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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2005

Londres: bombas impotentes contra el Imperio

Heinz Dieterich
Rebelin


Las bombas colocadas en la capital del imperialismo britnico son la respuesta a su alianza blica con Estados Unidos y su proyecto comn de robar el petrleo de Medio Oriente y de frica. El problema es que esas bombas no lograrn debilitar el proyecto imperialista de Blair y, mucho menos, derrotarlo. Se trata de una forma de lucha antiimperialista que es disfuncional para vencer a la poltica de la fascistoide burguesa atlntica.

1. Tony Blair: Oil and Empire

Tony Blair acta en la misma liga de los grandes delincuentes polticos que su amigo George Bush. Es, sin duda, menos bruto y mejor actor que el capo di capi, pero los intereses que representa son identicos. Esos intereses se pueden resumir en dos palabras: Oil and Empire, petrleo e imperio. Blair es tan cercano a la elite corporativa de British Petroleum (BP) and Royal Dutch Shell, dos de las cuatro empresas energticas ms poderosas del mundo, y de la BAE Systems, la cuarta corporacin transnacional armamentista ms grande del mundo, como lo es Bush con el complejo militar-industrial de Estados Unidos. Por eso, lo llaman en Inglaterra BP-Tony.

Su cnico pensamiento ha sido expresado con claridad por su gur de poltica exterior, Robert Cooper, en abril de 2002, en su famoso ensayo: Why we still need empires, es decir, Porque seguimos necesitando imperios.

El mundo est dividido entre Estados premodernos como Somalia, Estados postmodernos como la Unin Europea y Estados Unidos y Estados modernos como China. Los Estados premodernos y modernos son amenazas para nuestra seguridad. Para controlar esas amenazas el mundo posmoderno tiene que actuar con dobles estndares.

Entre nosotros dice Cooper-Blair, operamos sobre la base de leyes y seguridad cooperativa abierta. Pero cuando tratamos con los Estados arcaicos fuera del continente postmoderno europeo, entonces tenemos que regresar a los mtodos ms brutales de tiempos pasados: fuerza, el ataque preventivo, engaos, todo lo que es necesario frente a aquellos que viven todava en el mundo de los Estados egostas del siglo XIX. Entre nosotros actuamos conforme a la ley. Pero cuando operamos en la selva, tenemos que utilizar tambin las leyes de la selva.

La Unin Europea es un imperio cooperativo (cooperative empire) que necesita un nuevo tipo de imperialismo, uno que es compatible con derechos humanos y valores cosmopolitos, un imperialismo defensivo que tratar a aquellos que no entienden como lo hizo el Imperium Romanum: Como Roma, se les dara algunas leyes, algunas monedas y algunas carreteras. Aqu est la esencia del ALCA, del golpe militar contra Hugo Chvez, de la guerra en Irak y Afganistn y de la militarizacin de Amrica Latina por el Pentgono.

Este discurso es ya el discurso general de la elite europea, compartido por Chirac, Schroeder, Belusconi y dems protagonistas imperiales. En la diccin de la Ministra de Defensa francesa Michle Alliot-Marie, junto con Blair y la Ministra de Defensa noruega Kristin Krohn Devold, una de las figuras ms nefastas del establishment armamentista y militarista de la UE: Si Europa quiere difundir sus valores de humanismo y democracia en el mundo, tenemos que actuar, y si es necesario con las armas.

Derrotar a este nuevo monstruo de la poltica internacional, el imperialismo de la Unin Europea, no es posible plantando bombas en sus capitales que por razones de logstica e inteligencia militar se dirigen contra objetivos blandos, es decir, civiles. Esos actos terroristas slo les da la posibilidad a los grandes terroristas del sistema mundial, como Blair y Bush, de presentarse como defensores de los derechos humanos, de la democracia y de las mayoras, impidiendo la comprensin de las masas, de que ellos no son la solucin, sino la esencia del problema del terrorismo en el mundo.

2. Conflicto entre fundamentalismos?

Los propagandistas de Occidente han presentado el conflicto entre la burguesa atlntica y las fuerzas islmicas involucradas como un choque de integrismos religiosos (fundamentalismos) y valores. Creer esto es tan infantil como creer que la invasin europea de Amrica en 1492 fue para evangelizar a los paganos, o que la Guerra de los 30 aos en Europa (1618-48) fue una guerra de religiones entre el catolicismo y el protestantismo y no una matanza prolongada entre elites nacionales por la hegemona poltica en el centro de Europa. La cuestin religiosa no fue ms que el ropaje de los intereses en lucha.

Las bombas de Londres son parte de una guerra colonial por el control de naciones petrolferas que han perdido la proteccin militar de la Unin Sovitica. En esta conflagracin, ambos protagonistas son motivados por proyectos totalitarios. El integrismo cristiano de Bush, secundado por Blair, pretende amalgamar las tecnocracias del gran capital global con las superestructuras de las teocracias medievales. Se trata de la nueva forma fascista de dominacin de la burguesa en el naciente siglo XXI.

El integrismo islmico, a su vez, pretende instalar las teocracias del pasado, pero sobre la base de una economa no-competitiva, basada en la pequea propiedad. La utopa totalitaria del gran capital y la utopa totalitaria de la pequea burguesa y de las castas son diferentes en cuanto que la primera es ofensiva e imperialista, mientras que la segunda es defensiva y nacionalista. Pero ambos tienen un elemento comn: son incompatibles con la autodeterminacin de los pueblos y tienden a destruir la nica contribucin poltica trascendental que la burguesa europea ha aportado a la humanidad: la separacin de Iglesia y Estado y el Estado de derecho de la democracia formal. Ambos son vehculos de regresin para la humanidad.

3. La lucha anticolonial en las metrpolis

El debate sobre las formas tiles de lucha en las metrpolis en fases de terror imperialista mundial, se llev a cabo con intensidad durante la guerra de Vietnam. En ese contexto, los sectores ms militantes de los movimientos de solidaridad globalizaron la concepcin de la guerra irregular, definiendo a las metrpolis como retaguardias de los campos de batalla de Vietnam. Como en la guerra irregular la relacin entre frentes de batalla y retaguardia es fluida, pareca legtimo realizar acciones militares en Estados Unidos, Alemania y otros centros del Primer Mundo.

Sin embargo, perder de vista las diferencias cualitativas entre los teatros de guerra en los pases ocupados y en las retaguardias civiles del Primer Mundo, se revel como un grave error que condujo a la inmolacin de los grupos actores sin que hubiesen logrado sus objetivos polticos. Era una estrategia equivocada.

Las experiencias de la IRA en Gran Bretaa y de ETA en Espaa apuntan en la misma direccin. Y si quedara una duda todava, debera aprenderse de Vietnam y Cuba. Pese a tener la logstica para realizar operaciones paramilitares en Estados Unidos, ni en los peores tiempos de la agresin fascista estadounidense los revolucionarios vietnamitas o cubanos cayeron en el error de golpear militarmente a la retaguardia civil del imperialismo. Saban, tal como lo haba argumentado a fondo el genial estratega Carl von Clausewitz, que toda guerra es, antes que nada, una guerra poltica. Y que en la guerra poltica el factor decisivo es la moral y la conciencia de las masas.

Esta es una leccin que los autores de las bombas no han entendido. Y mientras no la entiendan no pueden ganar la guerra contra la burguesa atlntica.



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