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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-09-2013

xitos, desafos y el futuro del Movimiento Occupy

Nick Espinosa
Desinformmonos

Tal vez el movimiento, que cumple dos aos, estaba destinado a existir slo como una crtica y no como una respuesta a las preguntas que plante.


Occupy es el movimiento social que defini a mi generacin. Llev la reciente ola de revueltas por la democracia y la igualdad, interconectadas a nivel mundial, al corazn del capitalismo y del control corporativo de Estados Unidos. A travs de xitos audaces y deficiencias frustrantes, Occupy dispar un tiro de advertencia a la proa de Wall Street e indic el comienzo de un perodo de transformacin de los Estados Unidos, que nos llama a alejarnos del camino de la destruccin econmica y ecolgica y construir el nuevo mundo que no es slo un ideal, sino una necesidad para nuestra supervivencia colectiva.

El movimiento Occupy cre un centro de gravedad para la izquierda. Reuni a una variedad de fuerzas polticas que van desde los anarquistas, pasando por los progresistas, hasta llegar a los libertarios. A pesar de su expulsin de las plazas de todo el pas, se activ una poderosa red de personas y organizaciones. Muchos de ellos siguen trabajando juntos para lograr metas nacidas fuera del movimiento, ya sea en otros movimientos o en proyectos como Occupy Homes (Ocupa las casas), huelga de pago de deudas y Occupy Sandy (asistencia a los damnificados por el huracn del mismo nombre).

Los sindicatos y organizaciones comunitarias y religiosas desempearon un papel importante en el apoyo al movimiento, ya que pas de ser un advenedizo rudimentario a un gigante nacional. La valenta contagiosa del movimiento Occupy inspir a sindicatos y otros grupos a tomar una postura ms militante y repensar su enfoque de la organizacin y su relacin con el Partido Demcrata, mientras luchan contra la disminucin de integrantes y los ataques desenfrenados de las corporaciones -que buscan eliminar a las instituciones que se interponen entre ellos y el lucro desenfrenado.

Las relaciones que atravesaron al movimiento, as como la experiencia forjada por valientes actos de desobediencia civil no violenta de alto riesgo a cargo de una nueva generacin de lderes en el movimiento Occupy-, sern de gran valor cuando haya nuevos levantamientos en los Estados Unidos y en todo el mundo. Con las cosas solamente mejorando para los ricos y empeorando para los pobres, no es una cuestin de si suceder, sino cundo, el prximo cambio histrico en las placas tectnicas del capitalismo mundial.

Desafos para el xito Hay tres factores clave para el fracaso que tuvo el movimiento Occupy en la produccin de un movimiento revolucionario de masas sostenido y capaz de resolver las injusticias que trajo a la luz con tanta eficacia: la represin estatal coordinada a nivel nacional, la incapacidad de incorporar efectivamente el anlisis racial y el liderazgo de las personas del color -que son las ms afectadas por la crisis econmica- y la naturaleza fundamentalmente antidemocrtica del modelo de asamblea general.

La represin estatal El declive del movimiento puede ser ms directamente atribuible a la represin coordinada a nivel nacional por el Departamento de Seguridad Nacional, bajo la direccin de la administracin Obama, cuando por todo el pas se desalojaron las acampadas. Una vez ms, el Partido Demcrata se expuso a s mismo como un partido que sirve ms a los intereses de Wall Street y de la lite financiera que al pueblo, cada vez ms empobrecido, que lo eligi.

Documentos oficiales muestran que el FBI consider planes para asesinar a lderes del movimiento Occupy, con francotiradores y a travs de una extensa infiltracin y espionaje en grupos de todo el pas. En algunos casos, los infiltrados llegaron tan lejos como para instigar actividades ilegales con el fin de desacreditar al movimiento y presentar cargos graves contra las personas que posiblemente no hubieran tenido ese tipo de acciones en mente sin ser empujadas por agentes del Estado.

La raza y el Movimiento Occupy Mientras que el lema Somos el 99% trajo un mensaje unificador claro de conciencia de clase, muchos de los participantes en el movimiento Occupy no reconocieron el papel histrico de la supremaca blanca, el patriarcado y el colonialismo en la formacin de las dinmicas de poder que existen en el contexto estadunidense. Como resultado de su retrica y cultura inaccesible, el movimiento Occupy con frecuencia no reson en las comunidades de color ni involucr de manera concreta las luchas inmediatas de sus comunidades: la brutalidad policial, la encarcelacin en masa, la reforma migratoria, el acceso a una vivienda asequible y la educacin de calidad.

