Portada :: Chile :: A 40 aos del golpe de estado
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2013

Entrevista realizada por Jan Malewski, Revista Inprecor
1970-1973: Dialctica del poder popular chileno

Franck Gaudichaud
Inprecor

Traducido del francs para Rebelin por Caty R.


Franck Gaudichaud es profesor universitario, colaborador de Le Monde Diplomatique y miembro de los colectivos editoriales de las revistas ContreTemps, Dissidences y del portal Rebelion.org. Hace ya varios aos que investiga sobre la historia y actualidad de Chile y en particular del movimiento obrero durante la Unidad popular (1). A 40 aos del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, acaba de publicar en Francia dos libros importantes sobre el tema. El primero, Chili: mille jours qui branlrent le monde, Le gouvernement Allende vu par en bas (1970-1973) Chile, mil das que estremecieron al mundo. El gobierno Allende desde abajo (Presses Universitaires de Rennes, Rennes 2013), nacido de una tesis de doctorado realizada bajo la direccin de Michael Lwy, analiza la discordancia de tiempos entre las luchas sociales y el tiempo institucional del Gobierno de Allende, as como el nacimiento de los cordones industriales y la dinmica colectiva del proyecto de la va chilena al socialismo. El segundo, Venceremos (Syllepse, Paris 2013), presenta, en francs, varios documentos histricos del poder popular chileno de los aos 1970-1973.

Acabas de publicar dos libros sobre la experiencia chilena de los aos 1970 a 1973. Probablemente fue la ltima gran experiencia de un intento de reforma radical del capitalismo, cuyo terrible resultado conocemos. A lo largo de esa experiencia no slo asistimos a una poltica gubernamental, sino tambin a una impresionante movilizacin popular, puedes explicarnos en qu consisti esta experiencia popular?

El inters de revisar ese perodo desde abajo, a 40 aos del golpe, est en ver de qu forma como en todas las grandes secuencias de auges revolucionarios- aparece un fenmeno de desbordamiento de los grandes partidos, de las centrales sindicales, de las direcciones polticas. En el marco especfico de lo que la Unidad Popular (coalicin de las principales fuerzas de la izquierda parlamentaria) denomin la va institucional al socialismo, constatamos un fenmeno de desbordamiento del marco legal y poltico-institucional. La apuesta de Allende y de la Unidad Popular (UP) que gan las elecciones presidenciales de 1970 era precisamente la posibilidad en plena Guerra Fra y en el patio trasero de EE.UU.- de una transicin pacfica o legal al socialismo, desmarcndose as tanto de la URSS como de la va insurreccional-armada cubana. Una transicin socialista democrtica planeada para que fuera gradual, por etapas, respetando la Constitucin de 1925 y el aparato estatal, al que se supona lo bastante flexible para asumir e integrar reformas estructurales radicales. Se entenda igualmente que las fuerzas armadas eran legalistas, constitucionalistas, que respetaran el sufragio universal, el resultado electoral y asimismo las reformas del presidente Allende. Esas apuestas estratgicas de la va chilena fueron denunciadas desde 1970 como reformismo burgus o programa democrtico burgus por un sector minoritario de la izquierda, la izquierda revolucionaria de la poca, en particular por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), dirigido en ese entonces por Miguel Enrquez.

Allende y la UP heredan e integran un marco institucional (mientras la Unidad Popular era minoritaria en el Parlamento) que progresivamente iba a ser sobrepasado por la dinmica de la lucha de clases, por ciudadanos y campesinos movilizados, por el movimiento obrero organizado, incluso aunque dicho movimiento permaneciera ampliamente bajo la influencia de los dos grandes partidos de la coalicin gubernamental, el Partido comunista (PCC) y el Partido Socialista (PSC). Hay que completar ese panorama subrayando que la Democracia Cristiana de entonces gozaba tambin de un autntico anclaje sindical y popular e intentaba oponerse al papel central de las izquierdas en el movimiento social. Por lo tanto exista una dinmica contradictoria, dialctica, entre el Gobierno y su base social movilizada, entre los grandes partidos de la izquierda parlamentaria y sus militantes; las direcciones polticas y sindicales a partir de 1972 fueron sobrepasadas, poco a poco, por la dinmica de los conflictos sociales y por las formas de autoorganizacin todava embrionarias- en las poblaciones pobres, en las empresas, en el campo, experiencias denominadas poder popular.

