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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2013

Entrevisa a Tasio Urra, economista crtico y autor de "Las mentiras de la crisis"
La crisis energtica se encuentra en el fondo de la actual situacin de crisis

Alicia Coscollano
La Calamanda


Jos Anastasio Urra Urbieta, Doctor Europeo en Organizacin de Empresas, Director del Mster en Consultora Estratgica de la Universidad de Valencia, y Profesor Titular de la citada universidad, mantiene una relacin afectiva especial con esta zona del litoral. Si nos remontamos a unos aos antes, Urra Urbieta recuerda cmo por razones socioeconmicas, su familia se traslad hasta aqu en 1984, emigramos desde el Pas Vasco a Pescola inicialmente, para posteriormente, tan solo un par de aos despus, trasladarnos a Benicarl. Y en esta ciudad abrieron por primera vez las puertas del conocido Restaurante Itxaso, gestionndolo hasta no hace muchos aos. Urra Urbieta ha publicado numerosos artculos y otras contribuciones acadmicas, y una de las obras que ms inters han suscitado. Se trata del libro Las mentiras de la crisis , que ha obtenido un considerable xito en las redes sociales. Como l mismo explica, el origen de su inters por el mundo y su funcionamiento y mecanismo podramos encontrarlo en su adolescencia, ya que, aunque an no se haba despertado lo que con el tiempo se convertira en su pasin y su medio de vida ya haba cosas que me producan asombro.

As, tu inters por la economa nace ya durante tu adolescencia...

S, aunque solo contaba 16 primaveras en mi haber y mis intereses conscientes eran bastante ms mundanos que la compleja economa de los medios de comunicacin (no se estudiaba nada relacionado con la economa o la sociologa en el bachillerato de ciencias), ya haba cosas que me producan asombro y me despertaban dudas. Decid estudiar Ciencias Econmicas y Empresariales en Valencia porque, la verdad, porque entonces nuestro sistema prometa y laureaba un futuro de trabajo ms confortable y seguro que el del restaurante familiar gracias a una buena formacin superior. Durante la carrera me pareci sorprendente que ninguna de las corrientes econmicas que estudibamos mantuviese una perspectiva sistmica de la economa, la economa como un sistema dentro del sistema mayor de la biosfera; todo se vea fragmentado y desvinculado, y apenas relacin del sistema econmico o la economa con el medio en el que se desarrolla.

Eso gener un incremento en tu inters por la temtica econmica

Efectivamente, mi inters por la economa, por tratar de entenderla, fue creciendo a partir de mi incorporacin como Profesor Ayudante en la Facultad de Economa, a medida que progresaba en mis estudios de doctorado, en el desarrollo de mi tesis doctoral y, sobre todo, a medida que empezar a viajar por el mundo me permiti comenzar a contrastar en primera persona teora y prctica. La hiperespecializacin de mis estudios sobre la psicologa humana ante las decisiones empresariales me llev a darme cuenta de cmo la cultura, con su mirada de estereotipos y prejuicios, modifica nuestra percepcin de la realidad, socializa e institucionaliza nuestra percepcin de la realidad, desvinculndonos cada vez ms de nuestros orgenes, de la naturaleza y sus implacables termodinmica y ecologa. Comenc a revisar y a actualizar mis conocimientos de Ecologa, Fsica, Biologa, Historia y Sociologa, y empec a atar cabos

Qu te impulsa a escribir Las mentiras de la crisis ?

El libro surge a colacin de escribir en un foro de coches. Como explico en la introduccin del libro, cuando me vi en la necesidad de cambiar de coche como consecuencia de mis circunstancias de salud, me inform; entonces encontr el PortalNissan.com en Internet. Comenc a echar una mano aqu y all, a gente que tena dudas y necesitaba informacin y conocimiento de los que yo dispona, en principio sobre motores. Fui observando que por all frecuentaba gente curiosa e inquieta. Un da, uno de mis alumnos me envi un documental crtico. Era Octubre de 2008 cuando vi el embuste de Zeitgeist Addendum , y decid realizar un experimento en el Portal, LAS MENTIRAS DE LA CRISIS.... La gente empez a visitar el post, animndome. Las visitas crecieron a un, para m, sorprendente ritmo. Este libro no es ms que una parte de la historia de lo que ocurri en el Portal desde entonces hasta el 2 de Julio de 2010; un conjunto de explicaciones, de reflexiones, de fuentes, de propuestas de lecturas y de acciones en torno a la idea de que si la economa y el sistema econmico continan dando la espalda a la naturaleza y a la fsica, tenemos la receta perfecta para el desastre; pues el sistema econmico, como subsistema menor de un subsistema mayor finito y limitado, nuestra biosfera, en realidad se rige por las mismas inapelables leyes que sta.

Cmo surge tu colaboracin con ATTAC, y con la Universitat Jaume I (UJI), en divulgacin y presentacin del libro?

La colaboracin con ATTAC PV y la UJI en la divulgacin y promocin de los hechos, datos e ideas que se describen y discuten en el libro viene de una iniciativa de la delegacin de ATTAC PV dentro de sus ciclos de actividades. Me conocan de los debates internos de ATTAC, en los que participo ms o menos, como en casi todo, en funcin de lo que los temas de trabajo me permiten; adems, me parece que cada vez ms gente se est dando cuenta de que la realidad es obstinada por ms que el Cuarto Poder trate de adoctrinarnos en lo contrario, y suelo colaborar con quin me lo solicita honestamente.

Qu es lo que te ha resultado ms satisfactorio del proceso de escribir?

Destacara, ms que el proceso de escribir, el proceso de crear, porque el libro es ms una especie de creacin multimedia que un libro ortodoxo de estilo literario. Lo ms satisfactorio sin duda es poder coadyuvar a despertar el inters, la curiosidad y la conciencia de la gente por los grandes retos que afrontamos como civilizacin; adems, escribir me ayuda a ordenar y relacionar las ideas.

Y, posteriormente, con el inters generado tras su publicacin?

A medida que transcurre el tiempo, no hablara tanto de satisfaccin. Desgraciadamente, a pesar del aumento de la crtica y la movilizacin ciudadana en cada vez un mayor nmero de parcelas de nuestras sociedades e instituciones, el escenario que describo en el libro y la gran mayora de los diagnsticos y pronsticos que argumento y evidencio se estn cumpliendo de largo, y a veces no se lleva nada bien el complejo de Cassandra.

Por qu publicaste el libro bajo seudnimo?

En realidad no es un seudnimo. Como digo, el libro surge como algo espontneo, no deliberado, a colacin de escribir en un foro de coches; y en ese y otros foros, en internet en general, [email protected] es el nick que adopt desde el principio. De hecho, el ttulo completo el libro es Las mentiras de la crisis Una ancdota en el ciberespacio by [email protected] Se trataba de despertar la curiosidad para llegar a la mayor cantidad de personas; adems el libro digital es totalmente gratuito; la mejor retribucin es que la gente lo lea. Por qu ese nick en particular? Pues creo que [email protected] vamos llegando a una etapa de la vida en la que el nombre propio no es ms que un accidente; la cualidad de persona no la trae un nombre propio, y adopt ese nick por el autntico Jokin; un chaval de Hondarribia al que sus compaeros sometieron a un intenso buyying y acab suicidndose al arrojarse desde uno de los muros del castillo. A menudo pienso en l

Los optimistas dicen que nos encontramos ante un cambio de ciclo que propiciar un nuevo modelo econmico. Pero, cuntas bajas pueden ocasionar el frenazo econmico y un obligado cambio de modelo generado por el colapso que estamos viviendo?

Que nos ha tocado ser testigos de grandes y profundos cambios est fuera de discusin; que lo que est sucediendo sea tan solo un ciclo ms dentro de la lgica del sistema econmico, es ms que cuestionable. La evidencia que se acumula apunta ms bien a una profunda crisis sistmica que cuestiona profundamente todo nuestro modelo de desarrollo industrial, e incluso nuestra expansiva y extendida cultura antropocntrica occidental. Pero centrndonos en la cuestin, creo que depender en gran medida de lo que hagamos, de las decisiones que colectiva e individualmente estamos adoptando y adoptemos frente a los retos que nos acucian. Que grandes cambios estn encima, queramos o no, resulta evidente; lo que quizs est ms en tela de juicio o en el terreno de la especulacin es si esos cambios se producirn de manera ordenada, adaptativa y organizada, o si se darn a travs de la violencia, el caos y la convulsin . En cualquier caso, creo que debemos ser conscientes de que la poblacin mundial ha pasado de los apenas 1000 millones de personas en el ao 1800, a ms de 6000 millones en 2000, y a unos 7000 millones de personas a finales de 2011; todo gracias a un desarrollo sin precedentes de la agricultura industrializada, de la farmacoqumica industrializada y de la movilidad industrializada, que nunca hubieran sido posibles sin una fuente de energa abundante y continua como, primero, el carbn y posteriormente el petrleo y el gas natural. La cuestin es a cuntas personas podrn soportar los ecosistemas en su actual situacin de deterioro en un mundo de carbn, petrleo y gas natural menguantes; eso sin considerar los crecientes desastres humanitarios y econmicos que ya estn ocurriendo debido al calentamiento global.

El capitalismo ha llegado a su lmite de reproduccin natural. Y despus del capitalismo, qu?

Quin sabe, ojal tuviramos bolas de cristal. Lo que estamos observando en prcticamente todo el mundo es un recrudecimiento de la lucha de clases que [email protected] crean relegada a tiempos pretritos. El modelo capitalista se extiende mediante la acumulacin de capital a partir de la tasa de ganancia ampliada, que procede de la plusvala del capital invertido; pero la plusvala realmente solo se produce en la transformacin industrial, a partir de alguna combinacin particular de recursos, trabajo y capital. A medida que, cada vez ms rpido, vamos alcanzando los lmites de recursos y de carga de los ecosistemas en todo el mundo, la tasa de ganancia, la plusvala, se desploma paulatinamente en todos los sectores.

A dnde conduce esta dinmica?

Nos lleva a que capital y capitalistas busquen la ganancia cada vez ms por las vas que les restan: la economa financiera de casino, con elevadas apuestas y elevado riesgo, pero solo un espejismo virtual eventual en tanto que carece del mnimo respaldo de la economa real y productiva (Joseph Stiglitz y su equipo han estimado que, en 2010, el montante de la economa financiera mundial superaba en ms de 70 veces la economa real; esto es, ms de 70 veces el PIB mundial, alrededor de 48 billones europeos millones de millones de Euros segn el Banco Mundial; o sea, que estamos hablando de unos, 3360 billones, con B, de euros!); el expolio mundial de la rentas del trabajo; y la erosin y descapitalizacin del Sector Pblico, del patrimonio perteneciente a todos los ciudadanos. Esto es lo que estamos contemplando, con especial virulencia desde los aos 70 del siglo pasado, tal como muestran todos los indicadores. Pero, ese superlativo apalancamiento financiero de la economa real solo puede prosperar si la economa real sigue una senda de crecimiento que gradualmente permita ir convirtiendo toda esa magnitud estrictamente financiera en una magnitud real, riqueza tangible, contante y sonante.

Y qu factores deben darse para que este proceso se reproduzca?

Necesitamos, como condicin sine qua non , una fuente de energa abundante, continua y barata de la que cada vez disponemos menos. As, desde 2004 la oferta mundial de petrleo convencional es prcticamente inelstica, lo que significa que solo responde a los incrementos de demanda con aumentos de precio, porque ya no podemos producir mayor cantidad de petrleo convencional a nivel mundial. Incluso la Agencia Internacional de la Energa (IEA, por sus siglas en ingls) ha reconocido que el pico mundial de petrleo convencional se produjo en 2006. A partir de ah, ya hemos visto lo que ha ocurrido, un progresivo desmoronamiento de las finanzas mundiales, desde las hipotecas subprime y otros tipos de derivados financieros a la deuda soberana, pasando por el crdito en todos sus formas; una progresiva devaluacin de los salarios en todo el mundo, particularmente en Europa y Estados Unidos ; y una progresiva presin del capital sobre los gobiernos de todo el mundo para privatizar los servicios pblicos, ltimos reductos de mercados cautivos, en los trminos mercantilistas del sistema, pues de una forma o de otra, antes o despus, [email protected] necesitamos educarnos y formarnos, [email protected] vamos a tener circunstancias de salud, y a [email protected] nos va llegar un da en que no podamos seguir trabajando y necesitemos de ciertos ahorros para acabar la vida de manera digna. Esto ya est aqu; si es futuro o no, es una cuestin que deberemos decidir entre [email protected], por accin o por omisin.

Afirmas que el decrecimiento se inici ya en los aos 70 del siglo XX.

No; si hubiese sido as, muy probablemente otro gallo nos cantara a estas alturas. Lo que afirmo reiteradamente es que en los aos 70 del siglo pasado, hace 40 aos (es que si no parece que hablemos de una poca distante, cuando en realidad fue anteayer), la ciencia evidenci y constat con mayor certeza que nunca anteriormente que estbamos cada vez ms peligrosamente cerca de los lmites ecolgicos y fsicos de nuestro planeta azul. Hace 40 aos se cumplieron las previsiones de Marion King Hubbert sobre el pico petrolero de Estados Unidos, que se produjo alrededor de 1973; se produjo la primera gran crisis del petrleo mundial (en parte como consecuencia de la guerra del Yom Kipur); se public el informe del MIT (Massachusetts Institute of Technology) sobre The limits to growth encargado por el Club de Roma; se establecieron las bases y el paradigma de la Economa Ecolgica por figuras como Kenneth Boulding y Nicholas Georgescu-Roegen, entre otros; y cobr fuerza el movimiento ecologista mundial. En las mismas fechas, Estados Unidos, Richard Nixon, acuciado por una descomunal e impagable deuda pblica, en parte engrosada por la enquistada contienda en Vietnam, decide unilateralmente la abolicin definitiva del Patrn Oro y el establecimiento de un sistema mundial de cambios flotantes; a la vez, se inicia, desde el corazn del american way of life , un proceso mundial de desregulacin financiera en todos los rdenes avalado por una vuelta a la doctrina liberal previa a la 1 Guerra Mundial, abanderado por la Escuela de Chicago y la pseudoteora de la Escuela Austraca, y los experimentos del Chile de Pinochet, del reino Unido de Tatcher y de la Reaganomics posterior; y, por supuesto, desde esas fechas, se trata de esconder en el bal de los recuerdos todo vestigio de Economa Ecolgica o lmites al crecimiento. No fue casualidad; adems del cmulo de circunstancias y procesos que desembocaron en ese nuevo orden que hemos denominado Globalizacin, una vez conscientes de la proximidad de los lmites del crecimiento, las lites prefirieron apostar por la economa de casino, la ganancia especulativa y el expolio de las rentas del trabajo , toda vez que el crecimiento productivo, real, empezaba a contar con menores grados de libertad.

Se puede encontrar mucha informacin del sector que indica que el consumo de petrleo ha llegado a su cnit, y que a la crisis actual se va a sumar la ocasionada por la escasez de petrleo.

Bueno, una de las cosas buenas de las laureadas TIC es que, efectivamente, se puede encontrar mucha informacin sobre muchas cosas si sabes buscarla y dispones de un criterio bien formado y crtico para desgranar el trigo de la paja. Pero la realidad no sigue el proceso que planteas, sino uno bastante diferente. La demanda mundial de crudo goza de muy buena salud, de hecho no para de crecer porque nosotros y nuestro sistema somos verdaderamente adictos a la brea negra. Sin embargo, s es cierto que desde 2008 la demanda ha cado ligeramente en Estados Unidos, Europa y Japn; pero no porque el consumo haya llegado a ningn cnit, sino porque el declive mundial de la produccin de crudo convencional est presionando los precios al alza, como estamos observando, y los precios ms elevados estn destruyendo la demanda (por ejemplo, cada vez somos ms quienes movemos menos el coche, o directamente prescindimos de l, o usamos menos la calefaccin o la climatizacin, porque el precio de la gasolina o el disel que hace falta para esos consumos es tal que la menguante renta disponible no nos permite hacer frente a todo). Sin embargo, globalmente la demanda permanece constante o incluso en aumento, porque ese descenso en la demanda occidental se ha visto compensado con el incremento de la demanda por parte de los emergentes.

En realidad, el pico o cnit del petrleo crudo convencional no est directamente relacionado con el consumo de petrleo, la demanda, sino con su produccin, con la oferta . El cnit del petrleo crudo convencional, reconocido incluso por la IEA en 2006, como he sealado antes, es el momento en el cual se alcanza la tasa mxima de extraccin global de petrleo y tras el cual la tasa de produccin entra en un declive terminal. En otras palabras, en la litosfera muy probablemente queden reservas de petrleo para varios siglos; el problema es que la tecnologa actual solo permite extraerlo en cantidades cada vez menores y de formas ms costosas. Por qu? Porque en realidad, la extraccin de petrleo depende de la energa requerida en el proceso y no de su coste econmico. Esto es lo que se conoce como Tasa de Rentabilidad Energtica, o TRE, o el cociente entre la cantidad de energa total que es capaz de producir una fuente de energa y la cantidad de energa que es necesario emplear o aportar para explotar ese recurso energtico; y su lmite fsico, marcado por la termodinmica, es 1, o sea, el momento a partir del cual hemos de invertir en el proceso de produccin o extraccin ms energa que la que obtenemos mediante dicho proceso. Cuanto ms cerca de ese lmite, y a partir del mismo en el extremo, da igual la cantidad de dinero que se pueda invertir en la extraccin, as fuere infinito, la muerte fsica, real, del sistema est asegurada, pues la cantidad de energa necesaria para producir energa supera a la cantidad de energa producida.

Y estamos cerca del lmite

Cada vez ms cerca Para que nos hagamos una idea, cuando se descubrieron y comenzaron a explotar comercialmente los primeros yacimientos de crudo all por 1900, o incluso un poco antes, la TRE de un yacimiento convencional estaba en torno a 100:1 (con la energa equivalente contenida en un barril de crudo se podan extraer 100 barriles); en la actualidad, a medida que ese petrleo de ms fcil acceso se ha ido agotando, la TRE de los mejores yacimientos de crudo convencional no supera la cifra de 20:1 o 15:1 (es necesaria la energa equivalente de entre 5 y 7 barriles de petrleo para obtener los mismos 100 barriles de antao). Claro, en los yacimientos que todava no hemos explotado, por su dificultad y coste debidos a su ubicacin en aguas profundas o zonas remotas y con condiciones climatolgicas extremas, la TRE se desmorona, precisamente debido a las ingentes cantidades de energa necesaria para lograr su dificultosa extraccin, eso sin valorar sus elevados riesgos medioambientales, como hemos tenido ocasin de comprobar en numerosas ocasiones, y baste recordar el desastre en el Golfo de Mxico provocado por la Deep Water Horizon de BP.

Y, sucede algo parecido con el fracking ?

En el caso del tan laureado fracking , como dato, la TRE del shale gas , o gas de esquistos de pizarra, no llega a 3:1 en el mejor de los casos; ocurre que el proceso de extraccin costossimo en trminos energticos se junta con una calidad energtica de risa del gas en cuestin y con un declive aceleradsimo de los pozos, eso sin considerar los impactos ambientales catastrficos, fundamentalmente en acuferos y niveles freticos, tal como estamos viendo en Colorado estos das tras la devastacin de los huracanes. Con todo, si cada vez demandamos ms petrleo a nivel mundial, pero cada vez podemos extraer menos, parece que tenemos un serio problema; adems, por desgracia de la fsica y la entropa, ninguna de la fuentes energticas renovables goza de una TRE ni de lejos parecida a la del crudo convencional , con lo que ninguna de ellas, ni incluso cualquier mix de ellas, es sustitutiva de la energa neta que actualmente aun nos proporciona el crudo convencional. Y todas requieren de grandes cantidades de energa fsil para su escalamiento e industrializacin En resumen, la energa neta mundial disponible est en un claro declive irremediable (la propia IEA ofrece una estimacin de alrededor de entre un 3% y un 5% de descenso anual de la productividad de los yacimientos convencionales), sin solucin a la vista que permita sustentar un sistema econmico industrial creado alrededor de un petrleo de calidad y abundante que ya es historia. Es el fin del mundo? No, es el fin del sistema socioeconmico industrial tal como lo hemos vivido y pensbamos que sera siempre.

En cuanto a la crisis actual, como he sealado, la evidencia muestra que la causalidad es a la inversa de lo que propones: la crisis energtica se encuentra en el fondo de la actual situacin de crisis. Como apuntaba antes, desde 2004 la oferta mundial de petrleo convencional es prcticamente inelstica, lo que significa que solo responde a los incrementos de demanda con aumentos de precio porque ya no podemos producir mayor cantidad de petrleo a nivel mundial. De hecho, las dos instituciones mundiales que mejor informacin manejan (aunque no la publiquen toda ni sean precisamente modelos de transparencia) han reconocido que el pico mundial del crudo convencional se produjo en torno a 2006; una de ellas explcitamente, como he sealado antes para la IEA, y la otra, la USA Energy Information Administration (EIA), implcitamente. Y no solo eso, sino que, segn las mismas solventes fuentes, desde 2006 la produccin mundial de crudo se encuentra estancada en torno a los 87 millones de barriles al da (mbd) o en ligero retroceso (en realidad, la produccin de crudo convencional est experimentando una tasa de descenso de en torno al 2%-3% anual desde 2006, que se ve eventualmente paliada por lquidos de inferior TRE y calidad energtica).

Qu pasa con los pases emergentes que se han apuntado al capitalismo en pleno decrecimiento?

Aunque, como acabo de argumentar, en realidad el decrecimiento mundial en su conjunto viene producindose tan solo desde 2007-2008, las causas profundas de la situacin que vivimos se han gestado durante muchas dcadas previas; quizs durante los 2 ltimos siglos, me atrevera a decir, o incluso antes, a partir del descubrimiento de Amrica por Occidente, o puede que incluso antes, a partir del descubrimiento de la agricultura. Lo que pasa con los pases emergentes es que cuando han conseguido instaurar y reforzar sus sistemas institucionales, tras liberarse del colonialismo extractivo de los siglos XVII, XVIII y XIX, han optado por el mismo modelo de desarrollo capitalista occidental que ya estaba dando muestras de agotamiento en los centros mundiales de decisin. Desde 2007-2008 el decrecimiento mundial en su conjunto (la tasa de crecimiento del PIB mundial es claramente descendente), se puede descomponer en dos tramos: mientras las economas occidentales decrecen, las economas de los emergentes crecen. Se puede decir inequvocamente que el decrecimiento occidental est sufragando el crecimiento de los emergentes, aunque estos tambin estn viendo disminuir sus tasas de crecimiento (en 2007, China creca a una tasa interanual aproximada del 145%, mientras que en 2012 su crecimiento interanual se ha situado alrededor del 85%; esto supone un decrecimiento neto acumulado del 6%). Esto es especialmente evidente en trminos energticos: el descenso del consumo energtico en Estados Unidos y Europa debido a la crisis se ha visto compensado con creces con el incremento de consumo energtico de los emergentes.

Y, qu situacin global se genera?

La situacin actual muestra que la apuesta tarda de los emergentes por el modelo desarrollista-extractivo capitalista solo presiona adicionalmente para acercarnos globalmente a los lmites ecolgicos planetarios ; de hecho, es en los emergentes donde los problemas ambientales son mayores, donde la extraccin es mayor y ms rpida, donde el trabajo y los comunes son ms expoliados, y donde la desigualdad socioeconmica es mayor. El principal conjunto de emergentes es el formado por los denominados BRICS (Brasil-Rusia-India-China-Sudfrica). Pues bien, solo Rusia y, en menor medida, Brasil, son relativamente autosuficientes en trminos energticos; China depende del exterior en ms de un 35% del petrleo y gas que consume (y eso gracias a que han incrementado vertiginosamente el consumo de carbn autctono), mientras que India depende de las importaciones en ms de un 98% de su consumo de crudo y gas. Lo que sin duda tambin est ocurriendo es un cambio en los centros de poder mundiales, donde los BRICS estn comenzando a ocupar una posicin geoestratgica proporcional al peso de sus economas en el mundo. Aunque, sin duda, en los prximos aos veremos crecer sus problemas internos y las revueltas sociales a medida que sus ingentes poblaciones constaten que el prometido desarrollo no es ms que una quimera que se les vende tratando de ocultar que la prctica totalidad de los beneficios solo nutre las arcas de sus lites.

Cmo se soluciona la ecuacin crecimiento-medioambiente?

En realidad no existe tal ecuacin en trminos de contradiccin intrnseca. La verdadera contradiccin es la relativa a crecimiento capitalista versus medioambiente . Esta distincin, entre crecimiento con desarrollo malo y desarrollo bueno con crecimiento, es crucial, pues abre puertas que todava nos permiten contemplar una salida humana y razonable al actual atolladero. En la actualidad, si bien es indiscutible que la solucin de la crisis ecolgica no es principalmente tcnica y requiere una disminucin de la produccin material, pasa sin embargo por una forma de desarrollo. Por ejemplo, evitar un cambio climtico grave necesita la transicin hacia un sistema energtico y econmico basado exclusivamente sobre la puesta en prctica y la mejora de tecnologas de conversin de las fuentes renovables; igualmente, una agricultura orgnica de proximidad, la gestin de un sistema energtico renovable y descentralizado, la reforma ecolgica de las ciudades y la restauracin de los ecosistemas necesitarn de una gran cantidad de mano de obra. En consecuencia, disponemos de una salida humana y razonable, pues la poblacin que el capitalismo considera con desprecio como excedentaria, debera, dentro de otra lgica, ser considerada como una oportunidad para una poltica ecolgica.

El planeta es finito, y eso no es relativo ni opinable

As es. Kenneth Boulding lo expresaba de esta forma: Cualquiera que crea que el crecimiento material infinito es posible en un planeta fsicamente limitado, o es un loco o es economista; mientras que Nicholas Georgescu-Roegen lo haca en estos trminos: Es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito . Albert Einstein llegaba todava ms lejos al aseverar que, El mayor problema de la Humanidad es que no entiende la Funcin Exponencial . Pero no solo es que nuestra biosfera sea finita y limitada, es una esfera!, sino que adems, dada nuestra actual tecnologa, para el ser humano es un sistema prcticamente cerrado en el que, si nos aplicamos y esforzamos, en las prximas dcadas a lo sumo podemos aspirar a un mejor aprovechamiento de la energa que nos llega del Sol.

Es necesario tomar conciencia para poder impulsar un cambio, pero, estamos por la labor?

Bueno, pues como en casi todo, [email protected] ms, [email protected] menos, y aun la mayora parece que no Lo que parece evidente es que, a medida que la situacin se deteriora rpidamente en la prctica totalidad del globo, cada vez ms gente intuye que algo no va bien y cada vez se cuestiona ms cosas y ms profundas. Desgraciadamente, lo ms frustrante resulta que la mayora de la gente que comienza a cuestionarse cosas lo hace espoleada por el deterioro personal e intransferible que experimenta, en un afn de recuperar una situacin pretrita que no volver, y con poco nimo de reconocer que el verdadero problema de fondo se deriva del desacople entre nuestro sistema cultural y de desarrollo socioeconmico y los lmites fsicos que marca nuestro universo. No deja de resultar tristemente curioso que, en general y salvo excepciones, la gente sea capaz de imaginar un apocalipsis nuclear , una debacle climtica, una bacanal zombie sobre el planeta, o incluso una extincin masiva de todas las especies, y sin embargo se muestre incapaz de imaginar que podemos organizar nuestras relaciones socioeconmicas con un sistema distinto al capitalismo, cuando la mayor parte del tiempo de nuestra historia como civilizacin el capitalismo como tal no ha existido! Pero esto, como han demostrado la antropologa y la psicologa cognitiva, est ms bien profundamente relacionado con nuestra evolucin como especie: mientras nuestros comportamientos individuales y colectivos tienen tremendas consecuencias a medio y largo plazo, genticamente no hemos superado el instinto que nos lleva a centrar nuestra preocupacin estrictamente en aquello que nos afecta en un plazo ms inmediato . Y no nos damos cuenta de que nuestras decisiones y comportamientos a corto plazo configuran lo que construimos a largo plazo y establecen los grados de libertad que tendremos para rectificar a lo largo del tiempo. No somos tan racionales como la sabidura popular cree , mucho menos de lo que afirma la ortodoxia econmica, y adems nadie se libra de portar su mochila de contradicciones.

En este marco de economa especulativa, en qu situacin quedan las polticas proteccionistas del mbito social?

Como vengo argumentando, cada vez ms rpidamente en una situacin de abandono pblico y privatizacin para tratar de continuar el negocio del Business As Usual toda vez que los lmites sobre el factor de rentas de los recursos estn cada vez ms prximos. Creo que al capitalismo no le importamos demasiado las personas fuera de nuestro papel como productores de renta, bien sea mediante el trabajo, bien mediante el consumo, o mediante ambos, y a la evidencia me remito. De hecho, hay algunos intelectuales que incluso argumentan que en el sistema capitalista el valor marginal de la vida humana disminuye a medida que la poblacin aumenta; el capitalismo nos transforma, de personas en mercancas con un estricto valor de uso.

En el fondo, estamos viviendo lo de siempre, una lucha de clases, aunque suene anacrnico.

A m no me suena anacrnico. Solo hay que ver las estadsticas de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) para darse cuenta de cmo, desde prcticamente hace 40 aos, las rentas empresariales, el Beneficio, crecen en todo el mundo mientras las rentas del trabajo, los salarios, no paran de disminuir, cada vez a mayor velocidad , y las rentas de los Estados, los impuestos, tambin, aunque no tanto ni tan rpidamente. El mensaje del anacronismo de la lucha de clases es una de las grandes apuestas del capital; son el capital y los capitalistas los ms interesados en que los pueblos piensen que la lucha de clases es tan solo un recuerdo del pasado. El problema es que son los propios trabajadores los que ms, y antes, han claudicado, por diferentes razones: el espejismo del Gran Pacto Social tras la II Guerra Mundial, impulsado por el temor del Capital a los sistemas socialistas soviticos que despertaron de nuevo la conciencia de clase en Occidente; el desarrollo de los medios de difusin, que no informacin, de masas y la propaganda capitalista bien empaquetada; el confort y mejora alcanzados durante varias dcadas por los trabajadores occidentales, que ha introducido y arraigado la idea de que cualquiera poda prosperar acumulando cierto capital para dejar de ser trabajador Sabas, por ejemplo, que actualmente cada ciudadano norteamericano est expuesto, en media, a ms de 2000 impactos publicitarios al da; o que, segn el Centro de Investigaciones Sociolgicas (CIS), en Espaa el 97% de la poblacin se informa casi exclusivamente a travs de la televisin? De todas formas, al final, no hay peor ciego que el que no quiere ver, y encima soporta la carga

Da la sensacin de que, a pesar de que son muchos los que opinan que el Gobierno no est haciendo, precisamente, lo que debera, se haga lo que se haga siguiendo parmetros ya inventados, no va a dar resultado.

El Gobierno, pero tanto ste como el anterior, o mejor, los gobiernos, porque el modelo se reproduce por toda Europa y Norteamrica, solo aplican lo que la ortodoxia econmica propuso para salir de la crisis: una combinacin de poltica fiscal restrictiva (disminucin de impuestos directos o progresivos, incremento de impuestos indirectos o regresivos y disminucin del gasto pblico), poltica monetaria expansiva (emisin de dinero sin respaldo alguno mediante ampliacin de los balances del BCE y de la FED), y devaluacin interna (bsicamente mediante deflacin salarial). Pero las hiptesis sobre las que tratan de sostener estas medidas son incontestablemente falsas, sin que, hasta la fecha, sepamos si lo son deliberadamente u obedecen a un diagnostico absolutamente errneo de lo que est pasando en el mundo. En cualquier caso, son falsas, y, en consecuencia, todas las medidas econmicas estn fracasado estrepitosamente , tal como podemos observar: el multiplicador monetario, o impacto de la masa monetaria sobre la demanda agregada, no funciona, porque ya estamos atrapados en la trampa de la liquidez; el multiplicador del gasto pblico, o impacto negativo de las restricciones presupuestarias pblicas sobre la demanda agregada, es casi cuatro veces superior al estimado por los modelos de los sesudos economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI); el abaratamiento generalizado de los salarios y del despido solo est hundiendo irremisiblemente la demanda efectiva. Pero lo peor, en mi opinin, es que parecen ser insaciables , y no solo no piden perdn por sus flagrantes errores, sino que adems intentan perpetuar el engao y la huida hacia adelante miserablemente con el nico fin real de proteger a la lite financiera y corporativa quebrada . Somos [email protected] [email protected] que pensamos que los gobiernos, prcticamente de todo signo, no estn haciendo lo que deberan. Pero solo son opiniones, porque [email protected], aunque los menos, piensan que los gobiernos s estn haciendo lo que deben. De hecho, son [email protected] [email protected] que se encuentran arriba en la pirmide capitalista los que ms y mejor cabildean y cooptan los gobiernos de todo signo para que regulen o desregulen en su estricto beneficio; claro, evidentemente, desde su perspectiva, los gobiernos s estn haciendo lo que deberan, vaya que s! Desde la perspectiva de los polticos institucionales, tambin parece claro que los gobiernos hacen lo que deberan, pues los gobiernos, en general, parecen regirse ms por las decisiones que en cortos horizontes temporales les aseguren ms la continuidad en el puesto.

Cmo describiras el marco socioeconmico actual?

A mi juicio, existen al menos tres fuerzas inerciales muy potentes. Por un lado, por accin u omisin, hemos construido un sistema econmico de mercados globalizados mientras que los marcos jurdicos regulatorios permanecen, deliberadamente me atrevera a decir, fragmentados, parciales y territoriales; qu decisiones pueden tomar, sin ir ms lejos y por ejemplo, los gobiernos de Espaa, o de Grecia, en el marco de la UE, o en el marco del Acuerdo Bilateral de Comercio entre Estados Unidos y la UE que se est fraguando entre bastidores? Por otro lado, si cualquier partido poltico con aspiraciones a gobernar propusiese o adoptase las medidas que con mayor probabilidad pueden mejorar las cosas integralmente, ni sera elegido ni seguira gobernando; o a quin le gusta que, en mitad de la fiesta, cuando el clmax se va alcanzando, alguien llegue, apague las luces y advierta de que hay que cerrar porque la resaca va a ser ya monumental? Y, adems, como fruto de la cultura dominante establecida, que ha exacerbado, y contina hacindolo, el culto al individualismo, estamos anclados en un proceso de locus de control externo, seguimos esperando , ms o menos alegremente, que, como dices, se haga algo, que un tercero ajeno a [email protected] venga a solucionarnos la papeleta, en vez de asumir nuestra responsabilidad para darnos cuenta de que somos los nicos dueos de nuestra libertad. Y, en mi opinin, no; no va a dar resultado nada de lo que se haga mientras, ms que parmetros ya inventados, sigamos haciendo lo mismo de siempre para nicamente poder ganar algo de tiempo mediante meras huidas hacia adelante. No va a funcionar, aunque intentarn mantener el engao mientras puedan mediante mentiras, estadsticas amaadas y cortinas de humo, tal y como estamos viendo. De nuevo, Einstein se dio cuenta de que Se requieren nuevas formas de pensar para resolver los problemas creados por las viejas formas de pensar .

El cooperativismo, o repartir las horas de trabajo, puede ser una solucin viable para poder paliar de alguna manera las consecuencias econmicas y hacer frente a las listas de parados?

Una solucin viable en s misma no, pero tampoco tan solo para paliar los sntomas. Sin duda, volver la mirada y la accin tanto a modelos cooperativos como al reparto del trabajo, forma parte de una posible salida humana y razonable a la actual situacin . La realidad es que en la anttesis lineal de la cooperacin se encuentra la competencia, y el sistema que venimos institucionalizando se ha pasado de frenada con la competencia y la competitividad, dejando solo algunos resquicios simblicos para la cooperacin. Un sistema a todas luces desequilibrado, oligofrnico y autodestructivo, me atrevera a decir.

La deslocalizacin de las empresas, es un mal irreparable?

Las deslocalizaciones empresariales obedecen a la lgica perversa del sistema, y son ruinosas para [email protected], incluso para las empresas, por diferentes razones. Por un lado, generan desempleo en los pases de origen y subempleo en los pases de destino , por lo que sociolaboralmente son desastrosas. Sabas, por ejemplo, que los 20 millones de dlares que NIKE pag a Michael Jordan en 2008 por un spot publicitario de 1 minuto de duracin, equivalen al total de los salarios que NIKE pag durante ese mismo ao a sus 85.000 trabajadores de todas sus fbricas de Indonesia? Adicionalmente, las deslocalizaciones introducen importantes incentivos perversos, debido a los laxos marcos institucionales y la elevada corrupcin de los pases de destino, para que las empresas incurran en elevados impactos sociales y medioambientales por los que no responden y con los que cargan a las poblaciones de esos pases, lo que en Economa se conoce eufemsticamente como externalidades. Pero es que, adems, abocan a las empresas a la paradoja de los costes, ya que lo que puede ser bueno para una empresa deja de serlo para todas cuando todas juegan a lo mismo. O sea, si deslocalizndose una empresa reduce sus costes de produccin , se hace ms competitiva (puede vender ms barato o con mayor margen), vende ms, y su beneficio es mayor; pero si todas las empresas hacen lo mismo, entonces ninguna resulta ms competitiva que las dems, y todas venden menos (porque la presin generalizada a la baja sobre los salarios reduce la demanda efectiva), y sus beneficios se desmoronan. Es la carrera hacia el precipicio.

Hay indicios de que esta situacin se est revirtiendo?

S. De hecho estamos ya observando una inversin de la tendencia empresarial de las ltimas dcadas hacia la deslocalizacin. El incremento de los costes, y los precios, energticos, del que ya hemos hablado, ha hecho que el incremento de los costes logsticos no compense los ahorros en produccin derivados de las deslocalizaciones; y, al tiempo, las devaluaciones internas va salarios en Estados Unidos, Canad y, especialmente, Europa, permiten reducir tanto los costes de produccin como los de logstica (stos por encontrarse a pie de los mercados aun con elevado poder adquisitivo relativo). Toda una casualidad que cundo los costes energticos vetan las deslocalizaciones, en Occidente vayamos a equiparar salarios cada vez ms con los anteriores pases de destino, no?! Pero ni con esas, porque, con todo lo listos que son, solo ahora empiezan a reparar en la paradoja de los costes; ahora empiezan a darse cuenta de que la devaluacin interna sencillamente mata la demanda efectiva y solo deja abierto el camino de la exportacin. Pero entonces tratan de volver a engaarnos contndonos que gracias a las bajadas generalizadas de salarios nuestras empresas son ms competitivas, gracias a lo que las exportaciones han aumentado, y por lo que Espaa va bien; lo que no dicen es que, en realidad, las empresas no tienen ms remedio que exportar porque la devaluacin interna ha fulminado la demanda efectiva interna, y aqu no se venden ni cromos porque no hay quin los compre. O sea, que las exportaciones han aumentado, s, pero no porque nuestras empresas jueguen en la champion, sino porque la demanda interna y las importaciones caen en picado. Pero an hay ms mentiras, porque la apuesta nica de la competitividad y las exportaciones requiere de pases con saldos de balanza comercial positivos y pases con saldos de balanza comercial negativos, o sea, pases que importen lo que otros exportan; pero, como se puede intuir fcilmente, en un mundo con 195 pases reconocidos, todos jugando a ser ms competitivos y a exportar a los dems, se entra rpidamente en lo que en Economa se conoce como juegos multipersonales de suma nula (e incluso en juegos de suma negativa), donde todo lo que algunos jugadores ganan es a costa de las prdidas de los dems (o incluso todos acaban perdiendo).

