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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2013

Cmo Shlomo Sand dej de ser judo, o no?

Gilad Atzmon
dissidentvoice.org

Traducido para Rebelin por J. M.


El ltimo libro de Shlomo Sand, How I Ceased To Be A Jew(Cmo dej de ser un judo?, N. deT), traducido del hebreo, es un testimonio trgico que brinda un judoisrael moralmente consciente que se da cuenta de que su existencia espiritual, cultural y poltica est contaminada por el exclusivismo judeocntrico y alimentada por el racismo etnocntrico. Shlomo Sand decide dejar de ser un judo pero, lo logr?

Sand, como todos sabemos, es un escritor admirable, ingenioso, innovador, potico y fluido, su voz es personal, a veces con sentido del humor, a veces sarcstico y siempre un pesimista genuino.

La escritura de Sand es erudita, profunda, reflexiva e imaginativa, sin embrago su erudicin est ms o menos limitada al pensamiento liberal francs y a las teoras del temprano postmodernismo. El resultado es, a veces, decepcionante. How I Ceased To Be A Jew es un texto "polticamente correcto", saturado de interminables amonestaciones destinadas a disociar al autor de cualquier persona que pueda ser considerada oponente del poder judo, crtica dela poltica de identidad juda orival del relato oficial del Holocausto.

"No escribo para los antisemitas, los considero totalmente ignorantes o gente que sufre una enfermedad incurable" (p. 21), escribe el autor que se dice humanista, universalista y muy alejado de exclusivismo judo (1). Todo esto me suena muy judo. Cuando se trata del Holocausto, Sand utiliza la misma tctica y de alguna manera se las arregla para perder todo el discernimiento y el estilo acadmico. Los nazis son "bestias", su ascenso al poder metafricamente descrito como un "despertar de la bestia en su guarida". Yo esperara de un destacado historiador y exjudo que tenga una visin que vaya ms all de este tipo de clichs banales.

Sand escribe acerca de polticas de identidad y es, sin duda, sensible a las complejidades de este tema. El autor argumenta persuasivamente que el nacionalismo es una "invencin", sin embargo, por alguna razn atribuye cualidades funcionales a la identidad y la poltica en cuestin. Quizs Sand no se da cuenta de que la poltica de identidad es en realidad una forma de identificacin, que sirve para reemplazar autenticidad. Por ejemplo, el sionismo naci como un intento de sustituir la orientacin autntica juda con un sentido imaginario de pertenencia nacional. La identidad israel es un conjunto de significantes establecidos para que los judos crean que tienen pasado, presente y futuro. La identidad es bsicamente un conjunto de identificadores simblicos que evocan un sentido de colectividad. Si perforarse la oreja derecha le convierte a usted en un miembro del club, si ponerse una kufiya le convierte en un activista de la solidaridad, si se las arregla para articular algn breve discurso que est de acuerdo con Israel, puede convertirse en un sionista. Todas estas identidades carecen de cualquier profundidad autntica.

Little Britain, un espectculo de comedia de la BBC, nos proporciona una informacin inestimable sobre esto. Daffyd Thomas (el nico gay en el pueblo) exhibe una amplia gama de smbolos identificadores de la homosexualidad sin que alguna vez lo hayan pillado en un coito homosexual. As Daffyd, identificando como gay -poltica, social y culturalmente- se salva de la autntica experiencia elemental como un homosexual.

Sand entiende que la poltica de identidad juda es hueca, pero puede errar por no comprender que todas las polticas de identidad son huecas. Por el contrario, el nacionalismo, que desprecia claramente el vnculo con la tierra de uno, el patrimonio, la cultura, el lenguaje, el paisaje, la poesa es en realidad una experiencia catrtica. Aunque el nacionalismo puede muy bien ser una invencin como insisten Sand y otros, sigue siendo una experiencia gratificante intrnsecamente autntica. Como todos sabemos, los sentimientos patriticos nacionales son a menudo suicidas -y hay una razn para ello- porque slo a veces se logra integrar el hombre, la tierra y el sacrificio en un estado de unificacin espiritual.

Como acotamiento ms ligero, la lectura de la escritura potica de Sand en hebreo es para m, un exjudo y exisrael, una experiencia autntica que me acerca a mis races, mi tierra olvidada y su decolorado paisaje, mi lengua materna o puedo decir simplemente a mi ser. El medio que me conecta a m con la prosa de Sand no es la "identidad" o la poltica, sino ms bien las vivencias israeles, o sea el discurso nacionalista concreto que fue anidando en la poesa hebrea, el patriotismo, la ideologa, la jerga, un sueo y una tragedia a seguir. De alguna manera creo que Sand entiende este punto cuando se refiere a esa exacta clase de sentimientos en el final del libro. Tambin creo que la inclinacin pesimista de Sand se basa en una comprensin de s mismo que le fue hurtada por esa "israelidad" que una vez fue para l un hogar.

Sand se da cuenta de que el viaje sionista ha llegado a su fin y que "el laicismo israel" est condenado. Desde una perspectiva tica y universal, Israel se encuentra en un callejn sin salida. Sin embargo, an no logra comprender que Israel es slo una parte del problema. Cada vez son ms los pensadores que ahora ven a Israel como un mero sntoma de la poltica de la identidad juda. Los comentaristas cada vez toman ms conciencia de una continuidad ideolgica y espiritual tribal entre Israel, el sionismo, los grupos judos que se denominan antisionistas y la izquierda en general. Ya no es un secreto que, al igual que los sionistas, los judos "antisionistas" invierten la mayor parte de su energa poltica persiguiendo a los as denominados "antisemitas", aqullos que analizan la poltica israel y sionista en el contexto de la cultura y la filosofa judas.

Sin embargo, el despertar moral es un camino lento en lugar de un cambio de visin rpida y es interesante cmo los encuentros de Sand con anti-sionistas judos le llevaron adoptar una crtica similar a las que expreso en The Wandering Who ,(La identidad errante en espaol, ed Canaan, N. del T)

"Hay algunos que se autodefinen judos seculares, tratan de protestar, ya sea colectiva o individualmente, contra la segregacin y la ocupacin (israel). Con razn, ellos comprenden que estas polticas amenazan con traer una "judeofobia" que puede identificar a todos los judos como una raza aparte y confundir entre los judos y sionistas. "Sin embargo, contina Sand, su deseo de formar parte de una identidad tnica juda aunque no sea capaz de llenarla de contenido cultural positivo, hace que su tctica, en el mejor de los casos, de corta duracin carezca de peso y de futuro poltico y, en el peor de los casos, apoyan indirectamente el sentido de (judeo) tribalismo (p. 145).

Sand detecta claramente aqu un elemento de deshonestidad intelectual inherente a la "izquierda" juda en general y antisionista en particular. Y contina: "Si aquellos que se consideran judos antisionistas, a pesar del hecho de que nunca han estado en Israel, no estn familiarizados con el lenguaje hebreo y son extraos a la cultura de (Israel), insisten en el derecho de criticar a Israel, por qulos pro sionistas no podran disfrutar de un (similar) y nico en la determinacin del futuro de Israel? (p. 146). Sand es obviamente correcto aqu, sin embargo, su punto podra llegar ms lejos: si los judos antisionistas gozan de un privilegio debido a su origen tnico "nico", en realidad afirman que Israel es el Estado judo y, de hecho, su propio Estado. Cuando una agrupacin de judos honestos critica al Estado judo "como judos" y en nombre de su judasmo, paradjicamente afirman que Israel es de hecho el Estado judo al tiempo que confirman su propia condicin y privilegio de ser elegidos como judos.

No es de extraar que Sand est impresionado con la contribucin de los pensadores progresistas y radicales judos y presenta una lista de pensadores judos que "hicieron un esfuerzo por alejarse del legado tico egocntrico (judo), en un intento de adoptar una moral universal" (p. 114). Sand menciona nombres como Karl Marx, Leon Trotsky, Rosa Luxemburgo, Len Blum, Noam Chomsky y otros pocos. "Tan distantes estas personas y otras estaban de su patrimonio religioso, tanto ms cerca era su afinidad con la percepcin humanista y la firme voluntad de cambiar las condiciones de vida de todas las personas en lugar de los suyos propios" (P. 115).

A diferencia de Sand, yo estoy menos convencido de la motivacin pura y universalista que yace detrs de estos hroes progresistas del Tikkun Olam (arreglar el mundo). A diferencia de Sand, estoy convencido de que el "progresista" no es ms que una extensin secular de la "elegibilidad" de la tribu juda. Despus de todo, si usted es un "progresista", otro debe ser un "reaccionario". En otras palabras, el progresismo es en s mismo un discurso intolerante no universal.

Alejarse del ser judo para acercarse al verdadero y genuino universalismo puede concretarse con la aparicin de una sensibilidad crtica nica hacia todos los aspectos posibles de cualquier accin juda tribal. Tal acto implica un cierto grado de desnimo en lugarsimplemente de "despreciar" a los "judos" a tualrededor. Sand todava no est all. En lugar de odiarse a s mismo, de hecho perfecciona su argumento contra sus vecinos judos. En la prctica, l todava est involucrado en un debate tribal interno.

Polticas de la identidad juda es un tema crtico que emerge y yo me adjudico un poco de crdito por su desarrollo. Hace dos aos, mi libro The Wandering Who , ( La identidad errante en espaol, ed Canaan , N. del T) fue publicado y abri una caja de Pandora. Desat una arremetida crtica sobre las polticas de identidad en general, y tambin expuse la naturaleza engaosa que es intrnseca al pensamiento judo de izquierda. Tras la publicacin del libro, se desat el infierno. Los sionistas, junto con sus hermanos antisionistas judos unieron sus fuerzas en un intento desesperado de detener el libro y de censurar mis pensamientos. Por el contrario, el libro se convirti en un bestseller, traducido a muchos idiomas y respaldado por algunos de los ms importantes humanistas y acadmicos de todo. Ms importante an, hizo de los judos y sus polticas (y no slo Israel o el sionismo) sujetos de anlisis intelectual y filosfico.

Hace unos meses, Judith Butler hizo un intento de rescatar el humanismo y la identidad juda progresistas. Pero su texto, Parting WaysJewishness and the Critique of Zionism, era bastante problemtico e intelectualmente deshonesto. Por consiguiente, no recibi mucha atencin. En todo caso, transmite una clara falta de pensamiento humanista y universalista en el centro del discurso judo de izquierda. El nuevo libro de Sand es otro intento de tratar el tema, pero a diferencia de Butler, Sand merece toda nuestra atencin. Sand es un hombre en transicin (una cualidad que yo, modestamente, comparto con l). Sand es honesto, un escritor excelente, muy familiarizado con la historicidad juda y, a pesar de que puede estar un poco confundido en algunos temas, su texto nos ofrece una visin autntica del peregrinaje de un alma juda pesimista an potica en busca de sentido.

Nota:

(1) Exclusivismo, intolerancia, dialctica negativa, rectitud, inclinacin tribal etc. Este tema es central en mi nuevo libro. Dar ms detalles en profundidad en el futuro prximo.

Fuente: http://dissidentvoice.org/2013/09/how-shlomo-sand-ceased-to-be-a-jew-or-did-he/

rCR



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