Qu es lo que hace que en un momento dado los trabajadores, la poblacin en general, se movilicen y empiecen a hacer las cosas por s mismos? Cmo ocurre tal fenmeno?

Hay que recordar que la llegada de la Unidad Popular al Gobierno no se hizo en el marco de lo que llamo eleccin fra, sino que aquella victoria poltica-electoral fue el producto de un auge de las movilizaciones sociales desde mediados de los aos 60. La propia eleccin de Salvador Allende a la presidencia de la Repblica se hizo en el marco de grandes movilizaciones colectivas. Y la izquierda intent movilizar en torno a su programa de campaa. Por ejemplo, a travs de los Comits de la Unidad Popular (CUP), inicialmente pensados para convertirse en algo ms que comits electorales. Se crearon 14.000 comits, movilizando a decenas de miles de militantes y simpatizantes. As, la llegada de Allende a la presidencia en 1970 no significa un declive de las luchas, sino la ampliacin y radicalizacin de stas. Los trabajadores utilizaron la eleccin de Allende no esperando lo que iba a hacer y sus consignas, sino acelerando sus movilizaciones, especialmente con huelgas, tomas y ocupaciones de fbricas. Vemos por ejemplo un crecimiento exponencial del nmero de huelgas ilegales, que se aceler an ms entre 1971 y 1972, a medida que la burguesa y los grandes partidos de derecha comprendan que era en el mbito econmico, sobre el terreno de la lucha de clases, donde deban combatir al movimiento popular que acompaaba -y presionaba- a Allende. Podemos afirmar que frente a cada ofensiva de los sectores dominantes, la respuesta de los actores sociales subalternos organizados no fue nicamente defender al presidente Allende aunque su figura permaneci como legtima y sumamente popular para grandes mayoras obreras hasta el final-. Los trabajadores, militantes y sindicalistas pensaban que haba que proteger al Gobierno como conquista del pueblo, pero sobre todo que haba que defender y profundizar el proceso de transformacin revolucionaria con las herramientas de las que disponan: ocupacin de fbricas, manifestaciones en la calle, autodefensa de las poblaciones, tentativas de control obrero y de abastecimiento directo, etc.

Uno de los grandes proyectos econmico-social del Gobierno de Allende fue la constitucin del rea de Propiedad Social (APS), formada por las empresas nacionalizadas. Hubo nacionalizacin y despus del clculo de los beneficios excesivos expropiaciones sin indemnizacin- de las inmensas minas de cobre que estaban en manos de grandes multinacionales y del imperialismo estadunidense; tambin se nacionalizaron grandes monopolios industriales y manufactureros ms de 70-, el conjunto del crdito y sistema bancario Pero, con todo, muchos trabajadores no estaban incluidos en esa rea Social que tambin prevea un sistema de cogestin y participacin directa de los asalariados. Entonces esos trabajadores dijeron: nosotros tambin queremos integrar el sector nacionalizado, tenemos el derecho a participar, conseguir mejores salarios, no depender del patrn y de sus abusos, etc.. Y por lo tanto, con base en las primeras medidas tomadas por el Gobierno, un sector radicalizado exige ms y comienza a sobrepasar el marco restringido, legal, de las reformas progresistas propuestas por la Unidad Popular, a ocupar sus empresas para imponer la nacionalizacin, a invadir las calles y ministerios reclamando ms a su Gobierno y progresivamente a sentirse gobierno y dueo de su destino.

Entonces se puede decir que el fenmeno del poder popular empez en el sector que no se haba nacionalizado?

