monocultivos.

La Ley de Bosques no slo defiende los rboles, tambin en varios de sus artculos ampara a los habitantes histricos de las florestas. A nivel legislativo, en contraposicin a Brasil, se ha avanzado mucho en ese aspecto, pero sin embargo en los ltimos 5-6 aos hay contabilizadas siete muertes relacionadas directamente con la deforestacin en las provincias de Santiago del Estero, Formosa y Tucumn. En Formosa, quiz es donde los conflictos por la tierra han tomado mayor relevancia por la decidida resistencia del Pueblo Qom y Wichi a los empresarios sojeros y al gobierno provincial de Gildo Insfrn (gobernador desde diciembre de 1995, durante 5 ejercicios seguidos).

Madres de Ituzaing

En Argentina la expansin de la frontera agrcola con transgnicos ha puesto en evidencia los problemas de salud que acarrean las fumigaciones con pesticidas. Este es el origen del difundido movimiento de las Madres de Ituzaing (un barrio de la ciudad de Crdoba). En enero de 2002, en el Barrio Ituzaing de la ciudad de Crdoba, cuatro mujeres se encontraron en la verdulera y, casi sin saberlo, dieron comienzo a una lucha que ya lleva ms de diez aos. El 21 de agosto de 2012 esa lucha result en la primera condena en la Argentina a un productor agropecuario y a un aplicador areo por contaminar con agroqumicos y multiplicar los casos de cncer en el barrio...Aquella maana de enero una de ellas cont que a su hijo le haban diagnosticado leucemia, y entonces lo que pareca casualidad pas a ser sospecha, porque en la zona haba muchos casos similares /17.

Preguntando, llegaron a Ral Montenegro, bilogo y presidente de la Fundacin para la defensa del Ambiente (FUNAM), que tras caminar por la zona detect las fuentes contaminantes: el tanque de agua pblico del barrio y las pulverizaciones de agroqumicos. Como el ministerio de salud de la provincia de Crdoba no se interes por sus denuncias fueron a los medios y presionaron hasta que dicho ministerio tuvo que resolver analizar el agua del tanque. Como era evidente, se comprob la presencia de agroqumicos y metales pesados en el agua. De ah exigieron un relevamiento de las enfermedades en el barrio y se comprob que en casi todas las casas haba una persona afectada por el envenenamiento del agua. Mientras, las fumigaciones areas continuaban y cuando se empez a plantar soja las nefastas pulverizaciones llegaron hasta la calle que bordeaba el barrio. En ese momento se presentaron a la justicia e iniciaron un juicio. De los tres acusados se conden a un productor -inhabilitado para aplicaciones de agroqumicos por 8 aos y prisin no efectiva por 3 aos y al aviador fumigador, impedido por 10 aos. Si bien el juicio era un gran triunfo porque reconoca la relacin directa de la aplicacin de agro-qumicos con las dolencias, se imputaba la responsabilidad a los ltimos eslabones de la cadena.

Para el bilogo Ral Montenegro /18: Este es un xito espectacular de lucha grupal, pero no es un ejemplo de lucha comunitaria...en este barrio siguen existiendo fuentes de contaminacin, riesgos ambientales que no estn siendo tratados y agrega: Yo creo que la condena es importante, pero siempre hay que tener mucha cautela. En este juicio se conden a perejiles. Eran dos productores y un agroaplicador. Uno qued absuelto y dos quedaron condenados. Sin desmerecer su responsabilidad, no estuvieron sentados los verdaderos responsables... actores reales que son el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) que autoriza los plaguicidas, la Comisin Nacional Asesora de Biotecnologa Agropecuaria (Conabia) que autoriza los transgnicos, la Comisin Nacional de Semillas (Conase), corporaciones de sojeros como la Sociedad Rural, los funcionarios de Gobierno, los grupos corporativos de aplicadores. Y por supuesto las corporaciones imperialistas de transgnicos y agroqumicos.

Resistencia en Malvinas Argentinas (Cordoba)

La resistencia a los transgnicos no slo parte de los pueblos originarios y de pobladores afectados por las fumigaciones de agro qumicos. En la actualidad existe un duro conflicto contra Monsanto por el anuncio de la radicacin de una planta de la corporacin en Malvinas Argentinas (Crdoba) para procesamiento de semillas de maz. En momentos que la resistencia de la poblacin de EEUU a Monsanto se radicaliza, la empresa intenta descentralizar sus instalaciones. Segn directores de la transnacional la etapa de construccin civil de la planta se finalizara a fines del 2013 y la faz operativa comenzara en marzo de 2014. La construccin de la planta se inici sin la aprobacin de la licencia ambiental mostrando la complicidad de las autoridades provinciales. En el lanzamiento de la obra hubo un escrache protagonizado por los movimientos sociales de vecinos contrarios a la instalacin de la empresa en Malvinas Argentinas. Monsanto en su discurso actual propone luchar contra la sojizacin y sembrar maz (por supuesto transgnico) que permite la rotacin del suelo. Despus de liderar las campaas por la siembra directa y el monocultivo de soja, reconoce ahora la erosin de los suelos por la soja y que es necesaria la rotacin de cultivos. En la defensiva por las mltiples denuncias en su contra, ahora anuncia un plan para reducir el uso de agroqumicos y medidas para controlar las fumigaciones. Ya sabemos cul es la prudencia y las buenas intenciones de los inventores del Agente Naranja.

A parte de estas resistencias puntuales -la ms importante es la de los indgenas del Pueblo Qom y Wichi- no conozco que se haya desarrollado un gran movimiento nacional contra los transgnicos. Por el contrario los enfrentamientos a la minera a cielo abierto son innumerables, con luchas exitosas como la de Famatina (Rioja) derrotando dos multinacionales que intentaron destruir la economa de la regin. En la actualidad la confrontacin ms importante se desarrolla en Rio Negro, Chubut y en la provincia de Santa Cruz, para impedir el fracking que pretende implantar una sociedad de YPF con Chevron. S, ley bien, la misma Chevron de otros mltiples desastres.

Paraguay

El ltimo censo agropecuario en Paraguay, de 2008, da cuenta de que 85,5% de las tierras estn en manos del 2,06% de la poblacin. La Comisin de la Verdad y Justicia (CVJ), que funcion entre 2003 y 2008 para investigar los casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89) tambin se explay sobre las irregularidades en relacin a la concesin de tierras bajo la dictadura. La CVJ fij en 6,75 millones las hectreas adjudicadas ilegalmente durante el rgimen (o 67.500 km2, una superficie mayor que Suiza e Israel sumados) y un milln adicional en los siguientes 15 aos. Eso supone que 64% de las tierras adjudicadas entre 1954 y 2008 lo fueron irregularmente. En total, las llamadas tierras mal habidas suman 33% de la superficie agrcola paraguaya y 19% del territorio nacional, dictamin la CVJ /19.

En los ltimos 50 aos Paraguay perdi el 90% de sus bosques, que equivale a la extincin de casi la totalidad de los recursos forestales a causa de la deforestacin...De las ocho millones de hectreas que corresponden al Bosque Atlntico de Alto Paran, en la Regin Oriental, solo quedan cerca de 1.100.000 h., las cuales se aprecian como pequeas manchas captadas por satlite./20 La deforestacin se realiz por parte de empresas para comercializar la madera, y para extender la frontera de la produccin agropecuaria. Pero en la ltima dcada se aceler por la expansin de los plantos de transgnicos. En especial la soja que ha pasado a ser el mayor rubro de exportacin del pas en los ltimos aos.

Segn informacin de la Cmara Paraguaya de exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO) la cosecha de soja de la zafra 2012-2013 alcanz una cifra record de 9,3 millones de toneladas. Esta cantidad duplica la campaa de la zafra 2011-2012 que alcanz solo 4,3 millones de toneladas. El rea de cultivo aument a 3,15 millones de hectreas o 31 mil 500 km2. Una superficie mayor que la extensin de Blgica. La baja produccin de la zafra anterior se debi a una prolongada sequa que afect los plantos y que redujo el rendimiento promedio por hectrea a la mitad.

Los brasiguayos /21 dueos de Vetro S.A., del grupo Favero /22 en el Departamento San Pedro, Paraguay, invadieron la tierra de la comunidad guaran Yrybucu para plantar soja, le arrasaron los bosques arrancando las palmeras, los frutales y las arboledas que les daban sombra, dejndolos sin frutas y sin lea. Les envenenaron el ro Sadio con glifosato privndolos de los peces que los alimentaban y del agua potable para ellos y sus animales. Historias como sta son innumerables en los departamentos fronterizos con Brasil. Estos empresarios brasiguayos apoyados por la bancada ruralista del Congreso brasileo apuntalaron el golpe del senado paraguayo contra Fernando Lugo. En Paraguay la cuarta parte de las tierras est en manos forneas. Si bien los brasiguayos son la punta de lanza de la ofensiva, los uruguayos no se quedan atrs. Han invadido el chaco paraguayo para la cra de ganado: 2 millones de hectreas pertenecen a inversores uruguayos. Eso implica el desmonte del 50% de dicha extensin, que es lo que permiten la leyes ambientales del pas. Es decir desmatar 1 milln de hectreas, 10.000 km2 de un territorio de donde la etnia guaran retira su sustento.

Segn las organizaciones sociales y ambientalistas, el cultivo extendido de OGMs en Paraguay ha tenido como resultado: la desintegracin de muchas organizaciones campesinas; la migracin y el desarraigo de las poblaciones campesinas e indgenas y su paso a engrosar los cinturones de pobreza de los centros urbanos; el cierre de las escuelas en los periodos de fumigacin de cultivos extensivos cercanos; varios casos de intoxicacin y muerte por plaguicidas denunciados por Va Campesina Paraguay; la canalizacin de ingresos por la exportacin hacia un reducido crculo relacionado con la agroindustria y la lite poltica-gubernamental; la destruccin masiva de bosques y la prdida de biodiversidad; la fragmentacin de hbitats importantes para especies animales y de plantas y la contaminacin con agroqumicos de suelos y agua. Una dominante de acontecimientos que se repiten en todo el enclave sojero Sudamericano.

El golpe que coloc a Federico Franco en la presidencia (22 06 2012) dio inicio a un gobierno de los terratenientes, leal a EEUU. De inmediato a la destitucin de Fernando Lugo, Franco se reuni con representantes de agro-exportadores y ganaderos brasileos en el Palacio de Gobierno. Al trmino de la reunin, Marilene Sguarizi, una abogada representante del grupo empresarial, afirm a los medios de comunicacin que el nuevo presidente nos prometi que apoyar al sector agroindustrial, proteger la propiedad privada e impedir las invasiones de tierras en el pas (algo que fue el detonante de la crisis) /23. En realidad, ms all de las intenciones del presidente Lugo, en su ejercicio se desat un fuerte movimiento de ocupaciones de tierras por campesinos y de enfrentamientos de resistencia a los aparatos estatales de represin y sus operaciones de desalojo de pobladores rurales y comunidades agrarias. El golpe estaba dirigido a detener una rebelin agraria en ciernes y defender los intereses de los grandes usurpadores capitalistas de tierras.

Respecto a la defensa de las inversiones imperialistas, Franco emiti mensajes muy claros: se dirigi de inmediato a los representantes de las dos corporaciones principales instaladas en el pas. En reunin con la petrolera Crescent Global Oil-Pirity Hidrocarburos, trasnacional estadounidense de prospeccin, exploracin y explotacin de petrleo, le asegur todo su apoyo en la tarea asumida de bsqueda de hidrocarburos. Respecto a Monsanto la seal fue muy concreta: el ministro de Agricultura Enzo Cardozo anunci que el presidente lo instruy para acelerar la autorizacin del uso de la semilla de algodn transgnica marca Bollgard BT, producida por la corporacin. Cardozo dijo que trasmitira al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Vegetal y de Semillas (Senave) la decisin de inscribir dicha semilla en el Registro Nacional de Semillas, sin ninguna clase de tramitacin. El anterior presidente del Senave, Miguel Lovera, se negaba a otorgar la autorizacin por falta del dictamen tcnico del Ministerio de Salud y de la Secretara de Medio Ambiente, algo estipulado por ley.

Desde su inicio el gobierno producto del golpe senatorial, result explcitamente pro-imperialista, lo que acrecienta la conviccin de una intervencin directa de EEUU en el suceso. Y result una transicin para el actual gobierno colorado de Horacio Cartes un conocido contrabandista investigado por la DEA por lavado de dinero del narcotrfico. Ya sabemos que eso est lejos de ser un inconveniente para una alianza estrecha del gobierno paraguayo con EEUU.

Frente a un recomienzo de movilizaciones en el campo, Cartes ha lanzado un despliegue militar en el norte del pas. E n San Pedro se oficializ el resurgimiento de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas (COC). Marchas, cierre de rutas y ocupaciones es la respuesta de las organizaciones obreras y campesinas. Uno de los objetivos centrales es frenar el avance de lo que denominan agricultura genocida empresarial. Un dirigente campesino adelant que uno de los propsitos es ingresar en los establecimientos sojeros / 24 .

Bolivia en la trampa de los transgnicos

Una vez finalizada la cosecha de verano 2013 del cultivo de soja, los datos indican que la produccin de Bolivia volvi a superar la alcanzada el ao pasado y de esta manera la convierten en una produccin histrica, porque las 890.000 hectreas cultivadas en el departamento de Santa Cruz o 8.900 km2. Significa un importante crecimiento de la frontera agrcola en soja. Segn datos de la Asociacin de Productores de Oleaginosas y Trigo ( Anapo), se obtuvieron 1,900.000 toneladas de soja, superando a la campaa de verano 2011-2012, donde se cosecharon 1,800.000 toneladas.

Anapo estima que la siembra de invierno puede llegar a las 300.000 hectreas de soja, o 3.000 km 2 donde la mayor cantidad se cultiva en la zona norte de Santa Cruz. Sumadas las dos campaas, verano e invierno la produccin estimada es de 2,5 millones de toneladas de soja, de las cuales solamente el 20% es para el consumo interno el restante 80% para exportacin. Entre las dos campaas se siembran 11.900 km 2 , una superficie 1000 km 2 mayor que Jamaica.

