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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2013

Reflexiones sobre los flujos migratorios de la poblacin israel
Los descensores

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Quienes estn interesados en la historia de las Cruzadas se preguntan: qu provoc la cada de los cruzados? Contemplamos intrigados los restos de sus orgullosas fortalezas esparcidas por todo el pas.

La respuesta habitual es que la causa de su cada fue la derrota que sufrieron en 1187 en la batalla de los Cuernos de Hattin, las dos colinas situadas junto al lago de Galilea, a manos del gran sultn musulmn Salah ad-Din (Saladino).

Sin embargo, el Estado cruzado continu vivo en Palestina y alrededores durante otros cien aos.

El historiador ms autorizado de las Cruzadas, el fallecido Steven Runciman, dio una respuesta completamente diferente: el reino cruzado se derrumb porque muchos cruzados retornaron a sus pases de origen mientras que muy pocos acudieron a sumarse a los cruzados. Al final, los ltimos restos de ellos fueron arrojados al mar (literalmente).

Hay enormes diferencias entre el Estado cruzado que existi en este pas durante 200 aos y el actual Estado de Israel, pero tambin hay algunas similitudes. Por eso su historia siempre me atrajo.

ltimamente me he acordado de la conclusin de Runciman al ver el repentino inters mostrado por los medios de comunicacin [israeles] hacia el fenmeno de la emigracin. Algunos comentarios bordeaban la histeria.

Las razones del alboroto fueron dos. En primer lugar, el reportaje emitido por una cadena de televisin sobre los descendedores israeles que viven en el extranjero; en segundo lugar, la concesin del Premio Nobel de qumica a dos ex-israeles. Ambos hechos provocaron un intenso crujir de dientes.

"Descendedores" (Yordim) es el trmino hebreo para designar a los emigrantes. Las personas que vienen a vivir en Israel son llamadas "ascendedores" (Olim), un trmino similar a `peregrino. Probablemente la palabra tiene algo que ver con el hecho de que Jerusaln se alza sobre la cima de una colina rodeada de valles, por lo que uno ha de "subir" para llegar a ella. Pero, naturalmente, los dos trminos tienen una evidente connotacin ideolgica sionista.

Antes de la fundacin de nuestro Estado y durante sus primeras dcadas de vida nos veamos a nosotros mismos como una sociedad heroica en lucha contra grandes obstculos y librando varias guerras. Los individuos que nos abandonaban eran considerados como desertores, como soldados que huyen de su unidad durante una batalla. Yitzhak Rabin los llam "basura".

Lo que hizo que el reportaje televisivo resultara tan aterrador fue que mostr a jvenes familias israeles de clase media, familias comunes y corrientes, instaladas definitivamente en Berln, Londres y Nueva Jersey. Algunos de sus hijos ya hablaban idiomas extranjeros y haban abandonado el hebreo. Terrible.

Hasta hace poco, el acto de descender" se consider mayormente como algo propio de inadaptados, de gente de clase baja y de otras personas que no lograban hallar su sitio en el seno de la sociedad comn. Pero aquello [lo que mostraba el reportaje televisivo] eran parejas jvenes normales y bien educadas nacidas en Israel y que hablaban buen hebreo. Su queja general que sonaba ms bien a disculpa, era que en Israel no conseguan "llegar a fin de mes", que sus salarios de clase media no eran suficientes para llevar una vida digna porque los salarios israeles son demasiado bajos y los precios demasiado altos. Mencionaron en particular el precio de los apartamentos. El precio de un apartamento en Tel Aviv equivale a 120 meses de un salario promedio de clase media.

Sin embargo, una somera investigacin revel que en realidad la emigracin ha disminuido en los ltimos aos. Las encuestas muestran que la mayora de los israeles, incluyendo incluso la mayora de los ciudadanos rabes, estn satisfechos con su situacin econmica ms que en la mayora de los pases europeos.

La segunda razn para la histeria fue la concesin del Premio Nobel a dos profesores estadounidenses de qumica educados en Israel y uno de los cuales naci en un kibutz.

Israel est inmensamente orgulloso de sus premios Nobel. En relacin con el tamao del pas su nmero es, en efecto, extraordinario.

Muchos judos estn profundamente convencidos de que el intelecto judo es superior al de cualquier otro pueblo. Abundan las teoras al respecto. Una de ellas es que en la poca medieval la mayora de los intelectuales europeos eran monjes clibes que no legaron sus genes a su descendencia. En las comunidades judas sucedi lo contrario: los ricos se enorgullecan de desposar a sus hijas con estudiosos de la Tor especialmente dotados, permitiendo as que sus genes iniciaran el viaje de la vida en condiciones privilegiadas.

Sin embargo, all estaban aquellos dos acadmicos que abandonaron Israel hace dcadas para irse a pastar en prados extranjeros y proseguir sus investigaciones en prestigiosas universidades de Estados Unidos.

Aos atrs los habran llamados traidores. Ahora slo provocan un profundo examen de conciencia. Uno de los dos cientficos dej Israel porque el muy prestigioso Instituto Weizmann no le ofreci un puesto de profesor. Por qu lo dejamos marchar? Qu pasa con todos los dems?

En realidad, este no es un problema especficamente israel. La fuga de cerebros es un fenmeno que se est produciendo en todo el mundo. Un ambicioso cientfico anhela para s el mejor de los laboratorios, la ms prestigiosa universidad. Las mentes jvenes de todo el mundo acuden a EEUU. Los israeles no son una excepcin.

