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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2013

Chile, 40 aos despus, presentado en el Ateneo de Madrid

Rory Great
Crnica Popular


Espaa, 18 de julio de 1936; Chile, 11 de septiembre de 1973. Los dos fueron golpes de Estado militares contra gobiernos legtimamente constituidos. Ms an, la preparacin del golpe de Estado de Pinochet contra el Gobierno de Unidad Popular presidido por Salvador Allende tuvo como modelo el golpe de Estado de Franco contra el Gobierno del Frente Popular. Lo recordaba recientemente el profesor Joan E. Garcs, que fue asesor directo de Allende, en el Centro de la Diversidad Cultural de Venezuela. Sin embargo, dos de las instituciones ms importantes que conforman los aparatos del Estado capitalista, Ejrcito e Iglesia catlica, tuvieron una posicin bien diferente en cada uno de ellos.

Sobre esa diferencia del Ejrcito y de la Iglesia catlica respecto a los dos golpes de Estado, en Chile y en Espaa, se habl en el Ateneo de Madrid en la presentacin del Suplemento de CRNICA POPULAR dedicado a CHILE, 40 AOS DESPUS, editado en cuidada edicin de papel para suscriptores, donantes y colaboradores y que, anteriormente, haba sido colgado en la portada del peridico en versin PDF.

En el acto, celebrado el da 8 de octubre, participaron cinco de los autores de los artculos que componen este cuarto suplemento sobre los pases de la CELAC: dos chilenos, el doctor Oscar Soto, mdico personal del presidente Salvador Allende, y la arquitecta y consultora Ximena de la Barra; y tres espaoles, el escritor y periodista Mario Amors, el periodista y director de cine Jos Bartolom, y el profesor de Economa, Juan Pablo Mateo Tom, miembro del Consejo de Redaccin de CRNICA POPULAR.

Dos mdicos de izquierdas hablan del mdico Salvador Allende

En la mesa haba dos mdicos de izquierdas, Oscar Soto Guzmn, militante del Partido Socialista Chileno, y Sergio Garca Reyes, militante del Partido Comunista de Espaa y miembro de la Agrupacin Ateneista Juan Negrn, colaboradora junto a CRNICA POPULAR de la presentacin del suplemento, Y los dos hablaron sobre otro mdico, el doctor Salvador Allende Gossens, primero ministro de Salud, cuando contaba 33 aos, del Gobierno del Frente Popular, entre 1938 y 1944, presidido por Pedro Aguirre Cerda, el presidente de los pobres y cuyo lema era gobernar es educar, y, despus, cuando ya tena 62, presidente del Gobierno de Unidad Popular, de 1970 a 1973, en que tuvo lugar el brutal golpe de Estado.

Actuando como presentador del acto y moderador, Sergio Garca Reyes, intervino refirindose de entrada a la situacin actual de crisis sistmica del capitalismo y, frente a la dictadura de los mercados, plante la necesidad de un nuevo Renacimiento que site a la economa al servicio del hombre.

Despus, y tras calificar a CRNICA POPULAR como un grito de libertad, hizo una resea biogrfica de cada uno de los intervinientes adems de una expresa mencin a otros que no se encontraban en el acto. Entre ellos, la filsofa chilena Marta Harnecker, que en el suplemento reflexiona sobre las enseanzas que se desprenden de la experiencia del l Gobierno de Unidad Popular de Allende y en una amplia entrevista del escritor Ramn Pedregal Casanova, miembro del Consejo de Redaccin de CRNICA POPULAR, analiza aquella experiencia en relacin con los nuevos caminos hacia el socialismo del siglo XXI iniciados en diversos pases de Amrica Latina.Y destac tambin la aportacin del profesor y abogado Joan E. Garcs y del analista poltico Marcos Roitman, que, record, coordin gran parte del suplemento, que, gracias a l, cuenta con artculos de varios importantes periodistas latinoamericanos.

scar Soto, al lado de Allende hasta el ltimo minuto

Mdico internista y cardilogo, profesor de la Universidad de Chile, Oscar Soto Guzmn fue mdico de cabecera de Salvador Allende y form parte del equipo ms prximo del presidente chileno desde 1970, cuando fue llamado en su calidad de cardilogo tras haber sufrido aqul una angina de pecho. Desde entonces, lo acompa en numerosos viajes a los pases que tuvo que visitar oficialmente y no se separ de l hasta su muerte, en el palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973, junto a los leales que formaban su equipo ms cercano, entre ellos los periodistas Augusto Olivares y Carlos Jorquera, los subsecretarios de Interior y Tierras, el abogado Daniel Vergara, y Lautaro Ojeda, el ministro secretario general del Gobierno, el economista Fernando Flores, el secretario privado del presidente Osvaldo Puccio y su hijo, estudiante de Derecho, su secetaria privada, Miriam Contreras

Oscar Soto revivi aquellas ltimas y trgicas horas del presidente Allende y relat cmo vi emocionarse a aquel hombre que fue ejemplo de dignidad y tica y que siempre mantena la calma al conocer el suicidio de su amigo Augusto Olivares, perro Olivares, como le llamaban los ms cercanos a l. Cuando las tropas golpistas entraron a sangre y fuego en el palacio de La Moneda, Oscar Soto, que en aquel momento se encontraba en la planta baja del edificio, fue quien recibi la orden de rendicin. Subi las escaleras hasta la primera planta y se lo comunic a Allende, que pidi a quienes se encontraban con l que bajaran, que l lo hara el ltimo. Unos minutos despus, poco antes de las 14:00 horas, se escuch un tiro. Gabriel Garca Marquez y Fidel Castro, dijeron que haba sido muerto.por los militares. Yo tengo que decir la verdad, recalc Oscar Soto:Allende se suicid con su fusil ametrallador, que tena entre sus manos. En eso fue en lo nico que coincid con la Junta Militar. Pero, adems, tambin lo certific la autopsia que se hizo al cadver en 2011, tras ser exhumado.

Oscar Soto abandon Chile como exiliado en 1973 y, desde entonces, reside en Madrid, en donde ha sido profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense y ha ejercido su profesin en la Clnica Ruber y el Hospital General de Segovia. Su experiencia junto a Allende la ha dejado plasmada en dos obras, El Ultimo Da de Salvador Allende, editado en 1998 y reeditado en el 2008, y Allende en el recuerdo, editado en estas fechas. En ambos libros, repasa aquellos acontecimientos de los que fue protagonista y testigo de excepcin y recuerda para el lector los estados de nimo, las actitudes, reacciones y formas de comportarse de Salvador Allende en las distintas etapas de su mandato.

Mario Amors especialista en la historia reciente de Chile

Mario Amors, es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y doctor en Historia por la Universidad de Barcelona. Desde hace aos forma parte del equipo de REBELIN y se ha convertido en un especialista en la historia contempornea de Chile, a cuya historia poltica reciente ha dedicado siete libros, algunos de ellos descargables gratuitamente en www.rebelion.org: Chile, la herida abierta (2201); Despus de la lluvia. Chile, la memoria herida (2004); Antonio Llid, un sacerdote revolucionario (2007), en el que rescata la lucha del cura valenciano, dirigente del M.I.R. secuestrado, torturado y desaparecido por la DINA en 1974; La Memoria Rebelde, testimonios sobre el exterminio del MIR: de Pisagua a Malloco, 1973-1975,(2008), donde relata la historia de esta formacin poltica creada en 1965 y que propuso nuevas formas de lucha, siguiendo el ejemplo del Ch Guevara; Compaero presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo (2008); Sombras sobre Isla Negra. La misteriosa muerte de Pablo Neruda.(2012). Y, el estudio ms completo hasta el momento sobre la vida del presidente del Gobierno de la Unidad Popular, Allende. La biografa (2013), un libro de ms de setecientas pginas, fruto de haber sabido aunar en su trabajo, la formacin, herramientas y bagaje de historiador con la inacabable curiosidad y la capacidad para saber contarlo del periodista.

Mario Amors ha rastreado con rigor bibliotecas y archivos y eso le permite conocer a fondo tambin toda la historia personal y poltica del presidente chileno Allende. No se le escapa detalle alguno y sita al mdico y poltico socialista en cada uno de sus momentos, citando la fecha exacta y concreta de todos ellos., tal como hizo en el Ateneo de Madrid. En el marco de la presentacin del suplemento CHILE, 40 AOS DESPUS, de CRNICA POPULAR, Mario Amors record cmo Allende siempre se enorgulleci de sus antecesores, de origen vasco, que haban llegado a Chile en el siglo XVII, la contribucin de su familia a la independencia de su pas, ya que su bisabuelo Ramn Allende Garcs haba combatido en las batallas de Boyac y Carabobo junto a Simn Bolvar, despus de haber formado parte de los llamados Hsares de la Muerte dirigidos por el legendario guerrillero Manuel Rodrguez, su pertenencia a la masonera, de la que su abuelo, el doctor Ramn Allende Padn, haba sido Gran Maestre, sus aos de vicepresidente de la combativa Federacin de Estudiantes de la Universidad de Chile, su etapa de ministro de Salud en el Gobierno del Frente Popular de Aguirre Cerda, una coalicin en cuya articulacin tuvo una influencia decisiva el Frente Popular de Espaa y el golpe de Estado que lo derrib.Y despus, desgran las importantes medidas que adopt al frente del Gobierno y que determinaron frenar a toda costa la ITT, Nixon y Kissinger en una siniestra alianza con la oligarqua chilena.

Jos Bartolom: no haba poltica militar

El periodista y director de cine documental Jos Bartolom, uno de los ms prximos colaboradores de Marta Harnecker, vivi el golpe de Estado de Pinochet en las calles y fbricas de Santiago de Chile, mientras el equipo de Patricio Guzmn,del que formaba parte, prcticamente lo filmaba.Una pelcula que recoge las imgenes reales de un golpe de Estado que conmocion al mundo. De ello ha escrito en CHILE, 40 AOS DESPUS. Y de ello habl en el Ateneo, aadiendo datos de especial inters, por ejemplo los distintos orgenes del partido comunista de Chile y del partido socialista, fundado en los aos treinta por militantes antiestalinistas. Pero donde puso la atencin especialmente fue en la carencia de una poltica militar de los partidos de la Unidad Popular.en la falta de una alternativa militar, quizs porque se haba mitificado su profesionalizacin. Esto se tradujo en que no hubiera rechazos al putsch en el interior de las Fuerzas Armadas, ms all de casos aislados, y en la indefensin de la clase obrera chilena que sufri el control del pas por parte de la Junta Militar a travs del establecimiento del toque de queda universal. Lo vivi all, en directo como l, Patricio Guzmn y sus amigos rodaban su pelcula y vi que las calles de la capital se mantuvieron vacas, lo que contrapuso a la situacin de rechazo que se vivi en toda Espaa al tener lugar el alzamiento en armas de Franco. Para l, el ltimo mensaje de Salvador Allende era una despedida, no una llamada a la lucha, tal vez porque saba que el movimiento obrero chileno era un movimiento de masas fundamentalmente pacfico, que no haba sido armado para afrontar una eventualidad de la naturaleza de un golpe de Estado.

Juan Pablo Mateo, el neoliberalismo chileno, un plan de ajuste contra el salario

De lo que vino despus, de la dictadura de Pinochet y la aplicacin de las recetas del neoliberalismo de los Chicago Boys habl luego el profesor Juan Pablo Mateo Tom que clarific cmo las medidas econmicas adoptadas por la Junta Milita respondieron a la lgica del capital para que las grandes empresas obtuvieran de nuevo altas tasas de beneficios. Para Mateo Tom est claro que todo el proceso de reestructuracin constituy sin duda alguna un plan de ajuste contra el salario y la clase trabajadora y a favor de las fracciones ms poderosas del capital de Chile, que, frente a lo que haba ocurrido en los mil das del Gobierno de Allende, recibi fondos de los organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional.Tras el golpe de Estado- denunci Mateo Tom- Chile se convirti en una receptor privilegiado de ayudas econmicas que, en la lgica de la dictadura y del proceso de acumulacin capitalista, beneficiaron a las fracciones de clase ms poderosas de la sociedad chilena al tiempo que los trabajadores sufrieron un progresivo empobrecimiento.

Ximena de la Barra: Chile, el pas ms injusto de la OCDE

Ximena de la Barra hizo una denuncia resuelta y contundente de la posicin de la Democracia Cristiana como uno de los sostenes del golpe de Estado, de los Gobiernos de la concentracin y de todo lo ocurrido en su pas desde la dictadura de Pinochet.La Democracia Cristiana fue golpista y a Pinochet lo sucedi otro golpista, Patricio Alwyn, que, bajo el Gobierno de Allende, era senador y presidente de la DC e instig el golpe de estado, record de forma contundente. Patricio Aylwin fue presidente de la Repblica de Chile entre 1990 y 1994. Adems, hoy Chile- critic- est presidida por Sebastin Piera uno de los hombres ms ricos del mundo, segn la revista FORBES, que debe su fortuna a negocios burstiles, es decir especulativos, a la burbuja inmobiliaria y a las tarjetas de crdito.

Y, en la lnea de su artculo en el suplemento, record que Chile es un pas de records, tristes records, realmente, porque Chile es el pas ms injusto de la OCDE. Frente a este estado de cosas, Ximena de la Barra resalt la lucha del pueblo mapuche y de los estudiantes, que no es una lucha corporativista sino que estn planteando una posicin crtica desde una perspectiva general de la sociedad.

Ejrcito e Iglesia, dos posiciones distintas en el golpe de Estado

Rodrigo Vzquez de Prada. Periodista

El golpe de Estado de Franco fractur al Ejrcito espaol y una parte muy significativa de los militares permaneci leal al Gobierno de la II Repblica y a la Constitucin. En Chile, aunque nunca se podr decir que el apoyo al golpe fue monoltico, el Ejrcito asumi el pinochetazo de forma mayoritaria.

Desde la perspectiva del Gobierno de Unidad Popular y los partidos polticos que lo apoyaban Era previsible que se produjera ese apoyo mayoritario a un golpe de Estado? Exista un plan de respuesta de la los partidos polticos de la izquierda chilena y de la clase trabajadora a un hipottico putsch? En el Ateneo, Jos Bartolom afirm que no haba nada preparado para frenar el golpe de Estado. Cules fueron las razones de que as fuera? En gran parte, quizs las razones se encuentren en la excesiva creencia en el mito de la profesionalidad de las Fuerzas Armadas chilenas, en una alta dosis de ingenuidad y confianza por parte de Salvador Allende y del Gobierno de Unidad Popular en el respeto a la Constitucin por parte de los militares, o, en suma, en la falta de una poltica militar por parte del Gobierno y en la carencia tambin de una alternativa militar y diferencia de anlisis y de planteamientos de los partidos que lo apoyaban, el partido socialista y el partido comunista.

Pero, en cualquier caso, tal como record el doctor Oscar Soto y coincidieron con l el resto de los participantes en el debate, los militares chilenos estaban formados en la Escuela de las Amricas, una institucin creada en EE.UU., desde la que el imperialismo inoculaba su particular visin de las Fuerzas Armadas a los militares latinoamericanos, y, quienes pasaban por sus aulas obedecan ms al Pentgono que a su propio Gobierno. No en vano, segn se dice en Wikipedia, en ella se graduaron ms de 60.000 militares y pases de hasta 23 pases de Amrica Latina, algunos de ellos de especial relevancia por sus crmenes contra la Humanidad. Entre ellos, el general chileno Manuel Contreras, nombrado por Pinochet director de la DINA y que dise con la CIA de la llamada Operacin Cndor, una operacin para llevar a cabo terrorismo de Estado desde las dictaduras latinoamericanas y que realiz la detencin, tortura, asesinato y muerte de miles de militantes de la izquierda. Fue condenado a cadena perpetua. Pero todava en 2010, este siniestro y vulgar asesino expresaba desde la crcel donde cumpla su condena que se senta orgulloso del trabajo que haba desarrollado al frente de la inteligencia militar de la dictadura pinochetista.

En su obra Allende y la experiencia chilena, Garcs recuerda que en los prolegmenos del golpe de Estado, mientras que los generales comprometidos con la oposicin burguesa conspiran y desean combatir, los partidarios del Gobierno flaquean, dudan, abandonan, no tienen la motivacin ideolgica y de solidaridad con los intereses de los trabajadores que aquellos tienen con la burguesa insurrecta.

El caso paradigmtico del derrumbamiento del estado de nimo de los militares constitucionalistas fue el del general Prats. Agobiado por la presin de los militares golpistas, el general Carlos Prats, se derrumb y, entre sollozos, present su dimisin a Allende el 26 de agosto. Dimiti de los dos cargos que desempeaba: comandante en jefe del Ejrcito, para el que haba sido nombrado en noviembre de 1970, y Ministro de Defensa, cargo que haba aceptado en marzo de 1973, tras haber sido anteriormente Ministro del Interior desde noviembre de 1972. El general Prats fue quien propuso a Pinochet como sucesor suyo como comandante en jefe del Ejrcito. Pinochet haba intervenido a las rdenes del general Prats en la detencin del primer golpe de Estado, el llamado tanquetazo o tancazo, el 29 de junio de 1973, al frente del cual se encontraba el teniente coronel Roberto Souper, del Regimiento Blindado n 2. Sin embargo, los golpistas fueron implacables con Prats: el 30 de septiembre de 1974 fue asesinado en Buenos Aires junto a su esposa.

No obstante, junto al del general Alberto Bachelet, el nombre del general Carlos Prats forma parte de la amplia nmina de los hroes chilenos leales al Gobierno de la Unidad Popular y asesinados por mantener dicha lealtad hasta el ltimo momento. Igual que lo haba sido anteriormente el general Ren Schneider, comandante en jefe del Ejrcito, muerto unos antes, el 25 de octubre de 1970, como consecuencia de las heridas que le produjo un atentado de la extrema derecha, fueron ellos los militares de mxima graduacin que se mantuvieron fieles al Gobierno y pagaron con la detencin y torturas e, incluso, con la muerte, su respeto a la Constitucin democrtica.

El general Prats haba sido nombrado comandante en jefe del Ejrcito por el presidente Eduardo Frei Montalvo, el 27 de octubre de 1970, para suceder al general Ren Schneider. El 6 de noviembre de 1970, es decir, dos das despus de haber asumido la presidencia, tras las elecciones celebradas el 4 de septiembre, Salvador Allende le confirm como comandante del Ejrcito. Dos aos despus, el 2 de noviembre de 1972, le nombr, asimismo, ministro de Interior, al mismo tiempo que nombraba ministros a otros dos militares, el contralmirante Ismael Huerta, de Obras Pblicas, y el general de Brigada Claudio Seplveda, de Minera. Como titular de Interior, el general Prats asumi la vicepresidencia de Chile durante un viaje al extranjero de Allende, y como tribut un homenaje oficial al gran poeta Pablo Neruda, por la obtencin del Premio Nobel de Literatura. Junto a los otros dos militares, Prats dejara de ser ministro de Interior el 27 de marzo de 1973. Finalmente, el 9 de agosto de 1973 Allende lo llama de nuevo junto a l y lo nombra Ministro de Defensa. Fue ste un ministerio especialmente breve. Dimiti antes de que concluyera el mes, abatido tras una manifestacin de protesta ante su domicilio de esposas de generales y, sobre todo, al comprobar que la mayora de altos mandos del Ejrcito haban rehusado expresarle pblicamente su lealtad. Pudo exiliarse a Argentina cuatro das despus del golpe de Estado. Pero, un ao despus, el 28 de septiembre de 1974, una bomba colocada debajo de su automvil por un agente de la DINA acab con su vida. El odio de los sectores ms reaccionarios de su pas le persigui hasta causarle la muerte.

El general de Aviacin Alberto Bachelet, muri preso a causa de las torturas que padeci en la prisin. Era padre de Michelle Bachelet, presidenta de Chile desde marzo de 2006 a marzo de 2010, y, actualmente candidata socialista a las prximas elecciones generales. Fue detenido tambin el mismo 11 de septiembre y tambin fue torturado. No lleg a salir de la prisin. Muri en la crcel a consecuencia de las torturas que sus compaeros de armas le inflingieron. Otro general de Aviacin, Orlando Poblete, simpatizante de los socialistas, fue tambin detenido, torturado y desterrado a fines de 1974, a pesar de que se haba retirado del servicio activo en febrero de 1973.

Junto a ellos, tiene que figurar tambin el nombre de Orlando Letelier, ministro de Defensa el 11 de septiembre de 1973, tras la dimisin del general Prats. En 1971 Allende lo haba nombrado embajador extraordinario y plenipotenciario de Chile ante los EE.UU. Despus, en 1973, fue ministro de Relaciones Exteriores, Interior y, finalmente, de Defensa. Fue detenido en los primeros minutos del putsch, cuando entraba a su despacho, sito a cien metros del palacio de La Moneda. Aunque no era militar (abandon sus estudios en la Academia Militar para licenciarse en Derecho) fue conducido preso y torturado en distintos centros militares convertidos en prisiones. Un ao despus, en 1974, fue puesto en libertad tras una intensa campaa internacional desarrollada en su defensa. Finalmente, el 21 de septiembre de 1976, fue asesinado por agentes de la DINA en Washington, donde resida desde que abandon su encarcelamiento. El procedimiento del atentado y quien hizo detonar el artefacto explosivo fueron los mismos que acabaron con la vida del general Prats. Una bomba situada bajo su coche colocada por el norteamericano Michael Townley, agente de la DINA.

Sin embargo, al mismo tiempo que la mayor parte del Ejrcito prest su apoyo al golpe de Estado, el papel de la Iglesia catlica fue sustancialmente distinto. Y, adems, resueltamente diferente al que jug en nuestro pas en relacin con el golpe de Estado primero y la dictadura ms tarde. En Espaa, la jerarqua catlica fue uno de los principales sostenes del golpe de Estado, al que calific de cruzada y guerra santa contra el comunismo. sa fue la postura de la jerarqua catlica, con la excepcin de cinco altas dignidades de la Iglesia, entre ellos el cardenal de Tarragona, Vidal y Barraquer, que morira en el exilio.

En Chile, la Iglesia catlica primero mantuvo buenas relaciones con Salvador Allende y su Gobierno, despus permaneci distanciada del golpe de Estado de Pinochet y, finalmente, realiz una importante labor de apoyo a los detenidos y a las familias de los desaparecidos bajo los negros aos de la dictadura pinochetista. Una labor la de la iglesia chilena en el interior del pas que contrasta vivamente con la posicin del secretario de Estado del Vaticano en funciones, monseor Benelli que, segn recientes revelaciones de Wikileaks,se aline con la Junta Militar de Pinochet y expres a diplomticos estadounidenses su grave preocupacin, y la del papa Pablo VI, sobre la exitosa campaa internacional izquierdista para falsear completamente las realidades de la situacin chilena.

Rory Great es periodista

Fuente: http://www.cronicapopular.es/2013/10/chile-40-anos-despues-presentado-en-el-ateneo-de-madrid/



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