Contradiciones

La situacin ms contradictoria respecto a los transgnicos en el Cono Sur la protagoniza este pas del altiplano, ya que el crecimiento de las cosechas de soja transgnica se opone a toda la legislacin nacional que prohbe la produccin, importacin, distribucin y comercializacin de semillas bio-modificadas. El Artculo 255 de la Constitucin Poltica del Estado prohbe toda forma de produccin, importacin, y comercializacin de OGMs. Desde el 2005 est en vigencia la Resolucin Administrativa (vrnma N 135/05) que preserva al maz de cualquier posibilidad de contaminacin transgnica. Desde 2009 el Decreto Supremo 181 (artculo 80) prohbe la adquisicin de alimentos genticamente modificados en las compras estatales y la alimentacin complementaria escolar. Y desde la aprobacin de la Ley de Derechos de la Madre Tierra queda establecido el derecho a la preservacin de la diferenciacin y la variedad de los seres que componen la Madre Tierra, sin ser alterados genticamente ni modificados en su estructura de manera artificial.

Esta serie de disposiciones jurdicas-constitucionales que deberan proteger a Bolivia de la produccin de OGMs es el resultado de la resistencia y la lucha de los movimientos sociales en el pas. Sin embargo, adems de las extensas plantaciones de soja -100% transgnica- en Santa Cruz -reducto de la oposicin poltica al gobierno de Evo Morales- el 100% del algodn plantado es transgnico. All, como en Chuquisaca y Tarija, la Direccin General de Biodiversidad y reas Protegidas ha recogido tambin muestras de maz transgnico en las plantaciones. Estas evidencias no llevaron a un seguimiento y a acciones del gobierno para erradicar lo que las leyes prohben.

Al no protegerse la diversidad gentica del pas, se pone en riesgo la soberana alimentaria de Bolivia. La expansin de estos cultivos est consolidando el podero de una nueva lite agro-empresarial, dependiente de las corporaciones imperialistas de semillas y agro-qumicos, que ocupa las mejores tierras cultivables del pas y se beneficia con el subsidio a los combustibles. Incluso hay disposiciones gubernamentales permisivas con los transgnicos: pese a saber que el 100% de la soja producida en el pas es transgnica, se la incluye en el paquete alimentario del subsidio prenatal y de lactancia. De la misma forma no existen reglamentaciones estrictas sobre el rotulado de los alimentos basados en transgnicos. El 75% del aceite consumido por los bolivianos tiene origen en la soja transgnica. Lo que significa una clara amenaza para la salud pblica nacional /25.

Es indudable que el gobierno de Evo Morales tiene una posicin permisiva para los transgnicos en el pas, por encima de las disposiciones legales. Es una caracterstica que se repite en todos los gobiernos progresistas de Sudamrica: Para ellos tienen primaca los resultados inmediatos en el comercio exterior y la entrada de divisas, por encima de una estrategia agrcola productiva que garantice alimentos sanos, trabajo rural abundante y soberana alimentaria.

Uruguay: gobierno del FA es lobby de Monsanto

Uruguay tiene un total de 16 millones de hectreas productivas (160 mil km2 de superficie). La cosecha de soja de 2013 alcanza un record de 3,2 millones de toneladas. La extensin de los plantos de soja es de 1 milln 275 mil hectreas, o 12.750 km2 (una superficie mayor que Lbano).

La soja transgnica invadi las mejores tierras del pas, con costas al Rio Uruguay y al Rio Negro, desplazando a la ganadera que ocupaba con pasturas toda esa regin. La ganadera debi replegarse al norte, este del pas y parte del centro, lo que va a desarrollar una readaptacin de este sector en un plazo de 15 o 20 aos, hasta que las nuevas tierras ocupadas se transformen en praderas de pastos para la pecuaria. Las antiguas praderas ganaderas propiedad de la oligarqua agropecuaria nacional, son ahora el desierto verde de la soja transgnica controlado por una alianza del capital financiero con las corporaciones de la biogentica y los agro-qumicos. Y en parte tambin de las plantaciones de eucaliptus. Con sus mltiples consecuencias negativas en trmino de soberana, salud pblica y contaminacin ambiental.

Es previsible en lo inmediato el desbalance del carbono en las tierras. Los agrnomos insisten en que hay una altsima prdida de fsforo y nitrgeno por la falta de rotacin de los cultivos y que la fertilizacin exigir ms azufre y potasio en las prximas cosechas. La suba de los fertilizantes es un tema que influir en el futuro inmediato. A lo que se agrega una escalada de precios de las semillas y los plaguicidas. Ya vimos la multiplicacin por ms de 5 veces del costo de la nueva Tecnologa Intacta RR2 PRO de Monsanto.

La fumigacin area con pesticidas no est prohibida ni reglamentada, como en todos los pases de Sudamrica. No existe un seguimiento sobre la salud de los pobladores en las zonas afectadas por las fumigaciones, ni revisiones o controles sobre la pureza del agua en reservatorios, caadas, ros, lagunas, tanques, etc. en las regiones de los plantos transgnicos. Y los grandes medios censuran cualquier informacin al respecto.

Vecinos de Guichn y de Costas de San Francisco, en Paysand, denunciaron la presencia de glifosato en el agua potable durante 2012. El vicepresidente de OSE, Daoiz Uriarte, declar a El Pas que en la zona se hacan pruebas para medir la potabilidad del agua, sobre todo para detectar la presencia de atrazina, un herbicida que es bastante txico para los seres humanos y animales. Sin embargo, el funcionario reconoci que no se hacan anlisis para detectar glifosato. He aqu una de las maniobras con que los burcratas se hacen cmplices de Monsanto: el glifosato es el herbicida que hasta ahora se utiliza en exclusividad en todas las plantaciones de soja transgnica. Pero OSE cuando hace estudios de potabilidad del agua intenta encontrar atracina. Por si quedaran dudas de su actividad de encubridor, Daoiz Uriarte seal adems que OSE no tiene capacidad de imponer normas o multas a empresas que rocen glifosato cerca de cuerpos de agua.

En abril de 2012, la maestra Silvia Nobelasco fue fumigada por un 'mosquito' (drone) que aplicaba agrotxicos a 35 pasos de la Escuela 30 de Roln (Ro Negro) donde ella ejerca su profesin y actuaba como directora. Sobre las ocho de la noche se asom y vio las mquinas cosechadoras y un 'mosquito' que abra sus 'alas'. Aunque se acerc al operario para hacerle notar que la mquina estaba muy cerca de la escuela, y no a los 500 metros de distancia mnima que deban mantener, fue rociada con agroqumicos. Al da siguiente se despert con picazn de la cabeza a los pies y ahogo por haber aspirado ese roco compuesto por glifosato, Amina 2-3 y Banwed, detall. Enseguida realiz la denuncia ante el Juzgado en lo penal y en lo civil de Young y tambin ante el Ministerio de Ganadera, Agricultura y Pesca (MGAP) -cuyos inspectores determinaron que el maquinista cometi irregularidades en el procedimiento. Tambin hizo la denuncia al Ministerio de Salud Pblica (MSP) y el Ministerio de Trabajo (MTSS). La picazn y el dolor de cabeza le duraron tres meses y, todava hoy, en la Escuela 33 rural de Punta de Averas -, donde trabaja actualmente, siento el olor a los agrotxicos y se me cierra el pecho. Silvia le gan el juicio a la empresa Agronegocios del Plata (ADP) que deber pagar una indemnizacin de 6.800 dlares, aunque remarca que: Mi intencin no era el dinero, sino sentar un precedente, para que la gente se anime y denuncie /26. El fallo sienta s un precedente, como en el caso de las Madres de Ituzaing en Argentina, pero la responsabilidad se adjudica al ltimo eslabn de la cadena, cuando existen responsables directos en los mltiples rganos estatales implicados (todos los ministerios donde la maestra Silvia Nobelasco realiz la denuncia) y en especial la responsabilidad principal recae sobre el ejecutivo del gobierno frenteamplista, y sus aliados: las corporaciones imperialistas de los transgnicos y agro-txicos.

Los 800 productos alimenticios que contienen transgnicos y se comercializan en el pas, no tienen obligacin de informarlo en las etiquetas de sus envases. Las empresas prefieren que sea as porque son conscientes de los daos que implica la ingestin de productos con transgnicos y de ese modo se confunden con los productos orgnicos.

Los extensos plantos de granos de gentica modificada ya afectaron la calidad de la miel uruguaya. Uruguay posee alrededor de 3.000 pequeos productores apcolas que explotan cerca de 400 mil colmenas, la mayora en la zona sur del pas. En 2009 las colmenas uruguayas fueron afectadas por el insecticida fipronil usado para combatir la explosin de densas poblaciones de langostas generadas en las grandes superficies con monocultivos. Tambin estos monocultivos de granos genticamente modificados, seran la causa del rastro transgnico que los inspectores de los organismos sanitarios europeos detectaron en la miel uruguaya. Como consecuencia la miel uruguaya perdi el estatus de producto natural en Europa y se calcula que varios millones de dlares se evaporaron en las ventas de los siguientes aos. Hace pocas semanas el ministro Tabar Aguerre seal como un gran avance, la informacin previa por internet de los planes de fumigacin de la agroindustria para que los propietarios de colmenas puedan poner a buen recaudo sus enjambres /27.

Respecto a la resistencia a esta invasin de las corporaciones transgnicas debemos hacer una primera aclaracin: los sindicatos que en el siglo pasado protagonizaron grandes luchas y resistencias, en la actualidad frente a estos sectores que centralizan la ofensiva actual imperialista en Latino Amrica, o tienen una total indiferencia o directamente colaboran con su accionar. Respecto al agro-negocio -las pasteras de celulosa UPM (Fray Bentos) y Montes del Plata (Conchillas -Colonia)- como a la minera a cielo abierto -Aratir en Valentines- tanto el sindicato de la construccin (SUNCA) como el metalrgico (UNTMRA) han actuado como asociados, para decirlo en forma elegante.

Hay que recordar que la expropiacin de la tierra agropecuaria en Uruguay por la oligarqua terrateniente no es un hecho reciente. Se inicia en el siglo XIX durante la presidencia de Fructuoso Rivera y el grupo los cinco hermanos de Lucas Obes y sus cuatro cuados, que fueron quienes desmontaron la reforma agraria artiguista y se completa en el mismo siglo. Y que no existe un amplio campesinado ni un numeroso sector de trabajadores rurales. Hay un destacado movimiento de caeros en la frontera con Brasil (UTAA - Bella Unin) que levant oportunamente la consigna de reforma agraria en las dcadas del 60-70 y que hoy contina luchando a pesar del aislamiento al que lo confina el gobierno del FA.

Existe un importante movimiento social, la Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra, el Agua y los Bienes Naturales que este ao en mayo logr movilizar en una marcha cerca de 20 mil personas en Montevideo. Pero la tradicin frenteamplista es de una pobrsima conciencia sobre ecologa y problemas ambientales. Es una herencia de la fuerte influencia stalinista en la llamada izquierda del siglo pasado. El trmino ambientalista se usa an, no slo en forma peyorativa, sino tambin como insulto. En momentos que la presidencia de Tabar Vsquez cre un conflicto con Argentina por la defensa de la empresa imperialista Botnia (hoy UPM) productora de pasta de celulosa, ante los reclamos por contaminacin del agua por parte de la poblacin de la ciudad de Gualeguaych en costas argentinas del ro Uruguay, en la ciudad de Fray Bentos -frente a la ciudad argentina- se realiz una pintada con el resignado y derrotista texto: Prefiero morir de cncer que de hambre, como un intento de contestar a los ambientalistas.

Por eso no es extrao que en Uruguay el interlocutor principal de Monsanto sea el propio gobierno del Frente Amplio. Primero por intermedio de Jos Mujica cuando este fue ministro de ganadera, agricultura y pesca en la presidencia de Tabar Vsquez. Fue en esos aos que Monsanto invadi sin control con sus semillas transgnicas y que las pasteras de celulosa imperialistas se apropiaron de 1 milln de hectreas para transformarlas en desierto verde de eucaliptus. El ministerio agrcola de Mujica tiene el triste record de la mayor extranjerizacin de la tierra en le historia de Uruguay. Proceso continuado luego con el ministro Tabar Aguerre bajo la presidencia del propio Jos Mujica.

As como el ministro de agricultura de Brasil, el ministro de Ganadera, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabar Aguerre, acta abiertamente como apoderado de los intereses de Monsanto, realizando gestiones en el marco de su visita a la Repblica Popular China, para que ese pas apruebe la autorizacin de la soja Tecnologa Intacta RR2 PRO que Monsanto pretende imponer en las zafras 2013-2014 del enclave sojero sudamericano. Durante su participacin en el Primer Foro de Ministros de Agricultura China Amrica Latina y Caribe (Beijing 09 06 2013), Aguerre mantuvo un encuentro bilateral con el ministro de Agricultura Han Changfu, donde le plante la inquietud respecto a la autorizacin a la nueva tecnologa de la multinacional. Recibi como respuesta que las autoridades chinas se encuentran en la ltima etapa del proceso de aprobacin de un conjunto de eventos transgnicos, entre ellos la soja Intacta /28.

El funcionamiento legislativo de los parlamentarios frenteamplistas es de disciplina absoluta al gobierno. Los posibles disidentes a estas polticas extranjerizantes saben que cualquier desobediencia a las propuestas gubernamentales pone en cuestin su continuidad como parlamentarios y su permanencia en las listas electorales futuras. En Uruguay el lobby de Monsanto es el gobierno del FA y toda su bancada parlamentaria que se somete sin restricciones a las corporaciones del agro-negocio.

De manera que no fue necesario un trabajo preparatorio de infiltracin en el Instituto Nacional de Investigacin Agropecuaria ( INIA), como en Argentina. Por el contrario para el INIA la orden de firmar un convenio con Monsanto vino directamente del ministro. Segn las autoridades del INIA el convenio consistira -sin tener acceso a clausulas sigilosas- en ceder tres variedades de soja a Monsanto para que se les introduzcan los dos genes resistentes, uno a herbicidas y otro a insectos. E ingenuamente (?) dicen que todava no se ha negociado la parte comercial con la multinacional /29. Monsanto pretende el dominio absoluto de las patentes de las semillas, cobrar por su uso y convertir la agricultura del pas en dependiente de sus simientes e insumos. Es decir controlar en forma dominante el primer eslabn de la cadena alimentaria. Y quin no admita esa obviedad puede elegir definirse como otario o deshonesto.

Carta abierta de los cientficos

En el correr de este texto, nos hemos referido en especial a los cientficos, tecncratas, bilogos, burcratas, polticos, etc. que son cmplices de la manipulacin gentica del agro-negocio. Pero queremos destacar tambin, que desde 1999 existe un instituto de cientficos mundiales que alert sobre lo que hemos dado en llamar guerra qumica contra la Naturaleza, y contina hacindolo.

El Institute of Science in Society es una organizacin de cientficos mundiales, sin fines de lucro, dedicados a poner fin a lo que ellos llaman el peligroso experimento OGMs. En su carta abierta al mundo, han destacado por que los gobiernos necesitan cesar las cosechas genticamente manipuladas ahora antes que los efectos se tornen irreversibles en la salud de las personas y la salud de la tierra en general.

En 1999, el primer borrador de esta carta contaba con poco ms de 300 firmas. A la fecha de hoy cuenta con ms de 800 firmas. Es un texto educativo e imprescindible para comprender en profundidad la amenaza que significan las siembras con semillas bio-manipuladas. Para acceder a un resumen de la Carta Abierta clique en el link:

http://cultural.argenpress.info/2013/09/carta-abierta-de-800-cientificos.html

Expansin de un proceso de acumulacin capitalista en base territorial

Es importante tratar de identificar los mecanismos econmicos y los cambios que produce este rgimen de acumulacin de capital de base territorial /30 que impulsan las agro-industrias de monocultivos de commodities y -con sus particularidades- tambin las mineras a cielo abierto. Los dos son emprendimientos del Capital que tienen predominio como motor de la acumulacin capitalista actual en Latino Amrica y provocan los mayores focos de conflicto con las poblaciones y comunidades continentales. Las corporaciones invaden, usurpan y contaminan los territorios donde, por derecho, siempre se ha desarrollado la vida de los pobladores nativos, que en distintos niveles resisten.

Nos limitaremos a algunas sucintas observaciones sobre el tema, que en verdad exigira un estudio detallado por parte de un equipo de trabajo que se extendiera sobre las particularidades de cada pas y profundizara aspectos que apenas podemos esbozar y otros que surgieran de la investigacin /31.

El capital requiere una constante revolucin de los sistemas de transportes y comunicaciones y una integracin geogrfica creciente de los mercados. La tipologa de los arreglos espaciales abarca fenmenos espaciales de todo tipo, que van desde el colonialismo y el imperialismo hasta la libre circulacin de capitales o la conquista geopoltica de fuentes de recursos naturales claves para la expansin capitalista. /32

Este tipo de acumulacin capitalista en base territorial tiene como objetivo inmediato esa apropiacin de recursos naturales. Y como instrumentos de intervencin las empresas dedicadas a la biogentica que comienzan por crear semillas resistentes a los pesticidas para eliminar la tradicional preparacin previa de la tierra para la siembra y el trabajo manual de eliminar plantas invasoras indeseables mientras se desarrolla el planto. Se impone as la siembra directa que supuestamente ahorrara trabajo vivo al emprendimiento agrcola. Y como consecuencia inmediata expulsa trabajadores rurales y agricultores familiares o comunitarios. Esto implica un primer cambio estructural que es la apropiacin monoplica de las semillas -a travs de las patentes sobre organismos, lneas celulares y seres vivos- y la concentracin creciente de tierras, sean stas en propiedad o arrendadas. Esto determina el control total de la agricultura por un puado de corporaciones imperialistas en los pases que se prestan a la tecnologa transgnica. A lo que se suma la necesidad cada vez mayor de utilizar pesticidas favoreciendo a las corporaciones agro-qumicas -que son las mismas que producen las semillas- con la consecuente contaminacin de tierra, agua y aire.

En los casos de agro-negocios estudiados en Sudamrica la acumulacin de capital es fruto de una combinacin de renta de la tierra -una categora pre- capitalista que sobrevive- y ganancia (o extraccin de plusvalor). La primera categora se hace evidente en el proceso de valorizacin creciente de la tierra por su utilidad para el agro-negocio. En la especulacin territorial consecuente y en la posibilidad de arrendar las tierras para el planto de la soja u otros transgnicos, todo lo que produce renta de la tierra. Pero a esto se agrega una inversin creciente en capital constante, tanto en maquinaria agrcola como en insumos: en semillas genticamente modificadas, en fertilizantes, en pesticidas y agro-qumicos en general y en combustibles. El plusvalor que se extrae no es principalmente producto del trabajo vivo, -explotacin de campesinos- proviene ms que todo de trabajo pretrito, objetivado, (como los llam Marx) materializado en la maquinaria, la materia prima y la previa investigacin cientfico-tcnica. Reunindolos como capital constante.

Con esa exigencia de las agro-industrias, las mineras de cielo abierto y las pasteras de celulosa, de grandes valores de capital constante para funcionar se pretende postergar la aparicin de problemas -ya manifiestos- de exceso de acumulacin de capital, que aumentara la competencia y rivalidad entre los capitalistas y atentara contra la estabilidad del dominio del Capital.

Por otro lado se abre un espacio para la intervencin directa del capital financiero que entra en el agro-negocio -muchas veces a travs de fondos de inversin- tanto en la especulacin sobre el precio de la tierra, como en la capitalizacin de pools de siembra o en la especulacin en el mercado de futuros de commodities. En esas tres variantes el capital financiero interviene cumpliendo un rol central.

El Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, en su lucha por la Reforma Agraria identific un cambio estructural en la propiedad de la tierra. Desde antes de 2005, la mayora de las luchas por tierras haban dejado de ser contra fazendeiros (hacendados individuales) y se desarrollaban ahora contra sociedades annimas mayormente representantes de capitales financieros. Los clsicos coroneles terratenientes haban sido sustituidos en las negociaciones por batallones de abogados corporativos. Y la confrontacin pasaba a tener aspectos muy diferentes.

En las naciones que alojan el enclave transgnico Sudamericano, se pueden identificar cambios importantes tanto en la estructura -como en el caso antes citado-, como tambin en la infraestructura y la superestructura de los pases. Los ms evidentes son los cambios estructurales porque ellos tienen como consecuencia casi inmediata el descontento popular y las confrontaciones. Pero existe una interrelacin entre estas transformaciones que a veces es difcil de identificar. En la infraestructura de los pases sojeros sudamericanos dominan las inversiones estatales que no provienen de necesidades o avances en la situacin de sus poblaciones, sino de necesidades especficas de la acumulacin de capital imperialista. La infraestructura necesaria para el transporte de los recursos nacionales extrados por las corporaciones ocupa las preocupaciones principales de estos gobiernos.

Las grandes movilizaciones urbanas de junio 2013 en todo Brasil -ms all de las maniobras gubernamentales para cambiarles el contenido, o la confusin en que se sumergi la izquierda heredada del siglo anterior ante la situacin inesperada- se iniciaron por el aumento del boleto urbano a lo que de inmediato se agreg la protesta por las deficiencias en la salud y la enseanza pblica. All hay un primer componente estructural que deviene de la expulsin de la poblacin rural hacia ciudades cada vez menos sustentables. El deterioro de la movilidad urbana que hizo explotar a las poblaciones en las grandes ciudades, es la consecuencia no slo de este aspecto. Tambin de un sistema global de transporte pblico en los municipios, estados y la Unin, estructurado en base a empresas concesionarias o permisionarias, es decir privatizado en su totalidad. A los concesionarios no les interesa ni la comodidad ni el bajo costo para el usuario, su preocupacin es acrecentar las ganancias.

Mientras tanto los Programas de Aceleracin del Crecimiento (PAC I y II) de las dos presidencias de Lula con un costo de 1 billn 248 mil millones de US$ apuntaron a realizar las obras de infraestructura necesarias en carreteras, ferrovas, puertos, para el traslado de granos y otros productos primarios, con destino a la exportacin, as como para el mejoramiento de las comunicaciones y los aeropuertos, ambos imprescindibles para su comercializacin. El mismo objetivo tiene el Plan Nacional de Logstica lanzado por Dilma en agosto de 2012 y que ella denomin festival de licitaciones, en medio del descontento de junio pasado, para lograr el apoyo de la burguesa nacional.

Las inversiones en infraestructura de los gobiernos del PT no estuvieron dirigidas a modificar positivamente la desigualdad que existe en el pas. La ms clara lectura de la situacin social de Brasil se puede sintetizar en pocas cifras: mientras que por su PIB el pas alcanz el 6 lugar en la economa mundial, ocupa la 84 posicin entre 189 pases en el ndice de Desarrollo Humano (IDH) mundial. El IDH, con limitaciones, mide el grado de desigualdad del pas. En la atencin de salud Brasil ocupa el lugar 72. En la educacin, recordemos que en enseanza bsica (primaria) ms de la mitad de alumnos del 3er ao son analfabetos, y que casi el 60% de los jvenes entre 18 y 20 aos no terminan la enseanza media.

En el plano infra-estructural, algo similar pasa en Argentina con la profunda crisis del transporte ferroviario desde la provincia hacia Buenos Aires. La privatizacin del transporte ferroviario y como consecuencia su deterioro, combinada con el crecimiento de la poblacin suburbana, ha desembocado en graves accidentes que impulsan conflictos reivindicativos.

Estos cambios infraestructurales benefician tanto al agro-negocio, como a la minera a cielo abierto y las plantas productoras de celulosa. En Uruguay, se planifican obras faranicas como el mineroducto para transportar el concentrado de hierro en una corriente de agua desde la mina Aratir en Valentines hasta la costa atlntica de Rocha, con el desperdicio y contaminacin de millones de litros de agua. Obras que no aportan ningn beneficio a la poblacin del pas, que es quin las terminar financiando y pagando. Lo mismo se puede afirmar sobre la construccin de un puerto de aguas profundas para el transporte de los minerales y los granos. O la habilitacin del puerto ocenico turstico y deportivo de La Paloma como depsito y embarque de los troncos de eucaliptus producidos en el este del pas para trasladarlos con menor costo hacia el ro Uruguay. Habilitacin impuesta a la poblacin del balneario por medio de represin policial y judicial. Ejemplos todos de desarrollo infraestructural que se impone por medio de presiones del aparato represivo y la justicia, o se legalizan en el legislativo, beneficiando exclusivamente a las corporaciones expoliadoras de recursos naturales.

En tercer lugar estn las transformaciones super-estructurales. Ya dimos un ejemplo con el crecimiento de la representatividad de la bancada ruralista del Congreso brasileo su crecimiento y poder de despojar tierras campesinas o comunitarias y aprobar los peores procedimientos del agro-negocio, incluido el trabajo esclavo. En la actualidad estn centrados en la aprobacin de Proyectos de Enmiendas Constitucionales que favorezcan los intereses de la agro-industria. Como la PEC 215 que detendra el otorgamiento de tierras indgenas. Algo que ya es un hecho aceptado por el gobierno del PT.

Del mismo tenor super-estructural es el rol asumido de gestores nacionales e internacionales de Monsanto, tanto del ejecutivo uruguayo como de la bancada parlamentaria frenteamplista. El gobierno frenteamplista es quien acta abiertamente como lobby de Monsanto. Lo mismo ocurre con los burcratas de Itamarat y sus gestiones pro-Monsanto en China. O con los parlamentarios ruralistas en presin permanente para que se aprueben las ms absurdas bio-tecnologas de las corporaciones.

En las legislaciones nacionales o en la justicia no existe ninguna clase de trabas para la ampliacin de los plantos transgnicos. Ni para la fumigacin area con plaguicidas que ya tiene sus vctimas conocidas. Mientras, es muy desigual la oposicin social a toda esta peligrosa injerencia imperialista.

En Paraguay una provocacin policial combinada a la creciente decepcin popular con el gobierno de Lugo, permiti un golpe de los terratenientes en alianza con el imperialismo. Fue el cambio institucional ms radical que obtuvo el agro-negocio en el enclave sojero. Las primeras decisiones del gobierno de Franco tuvieron como objetivo tranquilizar al agro-negocio y las corporaciones imperialistas.

Es importante tambin determinar los cambios en trminos de mutacin en el sistema represivo tanto respecto a las distintas policas como en el aspecto judicial.

Ese xodo rural hacia las ciudades, acentuado por el agro-negocio crea en ellas dificultades en la sustentabilidad habitacional y de servicios pblicos. Y como la prioridad no es el mejoramiento del hbitat ciudadano, la forma de controlar el descontento es la represin. Por ms gobiernos autodefinidos como progresistas, en los cinco pases sudamericanos del enclave sojero ha aumentado la represin urbana, adems de la rural. En Brasil el ejemplo ms destacado es Rio de Janeiro donde en 10 aos (entre 2001 y 2011) se contabilizaron 10 mil muertes de pobladores provocadas por la polica. Cifra que supera las muertes en algunos pases en guerra/33.

En el Plan Nacional de Logstica lanzado por Dilma Rousseff se incluyen las obras necesarias para alojar mega eventos deportivos (copa de las confederaciones -2013- campeonato mundial de futbol -2014- y Juegos olmpicos de 2016). Y est utilizando ese Plan para realizar una contra reforma urbana en las principales ciudades del pas. La mayora de los desplazamientos de pobladores favorecen una limpieza en zonas con comunidades conflictivas y abren espacio para la valorizacin territorial, funcional a la especulacin inmobiliaria. En Rio el nmero de de afectados es cerca de las 30.000 personas. De esta forma hay un desplazamiento de esos pobladores hacia zonas ms lejanas de la ciudad, lo que representa una prdida en trminos de transporte, horas y gastos, para que dichos pobladores lleguen a los locales de trabajo /34. En las favelas que tienen una interface mayor con los locales de los eventos, la ocupacin militar a travs de las Unidades de Polica Pacificadora (UPPs), no van acompaadas de un avance en los servicios pblicos y los derechos ciudadanos. No se trata entonces, de una reestructura que beneficia el deporte o la ciudadana, sino centrada en grandes emprendimientos inmobiliarios. Se est agrediendo el capital social de muchas de esas comunidades: su capacidad de resistir el clientelismo poltico, los desplazamientos autoritarios, la violencia policial, e incluso al trfico de drogas. Con esta contra-reforma urbana, a la vez de favorecer la especulacin inmobiliaria, se est tratando de desmontar la organizacin comunitaria. Por eso en junio las movilizaciones en Rio fueron las ms numerosas.