En realidad se trataba de una dinmica desigual y combinada. Los grandes bastiones obreros integrados en el sector nacionalizado (por ejemplo las empresas manufactureras, textil, siderrgica, conserveras, etc.) poco a poco empezaron a cuestionar ciertas limitaciones y dificultades del sistema de cogestin propuesto por el Gobierno y la principal central sindical, la Central Unitaria de Trabajadores, CUT: para resumir, el Estado nombraba un administrador y ste estaba encargado de poner en marcha la empresa y facilitar la creacin de un sistema de cogestin con los representantes de los trabajadores y de los comits de produccin. En algunas de esas empresas, donde haba una fuerte presencia del ala izquierda de la Unidad Popular, en particular del PS (2), o del MIR, los sindicalistas comenzaron a cuestionar y a profundizar el sistema de participacin. Al mismo tiempo, en las empresas que no se haban nacionalizado, la demanda de integracin en el APS era cada vez ms fuerte. Se hace presionando al Gobierno manifestaciones, barricadas en las grandes arterias perifricas de Santiago- o ms a menudo ocupando fbricas y denunciando los abusos de la patronal. Esas tomas se organizaban tambin cada vez ms en reaccin defensiva frente los ataques de la burguesa y de la extrema derecha. El salto cualitativo fue en octubre de 1972. En el magnfico documental La batalla de Chile, Patricio Guzmn titul ese momento la insurreccin de la burguesa: entonces, el principal sindicato empresarial (SOFOFA) se lanza en una lnea de masas, organizando un lock out patronal a escala masiva, el bloqueo del pas gracias a la huelga de corporaciones de camioneros (financiados directamente por la CIA) y apoyado por profesionales liberales, taxistas, mdicos, ingenieros, etc. En ese contexto, las limitaciones y las debilidades de la va legal de Allende eran cada da ms evidentes para muchos militantes; el Gobierno, en minora en el Parlamento y frente a una Democracia Cristiana cada vez ms hostil, pareca paralizado entonces empez a apelar a los militares para mantener el orden e intentar estabilizar la situacin de conflicto que viva el pas. La respuesta de los trabajadores fue ocupar ms empresas en algunas los trabajadores iniciaron formas parciales y transitorias de control obrero de la produccin- y ayudar al abastecimiento de las poblaciones de los alrededores, crear sistemas de transporte colectivo alternativo, etc. Ah surgieron los que se denominaron cordones industriales, coordinaciones horizontales, territoriales, situadas principalmente en las grandes arterias perifricas de Santiago, pero que tambin se encontraban (aunque de forma menor) desde Arica, en el norte (en el sector de la electrnica), hasta la Patagonia (Punta Arenas) pasando por ciudades como Concepcin o Valparaso. As, en todo el pas apareci el mismo fenmeno de autoorganizacin y coordinacin territorial que surgi desde abajo gracias al trabajo de los sindicalistas y los militantes. Lo que el historiador Peter Winn nombr revolucin desde abajo.

Cmo funcionaban esos cordones industriales?

Haba varias decenas de esas coordinadoras en Santiago. Existe una discusin historiogrfica respecto a las cifras, pero implicaron a varias decenas de miles de trabajadores (alrededor de 100.00 en el mbito nacional). Trabaj durante varios aos en Santiago sobre la prensa e hice decenas de entrevistas, pero sigue siendo difcil establecer el nmero exacto de aquellas estructuras, ya que algunas eran muy activas y otras solo existan sobre el papel, en la propaganda y discursos de la izquierda. Sin embargo, represent un fenmeno importante, porque aunque fuese minoritario afectaba a sectores claves de la economa y a franjas muy activas del campo sindical y poltico.

El ms poderoso de aquellos cordones industriales fue el de Cerillos-Maip, en la comuna ms industrializada de Santiago (con 250 empresas y miles de trabajadores fabriles). Su organizacin territorial lineal estaba muy clara, ya que las empresas estaban construidas a lo largo de las carreteras y de las vas del tren. Como explico en mi libro sobre los mil das de la UP, exista un cordn en s, presente objetivamente en la geografa de la ciudad, que llevara a un cordn para s, una organizacin movilizada, nacida de la autoorganizacin de la clase obrera en esos territorios urbanos. En Maip, un gran nmero de empresas pequeas y medianas, que no estaban integradas en el rea de la Propiedad Social, eran bastiones sindicales del MIR y del ala izquierda del PS (muy activa). Desde junio de 1972, por lo tanto antes de la gran crisis de octubre, el cordn industrial empez a organizarse. Eso indica que esa forma de organizacin estaba latente en la clase obrera y explica que durante la crisis de octubre esas organizaciones se multiplicaran.

