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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2013

La verdad sobre el 11-S: Quin es Osama bin Laden?

Michel Chossudovsky
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El artculo citado titulado Quin es Osama bin Laden? se escribi hace doce aos, el 11 de septiembre de 2001.

Comenc a escribirlola noche del 11 de septiembre, tarde, estudiando numerosas notas de investigacin sobre la historia de al Qaida, que haba recolectado previamente. Se public por primera vez enla web Global Researchla noche del 12 de septiembre de 2001.

Desde el principio, el objetivo fue utilizar el 11-S como pretexto para lanzar la primera fase de la Guerra de Medio Oriente / Asia Central, que consista en bombardear y ocupar Afganistn.

Horas despus de los ataques se identific a Osama bin Laden, sin evidencias, como el artfice del 11-S. Al da siguiente se lanz la guerra global contra el terrorismo. La campaa de desinformacin meditica se puso a pleno funcionamiento.

Tambin el 12 de septiembre, menos de 24 horas despus de los ataques, la OTAN invoc por primera vez en su historia el Artculo 5 del Tratado de Washington, la clusula de defensa colectiva declarando que los ataques del 11-S al World Trade Centre (WTC) y el Pentgono constituyen un ataque a todos los miembros de la OTAN. Esta declaracin implicaba que el Estado-nacin Afganistn haba atacado a EE.UU., una proposicin totalmente absurda.

Lo que pas despus, con las invasiones de Afganistn, Irak y Libia, ya es historia.

Siria e Irn constituyen la fase siguiente de la hoja de ruta militar del Gobierno de EE.UU.

Al Qaida es unconstructo terrorista y un recurso de inteligencia financiado, entrenado y apoyado clandestinamente por la CIA.

EE.UU y sus aliados siguen reclutando mercenarios yihadistas. Al Qaida y sus numerosos afiliados incluyendo al Nusrah en Siria se utilizan como medios para desestabilizar pases soberanos bajo la bandera de la Guerra Global contra el Terrorismo.

La propaganda del 11-S prevalece. Los ataques del 11 de septiembre de 2011 siguen siendo usados por el Gobierno de EE.UU. como pretexto y justificacin de una guerra sin fronteras.

En este duodcimo aniversario de los trgicos eventos del 11 de septiembre de 2001, el tema central sigue siendo la verdad del 11-S como medio para desmantelar la agenda militar global de Washington, defender las libertades civiles y restaurar la paz mundial.

Michel Chossudovsky, Montreal, 10 de septiembre de 2013

Quin es Osama bin Laden?

Michel Chossudovsky

Global Research, 12 de septiembre de 2001

Unas horas despus de los ataques terroristas al World Trade Centre y el Pentgono, el Gobierno de Bush concluy sin pruebas que Osama bin Laden y su organizacin al Qaida son los principales sospechosos. El director de la CIA, George Tenet, declar que bin Laden tiene capacidad de planificar mltiples ataques con poca o ninguna advertencia. El secretario de Estado Colin Powell calific los ataques de acto de guerra y el presidente Bush confirm a la nacin en una declaracin nocturna televisada que no har distincin entre los terroristas que cometieron estos ataques y los que los albergan. El exdirector de la CIA, James Woolsey, apunt al patrocinio estatal, implicando la complicidad de uno o ms gobiernos extranjeros. En palabras del ex Consejero Nacional de Seguridad, Lawrence Eagleburger, pienso que demostraremos que cuando nos atacan de esta manera somos terribles en nuestra fuerza y en nuestras represalias.

Mientras tanto, imitando como loros las declaraciones oficiales, el mantra de los medios occidentales aprob el lanzamiento de acciones punitivascontra objetivos civiles de Medio Oriente. En las palabras de William Safire en el New York Times: Cuando determinemos razonablemente las bases y campos de nuestros atacantes, debemos pulverizarlos minimizando pero aceptando el riesgo de dao colateral y actuar de manera abierta o clandestina para desestabilizar a los anfitriones nacionales del terror.

El siguiente texto describe la historia de Osama bin Laden y los vnculos de la yihad islmica con la formulacin de la poltica exterior de EE.UU. durante la Guerra Fra y sus secuelas.

El principal sospechoso de los ataques terroristas de Nueva York y Washington, identificado por el FBI como terrorista internacional por su papel en los atentados contra las embajadas africanas de EE.UU., Osama bin Laden, nacido en Arabia Saud, fue reclutado durante la guerra sovitica-afgana irnicamente bajo los auspicios de la CIA, para combatir a los invasores soviticos [1].

En 1979 se lanz la mayor operacin clandestina de la historia de la CIAen respuesta a la invasin sovitica de Afganistn en apoyo al Gobierno pro comunista de Babrak Kamal [2]:

Con el estmulo activo de la CIA y la ISI [Inteligencia Inter Servicios] de Pakistn, que queran convertir la yihad afgana en una guerra global de todos los Estados musulmanes contra la Unin Sovitica, unos 35.000 radicales musulmanes de 40 pases islmicos se unieron a la lucha en Afganistn entre 1982 y 1992. Decenas de miles ms fueron a estudiar a madrasas paquistanes. Eventualmente ms de 100.000 radicales musulmanes extranjeros fueron influenciados directamente por la yihad afgana [3].

La yihad islmica fue apoyada por EE.UU. y Arabia Saud y una parte significativa del financiamiento generado por el narcotrfico de la Media Luna Dorada:

En marzo de 1985, el presidente Reagan firm la Decisin Directiva de Seguridad Nacional 166 [que] autoriz un aumento de la ayuda militar encubierta a los muyahidines y dej claro que la guerra secreta afgana tena un nuevo objetivo: derrotar a las tropas soviticas en Afganistn mediante la accin encubierta y alentar una retirada sovitica. La nueva ayuda encubierta estadounidense comenz con un aumento drstico desuministros de armas, un aumento continuo de 65.000 toneladas anuales hasta 1987 as como un flujo incesante de especialistas de la CIA y el Pentgono que viajaron a los cuarteles secretos de la ISI de Pakistn en la ruta principal cerca de Rawalpindi, Pakistn. All los especialistas de la CIA se reunieron con oficiales de inteligencia paquistanes para colaborar en la planificacin delas operaciones de los rebeldes afganos [4].

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) utilizando a la ISI (Inteligencia Inter-Servicios) de Pakistn, jug un papel clave en el entrenamiento de los muyahidines. Por su parte, la CIA patrocin el entrenamiento de guerrilleros que se integr con las enseanzas del islam:

Los temas predominantes eran que el islam es una ideologa socio-poltica completa, que el sagrado islam estaba siendo violado por las tropas soviticas ateas y que el pueblo islmico de Afganistn deba reafirmar su independencia derrocando al rgimen izquierdista afgano reforzado por Mosc [5].

El aparato de inteligencia de Pakistn

La ISI de Pakistn se utiliz deintermediaria. El apoyo encubierto de la CIA a la yihad oper indirectamente a travs de la ISI paquistan, es decir, la CIA no canalizaba su apoyo directamente a los muyahidines. En otras palabras, para que esas operaciones encubiertas tuvieran xito, Washington tuvo cuidado de no revelar el objetivo final de la yihad, que consista en la destruccin de la Unin Sovitica.

En las palabras de Milton Beardman de la CIA No entrenamos rabes. Sin embargo, segn Abdel Monam Saidali, del Centro Al-aram de Estudios Estratgicos de El Cairo, bin Laden y los rabes afganos haban recibido tipos muy sofisticados de entrenamiento por parte de la CIA [6].

Beardman, de la CIA, confirm al respecto que Osama bin Laden no era consciente del papel que jugaba por cuenta de Washington. En palabras de bin Laden (citadas por Beardman): ni yo, ni mis hermanos vimos evidencia de ayuda estadounidense [7].

Motivados por el nacionalismo y el fervor religioso, los guerreros islmicos no se enteraron de que estaban combatiendo al Ejrcito Sovitico por cuenta del To Sam. Aunque hubo contactos a los niveles superiores de la jerarqua de la inteligencia, los dirigentes rebeldes islmicos en el terreno no tenan contactos con Washington o la CIA.

