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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2013

Clase obrera y proceso poltico en Bolivia

Alfredo Rada
Rebelin




Hace cinco meses, estando yo en Tarija participando en un foro debate sobre el proceso poltico en Bolivia -proceso al que denominamos Revolucin Democrtica y Cultural- uno de los asistentes me pregunt si era posible profundizar esta revolucin poltica hacia una revolucin econmica y social sin la participacin de la clase obrera. Le respond inmediatamente que no, que para consolidar un perodo de transicin hacia la construccin de una nueva forma de socialismo comunitario, es imprescindible la participacin obrera dentro del bloque social revolucionario que gest este proceso de transformaciones all por el ao 2000 en la denominada guerra del agua, cuando comenz a derrumbarse el neoliberalismo.

Aquella pregunta era muy pertinente porque en ese momento, mayo del 2013, estaban en pleno auge las movilizaciones por la Ley de Pensiones que convoc la dirigencia de la Central Obrera Boliviana contra el gobierno de Evo Morales. Fuertemente influenciados por tendencias polticas de ultraizquierda aglutinadas en el denominado Partido de los Trabajadores, los cobistas cometieron un error garrafal al movilizar a la base laboral con afiebrados discursos en los que se lleg a proponer el reemplazo de Evo por otro gobierno, tal como afirm un dirigente del magisterio urbano de Santa Cruz.

Esta orientacin maximalista llev a la COB inexorablemente al fracaso, ya que la huelga y las movilizaciones nunca lograron respaldo popular y al final la dirigencia sindical tuvo que retroceder casi como en desbandada. La desviacin que llev a la derrota tuvo por origen la caracterizacin que la ultraizquierda hace del actual gobierno como burgus y proimperialista, una falacia simplificadora propia de las corrientes polticas de matriz ideolgica limitadamente clasista y obrerista, lo que les impide comprender el abigarramiento de la formacin social boliviana, cuyo anlisis debe hacerse en clave compuesta de nacin y clase.

El actual proceso de cambio se constituye por el despliegue dinmico de la lucha de clases sociales al interior del capitalismo que se combina, a momentos en forma contradictoria, con la lucha histrica de las naciones originarias contra el colonialismo interno. Esa es la naturaleza dialctica de este proceso en el que las tendencias estructurales anticapitalistas y anticolonialistas, que se expresan en la accin poltica de clases explotadas y naciones oprimidas, posibilitan la transformacin revolucionaria de las relaciones econmicas de explotacin, de las relaciones polticas de exclusin y de las relaciones culturales de opresin. Aunque siempre existe el riesgo de que este curso de transformaciones, debido a presiones externas, fragmentaciones internas o por concesiones programticas, se agote o se revierta.

Volviendo al conflicto con la COB, luego de su desenlace el gobierno se plante la tarea de recomponer rpidamente su relacin con los sectores obreros, al mismo tiempo que los trabajadores de base comenzaron a ajustar cuentas con las dirigencias ultristas dentro de los sindicatos. Esto es lo que acaba de ocurrir en el Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Huanuni, una organizacin emblemtica porque en ese distrito ubicado en el occidental departamento de Oruro est la mayor concentracin de proletarios de todo el pas. Son cuatro mil quinientos mineros que haban elegido hace ms de un ao a una directiva sindical radicalmente confrontada con el gobierno. Esta directiva protagoniz la huelga de mayo, el bloqueo de carreteras en Caihuasi y la voladura de un puente ubicado en esa localidad. Hoy, debilitada y aislada, esa ultraizquierda que por un tiempo se haba encaramado en el Sindicato Huanuni, termin defenestrada por una masiva asamblea general de los trabajadores, que decidieron tambin aprobar la construccin de un nuevo pacto poltico de unidad con el gobierno de Evo Morales.

No cabe duda que tal reposicionamiento obrero tendr un fuerte impacto en el futuro del PT pues este instrumento poltico ha perdido ya su columna vertebral; se sentirn los efectos tambin en la orientacin de la Federacin Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y en la propia COB.

Veamos otro sector, el de los trabajadores en construccin. Este sector laboral es uno de los que ms ha crecido en nmero debido al ciclo expansivo de las inversiones pblicas y privadas en el rubro de nuevas construcciones de inmuebles. En las ciudades de Bolivia se pueden ver por todas partes edificios y complejos habitacionales en plena ejecucin, lo que conlleva la contratacin como mano de obra eventual o a destajo- de gran nmero de trabajadores. Pero la organizacin sindical de este sector es dbil y dispersa, en parte porque su dirigencia suele estar controlada por las grandes empresas constructoras, pero tambin por la escasa regulacin que efecta el Estado.

Esta docilidad de los sindicatos ha comenzado a cambiar en el ltimo congreso nacional de la Confederacin Sindical de Trabajadores en Construccin de Bolivia, que se efectu en la ciudad de Santa Cruz. All los obreros constructores eligieron una nueva conduccin sindical y definieron como tarea la sindicalizacin masiva y obligatoria de todos los albailes, maestros y ayudantes, pasando de los acuerdos verbales con los patrones a contratos colectivos de trabajo en todas las obras en construccin. Ser tambin una forma de superar la situacin de obreros informales que es una de las peores herencias del neoliberalismo, en un pas en el que menos del 20% de los trabajadores est sindicalizado.

En cuanto a los obreros fabriles, fue uno de los sectores ms duramente diezmado por los despidos masivos, eufemsticamente llamados relocalizaciones por el decreto supremo 21060 de agosto de 1985. Despus el sector fabril fue sometido por casi dos dcadas a las polticas de flexibilizacin laboral del neoliberalismo, cuyo objetivo era disminuir las cargas laborales en favor de las ganancias del capital.

Hoy el sector fabril pasa por momentos de rpida reorganizacin sindical lo que ha permitido potenciar a la Confederacin General de Trabajadores Fabriles de Bolivia. Pero an resta consolidar la organizacin de nuevos sindicatos, especialmente en las ciudades de El Alto y Santa Cruz, las dos mayores concentraciones de fbricas industriales de Bolivia.

La importancia de que los sectores obreros se reincorporen al proceso de transformaciones acordando una agenda programtica con el gobierno de Evo Morales, radica no solamente en que permitir cohesionar una fuerte base laboral de apoyo, sino tambin en que fortalecer a las tendencias antiimperialistas y revolucionarias del proceso. La agenda programtica a la que nos referimos podra contemplar los siguientes aspectos: 1) Una nueva Ley General del Trabajo que, preservando los avances logrados en la ley actual, permita avanzar en nuevos derechos para los trabajadores, 2) Una campaa nacional de sindicalizacin masiva en todos los sectores que carecen de organizacin propia, 3) El fortalecimiento del sector social y comunitario de la economa, en alianza con el sector estatal nacionalizado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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