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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-10-2013

Sobre el nivel intelectual de los espaoles

Antonio Jos Gil Padilla
Rebelin


En estos ltimos das, estamos sufriendo el bombardeo de los medios de comunicacin por esa evaluacin del nivel formativo de ciudadanas y ciudadanos de 23 pases, en la que los espaoles hemos quedado a la altura del betn. Sin la ms elemental reflexin los informativos, y esos pseudotertulianos, se han limitado a dar la noticia, y a echar la culpa al empedrado: que si es culpa de las leyes anteriores, que si el rango de la muestra se extiende a un largo periodo que abarca tiempos de la dictadura, etc. etc.

El asunto no deja de ser una tctica ms de distraccin de las que se utilizan para embelesar, y evitar entrar en temas importantes que afectan a amplias capas sociales, como son el paro, la precariedad, la corrupcin, las mentiras de los polticos y, entrando en asuntos algo ms profundos, la supeditacin de aquellos, de los polticos, a los dictados del poder real.

La prctica educativa, encuadrada en el actual sistema, juega el papel que le corresponde, muy alejada del autntico desarrollo integral de las personas. En algn momento pens que la dinmica del propio sistema entrara en contradiccin, y forzara el cambio de lo educativo en beneficio de la produccin y del consumo. Ahora, con algn dato ms, y un mayor tiempo de reflexin, me atrevo a decir, con rotundidad, que no son posibles cambios aislados de cualquiera de las estructuras que sustentan al sistema, a saber: el modelo poltico, la funcin de los medios de comunicacin (que hoy se emplean slo para alienar) y el modelo educativo y cultural, as como la propia organizacin productiva y social. El cambio debe de ser global y simultaneo. 

La historia, y la propia experiencia, avalan lo que digo. Reformas y ms reformas desde las administraciones no han variado en lo ms mnimo la prctica docente. Con la LOGSE, Ley de 1990, se hizo un intento para cambiar, al menos, la forma de presentar los procesos de aprendizaje. Despus de un cierto periodo de confusin en las aulas, las aguas volvieron a su primitivo cauce, cauce primitivo, ineficaz, anquilosado y arcaico. El profesorado se ha erigido en un rodillo que aplasta cualquier intento de mejora. Pero, por qu ocurre esto?, por qu todo este colectivo no se moviliza para adquirir una profesionalidad de la que carece?, cules son las verdaderas razones? El profesorado, como tantos otros colectivos, como la sociedad en su conjunto, est enajenado, conducido. En el terreno laboral, sus propios actos se convierten para l [para el(la) profesor(a)] en una fuerza extraa, situada sobre l y contra l, en vez de ser gobernada por l (K. Marx, el Capital). Se trabaja al dictado, aplicando programas definidos por otros sin que l o ella intervengan, los rganos de control de las administraciones se encargan de presionar para que esto sea as, las editoriales hacen el resto. (http://www.bubok.es/libros/193055/EN-LOS-LIMITES-DE-LA-IRRACIONALIDAD-analisis-del-actual-sistema-socioeconomico, pg. 136).

La sociedad, incluidos los expertos, entienden la educacin como una simple transmisin de conocimientos, tal como escuchamos, hasta la saciedad, en los medios. El inters de algunos, y la ignorancia de otros, centran la instruccin en la adquisicin desestructurada (y no constructiva) de contenidos, olvidndose o desconociendo que la autntica formacin debera centrarse en el desarrollo de capacidades intelectuales, cultivando tres dimensiones a saber: el razonamiento, la resolucin de problemas (y no de ejercicios) y la creatividad.

Esta deformacin interesada de la enseanza justifica estos resultados que se han obtenido. Pienso que esa demostrada ignorancia de los nuestros en ese estudio desborda fronteras, es decir, es extrapolable a los dems pases de nuestro entorno. La confeccin del ranking slo responde a leves diferencias entre unos resultados y otros, origen del absurdo y desenfocado planteamiento de la prueba.

El diseo de un verdadero modelo educativo que permita la mejora de las capacidades innatas est por encima de las mltiples leyes que regulan la estructura educativa, a veces cargadas de ideologa, como es el caso que nos ocupa ahora con el actual Gobierno conservador. Pero, tal como hemos sealado, es imposible llevarlo a cabo en el marco del actual sistema. Tiene ms inters para el poder formar seres obedientes e ignorantes que necesiten ser guiados, aunque les lleven por un camino de autodestruccin, y prdida de esas capacidades naturales que pidieran tener. El sistema capitalista necesita personas que cooperen sin pensar, individuos que quieran ser mandados, hacer lo que se espera de ellos y adaptarse sin fricciones al mecanismo social (Fromm, 1971).

A mi modo de ver, la verdadera evaluacin del nivel intelectual de la ciudadana de este mundo globalizado se puede llevar a cabo a travs de los hechos y los comportamientos que observamos, y que no han sido mnimamente enmendados a lo largo del tiempo. Estos son algunos ejemplos:

La terrible pobreza en el mundo. Los fuertes desequilibrios entre unos pases y otros, entre diferentes naciones, pueblos o razas. La desigualdad galopante entre habitantes de un mismo pas.

La guerra como cobertura para la invasin imperialista con el consiguiente resultado de asesinatos indiscriminados de personas, que a veces se convierten en genocidios.

La permanencia de monarquas y su cohorte en lo que se supone son estados modernos.

Las grandes fortunas de magnates y mafiosos.

Asumir, sin vislumbrar alternativas, el sistema capitalista como nica forma de produccin y de organizacin social.

La creencia ciega en lo que se conoce como instituciones democrticas, de carcter netamente formal, incuestionables y ausentes de toda crtica.

La inamovible e ineficaz prctica educativa.

Ese desmedido afn de confundir lo deseable con lo posible.

La generalizada contradiccin entre la paciencia (algunas veces) y la impaciencia (en otras).

Las desmedidas retribuciones de unas nuevas clases adineradas: gestores financieros, polticos, deportistas, actores y actrices, periodistas y tertulianos, cantantes, etc.

La aceptacin incondicional de magias, religiones y/o sectas (incluida la catlica).

La utilizacin fetichista y patriotera de signos y smbolos tales como himnos o banderas.

La aficin y la pasin por los deportes, inducidas por los medios de comunicacin.

La formas vigentes de administrar el ocio, condicionadas por los medios de comunicacin, plasmadas en hechos tan aberrantes como las salidas masivas en fiestas, puentes y fines de semana, con el consiguiente sufrimiento que supone soportar los atascos de trfico que se originan, as como asumir sin reflexin el riesgo de padecer accidentes mortales.

La degeneracin de la juventud entregada a la bebida incontrolada, y a otros tipos de sustancias, como medio de evasin de un mundo que se les ofrece complicado.

Nota aadida: Torpeza y maldad.

Existe una circunstancia que justifica el comportamiento de algunos seres, y que se convierte en un cncer social. Esa circunstancia se concreta en la confluencia de la torpeza con la maldad. La unin de ambas la estamos observando, por ejemplo, en nuestros das en nuestro pas. Los torpes gobernantes actuales son malos, son malvados. Estn castigando con dureza a las capas sociales ms desposedas, ms humildes. Con su torpeza es posible que nos arrastren a situaciones irreversibles de las que ellos mismos pudieran lamentarse.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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