La represin policial tiene su correlato en trminos judiciales: en las prisiones brasileas se hacinan ms de medio milln de detenidos, lo que ubica al pas en el 4 lugar en el mundo por su poblacin carcelaria, despus de las democracias de EEUU, China y Rusia. Tambin en Brasil la poltica estadounidense de penalidad punitiva contra los pobres encubierta en las ficciones de tolerancia cero y lucha contra la droga ha hecho desastres. Y est implcita en los cambios socio-econmicos necesarios al extractivismo imperialista de recursos naturales.

En Uruguay, desde marzo de 2005 -al asumir Tabar Vsquez- cuando los presos sumaban 5000, a diciembre de 2012 -en el segundo ao de la presidencia de Mujica- cuando alcanzaron la cifra de 10.000, el blanco de la poltica de seguridad no fueron los clasificados genricamente como delincuentes, sino aquellos que provienen de los sectores ms vulnerables de la sociedad: los trabajadores empobrecidos, los precarizados, los desempleados, los nios y jvenes hijos de la extrema miseria. Ms del 60% no tiene condena. A todos ellos la justicia -sin juzgarlos- los sentencia a prisin preventiva a pesar que ms del 90% est preso por cometer un solo delito. En Uruguay el problema principal no es el xodo rural que desborda las ciudades, sino los procesos de exclusin social que estn implcitos a la injerencia de las corporaciones del agro-negocio, la minera a cielo abierto y los desiertos verdes de las pasteras de celulosa.

Lo ms grave es que ya se anuncia una segunda etapa represiva ms amplia: ahora existen varias denuncias de espionaje policial e infiltracin en movilizaciones y de mal trato e incluso tortura en dependencias policiales a activistas de movimientos sociales. Y no se trata de denuncias inconsistentes, la realizan las principales organizaciones de derechos humanos del pas. Se trata de una consecuencia inevitable del proyecto econmico del gobierno, alentado adems por la absoluta impunidad para los delitos de lesa humanidad ejecutados por policiales y militares de la dictadura. Algunos de ellos an en actividad.

Con esta somera enumeracin no pretendemos agotar los mltiples aspectos y consecuencias de las transformaciones que el agro-negocio est imponiendo en Sudamrica, con la complicidad de los gobiernos nacionales. Solo intentamos llamar la atencin sobre la magnitud del problema -cosa que solo puede apreciarse si se enfoca el conjunto de los pases- y sobre la necesidad de una articulacin de los distintos movimientos que resisten esta ofensiva, para potenciar y fortalecer su capacidad de lucha.

Notas

1/ Georgina Catacora Vargas (coordinadora) Produccin de soja en las Amricas: actualizacin sobre el uso de tierras y pesticidas. Investigacin realizada por El Centro para la Bioseguridad de Noruega, espacio dedicado a la investigacin y la docencia en la tecnologa gentica y sus consecuencias en el ambiente y la salud. El relevamiento y procesamiento de informacin llev seis meses de trabajo de investigadores y periodistas de Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay y Bolivia. Enero de 2012.

2/ El Grupo ETC es una organizacin internacional dedicada a "la conservacin y promocin de la diversidad cultural y ecolgica y los derechos humanos". El nombre legal completo es Grupo de Accin sobre Erosin, Tecnologa y Concentracin. "ETC" est destinado a ser pronunciado "etctera".

3/ Georgina Catacora Vargas. Ibd.

4/ De la Torre, Fajnzylber y Nash, (2009), Desarrollo con Menos Carbono: Respuestas Latinoamericanas AL Desafo Del Cambio Climtico. Banco Internacional de Reconstruccin y Fomento (BIRF)/Banco Mundial, Washington DC.

5/ Hasta ahora era la Fundao Nacional do Indio (Funai) quien conduca los procesos de demarcacin, como rgano federal responsable por el establecimiento y la ejecucin de la poltica indigenista brasilea en cumplimiento de lo que determinaba la Constitucin Federal Brasilea de 1988.

6/ Thomas Pappon. Cultivos transgnicos superan a los naturales en Brasil. BBC Brasil 08 02 2013. http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/02/130208_economia_brasil_cultivos_geneticamente_modificados_yv.shtml

7/ Instituto Humanitas Unisinos . 13 metais pesados, 13 solventes, 22 agrotxicos e 6 desinfetantes na gua que voc bebe. 29 03 2011. " En la zafra 2009-2010 para Brasil us 900 millones de litros de agro-txicos. Es el mayor consumidor del mundo. A dnde va a parar todo ese volumen? Eso es lo que hemos estado investigando. Estudiamos la contaminacin de las aguas. Y para eso la gente trabaja con las cuencas, pues las nacientes de los ros de esas cuencas estn dentro de las plantaciones de soja. Afirma el mdico y doctor en toxicologa, Wanderlei Pignati. http://www.ihu.unisinos.br/noticias/41835-13-metais-pesados-13-solventes-22-agrotoxicos-e-6-desinfetantes-na-agua-que-voce-bebe

Para enterarse sobre los daos a la salud extremamente graves que producen los agrotxicos como alteraciones hormonales y reproductivas, daos hepticos y renales, disturbios cognitivos y neuro-motores y cncer, entre otros, recomendamos la lectura del dossier preparado por la Associao Brasileira de Sade Coletiva (Abrasco) Um alerta sobre os impactos dos agrotxicos na Sade.

http://www.abrasco.org.br/UserFiles/File/ABRASCODIVULGA/2012/DossieAGT.pdf

8/ Leonardo Melgarejo , A transgenia est mudando para pior a realidade agrcola brasileira . Instituto Humanitas Unisinos 03 06 2013.

http://www.ihu.unisinos.br/entrevistas/520591 

9/ Existen innumerables ejemplos de que, las denominadas por la agro-industria de monocultivos como hierbas dainas, son plantas que cumplen alguna funcin importante en la biodiversidad como alimento o hierbas medicinales insustituibles. Tenemos aquellos vegetales que sobrevivieron como plantos espontneos. ste es el caso, por ejemplo de las hojas de amaranto. Actualmente el amaranto inca o Kiwicha se est convirtiendo en un problema para cultivos como el de la soja debido a que esta especie es altamente resistente a herbicidas como el glifosato ; sin embargo, el amaranto tiene ms protenas y vitaminas que la soja. Con la quinua o qunoa, muy rica en hierro y vitaminas y usada como cereal por las poblaciones andinas pasa algo similar: son pulverizadas con venenos y herbicidas y estigmatizadas como plagas por el agro-negocio.

