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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2013

El Salvador
Lucha electoral, enfrentamiento de clase y la estrategia del imperio

Roberto Pineda
CEPRID


Durante los ltimos veinte aos el enfrentamiento de clase en El Salvador ha transcurrido en el plano poltico, por las movedizas arenas de la lucha electoral y como pugna social entre el movimiento popular y la oligarqua representados en el FMLN y ARENA.

El conflicto armado entre dos proyectos histricos se traslad de los campamentos guerrilleros a los centros de votacin. Y lo hizo bajo la mirada penetrante e interesada del imperio, que a la vez cambi a partir de 1992 su anterior estrategia de guerra de contrainsurgencia por la de apoyo va AID al fortalecimiento de la democracia y la gobernabilidad. Y que hoy cuenta con una embajadora de origen puertorriqueo, que mantiene una conveniente posicin de bajo perfil, supuestamente ms preocupada en la cooperacin que en lo poltico.Ay, Bendito!

El propsito fundamental del gobierno estadounidense junto con toda, con toda la derecha local, desde los Acuerdos de Paz de 1992 es desplazar a la izquierda representada en el FMLN de la lucha por el poder poltico y reducirla a una fuerza vociferante pero insignificante, a la vez que mantenerla atada y bien atada al circo, perdn, cerco electoral. Y el surgimiento de GANA y posteriormente de Unidad puede contribuir a este fin.

La meta imperial es lograr romper la polarizacin poltica entre derecha e izquierda, que es un reflejo de un conflicto social histrico no resuelto y darle paso a la gobernabilidad, a la tranquilidad social que significa una situacin bajo control, la estabilidad necesaria para que las compaas transnacionales inviertan y hagan sus negocios y el gobierno se ponga a su servicio.

Se pretende un espectculo electoral exclusivamente de derecha, con la derecha y para la derecha. Y este objetivo imperial es hoy ms urgente en vista de los desafos derivados de una correlacin de fuerzas a nivel de gobiernos latinoamericanos que le es desfavorable. En esta eleccin de 2014 se enfrentaran los partidarios de la Alianza del Pacfico y de ALBA. La derecha y la izquierda.

Los Estados Unidos aoran regresar a una situacin electoral segura como la de 1984 y 1989 en que los candidatos presidenciales eran de ARENA y del PDC, respectivamente Roberto DAubuisson y Jos Napolen Duarte, y Flix Cristiani y Fidel Chvez Mena. Y si fuera posible retroceder el reloj medio siglo y regresar a 1962, a los aos dorados del PCN, con un candidato nico de la derecha y los militares, el Coronel Julio Adalberto Rivera. Ser? O estarn pensando en el PRUD de Osorio y de Lemus.

Se engaan aquellos que ven en Unidad una reencarnacin de la antigua UNO, que fue un instrumento electoral amplio para enfrentar la dictadura militar. Y se engaan mucho ms los que piensan que ha surgido un nuevo Mesas que nos conducir a la tierra prometida donde no habr corrupcin ni lucha de clases.

Y se engaan tambin los que piensan de manera triunfalista que con sus propias fuerzas y sin necesidad de alianzas se puede derrotar a la derecha, olvidando que la victoria de 2009 obedeci precisamente a una alianza que incluy a sectores que hoy desfilan y tiran dulces desde la carroza del candidato de Unidad. Ambos sectores le prestan un insospechado servicio a los que aoran la restauracin oligrquica.

Y es que el enfrentamiento entre proletariado y burguesa en El Salvador, como clases sociales del sistema capitalista, difcilmente adquiere los perfiles europeos clsicos, sino que esta mediado por las caractersticas de nuestra formacin econmica-social dependiente latinoamericana. Oligarqua y movimiento popular y sus respectivos intereses antagnicos y evolucin histrica refleja con mayor precisin nuestra situacin, en el marco del enfrentamiento a nivel global entre imperios y resistencias.

El movimiento popular como expresin de la izquierda ha acumulado una riqusima experiencia en el uso de diversa formas de lucha, legales e ilegales, pacficas y violentas, rurales y urbanas, etc. Cada una de estas formas de lucha respondi a momentos histricos diferentes en trminos de correlacin de fuerzas entre sectores populares y oligrquicos. Tuvimos un largo periodo de dictadura militar (1932-1992), luego de guerra popular revolucionaria (1981-1992) y a partir de 1992 de lucha electoral.

La lucha electoral

Y la lucha electoral para la izquierda, tiene sus propios ngeles y sus propios demonios, entre estos el reformismo y el acomodamiento, de la misma forma que la lucha armada tenan el militarismo y la lucha popular el hegemonismo y el sectarismo. De no realizarse una sistemtica lucha ideolgica contra estas tendencias nocivas, en cada momento, las posibilidades de caer en sus redes son altas.

El otrora ejrcito guerrillero del FMLN (1980-1992) que derrot diversas estrategias contrainsurgentes, se transform en la actual maquinaria electoral partidaria (1993-2013). Las victorias militares fueron sustituidas por las victorias electorales, que incluyen conquistar San Salvador en 1997, los municipios principales alrededor de la capital en 2000, una significativa presencia legislativa, y la presidencia en 2009. Y el reto de seguir como izquierda gobernando el pas mediante la victoria en las prximas elecciones presidenciales de febrero de 2014.

Anteriormente, el movimiento popular y sus luchas, tuvo su ltima poca de auge en el periodo de 1974 a 1980 y luego se debilit y pas a jugar un papel secundario. Y antes y durante parte del momento anterior hubo un periodo de intensa lucha electoral en el marco de la dictadura militar (1967-1977). Y mucho antes un periodo de lucha popular antidictatorial (57-67).

A continuacin exploramos como el enfrentamiento de clases se ha expresado en las diversas formas de lucha implementadas por las fuerzas revolucionarias, as como sus instrumentos, lderes principales y la poltica de alianzas implementada, hasta llegar a la situacin actual.

Las formas de lucha se modifican de acuerdo a la configuracin de la lucha de clases, tanto a nivel nacional como internacional. En cada uno de estos momentos sealados hubo una forma de lucha que fue la principal en coexistencia con otras formas de lucha secundarias. Pero el hilo conductor que atraviesa estos momentos es el enfrentamiento de fuerzas sociales antagnicas.

En trminos de lucha electoral esta ha sido dominante y una escuela de aprendizaje popular y enfrentamiento social durante dos grandes momentos. El primer momento abarca tres campaas e inicia en 1967con el PAR y la candidatura del Dr. Fabio Castillo, y luego mediante la UNO en 1972 con la candidatura de Jos Napolen Duarte y en 1977 con la candidatura del Coronel Ernesto Claramount y el segundo momento comprende cinco campaas como FMLN, la de Ruben Zamora en 1994, Facundo Guardado en 1999, Schafik Handal en 2004, Mauricio Funes en 2009 y Salvador Snchez Ceren en 2014. En total en ocho ocasiones se la ha disputado primero a los militares y luego a la derecha la presidencia.

Como contrapartida la dictadura militar impuso como candidatos en 1967 al General Fidel Snchez Hernndez; en 1972 al Coronel Arturo Armando Molina y en 1977 al General Carlos Humberto Romero. Posteriormente, derrotada la dictadura militar, la izquierda se enfrenta a la derecha poltica, o sea a ARENA, en 1994 a Armando Caldern Sol, en 1999 a Francisco Flores, en 2004 a Antonio Saca, en 2009 a Rodrigo vila y en 2014 a Norman Quijano.

Y anteriormente en 1944, con la Unidad Nacional de los Trabajadores, UNT se llevaba como candidato a Alejandro Dagoberto Marroqun , proceso cortado de tajo con el golpe militar del 21 de octubre y ms antes se participa directamente como PCS en las elecciones municipales de enero de 1932, das antes de la insurreccin, comicios que estuvieron acompaados del fraude electoral y la imposicin.

La lucha armada

En trminos de lucha armada esta ha sido dominante como forma de lucha durante tres momentos: enero de 1932, como insurreccin indgena-campesina; octubre-diciembre de 1944 como preparativos e incursin militar desde Guatemala y enero 1981-enero 1992 como Guerra Popular Revolucionaria con sus respectivos frentes de guerra. Y como posibilidad entre enero 1961-febrero 1963 por medio del FUAR.

Alrededor de la Guerra Popular Revolucionaria se desarrollaron nuevas modalidades de lucha entre estas: la lucha diplomtica que desemboc en un proceso de dilogo y negociacin; la lucha conspirativa que permiti la construccin de una infraestructura clandestina al servicio de los frentes de guerra; la lucha de solidaridad, que permiti entre otras cosas, la disputa poltica al interior de Estados Unidos; la lucha por los derechos humanos, que permiti la denuncia poltica del rgimen y la lucha de masas, que fue reactivada a partir del Comit Pro 1ro. de Mayo en 1983 y que en 1986 crea la UNTS.

En trmino de lucha de masas esta ha sido dominante a partir de las primeras huelgas artesanales de sastres, panaderos, talabarteros, zapateros y luego de la FRTS, de 1919 a enero de 1932, con la UNT de mayo a octubre de 1944; de 1948 a 1967 con el CROS, la CGTS y la FUSS, de 1974 a 1981 con el FAPU, BPR, LP-28, MLP y UDN, de 1986 a 1992 con la UNTS. Su ltima cresta fue la lucha contra la privatizacin de la salud en el 2000-2002.

En trminos de lucha poltica clandestina, en la que la supervivencia del ncleo revolucionario ha sido lo fundamental, esta ha sido dominante desde enero de 1932 a 1940 en respuesta a la represin del General Martnez luego de ser derrotada la insurreccin; de octubre 1944 a diciembre de 1948 con el golpe militar y la represin del Coronel Osmin Aguirre y Salinas; de febrero 1950 a marzo 1952 con la ola represiva de Oscar Osorio y de enero 1981 a mayo 1983 con el terror provocado por parte de los escuadrones de la muerte cobijados bajo las diversas juntas civico-militares, aunque en este ltimo caso, el grueso de la conduccin revolucionaria se encontraba ya en campamentos guerrilleros o fuera del pas.

En trminos del instrumento poltico de 1930 a 1970 es el Partido Comunista. De 1970 a 1980 se consolidan cinco fuerzas polticas de izquierda: FPL, ERP, RN y PRTC, y PCS, las cuales logran unificarse a partir de diciembre de 1980 en el FMLN, aunque la fundacin de este fuera en octubre, y el proceso inicia en diciembre de 1979. El nombre FMLN se mantiene hasta la actualidad como partido poltico, aunque a lo largo de 30 aos ha habido diversas rupturas.

En relacin a la poltica de alianzas y la construccin de frentes polticos, es claro que el recin nacido PCS (1930-1932) no estuvo en capacidad de construir un frente comn con la direccin poltica y las masas laboristas-araujistas, ni en lo sindical en la FRTS ni en lo estrictamente electoral, lo que le hubiera permitido aislar a los golpistas del General Martnez y abrir un periodo de democratizacin, que fue postergado por sesenta aos. Los errores de sectarismo ayer como PCS y hoy como FMLN, se pagan caros.

Es hasta inicios de los aos cuarenta cuando los comunistas logran junto con sectores progresistas, aprovechar el momento de auge de la lucha antifascista a nivel mundial para forjar vnculos con sectores democrticos del ejrcito, los que desafiaron al dictador Martnez con el golpe militar del 2 de abril que aunque fracas marco el inicio del fin de la tirana, que cae el 8 de mayo como resultado de la huelga general de brazos cados, en la que los estudiantes universitarios juegan un papel de vanguardia.

Esta experiencia de 1944 fue una riqusima experiencia de aglutinamiento de fuerzas antidictadura militar, lamentablemente no pudo sostenerse entre otras razones por la debilidad de la izquierda y porque la unidad popular se desmoron.

En trminos de fuerzas sociales antagnicas, los trabajadores en sus diversas expresiones (clase obrera artesanal, industrial, campesinos, capas medias urbanas, empleados pblicos, desempleados, vendedores ambulantes) han constituido un polo mientras que a nivel de clases dominantes esta se ha mimetizado desde la antigua oligarqua agro-exportadora, pasando por la oligarqua financiera hasta llegar a la actual simbiosis de oligarqua comercial importadora y grupos de capital transnacional.

Cada una de estas formas de lucha mencionadas aparecen y desaparecen de acuerdo a los cambios en la situacin poltica. 1932, 1944 y 1977 marcaron el agotamiento de la va electoral, como resultado en la primera de la masacre, en la segunda del golpe de estado y en la tercera, del fraude cometido por la dictadura militar; 1992 marc el agotamiento de la va armada, iniciada en 1981, como resultado de la reforma poltica pactada en los Acuerdos de Paz; enero de 1981 con la primera ofensiva militar del FMLN marc el agotamiento de la va de la lucha de masas iniciada en 1974 con el surgimiento del FAPU; mayo de 1944 y enero de 1992 marc el agotamiento de la situacin de clandestinidad absoluta y el paso a la vida legal de los comunistas en el primer caso y de los revolucionarios del FMLN en el segundo caso.

El dilema de la izquierda salvadorea

Y la pregunta que se plantea a los revolucionarios y revolucionarias salvadoreos es si existe un agotamiento de este camino electoral y cual sera la alternativa. Debemos de preguntarnos si estamos prximos a un nuevo momento o nos encontramos todava en la cresta de la lucha electoral. Pienso que lo electoral no esta agotado, pero que nicamente con lo electoral difcilmente podremos avanzar hacia la ruptura del modelo.

Debemos de evitar la visin voluntarista que exige el cambio de rumbo de la forma de lucha electoral sin ninguna alternativa viable, la cual conducira a un descalabro y a un retroceso, as como la visin espontaneista que defiende la situacin actual de inmovilidad y visin electorera, que esta conduciendo a la perdida de los principios revolucionarios, en particular del antiimperialismo y la visin de clase.

Es por lo tanto urgente reactivar el movimiento popular y sus luchas, para garantizar la necesaria acumulacin que permita la ruptura. Existe temor a orientarse hacia este camino porque se considera que podra afectar la acumulacin institucional lograda como FMLN que es considerable. Pero de no hacerlo, lo ms seguro es que terminemos administrando el sistema que alguna vez deseamos transformar.

Y adems en este punto incide el factor internacional y como nos posicionamos en la actual correlacin de fuerzas entre imperios y resistencias a nivel internacional y continental, lo cual influye poderosamente en la configuracin de una estrategia revolucionaria orientada a la ruptura del modelo neoliberal, del sistema capitalista y de la dependencia imperial.

Estamos en un nuevo momento en el que la hegemona estadounidense es desafiada globalmente por la emergencia del G-20 y del BRICS. Y esto se expresa en nuestra regin latinoamericana en la existencia de un importante polo de resistencia antiimperialista (el ALBA) cristalizado en los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y naturalmente Cuba. Este polo influye en Uruguay, Argentina e incluso en El Salvador. Y mantiene una alianza estratgica con Brasil. Y esta enfrentado a la recin creada Alianza del Pacfico (Mxico, Colombia, Per y Chile), a la cual El Salvador esta invitado a ingresar. Es una disputa. Y el que ocupe la presidencia a partir del 2014 decide. El que pispilea pierdey no deberamos de perder.

La reunin en Bali, Indonesia

El prximo round del enfrentamiento entre imperios y resistencias a nivel global ser en Indonesia, en la preciosa isla de Bali del 3 al 6 de diciembre. Ah se celebrara a IX Conferencia Ministerial de la OMC integrada por 159 pases. Las dos anteriores (2009 y 2011) fueron en Ginebra. Antes en Hong Kong. Y recordamos en 2003, la de Cancn, Mxico.

El fantasma de la ronda de Doha que pretende liberalizar el comercio mundial, continuara apareciendo como el invitado principal a este encuentro en el que asumir por vez primera un brasileo, Roberto Azevedo, el mando de este organismo internacional. Y se hablara de agricultura, comercio, e inversiones, y nos interesa. Los imperios pretenden continuar subsidiando a sus agricultores y bloqueando el ingreso libre a los productos de los pases en resistencia.

El escenario electoral

La segunda vuelta es la peor pesadilla tanto para Arena como para el FMLN, mientras es el sueo dorado de Unidad. El problema radica en que las tres variables existentes obligan a la bsqueda de alianzas. Si la segunda vuelta es entre Quijano y Snchez Ceren a quien apoyara la base de Saca? A Quijano. Si es entre Quijano y Saca a quien apoyara la base de FMLN? A Saca. Y si es entre Saca y Snchez Ceren a quien apoyara la base de ARENA? A Saca.

La nica manera que el FMLN puede garantizar su permanencia en el gobierno es mediante una gran alianza poltica que rebase la que permiti el gane del presidente Funes. Pero nada indica que se estn haciendo esfuerzos en esta direccin y el tiempo va pasando y ya pronto estaremos frente a un hecho consumado.

Y este escenario electoral a esta altura est contaminado por tres situaciones: uno, la crisis al interior del rgano judicial promovida por las fracciones legislativas de Fmln y Gana para desarticular la Sala de lo Constitucional, la cual perjudica electoralmente a Snchez Ceren y a Saca y beneficia a Quijano; dos, la situacin de la delincuencia, en la cual el tema de la tregua entre pandillas lejos de despertar el respaldo ciudadano ( voto futuro) lo ahuyenta y la situacin del enjuiciamiento de funcionarios del gabinete Flores por el caso CEL-ENEL. En el caso de la tregua entre pandillas por su posicin el beneficiado a nivel electoral es Quijano y en el caso del juicio poltico a Flores-Bang el beneficiado es Snchez Ceren.

La cautela por parte del FMLN con respecto al ideario antiimperialista le permiti comprometer sus votos para el Acuerdo de Asociacin con la Unin Europea y mantener un cuidadoso silencio sobre el TLC, la ILEA y la Base Militar de Comalapa para no desentonar en el unnime concierto partidario nacional. Pero estas actuaciones le restan votos en el estratgico sector de la clase media urbana.No pueden seguir confiando en ganar las presidenciales del 2014 en la disciplina de su voto duro.

Por su parte, el capital transnacional aunque seguramente preferira a alguien de derecha, no pierde el sueo acerca del futuro mandatario salvadoreo. Confa que cuentan con los resortes econmicos, diplomticos y mediticos que les permitiran enderezar cualquier desviacin sospechosa de rumbo. Es el ncleo oligrquico con su recin creado G-20 el que suea apasionadamente con presenciar en junio de 2014 a un humillado presidente Funes entregarle la banda presidencial al candidato de ARENA, Norman Quijano.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1742



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