Si vamos a deconstruir el capitalismo, es esencial contar con un liderazgo y una base que refleje a las comunidades ms afectadas por la desigualdad. As se expondr la explotacin racista, indispensable para mantener un sistema tan injusto, y se aprovechar el poder poltico subdesarrollado de los grupos raciales y tnicos que superarn en nmero a los blancos estadunidenses en 2050.

La Asamblea General Las asambleas generales, destinadas a ser un proceso utpico e igualitario de toma de decisiones, libres de las contradicciones de la jerarqua, fueron sin lugar a dudas la funcin ms disfuncional y frustrante del movimiento Occupy. La mayora utiliz un proceso de consenso basado en el 90 por ciento: si el grupo que prueba una decisin es menor que el 90 por ciento del total, sta es rechazada. Este engorroso proceso llev a reuniones diarias que a menudo duraban cuatro horas, y que incluso las decisiones ms simples fueran difciles de tomar. Por lo tanto, desde el principio nos vimos en un proceso fatalmente defectuoso que socav muchas de nuestras metas.

Este mtodo ineficiente y confuso de toma de decisiones hizo al movimiento increblemente inaccesible para aquellos que no podan permitirse el lujo de pasar cuatro horas al da en asamblea general, especialmente la gente de bajos ingresos y las personas que trabajan, los padres y las comunidades de color, los mismos grupos ms afectados por las cuestiones planteadas por el movimiento Occupy.

Un movimiento sin lderes El movimiento Occupy naci como una crtica al orden social y plante cuestiones fundamentales de la democracia, la corrupcin y la estructura del movimiento. Como resultado, a veces pec de ser reaccionario, alienando a los participantes potenciales. Se afirm la no existencia de lderes y con frecuencia se respondi con hostilidad hacia los que mostraron iniciativa.

Un movimiento que espera enfrentar a las fuerzas ms ricas y poderosas de la historia del mundo debe ser tan inflexible con sus objetivos como pragmtico con sus tcticas. Las tendencias hacia el purismo en el movimiento Occupy no sirvieron a su objetivo de cambiar el equilibrio de poder entre los que tienen y los que no.

Desafortunadamente, para las personas que se han sentido impotentes durante toda su vida, a menudo es ms fcil derribar a personas y organizaciones dentro del alcance que trabajar juntos contra el poder aparentemente infinito de las corporaciones multinacionales.

Tuvimos razn en ser escpticos ante el Partido Demcrata y el peligro de la cooptacin. Una aproximacin prudente a los sistemas que la lite financiera controla y maneja a su antojo debe ser un punto de partida para cualquier persona que quiera cambiarlos. Tuvimos razn en sealar los peligros del complejo industrial de organizaciones sin fines de lucro, y la forma en que las fuentes de financiacin se usan para el control de los movimientos sociales, limitando sus demandas y potencialidades.

Esto no significa, sin embargo, que nunca debemos -bajo ninguna circunstancia- trabajar con organizaciones no lucrativas o demcratas para avanzar en nuestros objetivos. Tampoco significa que debemos rechazar todas las formas de liderazgo o de organizacin que impliquen jerarqua o delegacin de autoridad. De hecho, cada movimiento social importante en la historia de los Estados Unidos ha tenido liderazgo y estructura de una organizacin disciplinada que les ayud a identificar y trabajar hacia sus objetivos.

El camino a seguir En su esencia, el movimiento Occupy fue una lucha para restaurar la democracia en una sociedad dominada por el control corporativo. La desigualdad en la riqueza y la dominacin de los sistemas econmicos, polticos y sociales por los sper ricos son resultados inevitables del capitalismo.

La verdadera democracia es incompatible con el capitalismo. Cuando las comunidades son capaces de hacer autnticamente su voz oido y ejercer el poder para cumplir con sus necesidades humanas fundamentales, un sistema que se basa en un grupo de beneficiarse a costa de la otra ser deconstruida. El tipo de democracia que es necesaria para transformar nuestra sociedad requiere ms que la simple eleccin de un representante cada cuatro aos; se necesita una que permita a todos los miembros de la sociedad participar en la toma de decisiones significativas que mejoren su calidad de vida.