Los cordones nacieron, generalmente, de la iniciativa de militantes de izquierda y sindicalistas. En las empresas ms movilizadas fueron el resultado de autnticas asambleas obreras que elegan uno o dos delegados a la asamblea del cordn industrial de la zona. La investigacin que realic sobre el terreno y gracias a la prensa de la poca, indica sin embargo que hay que relativizar la imagen del soviet a la chilena, ya que slo se trataba de un embrin de formas de poder dual (en el sentido de Lenin o del marxista boliviano Zavaleta Mercado), no siempre consolidado, lo que tambin explica en parte la rapidez del golpe de Estado. A menudo, los cordones tenan dificultades para superar el estadio defensivo y transitorio, debido a las orientaciones polticas mayoritarias de la izquierda, de conflictos interpartidistas o interpersonales en las empresas y a los problemas de coordinacin comunal y nacional. Las asambleas estaban abiertas a todos, pero en general eran sobre todo los militantes de los partidos y los dirigentes sindicales quienes acudan y las animaban.

Esas asambleas eran una forma de superacin o desarrollo de los comits de la Unidad Popular (CUP) u otra cosa distinta?

Eran una cosa muy distinta, ya que los Comits de la Unidad Popular entraron en recesin desde 1971 a falta de orientacin poltica, ms all de la campaa electoral, por parte de la direccin de la Unidad Popular. Los cordones estaban realmente anclados en la clase obrera industrial y sindical, reclamaban el control obrero, la aceleracin de las reformas, siempre defendiendo al Gobierno frente a la burguesa. Entraron en contradiccin con la Central nica de Trabajadores (CUT), que tena una organizacin territorial dbil. Entonces los cordones suplieron y superaron el dficit de organizacin.

Cmo funcionaba la asamblea de los trabajadores en una fbrica? Era una asamblea general de todos los asalariados o solamente participaba una parte de ellos?

Existe, a menudo, una historia sensiblemente diferente en cada fbrica. El historiador Peter Winn (3) ha hecho un estudio monogrfico de la gran fbrica textil Yarur, un bastin de la clase obrera donde el nivel de organizacin era tal que se trataba de autnticas asambleas de los trabajadores, en las que se discuta de poltica, de la orientacin productiva de la fbrica y tambin de la lucha de clases a nivel nacional, de la participacin en los cordones, de las limitaciones de la izquierda gubernamental o de la va institucional de Allende En otras fbricas haba ms dificultades y las asambleas generales solo reunan a los asalariados ms organizados y politizados, a menudo personas pertenecientes al ala izquierda del PS. Segn el ambiente poltico de la fbrica, la dinmica era diferente. Por ejemplo, un estudio emprico que se realiz durante la UP en ms de 30 empresas, confirmaba que donde dominaban la Democracia Cristiana o el PCC, el nivel de participacin era mucho ms dbil, la burocracia sindical marcaba la lnea y la construccin de los cordones no era una prioridad (incluso estaba contundentemente rechazada) (4). Ah se ve el papel fundamental desempeado entonces por el PCC para canalizar y moderar las movilizaciones, pero tambin para frenar ese tipo de iniciativas de poder popular desde abajo que sobrepasaban el marco de la CUT y la orientacin gradualista del Gobierno. En un primer momento, la direccin del PCC conden firmemente los cordones industriales considerados como un elemento de divisin de los trabajadores, una iniciativa izquierdista y aventurera; sin embargo, fueron los cordones industriales los que, en octubre de 1972 y despus en junio de 1973, o sea en los grandes momentos de crisis poltica, permitieron que Allende se mantuviera en la presidencia. Es ah donde aparece claramente el papel de todo un sector de la Unidad Popular, en particular del Partido Comunista debido a su implantacin sindical, para frenar las iniciativas de autoorganizacin y de lo que yo llamo formas de poder popular constituyente, ya que eso poda poner en peligro las negociaciones con la Democracia Cristiana en el Parlamento y las tentativas de Allende de encontrar cierto apoyo institucional. Al contrario, el ala izquierda del PS, los cristianos revolucionarios y el MIR llamaban a avanzar sin transar y crear, crear, el poder popular, aunque por otra parte esto no fue siempre seguido de acciones concretas y, sobre todo, no permiti construir una va alternativa al socialismo concreta y comprensible para las grandes mayoras. El vanguardismo, el propagandismo y el verticalismo tambin marcaron mucho a la izquierda revolucionaria rupturista. Entre la propaganda y la accin, a veces, hay mucha distancia!

