Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-09-2013

La cuestin nacional, notas para reconstruir un punto de vista

Manuel Monero y Miguel Riera
Rebelin


No hace mucho an poda orse que la llamada cuestin nacional, un problema que haba marcado la poltica espaola durante dcadas, haba quedado desfasada. Para qu perder el tiempo hablando de una independencia de Catalua, Euskadi y Galicia cuando estbamos ante un exitoso proceso de integracin supranacional que se llamaba Unin Europea? Asimismo, los nacionalistas (de derecha, tercera pata del sistema bipartidista) decan que lo que haba quedado obsoleto era el Estado-Nacin, y que las nacionalidades histricas (segn el trmino recogido en la Constitucin) alcanzaran una independencia de facto en la cercana Europa de los pueblos.

Ambas posiciones siempre han sido las dominantes y han convivido en todos los pactos bsicos de la transicin poltica espaola. La UE contitua el acuerdo de fondo y bastaba con ir aprobando tratado tras tratado con el objetivo de desmantelar el Estado-Nacin, la soberana popular y sus instrumentos econmicos, polticos y militares (la OTAN siempre ha estado y est ah). Ms integracin, menos Estado. Sntesis perfecta.

Para los partidos mayoritarios, PSOE-PP, el objetivo consista en llegar al Estado mnimo neoliberal por la mejor va (la que aparece impuesta desde el exterior), para conseguir que los poderes econmicos mandaran, nos disciplinaran, bajo la frrea direccin alemana. Para las burguesas nacionalistas era una gran oportunidad: de-construan el Estado espaol, conseguan la aorada independencia y, cosa no menor, ligaban su suerte a las Naciones ricas de una Unin que estaba mutando.

Como suele ocurrir, la crisis sistmica del capitalismo que vivimos ha puesto todo patas arriba y desnudado las verdaderas realidades de una Unin Europea autntica mquina de desposesin y expropiacin de derechos, bienes y patrimonio de las poblaciones. En el centro del proyecto est la configuracin de una periferia subalterna y dependiente de un ncleo o centro econmico y geopoltico dominante. La Europa del Euro ha devenido en la Europa Alemana, que mantiene relaciones coloniales con un Sur sin soberana y en proceso de involucin civilizatoria.

Todo esto obliga necesariamente a cambiar los postulados tradicionales, que ya no son capaces de interpretar la realidad y mucho menos de transformarla. Aqu y ahora: Que significa la independencia de Catalua o de Galicia? Independencia de Espaa para pasar a ser un Estado de la Unin Europea? Ser un Estado ms de esta Europa oligrquica, antidemocrtica y dependiente del imperialismo norteamericano? Para las derechas nacionalistas vascas, catalanas (el nacionalismo gallego siempre ha sido plebeyo) esta es su Europa, la del capital, la que privatiza los servicios pblicos, la que precariza la fuerza de trabajo y cercena los derechos sociales y sindicales, la que desregula el mercado y desmantela las empresas pblicas, la que mercantiliza el conjunto de las relaciones sociales y convierte la democracia en un mecanismo de seleccin de la clase poltica al servicio de la plutocracia dominante.

Hoy, el conjunto de los pueblos de Espaa, sus clases trabajadoras, sus jvenes y sus mujeres viven una situacin de dominio y opresin producto de una alianza de clases entre las diversas burguesas en torno al Estado alemn. Qu es la Troika? Es la expresin poltica de esa alianza que administra los intereses generales de la burguesa en su conjunto, incluida la vasca y la catalana. Las propuestas de independencia deberan verse en este contexto, relacionando cuestin nacional con cuestin de clase, desde un punto de vista anti imperialista.

Hay una reflexin de Castelao que puede ayudar mucho a construir una perspectiva ms compleja y rica. Como es sabido, para el autor de Sempre en Galiza el independentismo no era una salida realista para su pueblo; las razones de fondo tenan que ver con las dificultades de un pequeo pas para sobrevivir en un mundo en permanente lucha entre grandes potencias, en las condiciones econmicas, sociales y militares definidas por el capitalismo imperialista. La tarea real, difcil y dura, era construir un nuevo Estado y democratizar el poder, teniendo como frontispicio el derecho a la autodeterminacin de las naciones y pueblos.

Hoy el objetivo no debera ser la construccin de un nuevo Estado liberado de la Europa Alemana? Podra hacerse forjando una alianza entre trabajadores, pueblos y ciudadana para construir un Estado republicano y federal, comprometido con los derechos sociales y nacionales, promotor de la democracia econmica y ecolgica y defensor consecuente de la igualdad sustancial entre hombres y mujeres. Una comunidad de pueblos y naciones libres e iguales que se unen para construir una humanidad liberada del mal social de la explotacin, el dominio y la discriminacin.

Pero, como pasa casi siempre cuando no se abordan a tiempo las cuestiones que afectan simultneamente a la razn y a los sentimientos, hoy la cuestin nacional ha explotado en las manos de una clase poltica que ha estado mirando hacia otra parte durante demasiado tiempo. Y lo ha hecho proyectando una humareda tan densa que en Catalua ya casi es imposible discernir los problemas reales de lo que son simples subterfugios para eludir la agobiente realidad cotidiana.

Una situacin a la que han contribuido eficazmente la mayor parte de las izquierdas, las sindicales incluidas, que atenazadas por lo que han supuesto polticamente correcto, han laminado, hasta casi suprimirlos, los valores tradicionales sobre los que esas izquierdas se construyeron. Y as, con frecuencia, y tambin de un modo creciente, la identidad de clase se ha ido diluyendo, hasta quedar subsumida en una identidad nacional gestionada hbilmente por la burguesa. Son burgueses, es verdad, pero son los nuestros. Un disparate.

La izquierda siempre haba defendido la solidaridad de clase, la hermandad de los pueblos, ante quienes eran sus verdaderos enemigos. Ahora, en Catalua, esa izquierda, de forma mayoritaria, se ha sometido voluntariamente a sus enemigos: la Europa Alemana, la burguesa autctona.

Lo diremos de nuevo: Hoy el objetivo no debera ser la construccin de un nuevo Estado republicano y federal, comprometido con los derechos sociales y nacionales, promotor de la democracia econmica y ecolgica y defensor consecuente de la igualdad sustancial entre hombres y mujeres?

Dicho queda.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter