Portada :: Chile :: A 40 aos del golpe de estado
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2013

Ms que nunca, elijo el Imperdn

Victoria Aldunate Morales
Rebelin


Esta correra de perdones a 40 aos del golpe fascista suena ms a pechoera que a terapia y huele a su mierda. Es un perdn facineroso muy bien guiado por el circo electoral que se nos viene.

 

En lo personal no les perdono los champaazos mientras nos perseguan, tampoco la delacin y el silencio cuando nos allanaban, ni las sonrisas mientras se llevaban a los vecinos que devolvan acribillados. Eso y ms perpetr mis cicatrices.

 

La memoria del Imperdn no es simblica, relativa ni diversa. Es corporal, material, concreta. Y no es interpretable

Qu interpretacin podra drsele a las violaciones con ratas y perros, a las quemaduras de cigarrillo en el cuerpo, a cuerpos engrapados, a la corriente en los genitales, en la boca y los odos, a colgar por horas al torturado de manos y pies amarradas, a sumergirles en lquidos podridos y en excrementos, a gente lanzada desde helicpteros viva o muerta, a secuestros de guaguas, a mujeres a la que hicieron abortar a golpes?...

Eso no fue relativo. Es biografa y geografa concreta.

 

La herida fascista se lleva en el cuerpo y es territorial. Es una herida memorial de crmenes, resistencia y rebelda.

 

No vamos a perdonar a nombre de quienes quedaron congelados en unas fotos que preguntan DONDE ESTN

 

Perdonar como si pudisemos detener sensaciones, emociones, sentimientos de todo un pueblo en revolucin que fue truncado con metrallas?

 

Cmo perdonar cuatro dcadas neoliberales cuando hasta jvenes en lucha aprendieron a hablar en difcil desde el tullido escaln de clase que ganan con todo ese crdito que pagarn de por vida y que les ha servido para que parezca que ya no son de la pobla Si jvenes que siguen en la pobla utilizan el 11 sin detenerse ni un segundo en la memoria?...

 

Hubo un tiempo en que la poblacin, la Toma, no fueron vergonzosas sino dignas. Sin pavimento, pero bien caminadas por la educacin popular que no tena giro comercial ni nombre institucional de ONG, ni personalidad jurdica. Tampoco cundan los crditos y menos los malls.

 

Tengo grabada una memoria de debates entre polticos que no eran melosos y domingos de trabajos voluntarios contra la sedicin. Es una memoria de construccin para devenir a otro lugar. No s si anunca jams o a un socialismo ms utpico que real, pero lo que s s es que no fue para venir a dar a este E$tado de Dere$ho del terror disfrazado.

 

He nutrido mi memoria con la de otras un poco ms viejas y s que las ms jvenes se nutren con la nuestra. No hay que haberlo vivido para entender que esa construccin poltica ni en sus peores pesadillas imagin la poblacin neoprenera -ahora pastabasera-, que de revoluciones mut en negaciones y carteles de la droga. Nunca plane la miseria disfrazada de crditos, ni dese a sus nios y nias una infancia con la bolsa de neoprn inflada en la cara, y jams hubiera soado con su hombre nuevo, individualista, aspirante a una clase media arribista, que de tantas frustraciones, terminara en un ruco fumando pasta base, dolorosamente aislado.

 

Apagn cultural, le llamaron en un tiempo a este espanto desatado. Comenzamos a vivir en un pas en que hasta La novicia rebelde fue censurada. Me acuerdo que el desenlace editado por los sirvientes televisivos de los milicos, dej pasar slo hasta la escena en que Julie (Andrews), la monja enamorada y Cristopher (Plummer), el antifascista barn que se neg a izar la bandera nazi, se besaban por primera vez. Cortaron cuando la novicia, el barn, los nios y nias, burlaban a la Gestapo bailando y cantando. Supe cmo terminaba esa pelcula slo un par de dcadas ms tarde porque fueron 17 aos en que ya no estaba para historietas.

Eso se haba quedado enterrado junto con los libros que hubo que esconder. Se haba quemado en las piras de sueos brujos que nos destruyeron en cada allanamiento. Se haba muerto junto con las mascotas que nos acribillaron. Haba desaparecido como los compaeros, las jvenes rebeldes y los nios cuyos cuerpos an no se sabe DNDE ESTN, o cuyos restos yacen momificados.

 

Colocada ya la bandera nazi en versin criolla por 17 aos en $hile, sta ha seguido izada por otros 23. La gran entrega a los mismos que fraguaron el golpe, fue mxima. Muchos chiquillos y chiquillas que de patear piedras haban pasado a prepararse para la autodefensa ante la tortura, fueron avisados de que se cancelaba el legtimo derecho a la rebelin porque una farsante alegra negociada ya vena.

 

Las cicatrices nos recuerdan quines somos cuando la geografa intoxicada, lo niega, cuando nuestra biografa las borra. Adentrarse en ellas, bucearlas

 

El Imperdn no es un gesto o pura testarudez, es un proceso de memoria. Las mujeres abusadas organizadas en autoayuda colectiva han hecho ese camino en distintas partes de la tierra. Muchas han decidido no perdonar, han sanado y nos han regalado esa sabidura a otras sobrevivientes. (Hay mucho que aprender de las mujeres en comunidad).

 

No perdonar ni coquetear con la hipocresa puede conservarnos la dignidad en vez de hacernos vivir en la constante humillacin. El Imperdn puede confrontar la negacin que se toma nuestro territorio y salvar nuestra biografa y su legtimo derecho a la rebelin.

 

El Imperdn es memoria, cuerpo, accin colectiva. Es reconocer que el Golpe quebr el territorio, que est latente (late), que aparece siempre y de manera errtica porque se ha intentado borrar su depredacin. Slo reconociendo y reconocindose, se descubre el verdadero impacto, el grado de devastacin y a la vez la capacidad de resistencia que tenemos. Es no avergonzarnos de haber sido vctimas y saber que no es todo lo que somos. Es restituir la biografa y la geografa de quien sea que seamos desde lo ntimo, lo personal y lo pblico

Quines somos? Se puede descubrir, crear y re crear sin aterrorizarnos. Nos han diseminado, pero hemos sido pueblo resistente. A pesar de los pesares, somos sobrevivientes.

 

Puede ser notablemente restaurador el camino del imperdn. Es un proceso que hay que hacer para saberlo. Yo elijo el Imperdn.

 

victoria aldunate morales

feminista autnoma wallmapu

memoria feminista

PUNTADA CON HILO:   http://lapuntadaconhilo.blogspot.com



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