Portada :: Conocimiento Libre :: Batalla por la informacin y espionaje global
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2013

Entrevista a Kristinn Hrafsson, portavoz de Wikileaks
"Cada vez que el gobierno de EE.UU. ofrece alguna justificacin, a los pocos das se producen nuevas revelaciones que lo desmienten

Blanche Petrich
La Jornada


El gobierno de Estados Unidos no encuentra salida del lo en el que se encuentra debido a la cosecha de secretos que ha revelado al mundo el ex analista informtico de la CIA Edward Snowden, actualmente asilado en Mosc. Se trata, segn Le Monde, de un sismo planetario. Y en medio del remolino, el presidente Barack Obama se est viendo realmente mal, asegura el vocero de Wikileaks, el periodista islands Kristinn Hrafsson, en entrevista con La Jornada.

No ha logrado ofrecer una sola explicacin mnimamente creble, ni para sus propios ciudadanos ni para los gobiernos aliados que han sido sujetos a estas operaciones de monitoreo. Y cuando ofrece alguna justificacin mediante su jefe de Inteligencia James Clapper a quien yo lo llamo el jefe del espionaje-- a los pocos das se producen nuevas revelaciones que lo desmienten.

Hrafsson reconoce que hoy, en el esplendor de la saga de Snowden, el clima social y meditico ha sido ms benigno para las labores de denuncia de los whistleblowers esa elocuente palabra inglesa sin traduccin precisa, pero que puede leerse como reveladores de secretos o denunciantes de abusosque el que tuvieron que capotear l y sus compaeros en 2010, cuando salieron a la luz de las primeras filtraciones de Wikileaks. En 2010, despus del primer impacto y la visibilidad que les dio el haber compartido los archivos del cablegate con los cinco medios impresos de mayor peso del mundo, el equipo enfrent el desdn de los mismos peridicos que se beneficiaron de los cables secretos, la autocensura y la descalificacin de muchos otros medios y una causa penal en curso en Estados Unidos que orill a su director, Julin Assange, a pedir asilo en la embajada de Ecuador en Londres.

En el captulo dos de esta historia de transparencia informativa, admite Hrafsson, el mundo y los medios han cambiado su percepcin sobre el trabajo de quienes revelan informacin confidencial. Hace menos de cinco meses Snowden lanz a la luz pblica principalmente a travs de los periodistas Glen Greenwald y Laura Poitras-- los archivos de la Agencia Nacional de Seguridad con informacin masiva recolectada ilegalmente a gobiernos amigos y enemigos y a ciudadanos estadunidenses y extranjeros. Aun no se alcanza a ver la magnitud de esta metadata. Pero el descontento por este espionaje sin lmites ha sido generalizado.

Hoy se comprende mejor el sentido de nuestro trabajo y hay mayor aprobacin de las audiencias y lectores, lo que no deja de sorprenderme. Millones, en todo el mundo, han aprendido a descifrar lo que quiere ocultar el gran aparato de propaganda de Washington y pueden ver ms all de las mentiras y la desinformacin de la gran prensa corporativa. De 2010 a 2013 la opinin pblica mundial ha madurado.

Kristinn Hrafsson es un reportero multipremiado. Su nombre en islands significa hijo de cuervo. Era gran figura de la televisin de Reikiavik hasta hace algunos aos. Hace cuatro aos dio el salto del periodismo convencional a la plataforma Wikileaks cuando vio el video titulado Asesinato colateral, sobre el ataque del ejrcito estadunidense a civiles iraques en una calle de Bagdad en 2007. La grabacin, que muestra cmo dos helicpteros del ejrcito ametrallan a civiles desarmados, fue divulgada por Wikileaks en abril de 2010.

Me cimbr tener en las manos la evidencia de un asesinato a sangre fra. Viaj a la capital de Irak y busc a los dos nios sobrevivientes del ametrallamiento areo. Entre los civiles muertos estaba su padre. Entonces resolvi sumarse al equipo de Assange, a quien haba conocido poco antes. Los dos venimos de dos ambientes muy distintos. Yo vengo de un medio periodstico muy convencional en Islandia, Julian formaba parte de un grupo de jvenes locos por el ciberespacio en Melbourne, chicos que se guiaban por cdigos ticos muy claros. Pero nos identificamos de inmediato, compartimos los mismos ideales.