Con el respaldo de la CIA y el envo de cantidades masivas de ayuda militar de EE.UU., la ISI paquistan haba desarrollado una estructura paralela que posea un poder inmenso en todos los aspectos del Gobierno [8]. La ISI tena un personal compuesto de oficiales militares y de inteligencia, burcratas, agentes e informantes encubiertos, estimado en 150.000 personas [9].

Mientras tanto las operaciones de la CIA tambin haban reforzado el rgimen militar dirigido por el general Zia Ul Haq:

"Las relaciones entre la CIA y la ISI [inteligencia militar de Pakistn] haban mejorado cada vez ms despus del derrocamiento de Bhutto por [el general] Zia y la llegada del rgimen militar" Durante gran parte de la guerra afgana, Pakistn fue ms agresivamente antisovitico que incluso EE.UU. Pronto, despus de que los soviticos invadieran Afganistn en 1980, Zia [Ul Haq] envi a su jefe de la ISI a desestabilizar los Estados centroasiticos soviticos. La CIA solo acept este plan en octubre de 1984 "la CIA era ms prudente que los paquistanes". Tanto Pakistn como EE.UU. tomaron la lnea del engao respecto a Afganistn con una postura pblica de negociar un pacto mientras en privado estaban de acuerdo en que la escalada militar era el mejor camino [10].

El tringulo de la droga de la Media Luna Dorada

La historia del narcotrfico en Asia central est ntimamente relacionada con las operaciones encubiertas de la CIA. Antes de la guerra sovitica-afgana, la produccin de opio en Afganistn y Pakistn se diriga hacia pequeos mercados regionales. No haba una produccin local de herona [11]. Al respecto, el estudio de McCoy confirma que a los dos aos del comienzo de la operacin de la CIA en Afganistn las zonasfronterizas entre Pakistn y Afganistn se convirtieron en las mayores productoras de herona del mundo, suministrando un 60% de la demanda de EE.UU. En Pakistn la poblacin adicta a la herona pas de casi cero en 1979 a 1,2 millones en 1985, un aumento mucho ms agudo que en ningn otro pas [12]:

La CIA controlaban ese trfico deherona. Cuando las guerrillas de los muyahidines se apoderaban de territorio en Afganistn, ordenaban a los agricultores que plantaran opio como un impuesto revolucionario. Al otro lado de la frontera, en Pakistn, dirigentes afganos y crteles locales bajo la proteccin de los servicios de inteligencia paquistanes manejaban cientos de laboratorios de herona. Durante esta dcada de narcotrfico totalmente abierto, la Administracin de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas (DEA) en Islamabad no foment confiscaciones o arrestos importantes Los funcionarios estadounidenses se haban negado a investigar acusaciones de trfico de herona por sus aliados afganos "porque la poltica de narcticos de EE.UU. en Afganistn se ha subordinado a la guerra contra la influencia sovitica en ese pas". En 1995, el exdirector de de la operacin afgana de la CIA, Charles Cogan, admiti que realmente la CIA haba sacrificado la guerra contra la droga para librar la Guerra Fra. "Nuestra principal misin era hacer tanto dao como fuera posible a los soviticos. Realmente no poseamos de recursos o tiempo para dedicarlos a una investigacin del narcotrfico No creo que tengamos que disculparnos por ello. Cada situacin tiene sus consecuencias Hubo consecuencias en cuanto a la droga, s. Pero se logr el principal objetivo. Los soviticos se fueron de Afganistn" [13].

Despus de la Guerra Fra

Despus de la Guerra Fra, la regin centroasitica no solo es estratgica por sus amplias reservas de petrleo; tambin produce tres cuartas partes del opio mundial, lo que representa ingresos multimillonarios para los crteles, instituciones financieras, agencias de inteligencia y para el crimen organizado. Los ingresos anuales del narcotrfico de la Media Luna Dorada (entre 100.000 y 200.000 millones de dlares), representan aproximadamente un tercio de la cifra anual mundial del negocio de los narcticos, estimada por las Naciones Unidas en cerca de 500.000 millones de dlares [14].