Cul era en 1970-1973, la tasa de afiliacin sindical? Y la influencia de los partidos polticos en el movimiento popular?

La tasa de afiliacin sindical era muy distinta segn los sectores. En el sector pblico era casi obligatoria, por lo tanto llegaba a ms del 85%. En el sector privado era importante -del orden del 20% como promedio. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) era hegemnica y fundamental para las movilizaciones, pero no representaba a todo el movimiento sindical, ya que en las pequeas y medianas empresas haba numerosos sindicatos no afiliados a la CUT, debido entre otras cosas al cdigo del trabajo. A pesar de todo, la CUT agrupaba alrededor de 700.000 trabajadores en 1970 (de una poblacin de 9 millones de habitantes). En la Central haba tres corrientes polticas principales: el PC, muy fuerte, muy estructurado y disciplinado, fuertemente marcado por el estalinismo (tena ms de 250.000 miembros) que era el principal apoyo de Allende; el PS, mucho ms heterogneo, con una fuerte ala izquierda capaz incluso de llamar a la huelga general insurreccional armada, ms interclasista (alrededor de 180.000 miembros); y no hay que olvidar a la Democracia Cristiana, que era la segunda o tercera fuerza sindical, dirigiendo a grandes sindicatos. Entonces la izquierda extraparlamentaria estaba formada sobre todo por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), organizacin muy joven (formada en 1965), marcada por la teora de la guerra popular prolongada y obligada a hacer frente a la hegemona de los grandes partidos obreros, insertndose en los sectores ms marginales de la clase obrera, menos controlados a menudo abandonados- por la CUT, con un nmero de militantes entre 10.000 y 15.000 y un crculo de simpatizantes amplio y dinmico. Existan, por otra parte, algunas otras pequeas organizaciones o grupos, como el PSR (Partido Socialista Revolucionario, trotskysta), el PCR (maosta) o la Liga Comunista. Cuanto ms aparecan las limitaciones o dificultades del proyecto pacifico de Allende y a medida que las posibilidades de una transicin legal-institucional al socialismo entraban en crisis, ms se desarrollaba la influencia ideolgica del MIR dirigida por Miguel Enrquez, en particular en la izquierda de la Unidad Popular. La poltica del MIR oscilaba entonces entre una crtica radical del reformismo y el legalismo burgus de la izquierda y los intentos de alianza con el ala izquierda del PS. A pesar de todo, el MIR se reuna regularmente con Allende, incluso proporcion un tiempo una proteccin personal al presidente (los Grupos de Amigos Personales, GAP).

En el debate que has moderado en la Universidad de Verano del NPA, un camarada chileno seal que en las estructuras del poder popular la gran mayora de los trabajadores eran al mismo tiempo allendistas. Cmo explicas esta situacin, los avances prcticos que desbordan la legalidad y al mismo tiempo cierta forma de subordinacin ideolgica?

Hasta el final, Allende fue para la gran mayora del movimiento obrero el camarada presidente, es decir mucho ms que un smbolo de la victorial electoral. Incluso Allende tuvo una influencia cada vez ms fuerte sobre los obreros demcratas cristianos, que vean claramente que el Gobierno haba tomado medidas a favor de los trabajadores, de los pobres aumento de los sueldos, nacionalizacin del cobre, participacin y gestin obrera conjunta El aura carismtica de Allende nunca se cuestion a pesar de las limitaciones de su programa o las ilusiones de la izquierda con respecto a las fuerzas armadas constitucionalistas. La contradiccin dialctica es que el poder popular se desarrollaba en nombre de la defensa de su Gobierno, pero sobre la base de reivindicaciones propias de los trabajadores, de la clase con herramientas de lucha que sobrepasaban ese mismo Gobierno, como todos los partidos y poderes constituidos, por otra parte. Por ejemplo, los lemas del cordn industrial Cerrillos y Maip de 1972, son a la vez la ampliacin del sector nacionalizado, algunos exigiendo una Asamblea Constituyente y el cierre del Parlamento burgus, hacindose eco de la Asamblea Popular de Concepcin de mayo de 1972, el abastecimiento bajo control popular, una intervencin poltica en el ejrcito para echar a los reaccionarios, el control obrero de la produccin, etc.Tenan por lo tanto reivindicaciones que iban mucho ms all del marco poltico fijado por Allende, pero casi siempre en nombre de la va chilena al socialismo. As lo demuestra tambin la carta al camarada presidente, del 5 de septiembre de 1973, de la coordinadora provincial de los cordones industriales de Santiago (que aparece publicada en el libro Venceremos), y deca en esencia si usted no confa en las masas, si contina tergiversando y buscando alianzas parlamentarias con la Democracia Cristiana o integrando a los militares en el Gobierno, usted tendr la responsabilidad de la masacre fra de la clase obrera ms organizada de Amrica Latina. Y es lo que pas La carta se dirige a Allende para que se apoye ms fuertemente en las formas de poder popular y no busque consensos con la oposicin. Esto indica tambin que el sector denominado rupturista por la historiografa actual el MIR, el ala izquierda del PS y los sectores cristianos revolucionarios- no tuvo xito para plantear, para proponer un proyecto alternativo al de Allende, a la estrategia de una transicin legal, pacfica, al socialismo. El socilogo Toms Moulian habl de la doble incapacidad de los dos polos de la izquierda, en ese momento histrico.

En dos ocasiones, Allende integr a los ms altos representantes de las fuerzas armadas en su Gobierno, incluso al lado de los principales dirigentes de la CUT, a quienes tambin nombr ministros Fue Allende quien nombr a Pinochet jefe del Estado Mayor en agosto de 1973, convencido de que se trataba de un legalista. Y fue el ejrcito, encargado de controlar el abastecimiento o aplicando la ley de control de armas, el que comenz, un ao antes del golpe, a evaluar las resistencias y fiscalizar violentamente las fbricas, reprimir los marinos de Valparaso que denunciaban los preparativos golpistas. Todo eso durante el gobierno de la UP.

Aunque los militantes del MIR tuvieron razn en una serie de cosas anunciaron el golpe de Estado ms de dos aos antes, insistieron en la necesidad de un trabajo poltico con los soldados as como en la necesidad de reforzar las formas de poder popular- esa pequea organizacin revolucionaria no pudo tampoco representar y proponer una alternativa poltica nacional, que habra podido cambiar el curso de la historia.

Puedes volver a la Asamblea Popular de Concepcin?

En 1972, las divergencias se acumulaban en la izquierda, a raz de los intentos de Allende y del PC de buscar acuerdos con la Democracia Cristina para continuar sus reformas, consolidando la poltica del Gobierno, mientras la izquierda ya lo dije y eso era esencial- era minoritaria en el Parlamento. Frente a eso, asistimos al crecimiento de las luchas sociales que hacen que los sectores polticos de la ciudad de Concepcin del PS, del MAPU los cristianos radicalizados procedentes de la Democracia Cristiana- y del MIR llaman a acelerar las cosas, a avanzar sin transar, a romper con el Estado burgus y el orden dominante. Tras grandes manifestaciones callejeras, en mayo de 1972 se celebr una Asamblea Popular en Concepcin, convocada por decenas de organizaciones sindicales y sociales, comits de poblaciones y toda la izquierda, salvo los comunistas. La Asamblea llam a la unificacin de las formas de poder popular. A veces, a posteriori, se ha querido ver en este acto pblico una especie de doble poder local. En realidad fue ms que todo una gran asamblea deliberativa, de alerta, de una parte de la izquierda de la Unidad Popular y de la extrema izquierda, un acto ms de interpelacin del Gobierno que de poder dual. Al principio deba tratarse de un debate pblico entre dirigentes de partidos, pero los sindicalistas, los habitantes y los militantes sociales presentes en la sala se impusieron para hablar de su cotidiano y esperanzas, pero tambin temores, interviniendo sobre las contradicciones del perodo, criticando sus direcciones polticas y las debilidades de la izquierda, llamando a la unidad y denunciando el imperialismo y los momios, etc. La asamblea fue denunciada inmediatamente por el PC (que fue el nico partido que se neg a participar) como una maniobra izquierdista, incluso manipulada por el imperialismo; el propio Allende, que desde el da siguiente en una tribuna del Mercurio seal que podra tratarse de una divisin peligrosa para el gobierno popular, llam a la unidad tras del ejecutivo.

Has hablado de los Cordones Industriales. Estaban tambin los que se denominaban Comandos Comunales, puedes decirnos en qu se diferenciaban de los cordones?

Los Comandos Comunales eran esencialmente una reivindicacin del MIR y de ciertos sectores de la izquierda de la Unidad Popular. Se supona que agruparan, ms all de la clase obrera, a todos los sectores sociales subalternos, los pobres de la ciudad como deca el MIR, los estudiantes, los pequeos comerciantes, los campesinos, la pequea-burguesa. Deban ser una prefiguracin de futuras comunas revolucionarias y de un doble poder. Esa era la teora que defenda en MIR en particular. En la prctica se comprob que tenan muchas dificultades para ir ms all de los sectores sociales urbanos denominados marginales, de los pobladores y las problemticas especficas (abastecimiento, vivienda, cesanta) de esas poblaciones. La falta de unin entre la clase obrera y esas fracciones importantes del movimiento social, fue una dificultad real para el proceso revolucionario: Cmo construir la unidad de ese campo social, tan heterogneo y con prcticas histricas lejanas? La izquierda del PS, por el contrario, deseaba dar la prioridad a los cordones, cuando el MIR insista en los comandos. Muy a menudo, ese debate represent la diferencia de la insercin social de los partidos: el PS era muy fuerte en los cordones industriales y la clase obrera, el MIR, que tena una dbil insercin industrial, desarroll los comandos comunales, partiendo de las poblaciones urbanas pobres, como en Nueva La Habana. A posteriori, esto se puede analizar como una orientacin errnea del MIR, que siempre quiso que los cordones industriales la forma ms avanzada del poder popular constituyente chileno- se reintegrasen como organizacin de base de la CUT, ya que en su concepcin el comando comunal era la forma autntica del poder popular. Porque lo que realmente funcion fueron los cordones industriales, al menos en Santiago y en algunas ciudades medianas Por supuesto, tambin habra que analizar lo que suceda en el campo, pero ese es otro debate y significa otra investigacin. Sea como sea, el MIR nunca asumi la necesidad de centralizar, de coordinar esos cordones industriales que quedaron entre los tesoros perdidos, en palabras de Hannah Arendt en su Ensayo sobre la revolucin, de los mil das de la Unidad Popular y que a 40 aos del golpe de Estado y del inicio de la represin de 17 aos de dictadura neoliberal, merecen salir del olvido con el fin de ensear lecciones para el futuro. Un legado esencial para esa nueva generacin de chilenas y chilenos que reencontr el camino de las movilizaciones sociales.

Notas:

(1) Ver el libro de testimonios y historia oral: Franck Gaudichaud, Poder popular y cordones industriales (1970-1973), Santiago, LOM, 2004.

(2) El Partido Socialista chileno en la poca era un partido marxista con un sector de izquierda muy fuerte, especialmente del trotskismo. No tena nada que ver con la figura del Partido Socialista actual y no perteneca a la Segunda Internacional.

(3) Peter Winn, Weavers of Revolution: The Yarur   Workers and Chile s Road to. Socialism, New York, Oxford University Press, 1986.

(4) Juan Espinosa y Andrew Zimbalist, Economic Democracy: Workers Participation in Chilean Industry, 19701973, London, Academic Press, 1978.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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