Tenemos buenas universidades. Tres de ellas figuran en algn lugar de la lista de las cien mejores del mundo. Pero, quin puede resistirse a las tentaciones de Harvard o del MIT?

La desilusin repentina hizo que los israeles lanzaran una mirada crtica al mundo acadmico israel. Parece que nuestros estndares se estn degradando. Nuestras universidades no estn suficientemente financiadas por el gobierno, disminuye el nmero y calidad de los profesores. Los estudiantes de secundaria estn fracasando en sus exmenes.

Por qu?

Ingentes sumas de dinero son devoradas por el ejrcito, cuyas demandas crecen de ao en ao a pesar de que nuestra situacin de seguridad est mejorando constantemente.

Nuestra eterna ocupacin de los territorios palestinos es una carga para nuestros escasos recursos. Tambin lo son los asentamientos, por supuesto. Nuestro gobierno est invirtiendo en ellos grandes sumas de dinero. Las cantidades exactas son un secreto de Estado.

A largo plazo, un pas pequeo con recursos limitados no puede mantener un gran ejrcito amn de un rgimen de ocupacin y centenares de asentamientos sin detraer de todo lo dems. Un solo avin de combate cuesta ms que una escuela o un hospital o un laboratorio.

Pero mi preocupacin por el tema de la emigracin no se limita a consideraciones materiales.

La gente no abandona un lugar solamente por razones materiales. Puede que piensen que emigran porque la vida en Berln es ms barata que en Tel Aviv, los apartamentos ms accesibles o los salarios ms altos. Pero el poder de atraccin de los pases extranjeros no es lo nico que cuenta: lo es tambin la fortaleza o debilidad del lazo de unin a la patria.

En los aos en los que los "descendedores" eran considerados como basura estbamos orgullosos de ser israeles. Durante los aos cincuenta y sesenta, cada vez que exhiba mi pasaporte israel en cualquier control de fronteras me senta bien. Israel era visto con admiracin en todo el mundo, sobre todo por nuestros enemigos.

Creo que es un derecho humano bsico sentirse orgulloso de su sociedad, de su pas. Las personas pertenecen a las naciones. Incluso en la aldea global de hoy la mayora de la gente necesita sentir que pertenece a un lugar, a un pueblo. Nadie quiere sentirse avergonzado de ellos.

Hoy en da, cuando un israel exhibe su pasaporte ya no siente el orgullo de antao. Puede que sienta una sensacin de contrariedad ("nosotros contra el mundo entero"), pero l o ella es consciente de que su pas est considerado por muchos como un Estado apartheid que oprime a otro pueblo. Todo el mundo en el extranjero ha visto innumerables fotos de soldados israeles armados hasta los dientes enfrentndose a mujeres y nios palestinos. Nada de lo que enorgullecerse.

Este es un asunto del que nadie habla nunca. Pero ah est. Y va a ir a peor.

Los judos israeles son ya una minora en el territorio gobernado por Israel desde el Mediterrneo hasta el ro Jordn. Ao tras ao est aumentando la mayora de la poblacin constituida por personas privadas de todos sus derechos. La opresin va a crecer irremisiblemente. La imagen de Israel en todo el mundo va a empeorar. El orgullo por Israel se desvanecer.

Uno de las consecuencias de todo eso ya se est haciendo patente.

Una prestigiosa encuesta realizada recientemente entre judos estadounidenses muestra una notable relajacin del vnculo de unin de la juventud juda con respecto a Israel.

La escena juda estadounidense est dominada por lderes profesionales de avanzada edad que no han sido elegidos por nadie. Ejercen un inmenso poder sobre la vida poltica estadounidense pero su influencia en el seno de su propia comunidad se est debilitando. Los jvenes judos estadounidenses ya no estn orgullosos de Israel. Algunos de ellos sienten vergenza.

Por lo general, estos jvenes judos no suelen realizar protestas. Tienen miedo de dar argumentos a los antisemitas. Asimismo, desde pequeos se les inculca la idea de que los judos deben permanecer unidos contra los gentiles que quieren destruirnos.

As pues, en lugar de alzar su voz se callan, abandonan sus comunidades, desaparecen de la vista. Sin embargo, este proceso puede ser absolutamente desastroso para Israel. Nuestros lderes lo fan todo al dominio que ejercen sobre los polticos estadounidenses. Si stos perciben que el apoyo judo a Israel es cada vez menor no tardarn mucho en liberarse ellos mismos.

Hay otro aspecto relativo a la parte sionista de la ecuacin.

Se supone que el sionismo debe atraer a los judos a Israel. sa es su razn de ser. Pero el sionismo puede ser una carretera de dos sentidos.

Israel se autoproclama como "el Estado del pueblo judo". Los judos de todo el mundo son considerados de facto como nacionales de Israel. Pero si no hay ninguna diferencia bsica entre un judo [que vive] en Haifa y un judo [que vive] en Hamburgo, por qu quedarse en Haifa cuando la vida en Hamburgo parece ser mucho mejor?

Durante dcadas he luchado para trocar la teologa sionista por un simple patriotismo israel. Quizs ha llegado por fin el momento de hacerlo despus de convertir a Israel en un pas del que podamos sentirnos orgullosos otra vez.


Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1382096616/




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