Con la desintegracin de la Unin Soviticaseha desarrollado un nuevo aumento en la produccin de opio. (Segn clculos de la ONU, la produccin de opio en Afganistn en 1998 y 1999 coincidiendo con el establecimiento de insurgencias armadas en las antiguas repblicas soviticas lleg a un rcord de 4.600 toneladas [15]. Poderosos crteles de la antigua Unin Sovitica, aliados con el crimen organizado, compiten por el control estratgico de las rutas de la herona.

La amplia red de inteligencia militar de la ISI no se desmantel despus de la Guerra Fra. La CIA sigui apoyando la yihad islmica desde Pakistn. Se activaron nuevas iniciativas clandestinas en Asia central, el Cucaso y los Balcanes. El aparato militar y de inteligencia de Pakistn esencialmente sirvi de catalizador para la desintegracin de la Unin Sovitica y la emergencia de seis nuevas repblicas musulmanas en Asia central [16].

Mientras tanto los misioneros islmicos de la secta wahab de Arabia Saud se haban establecido en las repblicas musulmanas, as como en la federacin rusa, invadiendo las instituciones del Estado secular. A pesar de su ideologa antiestadounidense, el fundamentalismo islmico serva en gran parte a los intereses estratgicos de Washington en la antigua Unin Sovitica.

Despus de la retirada de las tropas soviticas en 1989, la guerra civil de Afganistn se mantuvo constante. Los talibanes estaban apoyados por los deobandis paquistanes y su partido poltico Jamiat-ul-Ulema-e-Islam (JUI). En 1993, JUI entr a la coalicin gubernamental de la primera ministra Benazir Bhutto. Se establecieron vnculos entre JUI, el ejrcito y la ISI. En 1995, con la cada del Gobierno de Hezb-I-Islami Hektmatyar en Kabul, los talibanes no solo instalaron un gobierno islmico de lnea dura, sino que adems entregaron el control de campos de entrenamiento en Afganistn a facciones de JUI [17]

Y el JUI con el apoyo de los movimientos wahabes saudes jug un papel clave en el reclutamiento de voluntarios para combatir en los Balcanes y en la antigua Unin Sovitica.

Jane Defense Weekly confirma al respecto que la mitad del personal talibn y su equipamiento seoriginaron en Pakistn bajo la ISI [18].

De hecho, parece que despus de la retirada sovitica los dos bandos de la guerra civil afgana siguieron recibiendo apoyo encubierto a travs de la ISI de Pakistn [19].

En otras palabras, respaldados por el servicio de inteligencia militar (ISI) de Pakistn, que por su parte estaba controlado por la CIA, el Estado Islmico talibn serva en gran parte a los intereses geopolticos estadounidenses. El narcotrfico de la Media Luna Dorada tambin se utilizaba para financiar y equipar al Ejrcito Musulmn Bosnio (desde principios de los aos 90) y al Ejrcito de Liberacin de Kosovo (ELK). En los ltimos meses all existe evidencia de que muyahidines mercenarios estn combatiendo en las filas de terroristas del ELK-ENL en sus ataques a Macedonia.

Sin duda esto explica por qu Washington ha cerrado los ojos ante el reino del terror impuesto por los talibanes incluyendo la flagrante derogacin de los derechos de las mujeres, el cierre de escuelas para nias, el despido de empleadas de las oficinas del Gobierno y la imposicin de las leyes de castigo de la Shara [20].

La guerra de Chechenia

Respecto a Chechenia, los principales lderes rebeldes Shamil Basayev y Al Khattab fueron entrenados y adoctrinados en campos patrocinados por la CIA en Afganistn y Pakistn. Segn Yossef Bodansky, director de la Fuerza de Tareas del Congreso de EE.UU. sobre Terrorismo y Guerra No Convencional, la guerra de Chechenia se habra planificado en una reunin secreta de HizbAllah International, en 1996, en Mogadiscio, Somalia [21].

En la cumbre participaron Osama bin Laden y altos oficiales de la inteligencia iran y paquistan. Al respecto, la participacin de la ISI paquistan en Chechenia va mucho ms all de suministrar a los chechenos armas y conocimientos: la ISI y sus testaferros radicales islmicos son en realidad los que deciden en esta guerra [22].

La principal ruta de oleoducto pasa por Chechenia y Dagestn. A pesar de la negligente condena del terrorismo islmico por parte de Washington, los beneficiarios directos de la guerra chechena son los conglomerados petroleros anglo-estadounidenses que compiten por el control de los recursos petroleros y los corredores de oleoductos y gasoductos que parten de la cuenca ocenica del Mar Caspio.

Los dos principales ejrcitos rebeldes chechenos (dirigidos respectivamente por el comandante Shamil Basayev y Emir Khattab) con una fuerza estimada de 35.000 combatientes estaban apoyados por la ISI de Pakistn, que tambin jug un papel clave en la organizacin y entrenamiento del ejrcito rebelde checheno:

[En 1994] la Inteligencia Inter Servicios paquistan organiz que Basayev y sus lugartenientes de confianza obtuvieran un intensivo adoctrinamiento islmico y entrenamiento en guerra de guerrillas en la provincia Khost de Afganistn en el campo Amir Muawia, establecido a principios de los aos ochenta por la CIA y la ISI y dirigido por el famoso seor de la guerra afgano Gulbuddin Hekmatyar. En julio de 1994, despus de graduarse en Amir Muawia, Basayev fue transferido al campo Markaz-i-Dawar en Pakistn para recibir entrenamiento en tcticas avanzadas de guerrilla. En Pakistn, Basayev encontr a los ms altos oficiales militares y de inteligencia paquistanes: el ministro de Defensa general Aftab Shahban Mirani, el ministro del Interior general Naserullah Babar y el jefe de la seccin de la ISI a cargo del apoyo de causas islmicas, general Javed Ashraf (todos actualmente retirados). Sus conexiones a alto nivel pronto resultaron muy tiles para Basayev [23].

Despus de su perodo de adoctrinamiento y entrenamiento, Basayev fue asignado a la direccin del ataque a las tropas federales rusas en la primera guerra chechena en 1995. Su organizacin tambin haba desarrollado amplios vnculos con sindicatos criminales en Mosc as como lazos con el crimen organizado albano y el Ejrcito de Liberacin de Kosovo (ELK). En 1997-1998, segn el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) los seores de la guerra chechenos comenzaron a comprar bienes races en Kosovo a travs de varias firmas inmobiliarias registradas como cobertura en Yugoslavia [24].

La organizacin de Basayev tambin ha estado involucrada en una serie de negocios ilegales, incluyendo narcticos, empalmes ilegales y sabotaje de oleoductos rusos, secuestros, prostitucin, trfico de dlares falsos y contrabando de materiales nucleares. (Vea Mafia linked to Albanias collapsed pyramids) [25]. Junto al amplio lavado de dinero proveniente de la droga, los ingresos de diversas actividades ilcitas se han canalizado al reclutamiento de mercenarios y la compra de armas.

Durante su entrenamiento en Afganistn, Shamil Basayev se relacion con el veterano comandante muyahidn nacido en Arabia Saud Al Khattab, quien haba combatido como voluntario en Afganistn. Apenas unos meses despus del retorno de Basayev a Grozny, Khattab recibi la invitacin (a principios de 1995) de establecer una base del ejrcito en Chechenia para entrenar a combatientes muyahidines. Segn la BBC, el envo de Khattab a Chechenia se haba "planificado a travs de la Organizacin [Internacional] de Ayuda Islmica, basada en Arabia Saud, una organizacin religiosa militante financiada por mezquitas e individuos ricos que, canalizaban fondos hacia Chechenia [26]-

Observaciones finales

Desde la era de la Guerra Fra, Washington ha apoyado conscientemente a Osama bin Laden mientras lo colocaba al mismo tiempo en la lista de los ms buscados del FBI comoprincipal terrorista del mundo.

Mientras los muyahidines estn ocupados librando la guerra de EE.UU. en los Balcanes y la antigua Unin Sovitica, el FBI operando como una fuerza policial basada en EE.UU. libra una guerra en el interior contra el terrorismo, operando en algunos aspectos independientemente de la CIA que desde la guerra sovitico-afgana ha apoyado el terrorismo internacional a travs de sus operaciones encubiertas.

En una cruel irona, mientras se culpa a la yihad islmica presentada por el Gobierno de Bush como amenaza para EE.UU. de los ataques terroristas contra el World Trade Centre y el Pentgono, esas mismas organizaciones islmicas constituyen un instrumento clave en las operaciones militares y de inteligencia de EE.UU. en los Balcanes y la antigua Unin Sovitica.

Despus de los ataques terroristas en Nueva York y Washington, debe prevalecer la verdad para impedir que el Gobierno de Bush con sus socios de la OTAN se lance a una aventura militar que amenaza el futuro de la humanidad.

Notas

(1) Hugh Davies, International: `Informers point the finger at bin Laden; Washington on alert for suicide bombers, The Daily Telegraph, London, 24 August 1998.

(2) Vea Fred Halliday, The Un-great game: the Country that lost the Cold War, Afghanistan, New Republic, 25 March 1996):

(3) Ahmed Rashid, The Taliban: Exporting Extremism, Foreign Affairs, November- December 1999.

(4) Steve Coll, Washington Post, July 19, 1992.

(5) Dilip Hiro, Fallout from the Afghan Jihad, Inter Press Services, 21 November 1995.

(6) Weekend Sunday (NPR); Eric Weiner, Ted Clark; 16 August 1998.

(7) Ibd.

(8) Dipankar Banerjee; Possible Connection of ISI With Drug Industry, India Abroad, 2 December 1994.

(9) Ibd.

(10) Vea Diego Cordovez and Selig Harrison, Out of Afghanistan: The Inside Story of the Soviet Withdrawal, Oxford university Press, New York, 1995. See also the review of Cordovez and Harrison in International Press Services, 22 August 1995.

(11) Alfred McCoy, Drug fallout: the CIAs Forty Year Complicity in the Narcotics Trade. The Progressive; 1 August 1997.

(12) Ibd

(13) Ibd.

(14) Douglas Keh, Drug Money in a changing World, Technical document no 4, 1998, Vienna UNDCP, p. 4. See also Report of the International Narcotics Control Board for 1999, E/INCB/1999/1 United Nations Publication, Vienna 1999, p 49-51, And Richard Lapper, UN Fears Growth of Heroin Trade, Financial Times, 24 February 2000.

(15) Report of the International Narcotics Control Board, op cit, p 49-51, see also Richard Lapper, op. cit.

(16) International Press Services, 22 August 1995.

(17) Ahmed Rashid, The Taliban: Exporting Extremism, Foreign Affairs, November- December, 1999, p. 22.

(18) Citado en Christian Science Monitor, 3 September 1998)

(19) Tim McGirk, Kabul learns to live with its bearded conquerors, The Independent, London, 6 November1996.

(20) Vea K. Subrahmanyam, Pakistan is Pursuing Asian Goals, India Abroad, 3 November 1995.

(21) Levon Sevunts, Whos calling the shots?: Chechen conflict finds Islamic roots in Afghanistan and Pakistan, 23 The Gazette, Montreal, 26 October 1999.

(22) Ibd

(23) Ibd.

(24) Vea Vitaly Romanov and Viktor Yadukha, Chechen Front Moves To Kosovo Segodnia, Moscow, 23 Feb 2000.

(25) The European, 13 February 1997, See also Itar-Tass, 4-5 January 2000.

(26) BBC, 29 de septiembre de 1999

Michel Chossudovsky es escritor, profesor emrito de Economa de la Universidad de Ottawa, fundador y director del Centro de Investigacin sobre la Globalizacin (CRG), Montreal, y editor de la web globalresearch.ca. Es autor de The Globalization of Poverty and The New World Order (2003) y de Americas War on Terrorism(2005). Su ltimo libro es Towards a World War III Scenario: The Dangers of Nuclear War (2011). Tambin es colaborador de la Encyclopaedia Britannica. Sus escritos se han publicado en ms de 20 idiomas.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/who-is-osama-bin-laden-3/5349194 

rCR



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