Contestando a tu cuestin, lo que cada vez resulta ms irreparable no es la deslocalizacin empresarial, sino la perversa lgica de un sistema que trata de gestionar el mundo y a sus habitantes de todo tipo segn el criterio empresarial del mximo beneficio a corto plazo mediante la mercantilizacin progresiva de cualquier vestigio de vida.

Qu medidas pueden tomarse que puedan ofrecer un poco de oxgeno a la situacin actual?

Esto es complicado, tampoco van a funcionar las medidas que puedan tomarse, as, de forma asptica, como si cada [email protected] de [email protected] no fusemos parte del problema y de la solucin al mismo tiempo y necesitsemos ser constantemente y eternamente tutelados. Adems de lo que ya venimos comentando, lo que parece evidente es que deberamos ir hacia modelos institucionales socioeconmicos ecolgicos: con ciclos econmicos cerrados, computando tanto la produccin como el reciclaje ms completo posible en los sistemas de costes y precios; con sistemas productivos locales anclados al territorio que acerquen la produccin al consumo ; con elevados impuestos a los comportamientos negativos (como la polucin o la especulacin financiera ms all de lo necesario para el funcionamiento del sistema); con fuerte regulacin que sancione sin contemplaciones los comportamientos en contra del bien comn; con sistemas energticos descentralizados y autogestionados, y basados en aqullas energas renovables de mayor TRE, como la mareomotriz, la elica y la solar de concentracin; con actitudes personales e individuales ms conscientes, empticas, solidarias y autocontenidas Como podemos comprobar fcilmente, exactamente lo contrario de lo que venimos haciendo desde prcticamente siempre Buscamos soluciones mgicas o tecnolgicas que solo incrementan el grado de complejidad que ya se encuentra en el mismo origen de los problemas, y ni siquiera prestamos atencin a la bsqueda de salidas genuinamente alternativas que, en abierta ruptura con los mitos del crecimiento, el consumo y la competitividad, son descalificadas repetidamente. Como afirma nuestro compaero Carlos Taibo, preferimos ignorar que hay soluciones relativamente sencillas que no reclaman ni avanzadsimas tecnologas ni presumibles descubrimientos, y que tan solo exigen, sin ms, asumir un estilo de vida austero, social e igualitario .

Cuntas mentiras se han construido sobre esta crisis?

Muchas, pero por no extenderme ms en este punto, si te parece, me remito a algunas de las que he evidenciado en las cuestiones anteriores, as como a todas las que evidencio y describo en Las mentiras de la crisis: http://www.iudescoop-formaempleo.es/wp-content/uploads/2010/09/Urra2010_LasMentirasDeLaCrisis.pdf

Cmo se est educando y formando hoy en las universidades a los futuros economistas y empresarios?

Dira que nada bien. La realidad es que mientras ya no tenemos la Fsica de hace 200 aos, ni la Biologa de hace dos siglos, ni la Psicologa de hace 100 aos, la Economa, su corriente principal y dominante, se ha quedado anclada en los modelos y paradigmas del siglo XIX. Cada vez ms, la mayor parte de lo que se ensea en las Facultades de Economa, ms an en las Escuelas de Negocios, salvo honrosas y muy poco significativas excepciones, permite entender menos el mundo en el que vivimos y las inapelables leyes de la fsica y la ecologa que lo rigen. Se forma en los valores centrales del sistema, como el crecimiento, la competitividad, los mercados y el consumo; todo aquello que cada vez ms fehacientemente sabemos que nos aboca cada vez ms rpido al colapso ms absoluto e irreversible.

Cmo gestionas tu percepcin de la situacin para que encaje en el modelo educativo actual?

Mal, y, personalmente, muy frustrante convivir en un medio donde la mayor parte de tus compa[email protected] a duras penas te llegan a comprender, y muy triste el morir lentamente del complejo de Cassandra. Sin que sirva como excusa, creo que no se debe dejar de considerar que la rampante y progresiva privatizacin de los comunes ha introducido, tambin en las universidades, unos factores de competencia, inestabilidad e incertidumbre que han degenerado en que la mayor parte, me atrevera a decir, de docentes e investigadores estn ms preocupados y ms volcados en ensanchar sus currculos con investigaciones y estudios mercantilistas que solo el perverso sistema considera tiles, que en atender a sus deberes deontolgicos . Lo veo a diario Y conocer la realidad, datarla y contrastarla, como venimos comentando, cambia la vida; es un trauma en toda regla: la conmocin es muy fuerte, y la aceptacin muy dura y con muchas implicaciones

Crees que queda sitio para la esperanza?

La realidad es que son cada vez ms los cientficos e intelectuales que solo auguran un gran precipicio, que ya vislumbramos, de seguir por el mismo camino. Personalmente, prefiero pensar que an no es demasiado tarde y que lograremos darnos cuenta y rectificar el rumbo, con grandes tragedias y prdidas, seguro, pero sin perder todas las naves. Lo que la mayora vivimos y sentimos como una crisis cada vez mayor y ms profunda, no deja de ser tambin una enorme oportunidad para recapacitar, analizar y cambiar las cosas; y construir un mundo distinto, donde la libertad, la justicia, la colaboracin, el equilibrio, y la armona con el medio recuperen su centralidad como valores y prcticas. Los pesimistas no somos los mensajeros portadores de la evidencia del cataclismo que se avecina si no cambiamos nuestra forma de vivir y relacionarnos, son aqullos que renuncian a todo cambio.

Cul es el mapa del futuro?

No s si hay un mapa del futuro. Personalmente, me contentara si tuviramos , como dice nuestro compaero y amigo Antonio Turiel, tan solo un futuro . Desde luego, lo que resulta ya ms que evidente para cualquiera que se tome la molestia de mirar y escuchar es que, o es radicalmente distinto al sistema que conocemos, o no ser.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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