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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-10-2013

Premio Nobel de burbujas

Andy Robinson
La Vanguardia


La decisin de la Academia Real de las Ciencias Sueca de concederles el Premio Nobel a Robert Shiller de la Universidad de Yale, por un lado, y a Eugene Fama y Lars Peter Hansen de la Universidad de Chicago, por el otro, es un poco como entregar un premio de astronoma a Coprnico, por un lado, y a Ptolomeo, por el otro. O a Charles Darwin por un lado, y al creacionista Discovery Institute de Seattle, por el otro.

Porqu , mientras que Bob Shiller, economista con el que hablo con cierta frecuencia gracias a que siempre se pone al telfono, es el gur del anlisis de la economa conductual sobre el peligro de burbujas en los mercados de activos financieros (inmobiliario, bolsa, etc.), Fama y Hansen niegan rotundamente la posibilidad de la existencia de burbujas. El keynesiano Shiller cree que el anlisis matemtico de los mercados financieros debe incluir tambin un estudio de psicologa de masas, comportamiento gregario y locuras colectivas para captar la realidad de los mercados con todos sus matices. Fama y Hansen, en cambio, son autnticos discpulos de la Chicago School de Milton Friedman y Gary Becker y defensores de la hipotesis de los mercados eficientes. S, esa misma hipotesis de los mercados eficientes que hasta el mismsimo Alan Greenspan tach de falacia en aquellos dias de epifanas, arrepentimiento y escarmiento tras la quiebra de Lehman.

Si negar la posibilidad de burbujas en Espaa (o EEUU) en el 2013 le parece al lector algo as como negar la posibilidad de tsunamis en Fukushima en el 2012, o de terremotos en Haiti en el 2011, Eugene Fama no est de acuerdo. Fjense en esta entrevista entre Fama y John Cassidy del New Yorker :

Cassidy: Mucha gente planteara que haba una burbuja en los mercados de crdito (..)

Fama: Pues yo ni tan siquiera s qu quiere decir eso () No s qu quiere decir una burbuja de crdito. Ni tan siquiera s que quiere decir burbuja. Estas palabras se han hecho muy corrientes. No creo que tengan sentido.

No es de extraar que Shiller, en una entrevista telefnica que mantuve con el das antes de la decisin de concederle el premio dijo: No hemos aprendido ninguna leccin del colapso financiero despus de Lehman. Y poda estar hablando de su compaero del Premio Nobel 2013. Porque , no solo no se han adoptado las reformas prometidas para ponerles un bozal a Wall Street, la City y el resto de los amos del universo financieros globales sino tampoco se ha enterrado la seudo ciencia econmica que daba legitimidad acadmica a aquellas locuras.

Esto me recuerda a una conversacin que mantuve en Davos con Richard Thaler , autor del libro Nudge y otro economista conductual que tiene la mala suerte de coincidir en la Universidad de Chicago con Eugene Fama y Lars Peter Hansen. Y , sin querer desperdiciar una oportunidad para promocionar mi propio libro Un reportero en la montaa mgica (Ariel, 2013) que se presentar el prximo martes 22 en el Cercle d Economia de Barcelona a las 19h . , cito textualmente las reflexiones de Thaler del Captulo tres, La verdad sobre Davos:

() Los mercados no optimizan nada por s solos; es necesario guiarlos y controlarlos, argumentaba el autor de Nudge. Pareca una perogrullada de grandes dimensiones para quienes contemplaban el paisaje de devastacin econmica y social tras el pinchazo de las burbujas en Estados Unidos y Europa. Pero en las facultades de Chicago, Thaler haba tenido que lidiar muy duro para que se admitiera una reflexin tan obvia. Increblemente, incluso en plena megacrisis, los ms fanticos de mis colegas an creen que las burbujas son conceptualmente imposibles, que no pueden existir; si menciono la palabra bubble en el campo de golf, me persiguen con sus palos driver, declaraba. Esos Chicago Boys eran peores que el procurador Paravant de La montaa mgica, que solo lograba reprimir sus deseos de cruzar de noche los balcones del sanatorio de Berghof para meterse en la cama de la paciente egipcia Ftima mediante la inmersin obsesiva en un reto matemtico: La cuadratura del crculo. [...] Paravant se haba convencido de que los argumentos sobre los que la ciencia basaba la imposibilidad de esta proposicin no eran slidos, escribe Mann. Y como Paravant, los economistas de Chicago y del Mont Pelerin, tras dedicar tanto tiempo a defender su tesis, jams reconoceran que era un disparate. Jams me he encontrado con un economista dispuesto a confesar que se ha equivocado, me dijo Thaler al tiempo que miraba a los Davos Men y sus asesores que pululaban por el Congress, exhibiendo aquella apariencia de seguridad incontestable en sus conocimientos como en los aos de la burbuja.

http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/?p=2178 



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