El gran reacomodo de la prensa mundial

--Qu hay diferente en la forma como ha reaccionado el mundo ahora, en 2013, a como fueron recibidas las primeras grandes revelaciones de Wikileaks, los archivos de Afganistn, Irak, el Cablegate hace tres aos?

--Creo que el periodismo vivi un reacomodo muy profundo. Washington nos trat desde el primer momento como traidores. A pesar de que la prensa corporativa, la de las grandes empresas, se comport de una manera notablemente mezquina, autocensurando la informacin de Wikileaks, regateando la verdad y prestndose al aparato de propaganda de Washington que nos quiso presentar como terroristas, la informacin logr llegar a la gente. A Snowden tambin lo tachan de traidor y es perseguido judicialmente. Pero las sociedades en todo el mundo, que se sienten agraviadas por ser objeto de espionaje sin justificacin alguna, estn dando cuenta de una gran madurez.

--Qu cambi entre 2010 y 2013?

--En marzo de 2011, cuando estbamos en pleno torbellino de las filtraciones de Wikilieaks, la trasnacional de encuestas IPSOS Mori hizo un sondeo en 25 pases sobre Wikileaks. La mayora, en todos los pases excepto uno, respondi que estbamos haciendo algo correcto. El promedio global fue de 75 por ciento de una opinin favorable, pero en algunos pases era abrumador el apoyo. En Sudfrica 95 por ciento, en la India 76 por ciento. Slo en Estados Unidos la opinin favorable fue menos del 20 por ciento.

Qued estupefacto. Cmo era posible que hubiera tan buena opinin sobre nosotros, si el propio vicepresidente de Estados Unidos John Biden nos haba calificado de terroristas? La mayora supo entender quin es el bueno de la pelcula. Es esperanzador saber que la gente, a pesar de tantas mentiras, a pesar de Fox News y similares, sigue conservando su capacidad crtica.

Pero va ms all: hoy en da son pocos los que ignoran que la prensa estadunidense ha sido complaciente con las mentiras de su gobierno. Han ocultado historias y despus no han podido negarlo.

--Ejemplos?

--Uno, que para m es ms grave. The Washington Post literalmente se sent sobre el video de Asesinato Colateral en Bagdad por nueve meses. Y nunca sali a la luz hasta que nosotros lo sacamos. La nota la tena David Finkel; l mismo lo confiesa en su libro, El buen soldado, sobre su trabajo como periodista encamado en Irak en 2003. Es un libro curioso, Finkel da la impresin de que pas muchos das en misin con las unidades militares pero yo entrevist personalmente a muchos de los soldados que l cita. Y casi todos me dicen lo mismo: ah, ese cuate que casi nunca sali del complejo de la base militar y que nos entrevistaba cuando regresbamos de alguna operacin.

Y otro: el programa de televisin 60 Minutes tuvo en su poder las fotografas de las torturas de prisioneros iraques en Abu Ghraib a manos de militares estadunidenses un ao antes de que salieran a la luz pblica. El gobierno de George Bush pidi que no las sacaran, porque era malo para su imagen. Y la nica razn por la que decidieron desbloquear la censura es porque supieron que Symour Hersh, de The New Yorker, tena ya una copia y estaba a punto de publicar un reportaje sobre la violacin de derechos humanos por parte del ejrcito estadunidense en esa prisin.