10/ Andrew Pollack. Environmental Review to Delay Two Engineered Crops. New York Times, 10 05 2013.

http://www.nytimes.com/2013/05/11/business/energy-environment/environmental-review-to-delay-two-engineered-crops.html?_r=0

11/ Janara Nocoletti Desordem de colapso das colnias derruba exportaoes de mel do Brasil. Agncia Deutsche Welle, Eco Debate 10 09 2013.

http://www.ecodebate.com.br/2013/09/10/desordem-de-colapso-das-colonias-colony-collapse-disorder-ccd-derruba-exportacoes-de-mel-do-brasil/ 

12/ Brasil vai China por soja da Monsanto Boletn AS-PTA N 632 del 14 de junio 2013. [email protected] 

13/ J. L. Berterretche, Brasil: Golpe de timn... a la derecha, 17 06 2013

El Mapa citado fue elaborado por Fiocruz y la ONG Fase, fue lanzado en 2012 y se accede a l por el link: http://www.conflitoambiental.icict.fiocruz.br/

14/ Discurso ovacionado de la presidenta Cristina Fernndez en la inauguracin de la 136 Fiesta del lago, el 15 de febrero de 2013.

15/ Documento emitido por las entidades Greenpeace, Fundacin Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y Fundacin Vida Silvestre.

16/ Pool de siembra es la denominacin que recibe en Argentina un sistema de produccin agraria caracterizado por el papel determinante del capital financiero y la organizacin de un sistema empresarial transitorio que asume el control de la produccin agropecuaria, mediante el arrendamiento de grandes extensiones de campo, y la contratacin de equipos de siembra, fumigacin de plagas con agroqumicos, fertilizacin, cosecha y transporte, con el fin de generar economas de escala y altos rendimientos. Al finalizar la cosecha y realizarse el producto en el mercado, las ganancias son distribuidas.

17/ Federico Czesli En Ituzaing nos fumigan con cncer El Puercoespn, 08 12 2012. http://www.elpuercoespin.com.ar/2012/12/07/argentina-en-ituzaingo-nos-fumigan-con-cancer-por-federico-czesli/

18/ Ibdem. El bilogo Ral Montenegro fue distinguido en 2004 como Premio Nobel Alternativo por la Right Livelihood Award de Estocolmo, Suecia, por su participacin en la lucha de Madres de Ituzaing.

19/ Informe Final de la Comisin de Verdad y Justicia, conclusiones y recomendaciones como resultado de su trabajo iniciado en octubre de 2004 y concluido en agosto de 2008. Subtitulo Tierras rurales mal habidas Pargrafos 192 a 203.

http://www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/paraguay/Informe_Comision_Verdad_y_Justicia_Paraguay_Conclusiones_y_Recomendaciones.pdf

20/ Portal Paraguayo de Noticias Estiman que el 90 % de los bosques han desaparecido 28 04 2009

http://www.ppn.com.py/html/noticias/noticia-ver.asp?id=51521&desc=Estiman-que-el-90-de-los-bosques-han-desaparecido

21/ En el discurso de los campesinos paraguayos, los brasiguayos son los brasileos ricos e inversionistas de multinacionales que estn invadiendo el Pas. La mayora detentando ttulos de posesin invlidos o fraudulentos. Se estima en 300 mil la cantidad de brasiguayos, la mayora dedicados a la plantacin de semillas transgnicas en el departamento Alto Paran. Pero tambin han invadido otros departamentos no limtrofes con Brasil.

22/ Tranquilo Favero, conocido como el rey de la soja, es brasileo naturalizado paraguayo y posee el slo un milln de hectreas de soja que le permiten facturar U$S 1.500 millones por ao. Paga US$ 0,50 por hectrea de impuestos y el gobierno colorado anterior a la presidencia de Lugo, le regal centenas de millones de dlares a travs de un gasoil subsidiado, que hoy se transform en deuda de la estatal PETROPAR.

23/ Diario Ea, Nuevo gobierno acelera trmites para que transnacionales operen en Paraguay 04 07 2012.

http://ea.com.py/franco-acelera-tramites-para-que-trasnacionales-operen-en-paraguay/

24/ Alberto Nez, Campesinos retoman los cortes de ruta e invasiones La Nacin 03 09 2013. http://www.lanacion.com.py/articulo/139766-campesinos-retoman-los-cortes-de-ruta-e-invasiones.html

25/ notiboliviarural.com, Produccin de soja vuelve a batir record en Santa Cruz

05 06 2013

http://www.notiboliviarural.com/index.php?option=com_content&view=article&id=6412:produccion-de-soya-vuelve-a-batir-record-en-santa-cruz&catid=293:agricola&Itemid=543

26/ Maestra fumigada con agrotxicos gana juicio a empresa y sienta precedente en el pas. Uy Press, 23 06 2013. www.uypress.net/ La Organizacin Mundial de la Salud (OMS) afirma que ms del 25% de los casos mundiales de Parkinson estn ligados a factores ambientales, como la exposicin a productos qumicos,

27/ Noli Nobre, Apicultores apontam agrotxicos como culpados por mortes de abelhas, Informacin de la Agncia Cmara de Notcias (Congreso Brasil) publicado por EcoDebate 09 07 2013. http://www.ecodebate.com.br/2013/07/09/apicultores-apontam-agrotoxicos-como-culpados-por-mortes-de-abelhas/

28/ Funda Vida Gestin de Aguerre por la soja transgnica Intacta 11 06 2013.

http://www.fundavida.org.ar/web2.0/2013/06/11/argentina-y-uruguay-lobbystas-de-monsanto/

29/ Preocupacin Patente La Diaria, 04 07 2012

http://ladiaria.com.uy/articulo/2012/7/preocupacion-patente/ La Organizacin Mundial de la Salud (OMS) afirma que ms del 25% de los casos mundiales de Parkinson estn ligados a factores ambientales, como la exposicin a productos qumicos.

30/ David Harvey El Nuevo imperialismo: acumulacin por desposesin. Socialist Register, 2004. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/social/harvey.pdf

31/ Aqu nos referimos a un equipo con investigadores o periodistas de los 5 pases que alojan el enclave sojero sudamericano. Interesados comunicarse con el autor: [email protected] .

32/ Emmanuel Rodrguez e Isidro Lpez. Crisis urbana y derecho a la ciudad Circuitos secundarios de acumulacin y competitividad territorial . Viento Sur. N 116, Mayo 2011, p. 51.

http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VS116_Rodriguez_Lopez_Circuitos.pdf

33/ Dez mil mortes em dez anos. Observatorio de Favelas. 30 08 2013. Datos recogidos por el socilogo Michel Misse en colaboracin con la Orden de Abogados de Brasil (OAB/RJ) muestran esta cifra de muertes catalogadas por la polica como producto de resistencia a la detencin (autos de resistncia en la jerga policial) y desaparecidos, muchos de ellos de las propias dependencias policiales. Y aqu no se contabilizan los crmenes de las milicias, bandas policiales-militares de extermino que controlan un alto porcentaje de favelas.

http://observatoriodefavelas.org.br/noticias-analises/10-mil-mortes-em-10-anos/

34/ Snia Fleury Megaeventos y violacin de los derechos humanos en Rio de Janeiro.

http://www.ihu.unisinos.br/entrevistas/520433-entrevista-especial-com-sonia-fleury

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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