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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2013

Centenario de Robert Capa
La faceta pcara y alegre del fotgrafo de las tragedias humanas

Pascual Serrano
El Diario.es

La picaresca va tan unida a la vida de Robert Capa que hasta forma parte de la historia de su nombre, ahora que se cumplen cien aos de su nacimiento


Me engancharon por el cuerpo una mscara antigs, un salvavidas hinchable, una pala y algunos otros artilugios, y yo aad mi muy caro Burberrys, que llevaba doblado sobre el brazo. Era el invasor ms elegante de todos" .

Robert Capa, contando su participacin en el desembarco de Normanda

Su verdadero nombre era Andrei Friedmann. Este 22 de octubre se cumplen cien aos de su nacimiento en Budapest en 1913, el mismo da del ao que otro gran periodista, John Reed, nacido en 1887. De nuestro protagonista se ha destacado su trabajo fotografiando el desembarco de Normanda, la liberacin del sur de Italia y por supuesto la guerra de Espaa y su emblemtica foto del miliciano. Tambin la tragedia de la muerte de su compaera Gerda Taro y la fundacin de la agencia Magnum junto con los mejores fotgrafos de la poca. Lo que pocos conocen es la picarda, el humor y la bohemia que rode su vida. La picaresca va tan unida a la vida del fotgrafo que hasta forma parte de la historia de su nombre. Como es sabido, junto con su compaera, adoptaron el nombre de Robert Capa para presentar sus fotos como las de un prestigioso profesional estadounidense. Desde ese momento se multiplic el precio de las fotografas.

Su excentricidad era recordada por todo sus amigos. Desde su juventud, ante la masiva presencia en su casa de operarios y clientes del negocio de sastrera de la familia, se acostumbr a utilizar la baera como refugio ideal y aislado para la lectura. Ya durante toda su vida dedicara un par de horas diarias a leer en la baera. Y, cuando viva en el hotel Bedford, en Nueva York, dejaba la puerta abierta todas las maanas para que sus amigos entraran a darle conversacin mientras l pasaba sus largos ratos en el agua. Otra ancdota de su poca juvenil fue la idea de tirar cubos de agua fra a las calles de Berln durante el invierno de 1931-32 para que, al helarse el da siguiente, cuando desfilaran los nazis resbalaran con sus botas de tachuelas e hicieran el ridculo.

La osada de Capa iba acompaada de una tremenda capacidad de empata que fue una constante en toda su vida y le sirvi para ser querido por sus amigos y, al mismo tiempo, para conseguir xitos profesionales que otro fotgrafo nunca habra logrado. Un ejemplo que muestra su capacidad de entablar amistad y ganarse simpatas sucedi en agosto de 1938 en el sur de Francia, cuando todava era un desconocido. Pidi prestada la motocicleta a un amigo, dobl una esquina demasiado rpido, choc contra un muro, salt por encima y termin cayendo ileso en la terraza de una vivienda donde los propietarios estaban tomando el t. Les cautiv con su desparpajo e intim tanto con ellos que acab quedndose un par de das mientras le reparaban la motocicleta.

Su audacia y su extroversin le fueron muy tiles para el trabajo. En una ocasin se encontraba en la localidad francesa de Cherburgo, donde haba llegado con los estadounidenses tras el desembarco de Normanda. All haban logrado el primer prisionero alemn de alto rango, el general Von Schilieben. Capa quera fotografiarlo pero el alemn se negaba, se da la vuelta y le dice a su ayuda de campo que le aburra toda esa idea estadounidense de la libertad de prensa. Capa, ms soberbio todava, le responde en alemn: "Y yo me estoy aburriendo de fotografiar generales alemanes derrotados". El militar alemn se enfada y se vuelve hacia Capa indignado. "Yo aprovech para hacerle la foto. No pudo salir mejor.", escribira despus Robert Capa.

Las ancdotas sobre su atrevimiento y temeridad son numerosas. En una ocasin, vindose en Argel ante la inminencia de una ofensiva aliada desde all hacia la Italia fascista y sin contar con ninguna publicacin que le contratara ni contacto para incorporarse a la operacin, se encuentra en el bao con un fotgrafo de guerra que llevaba varios meses entrenndose para saltar en paracadas al da siguiente con los soldados y sufra una diarrea que le impeda incorporarse a la misin. Sin pensarlo dos veces, Capa, que nunca haba saltado en paracadas, se ofrece para sustituirlo: "Todo lo que saba sobre saltos de paracadas era que tena que lanzarme desde la portezuela con el pie izquierda, contar 1.001, 1.002, 1.003..., y si mi paracadas no se abra, tirar de la anilla para que saltara el de emergencia. Estaba demasiado agotado para pensar. De todos modos, no quera pensar, as que me qued dormido".

En otra ocasin, encontrndose a tan solo dos millas del Pars que se estaba liberando de la ocupacin nazi y sin que los militares aliados le permitieran pasar, descubre que la tripulacin de un tanque habla con acento espaol y lleva pintada en la torreta la palabra "Teruel". Se dirige a ellos y les chapurrea en espaol: "No hay derecho a que me impidis seguir adelante! Soy uno de vosotros, yo mismo particip en aquella batalla helada y feroz!" Huelga decir que los espaoles que conducan el tanque le invitaron a subir.

Capa nunca alardeaba de valor a pesar necesitarlo para conseguir muchas de sus fotografas: "Todas las ventanas me miraban a los ojos y yo intentaba agazaparme an ms tras mi arbusto. Tena la espalda helada y la maravillosa vista me pareca odiosa. () All, tirado como una colilla sobre un suelo glido, entre dos lneas de fuego, slo tena dos alternativas: pasar miedo boca arriba o pasar miedo boca abajo".

Su heroica presencia entre los soldados que desembarcaron en Normanda, que habra sido motivo de alarde para cualquier periodista incluy comentarios como ste: "Simplemente, me incorpor y corr en direccin a la barcaza. Me met en el mar entre dos cadveres; el agua me llegaba al cuello. La revuelta marea me golpeaba el cuerpo y las olas me abofeteaban la cara por debajo del casco. Sostuve la cmara por encima de m y de repente ca en la cuenta de que estaba huyendo".

En una persona con el desparpajo y la resolucin de Capa no poda faltar el sentido del humor. Como en una ocasin en la que harto de la Segunda Guerra Mundial escribi: "Esta guerra era como una actriz madura: cada vez ms peligrosa y cada vez menos fotognica". O cuando elega para volar el avin dirigido por el piloto que la noche anterior hubiera ganado al pker porque supona que tena ms inters por la vida para disfrutar las ganancias. En otra ocasin cuenta de esta forma su primer aterrizaje en paracadas en Tnez en la Segunda Guerra Mundial: "Pas el resto de la noche colgado del rbol, sufriendo en los hombros todo el peso de mi cuerpo. El general tena razn, aquello no era natural. O muchos disparos a mi alrededor. No me atrev a pedir ayuda. Con acento hngaro, poda recibir un disparo de cualquiera de los dos bandos. Cuando lleg la maana, los paracaidistas me localizaron y me bajaron cortando las cuerdas del paracadas. Me desped de mi rbol: nuestra relacin haba sido ntima, pero demasiado larga".

Su pasin por la accin y los momentos cumbre le llev a deducir que el momento de la victoria militar era visualmente aburrido: "Tomar fotos de una victoria es como hacerlo en una boda diez minutos despus de que se hayan marchado los novios". Incluso en los acontecimientos ms peligrosos no le faltaba el humor. A punto de desembarcar con las tropas en Normanda, donde era seguro que moriran muchos de ellos y cuando todos escriban cartas de despedida a sus familiares, Capa contaba: "Me engancharon por el cuerpo una mscara antigs, un salvavidas hinchable, una pala y algunos otros artilugios, y yo aad mi muy caro Burberrys, que llevaba doblado sobre el brazo. Era el invasor ms elegante de todos".

La mayora de las citas textuales proceden el libro escrito por el propio Robert Capa Ligeramente desenfocado, Madrid, La Fbrica Editorial, 2009.

Pascual Serrano es autor del libro Contra la neutralidad. Tras los pasos de John Reed, Ryszad Kapuscinski, Rodolfo Walsh, Edgar Snow y Robert Capa. (Pennsula).

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/picara-alegre-fotografo-tragedias-humanas_6_188341181.html



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