Mentiras que caen por su propio peso

Recientemente funcionarios de Washington aseguraron que ellos jams haban monitoreado informacin privada de la poderosa canciller alemana Angela Merkel. Pero el mircoles pasado, Obama recibi en la oficina oval una llamada furiosa desde Berln. Merkel quera saber si como revelaban los archivos de Snowdensu celular oficial haba sido pinchado por los agentes de la NSA. Un da antes, el jefe de la diplomacia estadunidense John Kerry lleg en visita oficial a Pars. El ministro de Relaciones Exteriores Fabius Laurent, malencarado, lo recibi en Quay dOrsay. Justo ese da Le Monde publicaba evidencias de que, entre el 10 de diciembre de 2012 al 8 de enero de 2013, haba 73 millones de entradas a su sistema, de telfonos de ciudadanos franceses comunes y corrientes, intervenidos por la NSA. Adems de que las actividades diplomticas francesas en diversos pases haban sido espiadas sistemticamente.

Nada. A todo esto no hay una sola explicacin viable y s muchas mentiras que caen por su propio peso. Un caso concreto: Washington asegur que nunca ha realizado espionaje econmico y comercial. No tard ni un mes en aparecer la evidencia del espionaje a Petrobras para obtener ventajas en negociaciones comerciales con Brasil, dice Kristinn Hrafsson, quien estuvo en das recientes en Mxico.

Y ms. Se refiere a las declaraciones que hizo hace algunas semanas el general Keith Alexander, jefe de la NSA, quien asegur que con las operaciones de espionaje en el lenguaje oficial usan el eufemismo recoleccin de inteligencia-- se haban conjurado 52 planes terroristas. Despus corrigi, durante una audiencia en el Congreso, donde fue interrogado de manera mucho ms especfica, que haban desarticulado slo ocho complots, todos de carcter domstico, segn l.

No precis ms, nadie sabe de qu tipo de amenazas se trata. Podan ser unos cuantos lunticos intercambiando mensajes sobre planes delirantes o si hubo algn plan serio para volar un edificio o algo as. Lo importante es que Obama no ha podido comprobar que estas actividades de espionaje han tenido algn resultado realmente til. Con la presin que tienen encima ya hubieran presentado alguna prueba, si la tuvieran, asienta el vocero de Wikileaks.

Sarah Harrison entra a escena

--Cuando irrumpe la saga de Snowden, como le llamas, el proyecto Wikileaks estaba bajo una presin tremenda. Las revelaciones de la NSA les quitan a ustedes un poco el peso?

-Por una parte s, ya que la atencin de nuestros crticos y de los que nos quieren perseguir tiene que dividirse, tienen que ir tambin detrs de su nuevo enemigo. Pero nosotros tambin nos involucramos en la defensa de Snowden. Desde el primer momento entendimos que era nuestro deber. l estaba ah, solo, con ese montn de secretos y sin que nadie lo apoyara. Por eso viaj nuestra compaera Sarah Harrison a Hong Kong, para estar con l.

--Cul fue el papel de Sarah? Quin es ella?

--Es una periodista joven, muy brillante y bastante conocedora de las leyes de asilo y de las formas de superar los obstculos para conseguir proteccin. Con el caso de Julian nos volvimos medio expertos en el tema. Su gesto muy valiente, por cierto, al viajar a Hong Kong para auxiliar a Snowden en un momento en el que l estaba prcticamente incomunicado, conociendo l mejor que nadielos peligros del internet en sus condiciones.

--Cul es su situacin migratoria actual? Est asilada, como Snowden?

--Ms bien una especie de autoexilio. Si algo explica sus riesgos es justamente lo que le pas a David Miranda, el brasileo compaero de Glen Greenwald cuando fue detenido en Londres en su paso de Berln a Ro de Janeiro, bajo el pretexto de una ley terrorista. Su pas, Gran Bretaa, podra actuar con ella de manera parecida. Ella va a necesitar algn tipo de proteccin, ya que es parte de nuestra organizacin, que es perseguida.

--A propsito de Gran Bretaa, hay una imagen que es ms expresiva que mil palabras, la fotografa de las computadoras del diario de The Guardian destruidas a martillazos por los servicios antiterroristas ingleses--

--Cierto, es todo un smbolo contemporneo de la situacin de la prensa, hoy en da. Antes que nada, es una estupidez. Para qu destruir una mquina en perfecto estado cuando es obvio que la informacin que contena est resguardada y debidamente encriptada en algn otro lugar? Fue un acto brutal de poder, una forma de decirle al periodista: no ests seguro, donde quiera que te encuentres. Pero lo que ms me sorprendi es que el editor de The Guardian no dijera nada de lo sucedido sino hasta un mes despus.

