Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Israel
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2013

Netanyahu en la ONU
El aguafiestas estuvo aqu

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB


Benjamn Netanyahu me provoc compasin. Desde la experiencia que me dan mis 10 aos como miembro de la Knesset s lo desagradable que es hablar ante una sala vaca.

Sus ms acrrimos seguidores un pattico residuo de magnates de casino y quemados sionistas ultraderechistas se sentaron en la galera y una inflada delegacin israel tom asiento en la sala, pero su presencia solo consigui aumentar la sensacin de vaco general. Deprimente.

Qu diferencia si lo comparamos con la recepcin del presidente Hassan Rouhani! La sala repleta de gente, el Secretario General y los dems dignatarios saltando de sus asientos para felicitarlo al final, los medios internacionales abordndolo en masa.

Gran parte de la desgracia de Netanyahu fue slo mala suerte. Era el final de la sesin, todo el mundo estaba ansioso por regresar a su casa o ir de compras, nadie estaba de humor para escuchar otro discurso sobre historia juda. Todo tiene un lmite.

Peor an, el discurso [de Natanyahu] qued completamente eclipsado por un acontecimiento que est sacudiendo al mundo: el cierre del gobierno federal. El colapso del celebrado sistema de gobierno estadounidense algo as como un 11/S administrativo constitua un espectculo fascinante. Netanyahu Netanya qu? simplemente no poda competir.

Es posible que hubiera tambin una pizca de alegra malsana en la reaccin de los delegados ante la intervencin de nuestro Primer Ministro.

En su discurso ante la Asamblea General el ao pasado Netanyahu asumi el papel de maestro de escuela primaria del mundo, empleando en la tribuna materiales didcticos primitivos para dibujar una lnea roja sobre una presentacin de parvulario de la Bomba.

La propaganda israel lleva semanas dicindole a los lderes mundiales que son puerilmente ingenuos o simplemente estpidos. Es posible que no les haya agradado escucharlo. Quiz eso reforz su creencia de que los israeles (o, peor an, los judos) son prepotentes y condescendientes. Tal vez fue slo una expresin arrogante ms, la gota que colm el vaso.

Todo eso es muy triste. Triste para Netanyahu. Invirti tanto esfuerzo en este discurso. Para l un discurso ante la Asamblea General (o ante el Congreso de EEUU) es el equivalente de una gran batalla para un general de renombre un acontecimiento histrico. Netanyahu vive de discurso en discurso, sopesando de antemano cada frase, practicando una y otra vez el lenguaje corporal, las inflexiones, como corresponde al consumado actor que es.

Y all estaba l, el gran shakesperiano, declamando "Ser o no ser" ante una sala vaca, rudamente perturbado por los ronquidos del nico seor de la segunda fila.

Pudo haber sido nuestra lnea de propaganda algo menos aburrida?

Por supuesto que pudo.

Antes de poner pie en suelo estadounidense Netanyahu saba que el mundo suspiraba de alivio ante las seales de la nueva actitud iran. Aunque l pueda estar convencido de que los ayatols engaan (como hacen siempre, dira l), fue prudente que apareciera como un aguafiestas de manual?

Pudo haber dicho: "Damos la bienvenida a las nuevas voces que surgen de Tehern. Hemos escuchado con gran simpata el discurso del seor Rouhani. Al igual que el resto del mundo, aqu representado por esta augusta asamblea, albergamos grandes esperanzas de que el liderazgo iran sea sincero y de que podamos alcanzar una solucin justa y eficaz a travs de negociaciones serias.

"Sin embargo, no podemos descartar la posibilidad de que esta ofensiva de encanto no sea ms que una cortina de humo tras la que los enemigos internos del seor Rouhani sigan construyendo la bomba nuclear que nos amenaza a todos. Por lo tanto, confiamos en que todos ejerzamos la mxima precaucin a la hora de conducir las lnegociaciones..."

Es el sonido lo que hace la msica.

En cambio, nuestro Primer Ministro volvi a amenazar ms fuertemente que nunca con un ataque israel contra Irn.

Estaba blandiendo un revlver del que todo el mundo sabe que est descargado.

Esa posibilidad, como ya he sealado en repetidas ocasiones, en realidad nunca ha existido. Tanto la geografa como las circunstancias econmicas y polticas mundiales hacen que un ataque contra Irn sea imposible.

Pero incluso si tal hiptesis hubiera sido real en algn momento, lo cierto es que ahora est completamente fuera de lugar. El mundo est en contra. El pblico en EEUU est rotundamente en contra.

Que Israel ataque en solitario [a Irn] enfrentndose a la oposicin firme de EEUU es tan probable como un asentamiento israel en la luna. Tirando a inverosmil.

Ignoro si un ataque semejante es militarmente viable. Es posible llevarlo a cabo? Podra nuestra Fuerza Area ejecutarlo sin la asistencia y el apoyo de EEUU? Incluso si la respuesta fuera afirmativa las circunstancias polticas lo prohben. De hecho, nuestros jefes militares parecen singularmente desinteresados en tal aventura.

El punto culminante del discurso fue la grandiosa declaracin de Netanyahu: "Si tenemos que estar solos, estaremos solos!"

A qu me record eso? A finales de 1940 apareci en Palestina y supongo que en todo el Imperio britnico un magnfico cartel de propaganda. Francia haba cado, Hitler todava no haba invadido la Unin Sovitica, EEUU an estaban lejos de intervenir. El cartel mostraba a Winston Churchill impvido, y un lema: "No hay problema, lo haremos solos!"

Netanyahu no poda recordarlo por mucho que su memoria parezca prenatal. Yo lo llamo "Alzheimer a la inversa": la capacidad de recordar vvidamente cosas que nunca sucedieron. (En cierta ocasin cont en detalle cmo de nio sostuvo una discusin con un soldado britnico en las calles de Jerusaln, aunque el ltimo soldado britnico abandon el pas ms de un ao antes de que l naciera.)

La frase que Netanyahu buscaba data de 1896, ao en el que Theodor Herzl public su trascendental obra Der Judenstaat. Un estadista britnico acu el lema Splendid Isolation [Esplndido Aislamiento] para caracterizar la poltica britnica bajo Benjamin Disraeli y su sucesor.

En realidad, el eslogan lo acuo en Canad un poltico que hablaba sobre el aislamiento de Gran Bretaa durante las guerras napolenicas: "Nunca la 'Isla Emperatriz se haba mostrado tan magnficamente grandiosa: se irgui por s sola y un resplandor peculiar irradi de la soledad de su gloria!"

Se ver acaso Netanyahu a s mismo como la reencarnacin de Winston Churchill, orgullosamente erguido sin temor frente a un continente devorado por los nazis?

Y en qu lugar deja eso a Barack Obama?

Sabemos dnde. Netanyahu y sus seguidores nos lo recuerdan constantemente.

Obama es el moderno Neville Chamberlain.

Chamberlain el Apaciguador. El hombre que agit un pedazo de papel en el otoo de 1938 y proclam la "paz para nuestro tiempo". El estadista que casi provoc la destruccin de su pas.

En esta versin de la historia ahora estaramos siendo testigos del Segundo Munich. Una repeticin del infame acuerdo entre Adolf Hitler, Benito Mussolini, Edouard Daladier y Neville Chamberlain en virtud del cual los Sudetes, una provincia checoslovaca habitada por alemanes, fue entregada a la Alemania nazi dejando indefensa a la democrtica Checoslovaquia. Medio ao despus Hitler invadi y ocup Checoslovaquia. Unos pocos meses ms tarde invadi Polonia y estall la Segunda Guerra Mundial.

Las analogas histricas son siempre peligrosas, sobre todo cuando las manejan polticos y comentaristas con un conocimiento histrico superficial.

Veamos el caso de Munich. En la analoga, el lugar de Hitler lo ocupa Ali Khamenei, o tal vez Hassan Rouhani. En serio? Poseen acaso la maquinaria militar ms poderosa del mundo como Hitler la tena ya en aquel momento?

Acaso Netanyahu se parece a Eduard Benes, el presidente checo que temblaba ante Hitler?

Y acaso el presidente Obama se parece a Chamberlain, el lder de una Inglaterra debilitada y prcticamente indefensa, desesperadamente necesitada de tiempo para rearmarse? Acaso se est entregando Obama a un fantico dictador?

O ser ms bien que es Irn la que est renunciando o pretendiendo renunciar a su programa nuclear despus de haber sido puesta de rodillas por la presin de la asfixiante maraa de sanciones internacionales dictadas por EEUU?

(Por cierto, la analoga de Munich fue an ms disparatada cuando se aplic recientemente en Israel al acuerdo ruso-estadounidense sobre Siria. All, Bashar al-Assad asumi el papel de un Hitler victorioso y Obama era el ingls ingenuo con el paraguas. Sin embargo, fue Assad quien renunci a sus preciosas armas qumicas mientras que Obama no le dio nada a cambio excepto un aplazamiento del ataque militar. Qu clase de "Munich" es ese?)

Volviendo a la realidad: el actual aislamiento de Israel no tiene nada de esplndido. Nuestro aislamiento significa debilidad, prdida de poder, disminucin de la seguridad. La tarea del estadista consiste en hallar aliados, construir alianzas, reforzar la posicin internacional de su pas. ltimamente a Netanyahu le ha dado por citar a nuestros antiguos sabios: "Si yo no soy para m, quin lo ser?" Pero se olvida de la siguiente parte de la misma frase: "Y si yo soy para m, qu soy? ".

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1380902925/




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter