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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2013

La querencia colonialista francesa desde Guy Mollet hasta Franois Hollande

Bruno Guigue
Oumma.com

Traducido para Rebelin por Caty R.


La diplomacia francesa se vanagloria a menudo de su moral humanista, pero la aplica de manera selectiva. Aquejada del sndrome del doble rasero solo convence a los convencidos.

En 1956, el socialista Guy Mollet emprendi una desastrosa expedicin militar contra el Egipto de Nasser. En 1991 Franois Miterrand particip en la coalicin internacional contra Irak. En 2013 Franois Hollande suea con bombardear la Siria de Bachar al Assad. Esta notable continuidad dice mucho de la tenacidad de los socialistas franceses en combatir el nacionalismo rabe, una de las pocas fuerzas polticas de la regin que nunca ha pactado con Israel.

Resueltamente moderno, el rgimen de Nasser pretenda garantizar el desarrollo de Egipto con la recuperacin de su soberana sobre el canal de Suez. La nacionalizacin del canal desencaden la furia de Gran Bretaa, ya que amenazaba sus intereses econmicos. Amargada por el apoyo de Nasser al FLN argelino, Francia ajust el paso al de su aliado britnico. Y finalmente la vanguardia occidental en el corazn de oriente Prximo, Israel, deseaba acabar con la resistencia palestina en Gaza.

La guerra de Suez naci de la connivencia entre las dos potencias europeas y su clon israel. Unidos en un pacto secreto, los tres Estados atacaron Egipto por sorpresa desencadenando toda su potencia conjunta contra una joven nacin apenas liberada del yugo colonial. Militarmente victoriosos, pero sin gloria, sufrieron un fracaso estrepitoso cuando Estados Unidos y la URSS les dieron la orden de repatriar sus tropas.

Adems del fiasco de la expedicin de Suez, la herencia socialista de Guy Mollet tambin es la guerra de Argelia con su siniestro cortejo (el pucherazo electoral, el envo del contingente y la banalizacin de la tortura). Defensores hasta el final de un imperio condenado por la historia, los socialistas franceses nunca conseguirn desembarazarse de la querencia colonialista. En su visin del mundo Occidente es depositario de la universalidad y la colonizacin una generosa tutela que beneficia a los pueblos atrasados.

Por eso siempre han sido cantores apasionados de la aventura israel: el Estado de Israel, su alter ego colonial, el nico Estado del mundo que coloniza abiertamente violando el derecho internacional. Cuando el ejrcito de ocupacin bombarde Gaza en noviembre de 2012 Laurent Fabius criminaliz a la resistencia palestina. Y el Elseo que se muestra intransigente con respecto a Damasco siempre encuentra circunstancias atenuantes para los crmenes sionistas.

La diplomacia francesa se vanagloria fcilmente de su moral humanista, pero la aplica de manera selectiva. Aquejada del sndrome del doble rasero solo convence a los convencidos. As la presunta utilizacin de gas en la guerra de Siria es un crimen abominable merecedor de una sancin ejemplar, pero no dice ni una palabra cuando el ejrcito de ocupacin israel asesina a los nios de Gaza con bombas de fsforo.

Los socialistas franceses deberan medir su responsabilidad histrica: partido colonial bajo la IV Repblica, la SFIO (Seccin Francesa de la Internacional Obrera, N. de T.) se convirti en un partido belicista bajo la V. Para qu? En su papel de botafuego enfriado (en el ltimo minuto), la presidencia francesa se cubri de ridculo. Ni siquiera los opositores del rgimen sirio le mostraron ningn reconocimiento, ya que Pars tuvo que ponerse firme y dar marcha atrs en el mismo momento en que lo decidieron los estadounidenses.

Sometida a Washington hasta la caricatura, cmplice del colonialismo israel, hostil a cualquier resistencia rabe, complaciente con las dinastas oscurantistas, aliada objetiva de al Qaida: esta es la poltica de Franois Hollande en Oriente Prximo. Igual que en la poca de Guy Mollet la invocacin selectiva de nobles principios, la postura justiciera, la recurrencia escandalosa a la amenaza militar y el desprecio a la legalidad internacional ocupan el lugar de la diplomacia.

Y sin embargo la frustracin de la nacin siria, en el origen de la conquista del poder militar por los militares baasistas, es el fruto de la poltica francesa durante el perodo del mandato (1920-1946): amputaciones territoriales, rechazo a la autodeterminacin nacional, divisin poltica sobre una base tnica y confesional. Los asesores del Elseo ignoran sin duda que es el ejrcito francs el que aplast la revuelta rabe en Meyssalon en 1920 y bombarde Damasco en 1925.

Fingen ignorar la profundidad de las heridas infligidas al Oriente Prximo rabe por medio de las manipulaciones de las que las potencias occidentales, cmplices del invasor israel, son culpables. Imaginan que pueden impartir lecciones a los que ha timado durante decenios, como si la patria de los derechos humanos, teniendo en cuenta su pasado colonial, estuviera habilitada para repartir certificados de buena conducta a otras naciones.

Loa Estados rabes nacidos de la descolonizacin son jvenes, frgiles, y buscan una estabilidad que la expansin israel, la codicia del petrleo y las intervenciones militares occidentales ponen en peligro. La autntica amenaza que pesa sobre Oriente Prximo no es el rgimen de Damasco, sino la implosin de los comunitarismos de la cual la guerra civil siria es el campo de ensayo en beneficio de las dos entidades que tienen inters en esta fragmentacin: Israel y las petromonarquas.

Los millones de dlares derramados sobre las facciones yihadistas por el nuevo amigo de Francia, Catar, son otros tantos leos arrojados a esa hoguera. Como en la poca de la IV Repblica, los socialistas apuestan por la satanizacin del nacionalismo rabe para allanar el terreno a Israel. Decididos a liquidar el ltimo rgimen laico de Oriente Prximo con la ayuda de al Qaida, los socialistas estn dispuestos a lanzar a Francia a una guerra absurda para perpetuar el secuestro sionista y a su hermano gemelo el parasitismo wahab.

En 1956 Guy Mollet quera aplastar al FLN y humillar a Nasser, enemigo de Israel. Con aquella calamitosa expedicin el presidente egipcio consigui un prestigio sin igual, el FLN logr la independencia de Argelia y la SFIO acab con un 5% de votos en las elecciones. Obviamente los socialistas no aprendieron ninguna leccin de ese fracaso inaugural que marc su entrada en la arena internacional. Y olvidan que mirando Oriente Prximo con las gafas israeles acabarn sin ver nada.

Bruno Guigue, en la actualidad profesor de Filosofa, es titulado en Geopoltica por la cole National dAdministration (ENA), ensayista, colaborador asiduo de Oumma.com y autor de los siguientes libros: Aux origines du conflit isralo-arabe, LEconomie solidaire, Faut-il brler Lnine?, Proche-Orient: la guerre des mots y Les raisons de lesclavage, todos publicados por LHarmattan.

Fuente: http://oumma.com/155238/de-guy-mollet-a-francois-hollande-tropisme-colonial



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