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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2005

Un soldado norteamericano tiene estadsticamente el doble de posibilidades de morir en Afganistn que en Iraq
Afganistn se le va de las manos a Estados Unidos

Pablo Pardo
El Mundo


Hasta ahora, Afganistn era el xito incontestable de la Administracin Bush en su guerra contra el terrorismo.Hace apenas dos meses, el comandante en jefe de las fuerzas de EEUU en el pas, David Barno, declaraba que en dos aos los ltimos restos de los talibn, Al Qaeda y su aliado Gulbudin Hekmatyar -un antiguo amigo de Washington, que en los aos 80 recibi entre 500 y 1.500 millones de dlares de EEUU para combatir a la URSS- dejaran de existir.

Pero ahora Afganistn empieza a parecerse a Irak. En los ltimos tres meses, al menos 450 personas han muerto en ataques de los talibn y Al Qaeda, entre ellos 30 soldados estadounidenses.Las guerrillas, adems, estn mejorando sus tcticas. Ya no atacan frontalmente a los estadounidenses, no tratan de controlar territorios -lo que las hace vulnerables a los devastadores bombardeos de EEUU- y han importado tcnicas que se han revelado muy eficaces en Irak.

Entre ellas estn las bombas por control remoto en las carreteras y los atentados suicidas, como el que el mes pasado mat a 20 personas, entre ellas el jefe de polica de Kabul, en la ciudad de Kandahar, la segunda del pas.

Qu est pasando? Washington insiste en que est ganando. El nmero dos del Pentgono en Afganistn, James Champion, ha dicho que est habiendo ms choques armados porque nosotros instigamos esos choques. No es la ofensiva de primavera [de los talibn], sino nuestra ofensiva de primavera.

Pero otros ven la situacin con ms escepticismo. Ese es el punto de vista de Michael Scheuer, que en los 90 fue jefe del grupo encargado de perseguir a Bin Laden en la CIA, y que ha escrito dos best sellers sobre Al Qaeda. En declaraciones a El Mundo, Scheuer ha asegurado que Afganistn se est preparando para volver a una guerra civil mucho ms sangrienta.

La situacin se complica para Washington porque su virrey en Afganistn, el embajador Zalmai Khalilzad, acaba de dejar el puesto para irse a Irak. Khalilzad se ha involucrado hasta las orejas en Afganistn. Ha hecho poltica en el pas y, como l mismo es afgano y conoce la mentalidad de los lderes polticos, ha logrado ponerlos de acuerdo. Sin l, las cosas van a ser ms difciles, ha explicado a este peridico un ex asesor del presidente afgano, Hamid Karzai.

EEUU ha aumentado en un 66% sus efectivos en Afganistn desde enero de 2004, hasta situarlos en 20.000 soldados, y, al contrario que en Irak, slo enva tropas con gran experiencia, sobre todo fuerzas especiales. Sin embargo, un soldado estadounidense tiene estadsticamente el doble de posibilidades de morir en Afganistn que en Irak. Y la diferencia sigue creciendo. En lo que va de ao ya han fallecido 54 militares estadounidenses en el pas, es decir, cinco ms que en todo 2004, que fue a su vez el ao en el que EEUU tuvo ms bajas en Afganistn.

Por qu los afganos estn volviendo la espalda a los estadounidenses? Uno de los motivos ms comnmente citados es que la poblacin est empezando a asumir que EEUU ha llegado para quedarse, lo que exacerba el nacionalismo afgano. De hecho, el Pentgono ha insinuado que va a construir cuatro bases permanentes en Afganistn.

Pero, adems, est el problema de la corrupcin y de la ineficacia de la Administracin de Karzai, un poltico con escasa base popular que est rodeado de tecncratas. El Gobierno afgano no controla ms que el 23% del presupuesto para la reconstruccin del pas, ya que el resto est en manos de EEUU y de organizaciones internacionales, y eso hace que muchos afganos se vean marginados de la expansin de la economa de los ltimos aos.

Eso se combina con una corrupcin rampante, provocada en gran medida por la explosin del trfico de drogas, que afecta no slo al Gobierno, sino tambin a las principales figuras de la oposicin, como Yunus Qanuni, el mayor rival del actual presidente, y Abdul Rashid Dostum, un lder uzbeco que goza de un fuerte apoyo de EEUU.

Como seala el ex asesor de Karzai, los pashtunes [las tribus del sur del pas, que tradicionalmente han dirigido Afganistn y a la que pertenece Karzai] estn furiosos. Se ven marginados.Y no ven los beneficios de la presencia estadounidense. En ese contexto, cualquiera que les ofrezca una opcin poltica diferente, va a captar su atencin. Los talibn lo saben, y se estn aprovechando de ellos.



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