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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2013

Quin mat a Emilio Fernndez Gil hace 50 aos y por qu importa recordarlo hoy?

Agustin Velloso
Rebelin


1. El Partido Popular (PP), fase superior del franquismo

Por su lucha contra el franquismo, la variante espaola del fascismo, Emilio Fernndez Gil fue detenido, torturado y fusilado en Madrid en 1963, hace ahora 50 aos. Un puado de personas, como mucho, sabe hoy quin fue Emilio. Los responsables de su asesinato, sin embargo, son bien conocidos.

Del principal entre stos se dice que antes de morir en la cama dej todo bien atado. Esto sucedi el 20 de noviembre de 1975. Dos meses antes mand fusilar a otras cinco personas por la misma razn que a Emilio. Cuatro das despus de estos fusilamientos el gobierno convoc a la poblacin a demostrar su apoyo al general Franco frente al Palacio Real, en Madrid. En el acto de homenaje particip a su lado, adems del cardenal primado de Toledo, el que design como su sucesor: el actual jefe del Estado y rey de Espaa, Juan Carlos de Borbn.

Otro de los principales responsables, Manuel Fraga, fund justamente un ao despus, en octubre de 1976, Alianza Popular. Esta formacin poltica fue rebautizada en 1989 con el nombre de Partido Popular (PP). ste gobierna hoy el pas con los votos de 30 de cada 100 votantes.

Probablemente es un porcentaje menor del que hubiera obtenido el mismo Franco de haberse presentado a unas elecciones en los aos sesenta; y eso sin tener que recurrir siquiera a financiarse mediante un empresariado oportunista o pro fascista como ha hecho el PP.

Es el viaje del fascismo a la democracia otro caso de conversin como el de Pablo de Tarso? De ninguna manera, se trata del mismo fascismo, avispado y vengativo, que ha sabido adaptarse a un tiempo diferente; con tanto xito, adems, que est consiguiendo que el nuevo tiempo se parezca cada da ms al antiguo.

Pedro Carvajal public en 2003 Julin Grimau. El ltimo muerto de la guerra civil, libro que permite realizar una comparacin entre ambos periodos: aos sesenta del siglo pasado y hoy.

En la pgina 134 recuerda el informe de la Comisin Internacional de Juristas de Ginebra titulado El imperio de la ley en Espaa, aparecido en 1962, al que respondi Fraga, entonces Ministro de Informacin y Turismo, en su rueda de prensa del seis de diciembre de ese ao:

Ustedes me perdonarn que me permita definir este informe como un petardo ms dentro de los que, sin ningn resultado, pero con algn ruido, se estn produciendo y que, naturalmente, nos preocupan relativamente poco.

Adems aadi que dentro de unos das daremos un dossier espeluznante de crmenes y atrocidades cometidas personalmente por este caballerete. (p. 135)

En 2012 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenci que la doctrina Parot viola dos artculos de la Convencin Europea de Derechos Humanos. El gobierno, por medio del ministro de justicia, respondi con el anuncio de su discrepancia con la sentencia, un recurso a la misma, la no suspensin de la condena de la presa concernida y el intento de que no se la excarcele.

Los Relatores de Naciones Unidas han emitido tres informes sobre la tortura en Espaa en la dcada del 2000 al 2010 que dicen que aunque sta no puede calificarse de sistemtica, podra ser ms que espordica e incidental, que el sistema legal, en particular el rgimen de incomunicacin de los detenidos, lleva consigo una situacin que puede facilitar que se cometan actos de tortura y malos tratos.

Tambin en 2012 el mismo Tribunal conden a Espaa por no investigar los malos tratos denunciados en 2003 por Otamendi, director en ese ao del peridico Egunkaria, tambin en detencin incomunicada por una supuesta colaboracin con ETA.

Tanto la sentencia como los informes afectan al gobierno del PSOE y del PP. Ninguno modifica su poltica al respecto, con lo que aqul muestra que su verdadera cara en esta cuestin -como en otras igualmente importantes- no es menos fascista que la de ste. Es el caso de los indultos a funcionarios del ministerio del interior condenados en tribunales de justicia por torturas y malos tratos, as como el de las modificaciones en la Constitucin para que responsables de crmenes contra la humanidad puedan eludir ser juzgados en Espaa.

Amnista Internacional ha denunciado en sus informes que en Espaa hay vctimas de torturas y malos tratos sin reparacin, que algunos entre stos son de ndole racista realizados a manos de agentes del Estado y que el rgimen de incomunicacin de detenidos viola las convenciones internacionales sobre derechos humanos.

Tambin en 2012 doscientos jueces, entre ellos magistrados del Tribunal Supremo, firmaron un manifiesto contrario al ejercicio abusivo y desviado del indulto gubernamental, en referencia al concedido a cuatro agentes de la polica autonmica catalana condenados por torturas.

Segn una nota de 2012 del diario El Pas, la asociacin Jueces para la Democracia emiti un comunicado en el que denunciaba un creciente nmero de indultos que afectan cada vez ms a cargos pblicos y a policas, por lo que considera que esta medida de gracia se est convirtiendo en un instrumento para que el poder se exculpe a s mismo. El colectivo considera que el Gobierno pretende de manera fraudulenta, convertirse en una especie de ltima instancia y apropiarse de las funciones inherentes al poder judicial.

Tambin el Comit Europeo para la Prevencin de la Tortura, perteneciente al Consejo de Europa, ha hecho pblico un informe en 2013 en el que expone presuntos casos de malos tratos, torturas y vejaciones a detenidos e internos por parte de Mossos dEsquadra, Guardia Civil, funcionarios de prisiones y de Centros de Internamiento de Extranjeros.

El documento se refiere a maltratos, irregularidades en las investigaciones de stos, deficiencias en centros de detencin y falta de voluntad por parte de las autoridades para corregir errores puestos de manifiesto en informes anteriores.

2. Marca de la casa fascista: adems de mentirosos, chulos

Fraga menta al negar la importancia de la mala imagen internacional del franquismo y lo haca con su chulera caracterstica, una forma de hacer poltica que han abrazado con entusiasmo sus herederos en el PP.

Inmediatamente organiz una enorme campaa internacional de propaganda para contrarrestar la marea de indignacin que se extenda por todo el mundo. Emilio fue acusado de todos los crmenes conocidos: torturas, asesinatos y violaciones entre otros.

Recuerda Carvajal que Fraga escribi en su Memoria breve de una vida pblica que el lunes da 15 volv al despacho. Me encontr con una montaa de radios y telegramas en relacin con el caso Grimau () La organizacin comunista internacional funcion con su acostumbrada perfeccin y la campaa tuvo una fuerza enorme. (p. 156)

Es normal escuchar a los gobernantes y dirigentes del PP que se refieran habitualmente a los que se protestan por los desahucios como nazis, a los que se manifiestan contra los abusos del gobierno como amenazas terroristas, a la accin represiva de los cuerpos de seguridad sobre los manifestantes con resultado de heridas graves o muerte como incidentes (que) por desgracia siempre se pueden producir, son de lamentar, etc.

Fascistas sobresalientes, no slo atacan desde el poder sin piedad a millones de personas sin capacidad de respuesta acorde, sino que adems se atreven a ciscarse da s y da tambin en sus vctimas, cada uno de acuerdo a su paranoia ntima: barriobajera (la del que se jodan), meapilas (el de la pervivencia de la especie), mentirosa (la de la indemnizacin indef... en diferido, en forma efectivamente de simulaci n) y metepatas (el de miro mi cuenta a fin de mes).

Este comportamiento convertido en poltica de gobierno- no es creacin suya, tan slo lo copian de sus antecesores, porque saben que esos millones ignoran o no quieren saber- que los que les agreden son herederos de los que hace 50 aos mataron a Julin Grimau, llamado Emilio Fernndez Gil en la clandestinidad, y muchos otros ms.

Desde mediados de 2012 el PP quiere mejorar la imagen de nuestro pas, tanto en el interior como ms all de nuestras fronteras, en beneficio del bien comn, as que ha puesto en marcha el plan Marca Espaa.

El truco se parece bastante al de los aos sesenta: para poder seguir actuando como fascistas hay que presentar a la vctima como el malo y al tiempo hacer ver que se trabaja por el bien comn. Quizs hay trucos peores, desde luego, pero parece claro que nadie ni dentro ni fuera de Espaa- se lo va a creer, como nadie se crey el intento de Fraga.

3. El deterioro de la democracia: herramienta clave del poder

Hoy muy pocos saben que sobre asesinarlo, llevaron su afn vengativo hasta su viuda y hurfanas, a quienes impidieron enterrar el cadver en una sepultura y aos despus vindicar su nombre (ya en democracia!). Los que hoy pierden trabajo, casa, derechos sociales y hasta temen manifestarse por ello, reciben los insultos y las chanzas de los responsables de sus males.

Para los altos cargos del gobierno del PP los jvenes espaoles emigran a causa de su espritu aventurero, no porque su poltica les impida trabajar o les ofrezca solamente trabajo en condiciones propias de la esclavitud; los que se manifiestan pacficamente ante el Congreso de los Diputados son calificados por el gobierno como radicales y antisistema que lanzaron un ataque desproporcionado contra la polica. Esto a pesar de que tras el 25-S se hizo pblica una serie de grabaciones que mostraban la actuacin de agentes policiales infiltrados entre los manifestantes, que protagonizaron los incidentes para que el gobierno pudiese acusar a stos de perturbar el orden pblico.

Habitualmente, con posterioridad a los insultos, las amenazas y las mentiras por parte del gobierno, los medios informan de que la inmensa mayora de los detenidos han sido puestos en libertad por no haberse demostrado su participacin en los hechos que se le imputan; pero el dao ya est hecho, el miedo se extiende y la gente, que apenas llega a fin de mes, no puede afrontar adems una multa gubernativa (no dictada por un juzgado) de mil euros o ms por convocar, difundir una manifestacin violenta, etc.