Con la construccin y el fortalecimiento de espacios donde la gente pueda ejercer la democracia directa para controlar a sus comunidades, podemos crear un contrapeso al control corporativo, y comenzar a reconstruir el tejido social con el que podemos construir un movimiento que cambie el equilibrio de poder en los Estados Unidos.

No hay que mirar ms all de nuestros vecinos de Amrica del Sur para ver cmo puede lucir en la prctica una evolucin de la democracia.

En Brasil, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) gan ttulos de tierras para 350 mil familias de trabajadores sin tierra a travs de la ocupacin de baldos en todo el pas y, con la democracia participativa en la construccin de campamentos autosuficientes donde los agricultores trabajan la tierra para proveer a sus comunidades. Actualmente hay 180 mil familias que ocupan terrenos para exigir que se les devuelvan y 1.5 millones de miembros del movimiento en todo el pas.

En Venezuela, consejos comunitarios renen a grupos de 200 a 300 familias en los barrios de todo el pas para tomar decisiones acerca de sus comunidades. Si deciden construir una escuela, arreglar las carreteras o iniciar un negocio, el gobierno otorga los fondos para completar el proyecto decidido por la gente que vive all. Estos espacios de participacin son financiados con una suma de ms de mil millones de dlares por ao, dando a los ms pobres entre los pobres la oportunidad de toma de decisiones significativas.

En ambos pases, sindicatos democrticos militantes, organizaciones vecinales y comunitarias y organizaciones de la teologa de la liberacin se unieron para construir una fuerza poltica independiente que tome en cuenta a sus movimientos, que ha tomado el poder en todos los niveles de gobierno, incluyendo la presidencia.

De este modo, Brasil y Venezuela redujeron la pobreza a la mitad, reescribieron sus constituciones para defender los derechos humanos, la institucionalizacin de la democracia participativa y la mejora del acceso a una vivienda de calidad, la educacin, el empleo y los servicios sociales. Si bien ningn pas es perfecto y sin contradicciones, sus movimientos de masas democrticos han comenzado y continuarn profundizando el proceso de transformacin de sus pases. Caminan hacia ser naciones verdaderamente democrticas que defienden a su pueblo en lugar de a los intereses corporativos.

Nunca ha habido tan pocos con tanto, y muchos con tan poco. Nuestro planeta no ha enfrentado colectiva tan graves amenazas para nuestra supervivencia antes. Sin embargo, tampoco habamos tenido acceso a esa tecnologa avanzada de comunicaciones que une movimientos al instante, de Egipto a los Estados Unidos, con soluciones reales a los problemas derivados del capitalismo global. No estamos solos. Nuestros movimientos pueden y deben liderar el camino hacia un nuevo mundo, basado en los valores que promueven comunidades saludables y equitativas, evitando la convergencia de la crisis econmica y ecolgica.

Tenemos que unirnos a los enemigos naturales del capitalismo global, mientras crecemos y fortalecemos las instituciones democrticas del movimiento para involucrar a estos grupos e invertir en su liderazgo y formacin poltica. Al hacer esto, nos prepararemos para maximizar el siguiente e inevitable crecimiento de la actividad del movimiento, mientras mantenemos a largo plazo la organizacin transformadora.

Tal vez el movimiento Occupy estaba destinado a existir slo como una crtica y no a convertirse en el vehculo que responde a las preguntas que plante, como una advertencia del inminente cambio en las placas tectnicas del capitalismo global. Depende de cada uno de nosotros que creamos en la esperanza de una generacin, nacida en plazas de todo el pas, para reconstruir una autntica democracia participativa en nuestros barrios, lugares de trabajo y de culto, escuelas y gobierno. Al hacer esto, deconstruiremos el control corporativo de la sociedad y construiremos el movimiento necesario para luchar y conseguir un nuevo mundo controlado por las comunidades, que sea justo, equitativo y libre. El futuro del planeta depende literalmente de l.

Artculo publicado en Truth Out
TRADUCCIN: CLAYTON CONN

Fuente: http://desinformemonos.org/2013/09/occupy-la-advertencia-del-sismo-social-que-viene-en-estados-unidos/


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