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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2013

Presentacin del sitio www.mujerfariana.co
Las FARC-EP tambin tienen rostro de Mujer

Timolen Jimnez
http://www.mujerfariana.co


La apertura de esta pgina dedicada a las mujeres colombianas y nuestra americana por parte de las muchachas guerrilleras de las FARC-EP, es una hermosa aventura que merece nuestro pleno respaldo desde el Secretariado del Estado Mayor Central.

Ellas solas tienen mritos de sobra para asumir por cuenta propia esta tarea, para presentarla y defenderla sin necesidad de recurrir al aporte masculino. A pesar de ello, han resuelto invitarme de manera muy gentil, para que en mi condicin de Comandante de las FARC-EP presente un saludo de bienvenida a todas y a todos sus lectores.

Su peticin me honra sinceramente, al tiempo que significa un elevado compromiso. Puedo dar fe, por mi larga militancia en la organizacin, desde el primer escaln como guerrillero nuevo, hasta la asuncin de la responsabilidad que me fue confiada tras la partida de nuestros inolvidables comandantes Manuel Marulanda y Alfonso Cano, de la participacin permanente, abnegada, valiente, orgullosa, firme y heroica de la mujer colombiana en las filas guerrilleras.

Las he visto asumir todas las tareas de esta dura brega, como guerreras indomables en medio del combate, como cuadros ejemplares en la organizacin de masas, como talentosas integrantes de direccin en distintos escalones, como trabajadoras incansables en las rudas labores cotidianas. Y puedo decir que su desempeo fsico, ideolgico y poltico no tiene nada que envidiar al de sus compaeros hombres en la lucha, que su competencia y responsabilidad es idntica y hasta superior en muchas ocasiones, que la fuerza de sus convicciones y su disposicin a sacrificarlo todo por la causa constituyen el ms bello aliciente para permanecer en la trinchera.

Mujeres as encarnan en la realidad el profundo sentido de la condicin humana. Esta no se limita simplemente a llegar al mundo como producto del parto de una mujer, sino por encima de todas las cosas, implica sentir que la vida carece de sentido si permanecemos indiferentes a la injusticia sufrida por cualquier semejante para beneficio de otro.

Las compaeras que integran las FARC son la prueba fehaciente de que la mujer no slo sabe conmoverse intensamente ante el sufrimiento ajeno, sino tambin luchar y entregarse hasta las ltimas consecuencias porque ese sufrimiento sin sentido desaparezca para siempre. Entiendo que es esa la direccin trazada por ellas al asumir el reto de expresarse en la web. Cmo, desde su perspectiva de mujeres revolucionarias, pueden contribuir a ampliar la conciencia, a mover ms gente a la lucha por un pas y un mundo mejor, a acercar an ms el da del triunfo.

No se trata de una ms de esas visiones de gnero que pretenden enfrentar las mujeres con los hombres, borrando las diferencias econmicas, de clase, que se encuentran en el fondo de todas las adversidades y desgracias que soportan pueblos y naciones. Los varones opresores deben ser combatidos sin piedad, pero sin desconocer nunca que los ncleos dominantes del poder tambin estn conformados por mujeres, tan ambiciosas y despiadadas como los ms perversos burgueses. Madeleine Albright, Condoleezza Rice o Margaret Thatcher, son ejemplos de ello, como pueden serlo en el plano local personajes como Nohem Sann, Enilce Lpez o la flamante ex ministra de defensa Martha Luca Ramrez.

Las escuelas de feminismo que ignoran estas realidades tan amargas, trasladan la causa de los males sociales a escenarios errticos que antes de servir para su solucin contribuyen a su agravamiento. En las FARC hemos probado que la lucha de hombres y mujeres, hombro con hombro, sobre la base de la igualdad de derechos y oportunidades, intolerante con cualquier discriminacin, no solamente es posible, sino que resulta necesaria para el logro de los objetivos de redencin social, econmica, cultural y moral de los pueblos.

Los instrumentos de dominacin ideolgica y poltica con que cuentan las clases dominantes se empean diariamente en desvirtuar la naturaleza de nuestra concepcin socialista, bolivariana y revolucionaria. Los grandes medios de comunicacin procuran mostrar a la mujer en las filas guerrilleras como un simple objeto manipulado por la perfidia de sus mandos. Qu cantidad de infamias e infundios circulan sobre nosotros, sobre nuestro accionar y vida colectiva! Sin duda alguna que esta pgina jugar un papel destacado en la difusin de nuestra verdad, una verdad que no es otra sino la de los humillados y explotados que se han alzado a la lucha por la reivindicacin de su clase, su pueblo, su patria y su especie.

Desde luego que como jefe de una organizacin poltico militar de tanta tradicin y envergadura como las FARC-EP, son muchas las materias sobre las que podra y debera verter la opinin en este espacio. El conflicto colombiano, nuestra idea de la paz, la democracia y la justicia social, el desarrollo mismo de las conversaciones que se cumplen actualmente en La Habana, el paro agrario, la solidaridad despertada por el mismo en el pas y el mundo, en fin, es enorme la lista de temas sobre los que cabra exponer nuestra posicin. Si me dedicara ahora a ello, no slo rebasara la intencin con que fue concebido este saludo, sino que estara relevando de su propsito a las compaeras que precisamente con ese fin decidieron asumir esta misin.

Seguramente que ms adelante podremos brindar nuestra colaboracin en diversos sentidos. Confiando en que nuestras muchachas lograrn vencer la guerra ciberntica desatada tambin contra nosotros con el objeto de impedir, mediante todos los procedimientos concebibles e inconcebibles, que las ideas enfrentadas al modelo universal de dominacin puedan expresarse. Para todas ellas nuestro abrazo entusiasta y solidario desde la direccin nacional de las FARC, nuestra voz de aliento y nuestro apoyo. Para los lectores y lectoras nuestro agradecimiento por estar aqu, la reiteracin de nuestra fe anti imperialista y anti oligrquica, y nuestra invitacin a luchar, a perseverar en los esfuerzos por cambiar esto.

Tal y como van las cosas, la victoria en esta batalla no es solamente un sueo, un propsito o una meta. Es una necesidad vital para los pueblos, para la naturaleza y la especie humana. Es por eso que cada da repetimos con mayor ahnco: Hemos jurado vencer!... Y venceremos!


Montaas de Colombia, Octubre de 2013.

(*) Timolen Jimnez es Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP.


Fuente: http://www.mujerfariana.co/index.php/inicio-portal/presentacion



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