El 28 de septiembre de 2012, El Pas informa de que Todos los detenidos del 25-S, menos uno, a la calle. () La Audiencia Nacional rechaz la competencia sobre el caso: consider que del relato de hechos contenido en el atestado que le haba presentado la polica no se desprenda ningn delito de este tipo. Y la fiscala lo apoy.

En noviembre de 2012 una mujer pierde un ojo por el disparo de una pelota de goma efectuado por un polica cataln durante una manifestacin. La reaccin del jefe de la polica catalana el responsable de la seguridad de los ciudadanos que se manifiestan- es que sta no hizo ningn disparo. Por si fuera poca cosa la agresin y la negacin de sta, al parecer han desaparecido los documentos oficiales en los que queda registro del uso de material antidisturbios durante las actuaciones de los agentes.

Segn recoge Carvajal en el libro que aqu se sigue, Julin Grimau se quej al Coronel Eymar (juez instructor militar) de que sus muecas estaban tan anquilosadas (por las torturas) que apenas poda escribir. Eymar se volvi a los facultativos y, con su hipocresa habitual, les dijo: Eso no puede ser; ustedes tienen que tomarse ms inters, aunque se trate de un comunista, pues, al fin y al cabo, somos cristianos. (p. 147)

Tras las agresiones de diversos policas contra manifestantes durante el 25-S, la prensa inform de que Fernndez Daz insiste en que la actuacin policial fue ejemplar y elude hablar de los incidentes en (la estacin de) Atocha sobre los que ha iniciado una investigacin interna.

Todo el mundo sabe cmo concluyen las investigaciones internas en el fascismo. Dice El Pas el 31 de enero de 2013 (cuatro meses despus de las agresiones) sobre la anunciada por el ministro del interior: unos 30 agentes de la UIP (Unidad de Intervencin Policial) entrando en el recinto de la estacin disparando salvas, corriendo hacia los andenes y persiguiendo gente ayudados por los vigilantes de seguridad. Se ven algunos porrazos y un joven sangrando por la cara quejndose de haber sido golpeado sin motivo. La Direccin General de la Polica abri una investigacin interna que ahora ha concluido que no hubo extralimitacin alguna por parte de los antidisturbios, y que ningn agente debe ser sancionado por estos actos.

La lista de actuaciones fascistas que son animadas o consentidas por el gobierno no tiene fin: detenciones motivadas no por indicios racionales sino por rasgos raciales y de apariencia personal, identificaciones arbitrarias a ciudadanos sin comportamiento delictivo, probablemente con nimo de amedrentarles, denuncias falsas, citaciones para declarar, censuras, registros y cacheos sin justificacin, agresiones verbales y fsicas por parte de policas a ciudadanos en el ejercicio de su derecho a la crtica, protesta, reunin, manifestacin y otros ataques a las libertades.

Esto es moneda corriente hoy hasta el punto de que se asume como normal el mximo control y presin sobre la poblacin y lo contrario para los que abusan del poder y conculcan la ley 40 aos despus del fin del franquismo!

Por qu se est pudriendo una Constitucin de 35 aos? No ser que se busca precisamente su deterioro? Con la crisis (lase estafa) la clase alta consigue, adems de aumentar su propia riqueza, un segundo rdito: menos democracia para el resto de la poblacin.

4. Patria y religin, los argumentos del canalla

Ambas son las razones que aparentemente mueven a los franquistas contra Grimau y otros luchadores antifascistas. Aunque Metepatas dej patente en el ao 2008 hasta dnde llega su amor patritico en una conversacin con Javier Arenas que qued grabada, precisamente en vsperas del Da de la Hispanidad: maana tengo el coazo del desfile... en fin, un plan apasionante, en realidad hay pocos argumentos menos crebles que ste.

En primer lugar qu pretende Grimau y otros como l?

Carvajal recoge su declaracin del 29 de marzo de 1963 ante el coronel Eymar y el fiscal militar en la pgina 147 de su libro. A la pregunta de qu entenda por cumplimiento de su deber comunista, responde:

Significa ayudar al pueblo espaol en su lucha para conseguir una democracia. Para lo que, en unas primeras etapas, el Partido Comunista se propugnaba como un aglutinante de todos los partidos polticos contrarios al rgimen franquista, y, en este sentido, trabajaba por la unidad, tanto por abajo, como por arriba; es decir, tanto en las fbricas y en los medios rurales, como entre los intelectuales y ms altos dirigentes de la oposicin. Que tambin propugnaba la lucha por la mejora del nivel econmico del trabajador y su bienestar e, igualmente, por la libertad sindical.

En segundo lugar qu pretende el gobierno fascista? Lo que pretende el gobierno en pleno, junto con los cargos polticos de un cierto nivel, es mantener su situacin de clase elegida con sus privilegios, so capa de la defensa y el amor a Espaa y a la religin catlica.

De la mano de Fraga, el Ministerio de Informacin y Turismo se lanza a una operacin propagandstica internacional de gran envergadura. Entre otras acciones publica un libro de 115 pginas que aparece sin mencin alguna del autor- cuya portada dice:

El caso Grimau o la guerra civil permanente

Ediciones O.I.D.

El Salvador 3 Madrid, 1963

Las primeras 20 pginas del libro, de las que seis son fotocopias de portadas de diarios extranjeros, se destinan a describir a Grimau: fantico, implacable, fro como la hoja de un cuchillo (p. 5) y mostrar qu bando de los dos es el malo:

Cada vez que Franco y su gobierno insinuaron movimientos de evolucin liberalizadora, los grupos de la intransigencia se levantabas airados, diramos que se amotinaban; y en ellos se distinguan especialmente los comunistas. ()

Difunden incisamente indignas calumnias sobre Espaa, sin importarles un ardite que con ello sufra el prestigio de su patria, o resulte quebrantado el bienestar de su pueblo.

Son ellos los autores y sostenedores de una constante campaa de insultos y agravios de orden personal.

Ellos los que disponen atentados terroristas con profusin de bombas y de pistolas.

Ellos los que han alimentado sin el menor escrpulo campaas de prensa y de radio en que cada palabra era un delito de lesa espaolidad, porque el impulso naca del odio y de la venganza.

Ellos, en suma, los enemigos resueltos e inexorables de la paz espaola. (pp. 17 y 18)

El resto desde la p. 21 hasta el final- son dos apndices: testimonios de las vctimas y testimonios de prensa.

Testimonios de vctimas:

Se trata de tres fotocopias de cuatro declaraciones. En la primera de ellas se lee sobre un matrimonio detenido por Julin Grimau: sufrieron malos tratos de palabra y de obra, especialmente su marido (no dice qu malos tratos son) () A ella la obligaron a desnudarse completamente, si bien no llegaron a conseguir del todo sus propsitos por haberse negado rotundamente a hacerlo la interesada, gritando cuando intentaban quitarle alguna prenda. Todo esto lo ordenaba el clebre Grimau que llevaba la voz cantante y direccin en todo lo relativo a estos servicios y torturas.

En la cuarta se lee algo parecido: Joaquina explic que haba estado en un calabozo tres o cuatro das, con un individuo que segn frases de propio Grimau lo haba puesto all para que saciara sus instintos de virilidad. Dicho sujeto se port correctamente con ella y al parecer era un delincuente vulgar que se hallaba detenido.

Testimonios de prensa:

Se trata de traducciones de artculos periodsticos europeos favorables al franquismo y a la ejecucin de Grimau, que incluye ms fotocopias y fotografas.

Llama poderosamente la atencin la insuperable chapuza del testimonio de la mujer torturada y violada, por el que Groucho Marx hubiera pagado para tenerlo en uno de sus dilogos. Hay que rerse ante la escena de unos torturadores que dejan en paz a una mujer en cuanto sta chilla y tambin ante la de un violador que pasa cuatro das portndose correctamente con ella.

Las irregularidades del juicio farsa realizado contra Grimau son tan tremendas (bien reflejadas en el libro de Carvajal), que se mencionan aqu nicamente como prueba palmaria de que la sentencia estaba decidida con anterioridad al propio juicio, de tal manera que ningn elemento de ste tena que ver con la verdad, la justicia, incluso el sentido comn.

El crucifijo estuvo presente y a la vista de todos durante el proceso, aunque de nada le sirvi a Grimau. Escribe al respecto Carvajal:

La escenografa del tribunal recordaba los tiempos de la Inquisicin y tena algo de sobrecogedor, con la idea, seguramente, de amedrentar al justiciable. Un crucifijo en medio de la mesa y, a un lado, a modo de misal, el cdigo militar. (p. 164)

Por si fuese poco, los fascistas reprocharon a Grimau que segn decan ellos- se haba declarado no cristiano. En un documento que se guarda en el Archivo General de la Administracin (AGA), una nota informativa de la Oficina de Informacin Diplomtica (OID), fechada el 27 de abril de 1963 con el ttulo de Carta de la Embajada Espaola (N.I.C. n 294), se lee:

() Grimau, por quien tanto Ud. se preocupa, no ser una cruz ms en la dolorida Espaa. Porque l mismo manifest, antes de morir, no quera, ni ser cristiano. () S, las heridas de la guerra civil han sido restaadas y lo seran totalmente si seres como Grimau y sus amigos no se dedicaran a abrirlas y hacerlas sangrar de nuevo.

sta era la respuesta de Rafael Ferrer Sagreras (embajador en Bolivia) a un editorial publicado por El Diario, de La Paz, el 26 de abril con el ttulo de fusilamientos, poltica y cristianismo:

Lo penoso del caso est en que el gobierno de aquel pas blasona de cristianismo; extrao cristianismo que de espaldas a la paz que pide el jefe de la Iglesia slo sera tal porque pretende llenar de cruces aquella dolorida madre patria que ya restaaba las heridas de una lejana guerra civil, para ser menos invertebrada y sombra.

Disquisiciones malintencionadas aparte, lo que interesa ahora es dirigir la atencin hacia la respuesta del fascismo actual ante la reaccin de la gente contra los ataques desde el gobierno, que es asimilable a la anteriormente vista:

Por un lado una campaa propagandstica que presenta las bondades del ejecutivo: actuacin ejemplar, decisiones dolorosas pero buenas para el pas, primar el inters de Espaa y una sarta de frases huecas, cuando no patrioteras de baja estofa, sobre lo justo y santo que es el proceder de las autoridades.

Por otro la culpabilizacin del contrario, el insulto, la calumnia, el desprestigio, la amenaza, la censura, la manipulacin, sin perjuicio del empleo de los recursos del Estado para castigar de diversas formas a los disidentes.

En la Espaa del siglo XXI, los funcionarios han pasado a ser vagos, aprovechados y privilegiados, los mdicos se han convertido en defensores de oscuros intereses particulares, los profesores en especialistas en cobrar trabajando menos horas que el resto de trabajadores, los desempleados en torpes, rmoras y culpables de su destino, los hipotecados en estpidos que compraron una vivienda sin pertenecer a la clase social elegida para comprar sin medida, los que se manifiestan contra los desmanes del capital y del gobierno a su servicio son extremistas, antisistema, unos fuera de la ley que merecen la represin policial antes de pasar por el juzgado, de donde saldrn con una condena o una multa para que no olviden fcilmente cul es su lugar en la sociedad diseada por el fascismo moderno.

En la Espaa del siglo XXI dice el chiste de humor negro que los jvenes tienen tres salidas: por mar, aire y tierra, pero olvida aadir que los que deseen quedarse pueden elegir entre la calle, porque no pueden adquirir una vivienda, el paro, porque no hay trabajo y la crcel, por si no estn conformes con su destino.

Con el gobierno fascista siniestros personajes acumulan impunemente millones de euros en parasos fiscales, compran propiedades inalcanzables para las clases medias y trabajadoras, eluden o defraudan en el pago de impuestos y obligaciones, te expulsan del trabajo y de tu casa, te recortan tus derechos y si protestas pasas a figurar en una lista de indeseables que confecciona con esmero la polica.

Qu vendr despus de las identificaciones? De momento llegan multas. Si stas no consiguen amedrentar a todos, los ms resistentes recibirn nuevos castigos.

5. Matar desde la retaguardia

Conviene destacar el papel de los que desde la comodidad de una retaguardia segura y bien remunerada tambin contribuyen a la muerte si no fsica, s social- del enemigo. El papel de los lameculos tiene su importancia aunque no tenga otro mrito que el desprecio.

Jos Mara de Areilza, embajador en Pars en la poca, ministro despus, que se present a las elecciones generales de 1979 coaligado con la Alianza Popular de Fraga, no se cansaba de escribir al ministro de asuntos exteriores para hacerle partcipe de cada carta de protesta que enviaba a los medios franceses -televisin y peridicos- que publicaban informaciones sobre el caso Grimau.

He aqu una carta fechada en Pars el 24 de abril de 1963. Se trata de una fotocopia de un documento que se encuentra (como el resto de los citados en este trabajo) en el AGA.

Asunto: Actividades comunistas

Excmo. Seor: En el cuadro de la campaa Grimau, el Secours Populaire Franais, despus de haber organizado el mitin de la Mutualit sobre el que oportunamente tuve la honra de informar a V.E., ha publicado un comunicado haciendo saber que se propona asegurar en el futuro la existencia material de la familia Grimau, y para ello empezaba por poner a la venta una tarjeta postal reproduciendo la fotografa publicada por la prensa de la mujer y de las hijas del dirigente del partido comunista de Espaa, editada en dos formas distintas, ambas al precio de un franco. En una de ellas aparece un texto en favor de la solidaridad con esta familia y en la otra, dirigida al Embajador de Espaa, otro solicitando la disolucin de la polica poltica y la amnista en Espaa.

Es de sealar que del fruto de esta venta, como del de todas las colectas que organiza esta organizacin sovitica, sus dirigentes se reservan un 25% para cubrir los gastos de la campaa.

A ttulo informativo, tengo la honra de pasar a manos de V.E. un ejemplar de cada una de las dos versiones de la tarjeta en cuestin.

Es claro que el personal diplomtico al servicio del fascismo saca tiempo entre recepciones, ccteles y actos culturales para dedicarse a la delacin de sindicatos, asociaciones, estudiantes y por supuesto exiliados espaoles que participan en campaas a favor de los derechos humanos.

El Cnsul General de Espaa en Burdeos, Jos R. Gmez-Acebo, firma el 27 de abril de 1963 una carta al embajador en Pars, Areilza, para informarle de que ayer tuvo lugar en la Bolsa del Trabajo, centro comunista en Burdeos, una reunin de protesta contra la ejecucin de Julin Grimau a la que asistieron distintas formaciones de tipo poltico y sindical, comunista, socialista y anarquista de la regin. ()

Hablaron diez oradores todos ellos franceses, salvo un joven estudiante espaol llamado Galloso que lo hizo en breves palabras a pedido de la Asociacin General de Estudiantes de Burdeos. (aade los nombres del resto de participantes)

Por su parte, el cnsul de Espaa en Perpin, Carlos Estvez, enva una carta al ministro de asuntos exteriores, fechada el 18 de abril de 1963, con el asunto: Protesta comunista por el proceso contra Julin Grimau.

En ella informa de la recepcin que da a una comisin formada por representantes de partidos y asociaciones. Cuenta con la proteccin de la polica francesa, ya que

por la maana, el Jefe del Gabinete del Prefecto me anunci la visita y ponerse a mi disposicin; entonces recibe a diez individuos, quedando los dems, unos veinte, en la puerta y el resto, lejos del Consulado ya que todas las calles adyacentes estaban totalmente ocupadas por la polica que impedan el paso a toda persona. ()

El representante de la Liga me solt un pequeo rollo sobre los derechos del hombre, la humanidad, etc. y entonces le pregunt si conoca el caso Grimau, les acos a preguntas y cuando reconocieron, como era lgico, que slo saban lo que les haba contado, les ofrec el folleto que la Oficina de Informacin Diplomtica me haba enviado haca meses sobre la detencin de Grimau y asimismo la lista de crmenes cometidos.

El efecto fue de total desconcierto entre los comisionados, se lanzaron sobre l para leerlo y tuve que intervenir dicindoles que tuvieran calma porque haba para todos y se los iba a regalar para que en casa lo meditaran tranquilamente.

La entrevista dur una hora. Salieron a relucir los mismos lugares comunes que otras veces ya habamos discutido; al Secretario del Partido Comunista le sent muy mal que hubiera tanta polica y aprovech para decirle que poda protestar de ello si quera, ante el Prefecto porque yo no necesitaba polica ni ayuda alguna para recibirlos; tambin quedo claro que todos los comisionados iban y venan a Espaa cuantas veces queran: el amigo de Rusia acababa de llegar de Madrid.

Estamos ante una epidemia de amor patrio? Ni mucho menos, la verdad es siempre conocida por todos, los que la sufren desde luego, pero los que se benefician tambin. Tanto es as que a pesar de los esfuerzos de stos por ocultar la verdad y propagar la versin que les beneficia, siempre quedan pruebas de la labor de ocultacin y de propaganda.

Un ejemplo es el siguiente documento conservado en el AGA, un folio suelto sin numerar, escrito a mquina con membrete de la Oficina de Informacin Diplomtica, sin sello ni firma -signatura y topogrfico (10)97.2 54/16199, Madrid, a 25 de abril de 1963- y con un encabezamiento que dice:

Observaciones hechas por el Director General de Informacin, Seor Robles Piquer, en relacin con los documentos adjuntos (que son seis, de los que destacan los cuatro ltimos):

3.- Recomienda leer con cuidado la sentencia. Hay algn prrafo que conviene quizs diluir en las posibles reproducciones para la Prensa; tal por ejemplo, la referencia a tres vctimas de Grimau en Madrid sobre las que no se ha encontrado rastro alguno.

(Hace mencin a una de las irregularidades del juicio contra Grimau que, lgicamente, no convena dar a conocer.)

4.- Se envan actas de declaracin de las vctimas ante la polica y su ratificacin ante la autoridad judicial. En algn caso falta esta segunda, como en el del seor Riera, importante industrial cataln, que hoy se niega terminantemente a prestar su colaboracin por miedo a que ello perjudique a sus florecientes negocios, sin comentarios.

(Para Riera, como empresario espabilado, el beneficio figura por encima de la verdad y la justicia; una vez cometido el perjurio y obtenido el beneficio correspondiente, no tena sentido volver a cometerlo en tiempos de bonanza.)

5.- No interesa utilizar el documento que recoge las conclusiones de la defensa el que al final tiene una nota de varias lneas escritas a mano- pues puede resultar contraproducente y precisa de explicaciones profundas sobre el funcionamiento de los Consejos de Guerra. Se enva exclusivamente para conocimiento de esa Embajada.

(Se refiere a que la defensa hizo notar que el ponente en el juicio no era licenciado en derecho. La misin del ponente es asesorar en cuestiones legales a los militares y la ley dispone que es requisito imprescindible que el ponente sea abogado, lo que no era el ponente del juicio del Grimau.)

(En estas circunstancias Grimau fue condenado a muerte ante un pelotn de ejecucin y posteriormente la peticin de indulto fue denegada por Franco, Fraga y el resto de miembros del consejo de ministros a una.)

6.- Completa la informacin, fotocopias de un cruce de noticias del servicio de la UPI que demuestran el engranaje publicitario de la operacin Grimau entre todas las organizaciones exiladas.

(Con engranaje publicitario se refiere a los esfuerzos de personas y organizaciones que por todo el mundo intentaron salvar a Grimau al tiempo que denunciaban el franquismo.)

El fascismo de hoy, alejado del estatismo del pasado como corresponde a una sociedad moderna, cuenta con el apoyo de una variedad de institutos de estudios polticos y sociolgicos, centros y grupos de anlisis y opinin, catedrticos de economa y otros expertos, adems de la prensa general y especializada. No es preciso detenerse en esto aqu.

6. Qu hace el pueblo?

En el extranjero las reacciones a favor de Grimau durante el proceso, tras la condena y el fusilamiento fueron numerosas y algunas excepcionales. Carvajal repasa las acciones llevadas a cabo por polticos, intelectuales, escritores, incluso altos eclesisticos y hasta miembros de la monarqua.

Por otro lado en el AGA se conservan fotocopias de documentos que son cartas, telegramas, recortes de prensa, etc. de todas partes del mundo. He aqu un ejemplo, segn lo recoge un embajador fascista con el fin de enviarlo, como hacen el resto de sus colegas, a Madrid:

Documento N 321 Ref. 4051

D.G. POL. EXTERIOR O.I.D.

Rio de Janeiro, 14 de mayo de 1963.

ASUNTO: Julin Grimau y la prensa comunista.

Excmo. Seor:

Como continuacin de anteriores despachos sobre el asunto del epgrafe y en ltimo trmino del n---, tengo la honra de informar a V.E. que esta prensa ha publicado un telegrama de la UPI., fechado e Mosc, dando cuenta de que segn la Agencia sovitica TASS--, fue dado el nombre de Julin Grimau a una de las ms conocidas avenidas de Mosc, en honor del dirigente comunista recientemente ejecutado en Espaa.

Al margen de este telegrama (anejo n 1), nada se ha vuelto a publicar, en la prensa diaria, hasta la fecha, acerca del caso Grimau. Pero tanto el semanario comunista Novos Rumos (anejo n 2), como el extremista O Semanario (anejo n 3), insisten en el episodio. El primero, con una extensa apologa, bajo el ttulo El comunista Julin Grimau, hombre sencillo y humano; espaol por los cuatro costados, incluyendo, entre otros textos, una carta del condenado a su esposa. Y el segundo, limitndose a transcribir un artculo firmado por Edouard Bailby, en Pars, bajo el epgrafe La ejecucin de Grimau.

Dios guarde a V.E. muchos aos.

EL EMBAJADOR DE ESPAA

Jaime Alba

Excmo. Seor Ministro de Asuntos Exteriores.- Madrid

Los ferroviarios de Brasil y trabajadores de otros sectores enviaron estos telegramas:

SNR Consul Embaixada Espaola Rua Carlos Campos 36- RIOGB

Ferrovirios sorocaban a baixada santista em assembleia deliberaram protestar junto VS repudiando o assinassinato covardemente do lder comunista Julian Grimau

Atenciosamente Marino Pedroso.

Embaixador da Espanha Rua Duvivier 43 RIO GB

Transmita Governo Democrata Cristo Franco repudio a ciracao do Tribunal Especial para julgar processo civis VG verdadeiros lideres do oprimido povo espanhol

Washington Leite.

A estos dos telegramas se pueden sumar al menos otros 15 que se conservan en el AGA, enviados por la Facultad de Derecho de Campinas, ciudadanos particulares, la federacin de empleados de banca, el sindicato de trabajadores de muebles, la federacin de asociaciones de trabajadores agrcolas, trabajadores de transporte urbano, el sindicato de trabajadores metalrgicos

El embajador en Costa Rica enva por su parte un dibujo satrico de Franco. Se trata de un folio escrito a mquina con una carta firmada por el embajador de Espaa en Costa Rica, Joaqun Juste, con los nmeros 728.6 y 04, fechada el 21 de mayo de 1963 y con el Asunto: Octavillas antiespaolas, dirigida al Excelentsimo Seor Ministro de Asuntos Exteriores etc., etc., etc. Madrid

(Documento: signatura y topogrfico (10)000 66/04883)

Prensa de Costa Rica y J.G.:

Una octavilla en blanco y negro:

Anverso: caricatura de Franco en uniforme militar limpindose las manos con una toalla en la que el diseo es la Encclica Pacem in Terris, de Juan XXIII

Excmo. Seor:

Annimamente han sido remitidas por correo a esta Embajada las octavillas anejas al presente despacho. Dichas octavillas han tenido como centro principal de distribucin la Universidad de Costa Rica y muy posiblemente su paternidad haya que atribursela a la Federacin de Estudiantes Universitarios, siempre inclinada por principio de religin democrtica a manifestar su escasa simpata por el Rgimen espaol.

Dios guarde a V.E. muchos aos

Carvajal dedica el captulo dcimo de su libro a las secuelas, o sea, las reacciones en Espaa, en el que escribe, entre otras cuestiones, sobre las flores en Europa y la anestesia.

En este apartado se puede leer: La gran repercusin internacional que tuvo este crimen del franquismo apenas traspas nuestras fronteras y casi nadie, ni en Madrid ni en el resto de Espaa, se moviliz. (p. 231) Reproduce adems en la pgina siguiente las palabras de Roberto Bodegas:

Con las movilizaciones en el extranjero renaci el optimismo en el Partido: haba que atacar, el rgimen estaba acorralado, las democracias lo estaban acosando Pero yo saba que no, porque vena a Madrid y vea cmo viva la gente, cul era el grado de conciencia poltica que tenan. Eso era muy minoritario. La gente no quera saber nada de polticas, estaba prohibido hablar de poltica, salvo los que tenamos una tradicin de militancia; pero la gran masa estaba totalmente amordazada y contenta de estarlo.

Franco contaba con la entrada de divisas del turismo y la emigracin; en aquella poca haba cinco millones de espaoles trabajando fuera de Espaa, o sea, que se quit de encima el gran problema y el rgimen se fortaleci econmicamente. La reaccin fue mnima; yo lo que captaba en la calle era el miedo de que volviera la poca de la posguerra. Adems, haba una propaganda masiva del rgimen: radio, prensa, televisin no haba otra voz, era la voz nica. Lo dems era clandestino o se hablaba en las embajadas, en los circuitos culturales muy restringidos, pero eso no incida en la opinin pblica. La opinin pblica estaba totalmente anestesiada.

En el AGA se encuentra un cuadernillo de 37 pginas tamao medio folio, en blanco y negro, editado por el Centro Democrtico Espaol en mayo de 1963 y con la portada siguiente:

Foto en blanco y negro del busto de Julin Grimau, con chaqueta y corbata

Ttulo: Julin Grimau, hroe y mrtir de Espaa

Subttulo: Consejo de Guerra. Condena y ejecucin. Conferencia de Pars.

Lleva un sello en tinta azul: Consulado General de Espaa, San Pablo, con el escudo del guila franquista.

El captulo titulado As fue el juicio contra Julin Grimau lo firma en Madrid el 22 de abril de 1963 Mercedes Oliveros.

El captulo titulado Alerta a todas las madres del mundo: Grimau ha muerto lo firma en Madrid el 20 de abril de 1963 Jos Lus Quintana.

El captulo titulado El corazn del mundo con Espaa lo firma Flix Moreno.

En el captulo titulado Conferencia Extraordinaria de Europa Occidental por Espaa (Pars, 4 y 5 de mayo de 1963) se lee en la pgina 13:

Intervencin del Sr. Lederman, abogado de la Sra. (sic) Julin Grimau

Jueves por la tarde, 18 de abril de 1963. En la crcel de Carabanchel () Julin Grimau, tranquilo como siempre lo ha sido, Julin Grimau se dirige a todos los que le rodean:

No os engais amigos mos. Me fusilarn sin duda alguna. Mi muerte est decidida por esta gente hace tiempo. Mi muerte ser seguramente la ltima del franquismo.

En realidad no ser otra (sic) que uno ms cado en la lucha contra el fascismo. Pero mi sangre no ser en vano. Precipitar sin duda el aislamiento del rgimen y acelerar su cada.

Yo slo os pido una cosa a todos: Manteneos unidos.

Sed firmes. Continuad luchando aqu dentro y cuando salgis.

Dejad a un lado lo que os pueda separar y colocad en primer lugar lo que os une a todos: la lucha para la liquidacin definitiva del franquismo.

Adems de ser una aportacin favorable a Grimau que sale al paso de las publicaciones del Ministerio de Informacin y Turismo, que se enviaban a las embajadas espaolas repartidas por el mundo para su difusin entre los medios de comunicacin y personas interesadas, etc., este cuaderno tiene inters por recoger las palabras de Grimau reproducidas ms arriba.

Sus palabras, que parecen de esperanza a pesar de la cercana de su propia muerte, porque cree que ser la ltima del franquismo y porque anuncian la precipitacin de la cada del rgimen, estn terriblemente equivocadas. No fue la ltima (posteriormente cayeron Francisco Granados, Joaqun Delgado, Salvador Puig Antich, los mencionados de septiembre de 1975 y otros) ni precipit esa cada.

Se puede establecer un paralelismo en cuanto a la reaccin de la poblacin actualmente? Parece que s, las palabras de Bodegas podran ser dichas tambin hoy con alguna variacin.

No parece haber seales claras de una movilizacin general y decidida. Sin duda no puede ser a causa de un miedo insuperable, algo comprensible en los aos sesenta. El fascismo hoy es mucho ms sutil y eficaz.

En realidad, respecto a lo que ocurri en el siglo pasado, la ventaja del fascismo de hoy sobre el antifascismo es que cuenta con lo que paraliza a ste: que la gran masa pueda estar totalmente acobarda y resignada a estarlo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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