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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2013

ETA ha muerto, el PP quiere resucitarla

Paco Roda
Rebelin


ETA ha muerto. Pero el PP quiere resucitarla. O al menos eso es lo que pareciera dada la poltica de orden pblico de los ltimos meses en el Pas Vasco. Me refiero a las actuaciones judiciales contra jvenes encausados o imputados por su pertenencia a Segi. Y contra Herri Harresia (muro popular), iniciativa social que pretende proteger a los encausados para evitar fsicamente su detencin

La sociedad es consciente del enorme esfuerzo que va a suponer normalizar la situacin poltica y social del Pas Vasco. Hacer duelos, renunciar a la venganza, normalizar los discursos, convivir con vctimas y verdugos, cerrar pginas, abrir procesos, dimitir de convicciones, vivir de renuncias, encarar el futuro al fin. Esto es lo que nos espera. Ms no esperemos que sea fcil. Ni para la izquierda abertzale, ni para el aparato jurdico-policial espaol. No va a ser fcil para nadie. Pero el PP se empea en enrocarse en un permanente conflicto. Sumergirse y regodearse en la perpetuacin del mismo. En el olor de la sangre. Porque le resulta rentable. Porque el PP y la gran derecha unionista no puede vivir sin l. Fue y es su sustento, como una adiccin perversa. Porque ante la falta de violencia fsica de ETA, el PP necesita reactivar sus cenizas, reinventar sus sombras, revivir sus fantasmas. Volver al viejo lema: Todo es ETA. Y si falta ETA necesitamos reinventarla. Con nuevos discursos, simbolismos, imgenes distorsionadas o ideas-fuerza que rentabilicen el crdito pasado. Y Herri Harresia o Segi, o todo lo que huela a abertzalismo, es sinnimo de ETA. Y si no lo es, ser. Por ordeno y mando de un discurso manipulador y una gestin de la justicia contaminada de venganza revanchista.

El PP se muere lentamente en las urnas. O al menos est tocado. Y lo sabe. Sabe que su poltica social y econmica est hundida. No da ms de s. Y eso tiene un precio. Volver al desempleo poltico, a la oposicin aislada. As que solo echando mano de ETA, el producto estrella de la manipulacin y la ms rentable idea-fuerza electoral, el PP volver a convencer, a ser creble. Lo necesita para tapar los enormes agujeros negros abiertos en la sensibilidad de la gente tras la gestin nefasta de una crisis abierta y cerrada en falso. Pero ello precisa de una escenificacin y un escenario. Ese escenario es la vuelta a la tensin, a la persecucin, a la criminalizacin poltica injustificada, al conflicto eterno, a la provocacin a la izquierda abertzale y la ciudadana en general. Esto vende como producto emocional de consumo populista. Es rentable y convence a un electorado anestesiado y necesitado de proezas apasionadas ante la falta de una autntica gestin de la crisis. Pero ms an, transmuta los problemas reales y recentra los polos de atencin sobre el viejo problema del terrorismo tratando de resucitarlo como prioridad poltica y social.

Ha arrancado en la Audiencia Nacional un macro juicio contra cuarenta jvenes por pertenecer a la organizacin Segi. No hay pruebas de delitos consumados ms all de su militancia. Se trata de idelogos molestos, independentistas radicales, jvenes idealistas. Gentes que ejercen su derecho a pensar libremente aunque lo que rumien moleste, incordie, no suene bien y hasta incomode su protesta en el lmite. Sin ms. Podr pensarse mal acerca de ellos. Pero ello no es razn, aunque sea de estado, para perseguirlos como delincuentes. Porque no lo son.

A veces he imaginado a los militantes de ETA desfilando con sus armas al hombro por el Paseo de Sarasate de Pamplona. Van hacia el kiosco central de la Plaza del Castillo. Una vez all, tras un discurso solemne y una no menos declaracin, comunican su disolucin, renuncian a ETA y entregan las armas. Acto seguido, se entregan a la justicia en un acto de fe profunda en el nuevo tiempo. Esto, ms o menos, es lo que les pide la ultraderecha meditica, la derecha poltica y el aparato jurdico espaol. Pues ni an as. El PP y el poder judicial no aceptaran ese acto de indulgencia pblica ni ese escenario de arrepentimiento. Ni ese ni ninguno. Nada sera suficiente. Porque ETA es un activo, un valor de cambio. Ha sido y es el pecado que ha dado de comer a los que la condenan. Nada ms. Por eso hay que resucitarla. Como sea. Porque a alguien le sirve ms viva que muerta. Porque el PP pareciera abonado al placer del pensamiento fnebre.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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