--Por qu lo hizo?

--Ellos dicen que estaban esperando el mejor momento. Para mi es una explicacin inaceptable. Pisotearon los principios bsicos del periodismo y no denunciaron de inmediato. Es un escndalo.

--Crees que los periodistas de Estados Unidos han cambiado su forma de cubrir las guerras desde Vietnam, en los aos sesenta, cuando fue precisamente Hersh quien desde Estados Unidos, no desde Saign, descubri y revel la matanza de Mai Lai?

--Hace poco hablaba de esto con John Pilger, el periodista australiano, autor del libro Basta de Mentiras. Me deca cmo los grandes reporteros, como Wilfred Burchet, que revel lo de la bomba de Hiroshima, o el propio Hersh, los que sacan a la luz esas exclusivas histricas siempre nadaban a contracorriente del poder. Es desde su visin de disidentes que desenmascaran los mitos de la guerra.

--Tres australianos Pilger, Burchett, Julian Assange--tienen algo en comn?

--Por lo menos, son tres periodistas extremadamente tercos. Y tienen un profundo sentido de la justicia. Y no les importa ir contra la corriente, si es que estn convencidos de ello.

Wikileaks tiene futuro, pese a todo

--El editor de The New York Times que recibi los cables del Cablegate hace tres aos dijo entonces que un golpe meditico de este tipo no se volvera a dar en la historia porque las filtraciones de Wikileaks justamente provocaran que se crearan los antdotos para este tipo de filtraciones. Deca que realmente nada haba cambiado en el periodismo.

--S, una afirmacin suena como de Bill Kelly. Peroahora est Snowden.

--Wikileaks tiene futuro?

--Estoy seguro de ello. Hace tres aos no lo habra podido afirmar con esta seguridad. Pero han sucedido cosas que hace tres aos nadie hubiera podido prever como el desmoronamiento de la economa global, el Tea Party estadunidense arrodillando a la Casa Blanca. Cmo estar el mundo? Cmo estar Wikileaks en ese contexto?

Tenemos que ser totalmente sinceros. La informacin confidencial ha seguido fluyendo, hay muchos informantes que siguen confiando en nosotros. Pero nuestra capacidad de accin est seriamente afectada por el bloqueo econmico. Sera irresponsable de nuestra parte volver a abrir la plataforma que tenemos para recibir informacin, si no tenemos los recursos y el equipo para analizarlo como se debe, para procesarlo. Es tanta la informacin que se necesitara un enorme equipoque simplemente no tenemos ahora.

Hay que decirlo abiertamente. En 2010 y 2011 agotamos todos nuestros recursos para la divulgacin de nuestros materiales y para defendernos de los procesos judiciales. Como sigue el bloqueo de los bancos y la persecucin, tenemos que bajar el ritmo y la intensidad de nuestro trabajo. Por ahora volamos bajo el radar.

--Cmo va la investigacin criminal contra Assange y Wikileaks en Estados Unidos?

--Sigue. Eric Holden, el procurador general de Estados Unidos, ha admitido la existencia del caso. Sabemos que han recopilado centenares de miles de folios. Hemos sabido que la investigacin criminal va contra seis personas, Julian Assange y otros cinco.

--Tu nombre est en esa lista?

--No lo han hecho pblico. Hasta ahora.

Hrafsson pone en la mesa el caballito de tequila que ha degustado en la ltima hora de entrevista. En la terraza al aire libre el fro aprieta. Kristinn se pone de pie, cuan largo es, y se despide con esa afabilidad suya, de nrdico que nunca se altera.

Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2013/10/25/0740811-obama-no-ha-dado-explicacion-creible-a-las-denuncias-de-espionaje-wikileaks-2



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter